Evaluación Conductual de la Función Ejecutiva BRIEF-2 - Tea Ediciones

BRIEF-2: Evaluación Conductual de la Función Ejecutiva

Ficha técnica

  • Nombre: BRIEF-2: Evaluación Conductual de la Función Ejecutiva
  • Autores: Gioia, Isquith, Guy y Kenworthy (2017)
  • Adaptación española: Maldonado, Fournier del Castillo, Martínez-Arias, Espejo-Saavedra, Roca y Santamaría
  • Aplicación: Individual
  • Edad de aplicación: 5 – 18 años
  • Numero de ítems: 63 ítems
  • Tiempo de aplicación: 10 minutos
  • Evaluación: El objetivo principal de este instrumento es la evaluación de la Función Ejecutiva mediante nueve escalas clínicas (Inhibición, Supervisión de si mismo, Flexibilidad, Control Emocional, Iniciativa, Memoria de trabajo, Planificación y organización, Supervisión de la tarea y Organización de materiales)
  • Baremación: La baremación se ha llevado a cabo con una amplia muestra de niños de entre 5 y 18 años.
  • Editorial: TEA Ediciones

Materiales

  • Manual de aplicación, corrección e interpretación
  • Manual técnico
  • Ejemplar para responder por la madre, el padre u otro familiar
  • Ejemplar para responder por el profesorado
  • Clave de acceso para la corrección y aplicación por internet

Puntuaciones

A continuación, en el siguiente apartado hablaremos de algunas de las puntuaciones que podemos obtener a través de la aplicación de este instrumento.

Escalas de validez

Antes de interpretar las puntuaciones obtenidas es esencial considerar cuidadosamente la validez de los datos proporcionados. Por ello, debemos tener en cuenta las siguientes escalas.

  • Infrecuencia: Informa del grado en el que se han contestado de forma atípica los ítems.
  • Inconsistencia: Indican en qué medida la persona ha respondido el cuestionario de manera inconsistente o incongruente
  • Negatividad: Informa en qué medida la persona responde de modo inusualmente negativo a determinados ítems.

Escalas clínicas

Las escalas clínicas del BRIEF-2 se agrupan en tres índices de regulación (conductual, emocional y cognitiva) y otro global.

  • Conductual: Informa del grado de dificultad o problema de la persona evaluada para regular y supervisar sus conductas de manera efectiva.
  • Emocional: Informa del grado de dificultad o problema de la persona evaluada para regular las respuestas emocionales, especialmente, en situaciones cambiantes.
  • Cognitiva: Informa del grado de dificultad o problema de la persona evaluada de controlar y gestionar sus procesos cognitivos y resolver problemas de manera eficaz.
  • Índice global: Es una puntuación resumen de la prueba que incorpora todas las escalas.

Finalidad de la evaluación

El BRIEF-2 tiene como fin último determinar el funcionamiento ejecutivo del evaluado.

Detección

El amplio abanico de ítems considerados por el BRIEF-2 permite detectar de manera eficiente la presencia de numerosos problemas en función de las puntaciones obtenidas en las diferentes escalas de las que consta el instrumento.

Intervención

Las puntuaciones proporcionadas por el BRIEF-2 permite al evaluador crear un protocolo de intervención individualizado y personalizado, atendiendo a las necesidades del evaluado.

Ventajas

A continuación se detallan un conjunto de ventajas encontradas tras el análisis exhaustivo del instrumento.

Información

La información aportada por el BRIEF- 2 informa de la presencia de alteraciones relacionadas con las funciones ejecutivas en grupos clínicos tales como: TDAH, TEA, etc.

Nuevos análisis estadístico

Estos análisis permiten reforzar la interpretación de los resultados obtenidos tras la aplicación de este instrumento, facilitando su uso.

Aproximación multifuente

El BRIEF 2 nos permite una aproximación multifuente ya que nos permite extraer información de diferentes contextos como la escuela y la familia. De esta forma, podremos contextualizar las diferentes alteraciones infantiles, determinando si se trata de alteraciones específicas de un determinado contexto o, por el contrario, nos encontramos ante alteraciones generalizadas.

Aplicación y corrección online

El BRIEF 2 cuenta con un sistema de aplicación y corrección online que facilita en gran medida el trabajo del evaluador, disminuyendo de forma significativa el tiempo necesario para la corrección.

