¿Qué relación existe entre la actividad física y la cognición?

Resumen

El presente artículo trata de analizar la posible relación existente entre el éxito académico y la participación en diferentes actividades físicas. En la actualidad, son muchas las investigaciones que han tratado de analizar la relación existente entre ambas variables. En concreto, se ha demostrado que la práctica deportiva está estrechamente ligada al nivel de arousal, así como al nivel de neurotrofinas o factores de crecimiento segregados, lo cual se relaciona de manera directa con la cognición.


Introducción

En la actualidad, son muchas las investigaciones encaminadas a analizar la posible relación existe entre la práctica deportiva y la cognición. Dichas investigaciones sugieren que la práctica deportiva, a cualquier edad, tiene un impacto positivo sobre el aprendizaje y la memoria.

Por ejemplo, se ha demostrado la estrecha relación existente entre la práctica deportiva y el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer, pues numerosas investigaciones han revelado que la actividad física disminuye el riesgo de padecer dicha enfermedad.

Asimismo, ha sido demostrada la relación entre la práctica deportiva y la existencia de reserva cognitiva;. Concretamente, un alto porcentaje de investigaciones han aportado evidencias acerca de esta relación. Los investigadores sugieren que la práctica deportiva aumentaría de forma sustancial el número de conexiones y neuronas existentes.

Estudios experimentales

Tanto los estudios con animales como los estudios como humanos han aportado evidencias acerca de la estrecha relación existente entre la práctica de actividad física y el desarrollo cognitivo, demostrando que la práctica deportiva podría dar lugar a cambios en los circuitos cerebrales y el nivel de arousal.

Asimismo, se ha demostrado que la actividad física podría ocasionar cambios en las concentraciones de neurotransmisores y neurotrofinas, así como en el Sistema Nervioso Central, fruto de la potenciación a largo plazo.

Circulación cerebral

La mayoría de las formas de actividad física provocan un incremento en la presión arterial. Como consecuencia de la actividad, la perfusión global aumenta desde el 14% al 25%, dando lugar a un aumento de presión arterial en áreas motoras y no sólo eso; parece ser que este incremento también se produciría en otras áreas cerebrales como el córtex.

En resumen, la práctica deportiva daría lugar a un incremento de sangre en el cerebro y, en consecuencia, a la angiogénesis en el córtex motor primario, es decir, a la formación de vasos sanguíneos a partir de los ya existentes, lo cual se relacionaría estrechamente con la cognición.

Arousal

La participación en distintas formas de actividad física incrementaría el nivel de arousal y de actividad de la formación reticular, lo cual aumentaría la atención, facilitando el aprendizaje.

Asimismo, determinados tipos de actividades físicas, como por ejemplo las que se basan en repetir movimientos, ayudarían a disminuir el nivel de estrés lo cual facilitaría, asimismo, el aprendizaje.

Concentración de neurotransmisores

La realización de actividad física incrementa la concentración de serotonina, el resultado de este aumento tiene efectos directos sobre el cerebro, el cual experimenta calma y liberación de estrés.

Sin embargo, el efecto de la liberación de este neurotransmisor no es igual en todos los casos, ya que depende del nivel de arousal previo.

Neurotrofinas y potenciación a largo plazo

Muchas investigaciones han demostrado que la realización de cualquier forma de actividad física da lugar a la potenciación a largo plazo en el hipocampo, proceso esencial para la consolidación de memorias.

Asimismo, parece ser que esta actividad también aumentaría la concentración de neurotrofinas, las cuales protegen al cerebro de los efectos adversos de los radicales libres e incrementan la neurogénesis.

En ratas, la actividad sináptica está relacionada con la transmisión sináptica, lo cual da lugar a un aprendizaje rápido. Esta relación se correlaciona con el incremento de factor de crecimiento derivado del cerebro (BDNF).

Sin embargo, el BDNF no es el único neurotransmisor que aumenta de concentración, pues también se produce un incremento en la concentración de IGF-1 y FGF-2, los cuales dan lugar al incremento de las células piramidales en CA-1, CA-3 y el giro dentado, contribuyendo de esta forma a la neurogénesis.


