ATENCIÓN Y VELOCIDAD DE PROCESAMIENTO: MUCHO MÁS QUE CONCENTRARSE

Durante este fin de semana parte del equipo de Hablemos de Neurociencia ha viajado a Córdoba para seguir formándose de la mano de ITACA FORMACIÓN y grandes profesionales como Marcos Ríos Lago, neuropsicólogo del Hospital Beata María Ana.

En esta ocasión, nos hemos sumergido por completo en el mundo atencional y de la velocidad de procesamiento. Conceptos, a priori, fáciles de definir. Sin embargo, la complejidad subyacente de ambos términos, así como de los subelementos que constan, en la actualidad, han impedido establecer una definición y clasificación única y pormenorizada de ambos términos.

La historia como parte fundamental de la disciplina

Establecer qué es y qué no es la atención, actualmente, no es tan fácil. Dicha complejidad es evidente ya que si indagamos en la literatura científica encontraremos multitud de autores quienes, a través de sus teorías y artículos tratan de establecer un modelo y clasificación única acerca de este proceso cognitivo.

Modelos que nos permitan a los profesionales del campo utilizar un leguaje común y compartido que nos facilite el entendimiento entre nosotros, independientemente del lugar de trabajo o desde donde se realice la intervención.

Integrar la teoría en la práctica

Como hemos comentado previamente, en la actualidad, existen diversos modelos atencionales que tratan de responder a una única cuestión ¿qué es la atención y cómo se clasifica?

Cuestión que todo profesional, en la medida de lo posible, debería tratar de dar respuesta antes de la puesta en marcha de cualquier tipo de intervención y/o tratamiento.

En este punto, me gustaría resaltar la importancia de “conocer antes de hacer”.

En la actualidad, la mayoría de los neuropsicólogos deciden atenerse al modelo propuesto por Sholberg y Matter, debido a su uso altamente extendido en la clínica y la validez subyacente del mismo.


Evaluación de la atención

Para evaluar la atención, tanto de sujetos controles como de pacientes, debemos partir de unos supuestos básicos. En concreto, debemos centrarnos tanto en las características de la tarea como en las características del sujeto. Estas últimas, en la mayoría de las ocasiones, son pasadas por alto.

Sin embargo, no debemos olvidar que un alto porcentaje de pacientes que sufren TCE presentan diplopía. Como consecuencia, su rendimiento en determinas tareas atencionales puede verse influido.

En este punto nos plantearíamos ¿dicho rendimiento es consecuencia de la lesión o se debe fundamentalmente a las características del paciente tras la misma?¿este bajo rendimiento atencional es consecuencia de la diplopía?

Posteriormente, una vez que hemos analizado las características del paciente, el siguiente paso será determinar qué instrumentos utilizaremos para evaluar este proceso cognitivo. En este sentido, debemos destacar que no existe un único instrumento que nos permita de manera única e inequívoca medir este proceso cognitivo.


Trail Making Test

Por ejemplo, pensemos en el Trail Making Test [TMT], ¿qué proceso son necesarios para que el sujeto lleve a cabo la tarea?.

En primer lugar entra en juego el lenguaje. Es necesario que el paciente entienda las instrucciones de la tarea para que éste pueda ejecutarlas de manera correcta.

Posteriormente, entran en juego mecanismos visuales y motores. Asimismo, se hace patente la necesidad de la puesta en marcha de mecanismo atencionales y mecanismos relacionados con la velocidad de procesamiento. Mecanismo que determinarán cómo de eficaz es el paciente a la hora de ejecutar esta tarea.

Además, el conocimiento ordinario también sería una variable a tener en cuenta ¿cómo realizaríamos la tarea si no conocemos el orden de los números o el alfabeto?

¿Qué hay de la memoria de trabajo? Si no somos capaces de mantener las instrucciones en nuestra cabeza al mismo tiempo que realizamos la tarea, con seguridad, fracasaremos en su realización.

Hemos nombrado algunos mecanismos implicados, sin embargo, si analizamos la tarea más a fondo seguramente no encontraríamos ningún dominio cognitivo que no formara parte de esta tarea.

Rehabilitación ¿restaurar o compensar?

En la rehabilitación neuropsicológica el papel del neuropsicólogo es determinante. A grandes rasgos, se podría decir que dicha tarea comienza con la elección del tipo de tarea que llevar a cabo con el paciente. Para ello, previamente debemos analizar la tarea determinando la presencia o no del dominio cognitivo que queremos rehabilitar.

En este punto es importante, asimismo, tener en cuenta las características del paciente. ¿el paciente escucha bien? ¿oye bien?. Cuestiones a simple vista fundamentales pero que en ocasiones son pasadas por alto.

Comunicación entre profesionales

El proceso de rehabilitación no empieza y termina en el despacho del neuropsicólogo, es necesaria la comunicación con otros profesionales con el objetivo de trabajar en la misma dirección. “ Sin dicha comunicación la efectividad del proceso de rehabilitacion será menor”

Esta comunicación debe realizarse de forma bidireccional. Por ejemplo, si el paciente viene de fisioterapia, podemos trabajar durante la sesión la conciencia postural, haciéndole ver que se está relajando y debe prestar más atención a su cuerpo. Dicha acción no constituye intrusismo laboral.

Desde la neuropsicología, se trabaja la atenció en este caso teniendo como objetivo el cuerpo. Por ejemplo, podemos instruir al paciente para que cada vez que demos un golpe sobre la mesa éste tome conciencia de su cuerpo (si está sentado correctamente) y en la medida de lo posible corrija el error.


Familia

En el proceso de rehabilitación la familia es una pieza fundamental. En ocasiones, se piensa que el trabajo con la familia es una pérdida de tiempo, que el tiempo que podrías estar dedicando a trabajar con el paciente lo estás malgastando hablando con la familia o enseñándole a ésta algunas pautas para casa.

Sin embargo, la mayoría de las investigaciones al respecto señalan que en aquellos casos en los que la familia está involucrada durante todo el proceso de rehabilitación se obtienen mejores resultados que en aquellas que no lo están.

Por lo tanto, la familia se convierte de este modo en un pilar fundamente de cara a la rehabilitación. “Dedícale el tiempo que se merecen”.

Estimulación vs rehabilitación

En la actualidad, no es inusual encontrar textos en los que se compara el concepto de estimulación cognitiva con el de rehabilitación neuropsicológica. No obstante, ambos términos hacen alusión a realidades claramente diferenciables.

En concreto, el concepto de rehabilitación neuropsicológica hace referencia a un amplio campo de estudio y actuación en el que se engloban diferentes estrategias y métodos de intervención entre los que se incluyen: la rehabilitación cognitiva (que implica también estimulación cognitiva), la modificación de conducta, la intervención con familias y la readaptación vocacional o profesional


Conclusiones

Hasta aquí nuestro resumen de este fin de semana. Nos gustaría señalar que es imposible en pocas palabras describir más de 15 horas de formación. Por este motivo, destacamos algunos puntos que, a nuestro juicio, son importantes.

No cabe duda que Marcos Ríos Lago tiene mucho que enseñarnos y nosotros mucho que aprender, reflejado queda en los más de 20 folios que traemos con nosotros, las 15 horas de formación y todas las ideas que surgieron de este módulo.

Nos vemos en Diciembre

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga.
Formación en Neuropsicología

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