Limitaciones

Hasta el momento no hemos encontrado limitaciones reseñables relacionadas con instrumento de evaluación.

Carla A. Carvalho Gómez

Carla A. Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

¿Qué son las auras epilépticas?

¿Qué son las auras epilépticas?

Introducción

El concepto de auras epilépticas se ha ido desarrollando a medida que las investigaciones avanzan en su estudio. En los años 80, se consideraba como aquella manifestación que advertía de que iba a desencadenarse una crisis. Así, la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE 1981) la definía como aquella parte de la crisis epiléptica que ocurre antes de que se pierda la conciencia y cuyo recuerdo se conserva después [1,2,3]. Esta definición generó críticas por no ser suficientemente precisa. Concretamente englobaría cualquier manifestación que preceda al ataque epiléptico y que pueda ser recordada cuando éste acabe. Una de las respuestas a esta definición más importantes, y que es apoyada por gran parte de los investigadores, explica que las crisis parciales simples conllevan, por definición, la preservación de la conciencia cuando acontecen. Por lo tanto, aura y crisis parcial simple serían distintos nombres para la misma entidad [1].

Otros autores han matizado que, dentro de la crisis, el aura sería esa sensación psíquica que experimenta la persona de que algo acaba de aparecer y, por ello, también se intentó concretar la definición de aura como un fenómeno ictal subjetivo. Esta experiencia psíquica subjetiva referida por los pacientes puede ser descrita como una sensación intensa de extrañeza que aparece repentinamente y que se desarrolla automáticamente, precediendo a los síntomas concretos de la crisis parcial [1].

Investigaciones

Fruto de las investigaciones anteriores, la ILAE (2010) propuso distintas modificaciones de clasificación y terminología. Por un lado, categoriza los antiguos tipos de crisis parciales como crisis focales; y por otro, incluye las auras como un tipo de estas crisis focales que implican solamente manifestaciones psíquicas o sensoriales subjetivas [1,3].

A pesar de las modificaciones de la ILAE el concepto no ha sido aplicado universalmente y aún se siguen utilizando las terminologías anteriores a la hora de tratar el tema de las auras y sus manifestaciones [3].

Implicaciones de las auras epilépticas

Fisiopatológicamente, el aura se describiría como una crisis parcial simple donde un grupo de neuronas (foco epiléptico), localizado en un área determinada de uno de los hemisferios, generan una descarga anormal de breve duración. Dependiendo de las funciones del área cerebral activada, así se manifestará el aura, y dependiendo de la actividad epileptogénica pueden derivar, o no, en crisis con pérdida de conciencia o generalizarse bilateralmente [2].

Si entendemos el aura como el signo de inicio de la crisis, puede ser útil para localizar el área cerebral donde se encuentra el foco epiléptico. De esta manera, el primer síntoma del aura es la manifestación de alguna de las funciones de la zona activada por la descarga anormal, con lo cual el inicio de la descarga puede haberse originado en esa localización o cerca de ella. No obstante, el área que se activa no siempre será el lugar donde se origina la crisis ya que puede deberse a la propagación de la descarga desde otra zona que, aunque activada, no se manifiesta sintomatológicamente [1,2,3].


Clasificación de las auras epilépticas

Las auras pueden implicar cualquiera de los sentidos y presentar síntomas variados, que serán más básicos al activarse cortezas primarias o más complejos si son de orden superior. También pueden expresar su relación con el sistema autonómico, las emociones, la cognición o la memoria [3].

Debido a que el aura se percibe de manera subjetiva y es el paciente el que expresa dicha sensación puede ser difícil de clasificar su respuesta en un tipo u otro. Además, una misma sensación puede encajar en varios tipos de aura, por ejemplo el calor puede ser autonómico o somatosensorial [3].

Se han conformado distintas clasificaciones de auras epilépticas pudiendo ser la más práctica aquella que las define, agrupa y diferencia en función de las manifestaciones clínicas típicas de las crisis parciales simples [1,2].

Síntomas autonómicos

Se caracterizan porque las manifestaciones son producto de la activación del sistema autónomo (palidez, vómitos, taquicardia, piloerección, etc.) [2,3].