Estudios quasi-experimentales y longitudinales

A través de estos estudios se llega a la conclusión de que existe cierta relación entre la práctica deportiva y la cognición. Sin embargo, parece ser que esta relación no es del todo significativa.

Estudios transversales

Diversos estudios transversales han tratado de esclarecer la relación existente entre la actividad física y la cognición. Sin embargo, estos estudios no apuntan en la dirección esperada.

Dichos estudios no son del todo concluyentes, pues parte de ellos han encontrado una correlación positiva entre la práctica deportiva y la cognición, mientras que otros no.

No obstante, aunque existen estudios que demuestran una correlación positiva , éstos no generalizan los resultados. Los investigadores determinan que  ya que establecen la relación entre ambas variables depende del estatus socioeconómico del individuo.

Correlaciones con factores determinantes del rendimiento académico

Otra línea de investigación actual trata de analizar la correlación existente entre la actividad física y determinadas variables, las cuales parecen ser determinantes en el rendimiento académico.

Coordinación motora

La relación existente entre el desarrollo de las habilidades motoras y el aprendizaje fue estudiada tiempo atrás, concretamente a través de las investigaciones realizadas por Piaget.

Según estas investigaciones, parece ser que el desarrollo de la coordinación motora podría tener una correlación positiva con el procesamiento simbólico, lo cual ha sido interpretado como la relación existente entre el aprendizaje y el proceso de control motor.

Características psicológicas

El autoconcepto, el estatus social y la autoestima mejoran las habilidades motoras. Se ha encontrado una correlación positiva entre la práctica de actividad física y determinados componentes mentales, incluyendo la autoestima, la motivación, la espiritualidad y las expectativas futuras. Sin embargo, un incremento en la autoestima no siempre se traducen en un mejor logro académico.

Comportamiento en el aula

Los niños que se portan bien en el aula están más predispuesto a aprender. Por ello, se ha centrado la atención en cómo la práctica deportiva influye en el comportamiento, pues mejores comportamientos en el aula favorecen más oportunidades de aprendizaje.

Algunas investigaciones han demostrado que la práctica deportiva reduce el comportamiento disruptivo en el aula. Sin embargo, otras investigaciones muestran resultados opuestos, por lo que éstos son incongruentes y poco consistentes.

Aprendizaje y mecanismos de desarrollo

Algunas investigaciones han puesto de manifiesto que la práctica deportiva puede mejorar las habilidades espaciales o matemáticas. Varias investigaciones apuntan en esta línea, ya que han demostrado que en ancianos la práctica regular de un deporte mejora el aprendizaje y la memoria.

Conclusiones

  • La conclusión general de los estudios revisados es que la actividad física no tiene ningún efecto notable en el promedio de calificaciones. Concretamente, un estudio realizado en las Escuelas Primarias de Virginia demostró que si se reducida el tiempo asignado a esta actividad, tal cambio no mejoraría el rendimiento académico
  • Hasta el momento, esta cuestión se ha estudiado únicamente en niños. No obstante, se necesita conocer a fondo el impacto en adolescentes y universitarios.
  • A la vista de los datos podemos concluir que se requiere un mayor número de estudios con el fin de conocer cuál es la relación entre variables.
  • No se puede excluir la posibilidad de que una mayor neurogénesis, inducida por el ejercicio, pueda mejorar la función cognitiva y ofrecer una mayor protección contra las neuropatologías de la vejez. Por ello, se necesita desarrollar más investigaciones que nos ayuden a esclarecer estos interrogantes.

Referencias bibliográficas

  1. Trudeau, F., & Shephard, R. J. (2009). Relationships of physical activity to brain health and the academic performance of schoolchildren. American Journal of Lifestyle Medicine.
Carla A. Carvalho Gómez

Carla A. Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

3 comentarios

Trackbacks y pingbacks

  1. […] regiones del cerebro que reaccionan en mayor medida a la actividad física son las mismas que se ven afectadas por el consumo de flavonoides o a la restricción de sueño. […]

  2. […] cada vez más estamos más informados acerca de los beneficios del ejercicio físico en la salud y en los últimos años nuestra conciencia acerca de ello ha ido creciendo, gracias […]

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *