ANOSOGNOSIA Y DEMENCIAS: APUNTES SOBRE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

Introducción

“Nunca se me han dado bien estos ejercicios, es normal que no lo haga bien”, “los demás dicen que estoy mal, no sé qué es lo que me pasa”. “No sé por qué estoy aquí”.

Expresiones de este tipo hacen constar la existencia de mecanismos cerebrales que nos dan la suficiente información, en relación a estímulos internos y externos, de todo lo que sucede en las actividades de nuestra vida diaria.

La existencia de déficits en esos mecanismos, hace evidente la presentación de la anosognosia, déficits que se evidencian de forma notable en las demencias.


Definición

Según definición de la RAE, en su concepción más psiquiátrica: Procede del griego “νόσος” “nósos” “enfermedad” y “γνῶσις ““gnôsis “conocimiento” entendiéndose como “enfermedad que consiste en no tener conciencia del mal notorio que se padece”.

Para Prigatano la anosognosia es “un fenómeno clínico por el cual un paciente con una disfunción cerebral no parece ser consciente del deterioro de la función neurológica y/o neuropsicológica“.

La falta de conciencia para este autor no es debida un déficit cognitivo generalizado, hiperarousal ni por un mecanismo de negación del paciente. Debe existir alteración anatómica en las regiones cerebrales y existe una no integración de la información referida a la existencia de la enfermedad.

Por tanto entendemos la anosognosia como desconocimiento, mala interpretación y negación explícita de los síntomas de una enfermedad determinada.

Actualmente este término hacer referencia a una utilización más amplia refiriéndose a la falta de consciencia de déficits sensitivos, motores y cognitivos.

Criterios diagnósticos y comorbilidad

Aunque se puede encontrar el término especificado en el CIE-10, en el Capítulo XVIII Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio, no clasificados en otra parte, en el Grupo R. R40 – R46.

Síntomas y signos que involucran el conocimiento, la percepción, el estado emocional y la conducta. R41. Otros síntomas y signos que involucran la función cognoscitiva y la conciencia, R41.8. Otros síntomas y signos que involucran la función cognoscitiva y la conciencia y los no especificados, actualmente, no existen unos criterios específicos para su diagnóstico.

Como criterios referentes se usan los del Consorcio de Neuropsicología clínica. (CNC)

  1. Alteración de la conciencia de padecer un déficit físico, neurocognitivo y/o psicológico o del padecimiento de una enfermedad.
  2. La alteración se produce en forma de negación del déficit, evidenciada en afirmaciones como “no sé por qué estoy aquí“, “no sé qué es lo que me pasa”, “nunca se me han dado bien estos ejercicios, es normal que no lo haga bien”, “son los demás los que dicen que estoy mal”.
  3. Evidencia de déficits mediante instrumentos de evaluación.
  4. Reconocimiento de la alteración por parte de familiares o conocidos.
  5. Influencia negativa sobre las actividades de la vida diaria.
  6. La alteración no aparece en el contexto de estados confusionales o estados de alteración de la conciencia.

La anosognosia de forma comórbida puede aparecer con trastornos neurológicos (trastornos neurovasculares, demencia tipo Alzheimer, deterioro cognitivo leve, tumores, demencia fronto-temporal, traumatismo craneoencefálico, epilepsia y atrofia cortical) y trastornos psiquiátricos (esquizofrenia y trastornos de personalidad).

Desde el punto de vista sintomático o sindromico también aparecen en cuadros típicos de agnosias (heminegligencia visoespacial y hemiasomatognosa izquierda), memoria (amnesias), déficits primarios (síndrome de Anton y Sindrome de Dide-Bocatzo), déficits motores(hemiplejias), función ejecutiva(síndrome disejecutivo), praxias ( apraxia constructiva), lenguaje (afasia tipo Wernicke), déficits sensitivos(hemianestesia) y escritura(grafomimia anosognosica).


Evaluación e intervención

Una evaluación neuropsicológica e identificación temprana de los grados de deterioro y naturaleza de los déficits, es condición indispensable para una efectiva intervención,al reflejarse un incipiente deterioro en las actividades de la vida diaria de la persona que la padece.

Aunque existen una amplia gama de programas de intervención hemos de destacar los programas individualizados de rehabilitación neuropsicológica como eficaces en el tratamiento de la anosognosia. Es preciso que la implantación de estos programas de rehabilitación neuropsicológica se realice en un centro,por profesionales y cubran todas las facetas de la vida cotidiana de la persona afectada.

Anosognosia en Demencias: Apuntes en la Enfermedad de Alzheimer (EA)

La anosognosia en las demencias se nos presenta como un trastorno de naturaleza compleja y multifactorial.

Las personas que padecen anosognosia pueden presentar: Dificultad a la hora de adhesión y seguimiento al tratamiento, mayor riesgo a sufrir caídas y falta de comprensión social de su estado y de su enfermedad y apoyo social y comunitario.

En la enfermedad de Alzheimer este “déficit de conciencia” puede estar presente en todas las fases evolutivas de la enfermedad, aunque se da con mayor evidencia en estados más avanzados (40-75%, de los casos). La anosognosia se asocia a una menor depresión y una mejor percepción de la calidad de vida en los pacientes.


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Manuel R. Ballester Meseguer

Manuel R. Ballester Meseguer

Psicólogo General Sanitario especialista en Neuropsicología Clínica.

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