Dentro de éstas, la más referida es aquella que produce sensaciones epigástricas y que es asociada frecuentemente, pero no exclusivamente, con la epilepsia del lóbulo temporal. Este tipo de aura produce una sensación no placentera, de vacío estomacal o presión abdominal, que suele ser ascendente y semejante a las náuseas. Los vómitos ictales están relacionados con la epilepsia parcial benigna y otras crisis parciales en las que también se incluyen las náuseas y arcadas (ictus eméticus) [2,3]

Síntomas experienciales

En este caso, existen distintas manifestaciones relacionadas con la memoria, las emociones, la cognición, así como con ilusiones perceptivas y alucinaciones. A todas ellas también se las etiqueta como auras psíquicas y, en ocasiones, puede ser difícil determinar si realmente su naturaleza es psíquica o sensorial. En general, las auras experienciales están relacionadas con áreas límbicas y de la neocorteza temporal [2,3].

Pueden existir alteraciones mnésicas, donde se distorsionan los recuerdos dando sensación de familiaridad o de extrañeza (tipos de déjà vu o jamais vu), o alteraciones cognitivas, con sensación de irrealidad y despersonalización [2].

En cuanto a los afectos, las auras emocionales aparecen, además de en la epilepsia temporal medial que afecta a la amígdala, en la epilepsia frontal medial.

Ocasionalmente se han descrito emociones de tristeza, alegría, placer o irritabilidad, pero la que más frecuentemente se da en epilepsia temporal medial es el miedo ictal. Éste puede varia de leve ansiedad a gran terror y se acompaña de síntomas autonómicos (palidez, taquicardia, etc.) [2,3].

Otras formas de manifestación son las ilusiones y las alucinaciones. En las ilusiones sensoriales, los estímulos presentes se perciben distorsionados en cuanto a tamaño, color, forma, movimiento o intensidad. Así, podemos encontrar ilusiones visuales, auditivas, somateoestésicas, olfativas y gustativas.

En cambio, las alucinaciones implican percibir estímulos que no están presentes, como ver personas u objetos, o escuchar voces o música, entre otras [2].

Síntomas sensoriales

Las auras estrictamente sensoriales son aquellas que involucran a alguno de los sentidos, aunque algunos autores también incluyen en este tipo el sistema vestibular.

Las auras visuales asociadas a crisis occipitales, temporales o temporooccipitales, se describen como manchas o figuras geométricas luminosas, a veces en movimiento, alteraciones del hemicampo o ceguera.

Otras áreas que pueden estar implicadas en las auras visuales más complejas son la corteza prefrontal y el lóbulo parietal por su área de integración multisensorial, en relación a alucinaciones visuales y visión en túnel, respectivamente [3].

La activación del giro de Heschl, asociado a epilepsia temporal lateral, puede provocar auras auditivas básicas expresadas en pitidos, zumbidos o ruidos simples. Las más complejas, como las que implican escuchar voces que dicen algo, pueden estar relacionadas con la corteza de asociación auditiva en la circunvolución temporal superior [2,3].

Tanto las auras olfativas como las gustativas, tienen una incidencia muy baja (menor al 1%) en relación a crisis del lóbulo temporal. De hecho, las auras olfativas se asocian más a posible tumor orbitofrontal o mesial de éste mismo lóbulo. En cambio, la localización epileptogénica en las auras gustativas abarcan la circunvolución postcentral suprasilviana, los opérculos rolándico y parietal, y la ínsula [2,3].

Las auras somatosensoriales están más asociadas a epilepsia parietal y frontal y las sensaciones experimentadas pueden ser entumecimiento, acorchamiento o parestesia, sensación de movimiento o eléctrica, frío o calor, e infrecuentemente dolor [2,3].

Por último, las auras vestibulares o vertiginosas pueden expresarse como mareo o inestabilidad, rotación o desplazamiento corporal. Son las que han sido relacionadas con mayor número de áreas corticales pertenecientes a los lóbulos parietal, frontal y temporal [2,3].


Otros tipos de auras epilépticas

En este último apartado se incluyen varias auras sobre las que hay diversidad de opiniones [2].

El aura cefálica engloba aquellas percepciones referidas a la cabeza como sensación de plenitud, presión, mareo, hormigueo, pesadez, etc. Y ha sido asociada más frecuentemente con áreas frontales que temporales. Sin embargo, no hay acuerdo en cuanto a clasificarla en síntomas autonómicos o en sensoriales [2,3].

