AARÓN DEL OLMO: EL NEUROPSICÓLOGO DEBE TRATAR EL LENGUAJE JUNTO AL LOGOPEDA

El mundo 2.0 te permite conocer gente fascinante que día a día lucha por el avance de la disciplina y, en alguna que otra ocasión, quedan tras el anonimato, como muchos otros investigadores en nuestro país. En esta ocasión tenemos entre nosotros a Aarón del Olmo.


¿Quién es Aarón del Olmo?

Pues un apasionado de la ciencia y del cerebro. Desde que tengo uso de razón he admirado a científicos y filósofos que se hacían preguntas que a veces nadie se planteaba y que encima, iban y se dedicaban a intentar responderlas.

Una de esas preguntas que ha marcado mi desarrollo profesional ha sido la de cómo funciona nuestro cerebro y, el tratar de sacar algunas respuestas parciales, lo que me ha ido llevando de un sitio a otro hasta terminar ejerciendo de Neuropsicólogo Clínico y me ha dado la oportunidad de poder trabajar ayudando a aquellas personas que tienen un daño cerebral a rehabilitarse.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Actualmente trabajo en la Asociación para la Rehabilitación y Prevención de  la Afasia, dedicándome a la rehabilitación de personas que por diversos tipos de daño cerebral adquirido han desarrollado una Afasia.

También me dedico a temas de investigación, estudiando cómo funciona la reserva cognitiva en personas mayores, o al estudio de algunos paradigmas de atención en Psicología Comparada. Y a la docencia… ¡cuando me dejan!

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

La verdad es que me gustaría realizar algo de investigación sobre la rehabilitación en pacientes crónicos de Afasia, es decir, aquellos que han superado un periodo de uno o dos años tras la lesión cerebral.

Hay algunas ideas arraigadas en muchos profesionales, como considerar que tras este periodo no hay margen de mejora, que muchos pacientes con los que trato en el día a día se empeñan en demostrarme que no son del todo correctas.


Algunos apuntes sobre Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

Como experto en patologías relacionadas con el lenguaje, ¿cree que el neuropsicólogo juega un papel clave en el proceso de rehabilitación de este tipo de patologías?

En mi opinión, tiene un papel muy importante y necesario en el proceso de rehabilitación. Primero, porque el lenguaje es una función cognitiva, ámbito natural de actuación del neuropsicólogo.

En segundo lugar, porque tal y como funciona el cerebro, no se puede (¡ni se debe!) concebir el lenguaje como una función aislada del resto de funciones cognitivas.

Es justo al revés, el lenguaje puede verse afectado por alteraciones en otras funciones, y si no se sabe evaluar puede reducirse mucho el efecto positivo que un programa de rehabilitación puede tener sobre la persona.

Hablar parece fácil, todos lo hacemos a veces casi sin pensar en cómo lo hacemos, pero sin embargo ponen en marcha a muchísimos procesos y funciones cognitivas que hay que controlar muy bien para entender cómo podemos ayudar al paciente.

¿Cómo distinguiría la labor del neuropsicólogo en este sentido de la del logopeda?

Esa pregunta siempre es polémica. Y creo que siempre es polémica porque lo que parece es que hablamos de cambiar uno por otro, cuando sin embargo ambos deben trabajar juntos cuando nos encontramos ante una afasia.

El neuropsicólogo tiene, como decía antes, una formación específica en el funcionamiento cognitivo que le permite valorar si las alteraciones del lenguaje que presenta un paciente derivadas por un daño cerebral son primarias o bien, secundarias a la alteración de otra función. Esa información es vital para decidir cómo programar la rehabilitación del paciente.

Sin embargo, también hay una serie de conocimientos que posee el logopeda que el neuropsicólogo desconoce por formación y que son básicos también para la valoración, como pueden ser aspectos más relacionados con el habla y muchos otros. De igual manera, esos conocimientos son dos perspectivas que se necesitan integrar durante el propio proceso de rehabilitación.

¿Qué les diría a todos aquellos que piensan que este tipo de actividades constituye un intrusismo laboral?