Las auras motoras no son consideradas como tales debido a que se manifiestan de forma externa y no sólo subjetiva. Sin embargo, otros autores señalan que aunque sean objetivables se producen cuando el paciente está consciente y son recordadas después. No obstante, han sido reportadas como movimientos faciales, masticatorios, oculares o alteraciones fonatorias como quedarse brevemente sin habla [2].

Referencias bibliográficas

  1. Álvarez- Silva, S et al (2006) Epileptic consciousness: Concept and meaning of aura. Epilepsy & Behavior; 8: 527–533.
  2. Fernández-Torre, JL. (2002) Auras epilépticas: clasificación, fisiopatología, utilidad práctica, diagnóstico diferencial y controversias. Rev Neurol; 34: 977-83.
  3. Perven, G & So, NK. (2015) Epileptic auras: phenomenology and neurophysiology. Epileptic Disord; 17 (4): 349-62.

Leticia Ramos Blázquez

Neuropsicóloga.

La Importancia de la Comprensión Lectora [ECOMPLEC] - Tea Ediciones

La Importancia de la Comprensión Lectora: ECOMPLEC

Nombre

La Importancia de la Comprensión Lectora: ECOMPLEC

Organiza

TEA Ediciones

Modalidad

ONLINE

Precio

Gratuito

Fechas

17 de Mayo

CECAD: Cuestionario Educativo – Clínico Ansiedad – Depresión

Ficha técnica

  • Nombre: CECAD: Cuestionario Educativo Clínico: Ansiedad y Depresión
  • Autor: Lozano, García y Lozano (2010)
  • Aplicación: Individual y colectiva
  • Edad de aplicación: A partir de 7 años
  • Tiempo de aplicación: 10 – 20 minutos
  • Evaluación: El CECAD es un cuestionario compuesto por 50 elementos y destinado a evaluar los trastornos internalizados o trastornos de la emoción, como la ansiedad y la depresión.
  • Baremación: La baremación se ha llevado a cabo con una amplia muestra de niños de entre 7 y 25 años.
  • Editorial: TEA Ediciones

Materiales

  • Manual de aplicación, corrección e interpretación
  • Ejemplares de aplicación

Puntuaciones

A continuación, en el siguiente apartado hablaremos de algunas de las puntuaciones que podemos obtener a través de la aplicación de este instrumento.

Índices globales

Este instrumento ofrece puntuaciones globales en dos dimensiones: ansiedad y depresión. Una alta puntuación en cualquiera de estas dos dimensiones informa de la existencia de un trastorno emocional que debería analizarse teniendo en cuenta las diferentes escalas: Inutilidad, Irritabilidad, Problemas de pensamiento y Síntomas psicofisiológicos.

Finalidad de la evaluación

El CECAD evalúa la existencia de dos los de los trastornos emocionales más frecuentes: la ansiedad y la depresión.

Programas de intervención

El análisis exhaustivo de la prueba puede proporcionarnos “ítems críticos” sobre los que el evaluador deberá centrar su atención para evitar el desarrollo de futuras patologías. De esta forma, la administración de este instrumento permitirá, en la medida de lo posible, crear programas de prevención para prevenir la aparición de determinados trastornos tales como: la depresión o la ansiedad.

Seguimiento

El CECAD puede ser utilizado como instrumento de seguimiento con el fin de detectar las mejoras en los pacientes previamente evaluados.

Ventajas

A continuación se detallan un conjunto de ventajas encontradas tras el análisis exhaustivo del instrumento.

Información

Entre sus ventajas destaca el suministro de información sobre síntomas internalizados de imposible acceso mediante la observación. Es por ello, que sea un instrumento idóneo para la valoración de estos aspectos.

Recogida de información

Este cuestionario limita la necesidad del niño de expresar verbalmente su información. De esta forma, se puede obtener información más rica y variada, evitando los bloqueos emocionales.

Información libre de subjetividad

Los datos recabados a través de la administración del instrumento son aportados por el sujeto en cuestión. Este hecho permite obtener datos objetivos libres de la subjetividad de los informantes habituales (padres, tutores o profesores; entre otros). Por ello, su uso está indicado en el ámbito clínico.

Corrección

CECAD se puede corregir de forma online de manera inmediata, facilitando en gran medida el trabajo del evaluador, disminuyendo de forma significativa el tiempo necesario para la corrección.

Tiempo

El tiempo es otras de las ventajas que presenta CECAD ya que en apropiadamente 20 minutos podemos obtener información variada acerca del paciente. Por este motivo es considerado un instrumento idóneo para la evaluación de ciertos componentes emocionales en pacientes.

Limitaciones 

Como hemos comentado anteriormente, se trata de un instrumento que puede ser aplicado a partir de los 7 años. Por ello, dado el lenguaje de alguno de los ítems: cualquier cosa me irrita mucho o tengo sensación de hormigueo en algunas partes del cuerpo; se recomienda la aplicación oral.

A través de este proceso se podrá explicar al niño aquellas palabras que resulten extrañas. Además, dicho método también resultará útil para aquellos niños con problemas de lectura.

Carla A. Carvalho Gómez

Carla A. Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

¿La música como herramienta terapéutica?

¿La música como herramienta terapéutica?

Introducción

La música tiene gran influencia en lo físico y en lo moral, estado de ánimos, sentimientos, emociones, conducta, comportamiento, etc. Sin embargo, no conocemos los efectos que puede llegar a tener sobre los animales, el desarrollo cognitivo, expresión de las emociones y sentimientos, acelera o aminora la actividad, etc.


¿Podríamos vivir sin música?

Para contestar esta pregunta deberíamos tener en cuenta que hasta en los anuncios publicitarios tienen en cuenta la música para crear vínculos emocionales con los productos, la melodía de un teléfono, la música de un centro comercial, las cabeceras de los programas de radio y televisión, etc.

Definitivamente la música forma parte de nuestras vidas, desde casi los mismos orígenes de nuestra especie, y nos acompañará para siempre, incluso desde antes de nacer.

Diversos estudios se han dedicado a abordar la influencia que ejerce la música en el feto en el vientre materno. Partiendo que el feto es capaz de escuchar sonidos desde una determinada fase de su desarrollo ( se estima que es entre la semana 8-12 cuando reacciona a sonidos y vibraciones).

Se puede hablar de los siguientes beneficios de que una mujer embarazada escuche música [2,7]:

  • Estimula la frecuencia cardíaca y la actividad cerebral.
  • Fortalece los vínculos entre la madre y el bebé.
  • Favorece el bienestar, etc.

La música influye verdaderamente en el comportamiento humano

Decía Platón: “ Este arte contaba ciertamente con la eficacia del razonamiento de domina la inteligencia, pero mayormente con el hechizo ejercido en el alma por el elemento sensible, la música de la lengua. Del éxito oratorio se derivan el honor, la gloria y el poder, que es todo cuanto puede ambicionarse, el fin inmediato del discurso, el sentido en que ha de mover el ánimo es indiferente.”[2]

La música ha desempeñado un papel fundamental en la historia, desde que el hombre es hombre. Se utiliza para muchas cosas, como medio de relajación, para bailar, para sentir placer sólo al escucharla, para unir a personas… es un arte con el que nos encontramos a diario desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Sería todo muy diferente sin la música [2].

Como ya he comentado antes, existen diversos estudios realizados en esta línea, con el fin de obtener evidencia científica, durante el desarrollo embrionario y la exposición a la música o no.

Todos ellos afirman que se producen beneficios a nivel neurológico que son evidentes e importantes para las subsiguientes fases del desarrollo cognitivo posteriores al nacimiento.

Se basa en la evidencia de que la música favorece la neurogénesis, la generación de nuevas neuronas. Un aumento de las neuronas favorece los procesos cognitivos del individuo [2].