Pues que mientras el lenguaje sea considerado una función cognitiva, entra dentro del ámbito del trabajo del neuropsicólogo, por lo que el término intrusismo se estaría utilizando de forma incorrecta.

De hecho, a veces está mal visto que un neuropsicólogo tenga conocimientos en profundidad sobre el lenguaje, cuando es fundamental para poder valorar otra funciones cognitivas.

Creo que en gran parte, el problema se debe al desconocimiento de lo que hace el neuropsicólogo, no solo entre la gente de a pie, sino incluso entre profesionales de otros ámbitos que solo se quedan con eso de “el que pasa pruebas” o “el que se encarga el área emocional” (esto nunca lo he entendido, la verdad).

Supongo que resulta fácil acusar de intrusismo sin conocer el verdadero papel del neuropsicólogo. Lo que está claro es que ni el neuropsicólogo, ni el logopeda ni otros profesionales de la rehabilitación deben considerarse como “el único y necesario” para “curar” a un paciente, porque cuando varias disciplinas se coordinan para abordar un caso, los resultados para la persona son mejores. Y es eso lo que importa, a fin de cuentas.


El futuro de la Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Qué piensa sobre el futuro de la disciplina?

Opino que tiene mucho camino por delante que recorrer. Como disciplina relativamente joven aún tiene que vencer mucho escepticismo que surge desde fuera, que creo es fruto de la desinformación.

Pero soy bastante optimista. A nivel hospitalario, aunque no sea a través de un sistema de oposiciones, la figura del neuropsicólogo se va instalando poco a poco y raro es ver equipos de trabajo que de una forma u otra no cuenten con uno.

Aunque todo eso debe ser regulado. También veo muy importante el papel del neuropsicólogo en los colegios, para la identificación de alteraciones cognitivas en el desarrollo y la creación de programas que permitan superarlas.

Sí, yo veo que la Neuropsicología es muy útil en muchos ámbitos, que ya lo ha demostrado y lo sigue demostrando, y que al final, lo que es útil, prospera.

¿Qué opina de las de las acreditaciones en Neuropsicología?

¿No hay preguntas fáciles hoy? Lo primero de todo, que es necesaria. Sin una acreditación, cualquiera puede decir que es neuropsicólogo sin tener la formación adecuada y echar por tierra el trabajo que otros neuropsicólogos llevan realizando años para demostrar que es una profesión necesaria para la rehabilitación del daño cerebral.

Es necesaria también para que otras personas, de otras disciplinas  que no tienen formación en el funcionamiento cognitivo no decidan que pueden trabajar valorando y rehabilitando estas funciones. El problema no es que no sea necesario.

El problema es cómo se lleva a cabo para que sea ajustada a la realidad formativa, profesional y laboral de nuestro país.

Ya existen unos criterios para la acreditación en neuropsicología, pero son una base, ya que quedan aristas que pulir.

Uno de los grandes problemas ahora mismo es si es necesario ser psicólogo general sanitario para poder acreditarse como neuropsicólogo.

O lo que es lo mismo, si hay que ser psicólogo clínico para ser neuropsicólogo. Aún hay mucho debate abierto y sinceramente, a los que menos beneficia es a los que están empezando a formarse e invierten su tiempo y dinero sin  tener claridad de que esa inversión va a permitirles ejercer como neuropsicólogos.

¿Cuál es, en su opinión, el gran reto al que nos enfrentamos hoy en día los Neuropsicólogos?

Creo que el gran reto es irse adaptando a los nuevos cambios que van provocando los avances de la neurociencia. Adaptarse para el papel que un neuropsicólogo puede desempeñar en equipos de trabajo que implementen nuevas técnicas en rehabilitación como las que se van desarrollando.

Creo que la neuropsicología surgió como respuesta a preguntas que la neurociencia iba respondiendo sobre cómo funcionaba el cerebro, y que todas las respuestas que van a ir viniendo en los próximos años, cada vez de forma más acelerada, van a ir transformando la percepción que se tiene del neuropsicólogo y perfilando diferentes entornos donde se va a considerar como imprescindible.

Y para ello también es necesario que sepamos transmitir y defender nuestra utilidad.

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a Aarón del Olmo su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

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