Cuando la estimulación musical de los niños y adolescentes, es un proceso intencionado, que no sólo la reciben de una manera pasiva, la audición de ciertas piezas musicales, los beneficios aumentan[2]


Ventajas que puede tener la educación musical

  1. Se pueden apreciar cambios a nivel fisiológicos (ritmo cerebral, circulación, respiración, digestión,  metabolismo, tono muscular, sistema inmunológico o actividad neuronal…)
  2. Favorece el aumento de la capacidad nemotécnica, de atención y de concentración. Incrementa el rendimiento en el trabajo, estimula el análisis, la síntesis y el razonamiento, por lo tanto el aprendizaje.
  3. Facilita la resolución de problemas matemáticos y de razonamiento mental complejo. Fortalece el aprendizaje y contribuye a mejorar su lenguaje, así por ejemplo con la letras de las canciones, además de favorecer su discriminación auditiva, puede enriquecer el vocabulario.
  4. Promueve nuevas vías de expresión y por tanto, de canalización de las emociones. Despierta y desarrolla emociones y sentimientos que pueden modificar su estado de ánimo y promover la reflexión, además de fomentar el autocontrol.
  5. Al ser una actividad a combinar con el baile u otras actividades físicas, favorece el desarrollo muscular, el control del equilibrio, la estimulación de varios sentidos.
  6. Su aptitud musical y su coordinación motriz se desarrollan mucho y aprenden a disfrutar con la música. La expresión corporal se ve favorecida.
  7. Es una fuente inagotable para la estimulación de la creatividad.
  8. Fomenta una mejor autoestima. Les ayuda a lograr autonomía en sus actividades habituales (rutinas) asumir el cuidado de sí mismo y del entorno y a ampliar su mundo de relaciones.<
  9. Facilita los vínculos personales y el desarrollo de habilidades sociales.
  10. Contribuye a agilizar la rapidez con la que el cerebro es capaz de procesar el habla y por tanto, ayuda a que el sistema auditivo del niño sea más eficiente. Consigue una mayor precisión para percibir y abstraer estímulos visuales y auditivos. Favorece el desarrollo del sentido del orden [4,6]

La música como herramienta terapéutica

La creación de la musicoterapia, ha sido un modo de utilizar la música con fines positivos. A través de los oídos, capta todo tipo de mensajes acústicos pero también interpreta esos mensajes, entonces intentemos que éstos sean positivos.

La música es mensajera de alegrías, penas, esperanzas o de tristezas, quien la escucha es quien tiene el poder de seleccionar lo que desea escuchar, debemos hacer una historia musical, sin olvidar que la música se asocia a determinados sentimientos, emociones, vivencias, etc. por lo que lo que resulta para unas personas no siempre resulta para otras, con la misma finalidad. En determinadas etapas de nuestras vidas una música nos puede despertar unas sensaciones diferentes que en otras circunstancias.

Musicoterapia

La musicoterapia consiste en usar la música de un modo terapéutico, dónde los objetivos de intervención se establecen y determinan teniendo en cuenta el ámbito de aplicación dónde la terapia se lleve a cabo.

En el año 1996 la Federación Mundial de Musicoterapia- World Federation of Music Therapy (WFMT) la definió como: El uso de la música y/o elementos musicales (ritmo, sonido, armonía y melodía) por un psicoterapeuta especializado con un cliente o grupo de clientes en el proceso diseñado para facilitar y promover comunicación, relación, aprendizaje, movilización, expresión, organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, con el fin de lograr cambios y satisfacer necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas.

La musicoterapia tiene como objetivo desarrollar el potencial y/o reparar funciones del individuo para que así pueda alcanzar la integración inter e intrapersonal y consecuentemente alcanzar una mejora de la vida a través de la prevención, rehabilitación y tratamiento [1].

En el Hospital Universitario La Paz hace años que hacen un programa terapéutico Musicoterapia para niños ingresados, ya que la música produce una mejora en el estado físico y psicológico del paciente.

Es un complemento terapéutico al tratamiento médico de los menores ingresados en el hospital. Creado en 2003 en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, se ha extendido a Oncología Pediátrica, Trasplantes y Neonatología infantil [5].


Referencias bibliográficas

  1. Del Olmo Barrios, M.J. Musicoterapia con bebés de 0 a 6 meses en cuidados intensivos pediátricos. U.A.M. Facultad de Medicina. Madrid.2009.
  2. Estupiñan Diaz, J.D. La música como influencia en los patrones de comportamiento del ser humano. Www.monografias.com.
  3. Faros. Sant Joan de Déu Barcelona Hospital. 10 de octubre de 2017.
  4. Quicios B. La influencia de la música en el desarrollo cognitivo en los niños. 20.oct.2015. Blog familiar de babyradio.
  5. Sanchez Carbonell, A. Musicoterapia en el Hospital La Paz. Crónica Norte. 26.Junio.2013.
  6. Sarget Paos, M.ª Angeles. La música en la educación infantil: estrategias cognitivo-musicales. Revista de la facultad de educación de Albacete, ISSN 02/4-4824, N.º 18. Pag 197.
  7. Sheichi, S., Saboory, E., Cell, J. Neuroplasticity changes of rat brain by musical stimuli during fetal period. Int Neurourol J. 2013 sep; 17(3): 107-13.
Síndrome de Asperger

¿Qué es el Síndrome de Asperger?

Introducción

Aunque en el habla coloquial se hable de “autismo”, “persona autista” y conceptos similares, lo cual es, hasta cierto punto, un error porque dentro del autismo existe un espectro amplio de síndromes dentro de ese concepto conocido como autismo. Dentro de los trastornos del espectro autista, uno de los más conocidos (sobre todo en los últimos años) es el Síndrome de Asperger.

En los últimos años ha ido ganando una cierta popularidad este trastorno del espectro autista principalmente gracias a la serie “The Big Bang Theory”, ya que uno de sus protagonistas padece este síndrome [3].


Concepto de Síndrome de Asperger

El Síndrome de Asperger está ubicado dentro de los trastornos autistas y, como cualquier otro trastorno de dicho espectro, en él hallamos una serie de características comunes: Ausencia de teoría de la mente (incapacidad de comprender que las otras personas posean capacidad de pensar y razonar), incapacidad para la interacción social o torpeza.

Como características distintivas, en el Síndrome de Asperger no existe el retraso en el lenguaje, y en no pocos casos, hay gran capacidad intelectual.

También se pueden mencionar características tales como la ingenuidad, el pensamiento literal (siendo incapaces en muchos casos de no entender ironías, dobles sentidos o sarcasmo), psicomotricidad torpe, organización extremadamente meticulosa y con pocas posibilidades de flexibilidad en las rutinas que tiene el sujeto, intereses restringidos y excelente capacidad de almacenar conocimientos de alto nivel de especialización de las materias que les interesa.

Dicho síndrome fue bautizado así en honor al médico austríaco Hans Asperger, cuando descubrió que algunos jóvenes que él trataba tenían una serie de habilidades y aptitudes que les hacen destacar por encima de otra gente de su mismo rango de edad. Se les solía considerar con una etiqueta denominada “Síndrome del pequeño genio” dado el gran nivel de conocimientos que este grupo de gente presentaba en las distintas materias de conocimiento que les interesaban.

En su momento tuvo que hacer bastantes maniobras para salvar a estos niños del régimen nazi puesto que eran considerados minusválidos y corrían el riesgo de ser llevados a campos de concentración [2].


Neurobiología del Síndrome de Asperger

Para poder entender mejor la biología de la gente que tiene Síndrome de Asperger es necesario entender que concurren multitud de factores relacionados con la genética y que ayudan a que ese síndrome aparezca.

Lo primero que hay que destacar es que, de acuerdo con investigaciones que se han hecho sobre el Asperger, tiene mayor incidencia en varones que en mujeres. Con lo cual, en primera instancia se puede concluir que es un desorden que afecta mayormente al sexo masculino que al femenino.

Avance en técnicas de neuroimagen

En segundo lugar, con el avance de técnicas de neuroimagen y la investigación sobre este trastornos (junto a otros trastornos vinculados al autismo) se han descubierto ciertas características neuroanatómicas que deben ser tenidas en cuenta.

En primer lugar, un porcentaje considerable de niños que tienen este síndrome presentan macrocefalia, bajo número de células de Purkinje, displasia en el tronco del encéfalo y en la oliva, señales de disgénesis cortical y neuronas de menor tamaño en el sistema límbico.

Otras anormalidades neuronales halladas en personas con Síndrome de Asperger son alteraciones en las conexiones de la corteza frontal de asociación y la constitución de los receptores nicotínicos; todo esto puede condicionar procesos tales como la migración neuronal, la muerte celular programada, la sinaptogénesis y la neurogénesis.

Adicionalmente, han sido halladas ciertas moléculas que alteran la química del cerebro de estas personas, tales como la creatinina, fosfocreatina y colina, alterando la estructura molecular de tejidos y células del encéfalo y provocando, de esta manera, cambios en la actividad metabólica de la región; de este modo, acontecen una serie de alteraciones que dificultan la actividad diaria del individuo: Comunicación con otras personas, el conjunto de habilidades sociales y el desarrollo emocional adecuado de la persona.

¿Genes?

En tercer y último lugar es necesario destacar que, si bien es cierto que todavía se desconoce cuáles son todos los genes que propician la aparición del Síndrome de Asperger, también es cierto que se saben algunas cosas de esta condición en cuanto a herencia.

Por ejemplo, se conoce que hay un alto porcentaje de probabilidades de que una persona con Asperger pueda heredar a su descendencia dicha condición y que, entre hermanos de padres en los cuales uno de ellos presente Aspeger, que el hermano mayor lo tenga las posibilidades de tenerlo el segundo son también muy elevadas.

Los genes que se ha visto, en general, que están relacionados con este síndrome se ubican en el cromosoma 15 (más en concreto en la región 15q11-13); también se ve que existe alguna influencia en los cromosomas sexuales y de ahí que se vea que tiene una mayor incidencia en hombres que en mujeres; es importante se ha estudiado que un gen llamado “ENGRAILED 2” y se ve que afecta de forma peculiar al desarrollo del cerebelo; también se han hallado alteraciones en el cromosoma 17q en el gen encargado de la serotonina y en el cromosoma 15q11-13 se afecta al sistema gabaérgico [1,4,5,6,7,9,10,11].


Entorno del Asperger y terapia

Aunque el Síndrome de Asperger tiene un evidente sustrato genético y biológico propio del individuo, también se sabe que ciertos componentes del ambiente pueden propiciar como desencadenante una aceleración de la aparición de los síntomas y rasgos típicos de la gente con Síndrome de Aspeger.

Se ha descrito que ciertas sustancias químicas pueden desencadenar lo citado anteriormente, tales como el timerosal, talidomida y ácido valproico, acelerando y potenciando las características propias de este trastorno del espectro autista.

Terapias

Las terapias que están enfocadas a mejorar las condiciones de vida de las personas con Síndrome de Aspeger inciden en tres puntos principales: Mejora en las habilidades comunicativas para interactuar mejor con el resto del mundo, rutinas obsesivas que impiden que se puedan realizar otro tipo de actividades y torpeza física que le puede llevar a dificultades a la hora de desempeñar ciertas tareas de la vida cotidiana.

Para poder hacerlo adecuadamente, es necesario tener un diagnóstico claro de Síndrome de Aspeger que oriente en la terapia y, para poder realizar bien esta terapia que abarca diversas facetas de la vida del sujeto, es necesario un equipo multidisciplinar en el que terapeutas ocupacionales y psicólogos que ayuden a que pueda adquirir una serie de habilidades y capacidades que le ayuden todo lo que pueda en su vida; es posible que la persona con Asperger se frustre y se deprima por sus incapacidades, con lo que es necesario gestionar bien sus emociones para evitar que se vuelva más torpe y retraído de lo que ya es [8,12].


Referencias bibliográficas

  1. Alonso, J. R., Gómez, C., Valero, J., Recio, J. S., Baltanás, F. C., & Weruaga, E. (2005). Investigación en neurobiología del síndrome de asperger. Últimos resultados en investigación. SÍNDROME DE ASPERGER: UN ENFOQUE MULTIDISCIPLINAR. ACTAS DE LA 1. A JORNADA CIENTÍFICO-SANITARIA SOBRE SÍNDROME DE ASPERGER, 25.
  2. Artigas-Pallarès, J., & Paula, I. (2012). El autismo 70 años después de Leo Kanner y Hans Asperger. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 32(115), 567-587.
  3. Augustyn, M., & Bridgemohan, C. Patient education: Autism spectrum disorder (Beyond the Basics).
  4. Bonnel, A., McAdams, S., Smith, B., Berthiaume, C., Bertone, A., Ciocca, V., … & Mottron, L. (2010). Enhanced pure-tone pitch discrimination among persons with autism but not Asperger syndrome. Neuropsychologia, 48(9), 2465-2475.
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Germán Albeleira

Licenciatura en Psicología. Máster en Neurociencias.