AARÓN DEL OLMO: EL NEUROPSICÓLOGO DEBE TRATAR EL LENGUAJE JUNTO AL LOGOPEDA

El mundo 2.0 te permite conocer gente fascinante que día a día lucha por el avance de la disciplina y, en alguna que otra ocasión, quedan tras el anonimato, como muchos otros investigadores en nuestro país. En esta ocasión tenemos entre nosotros a Aarón del Olmo.

¿Quién es Aarón del Olmo?

Pues un apasionado de la ciencia y del cerebro. Desde que tengo uso de razón he admirado a científicos y filósofos que se hacían preguntas que a veces nadie se planteaba y que encima, iban y se dedicaban a intentar responderlas. Una de esas preguntas que ha marcado mi desarrollo profesional ha sido la de cómo funciona nuestro cerebro y, el tratar de sacar algunas respuestas parciales, lo que me ha ido llevando de un sitio a otro hasta terminar ejerciendo de Neuropsicólogo Clínico y me ha dado la oportunidad de poder trabajar ayudando a aquellas personas que tienen un daño cerebral a rehabilitarse.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Actualmente trabajo en la Asociación para la Rehabilitación y Prevención de  la Afasia, dedicándome a la rehabilitación de personas que por diversos tipos de daño cerebral adquirido han desarrollado una Afasia. También me dedico a temas de investigación, estudiando cómo funciona la reserva cognitiva en personas mayores, o al estudio de algunos paradigmas de atención en Psicología Comparada. Y a la docencia… ¡cuando me dejan!

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

La verdad es que me gustaría realizar algo de investigación sobre la rehabilitación en pacientes crónicos de Afasia, es decir, aquellos que han superado un periodo de uno o dos años tras la lesión cerebral. Hay algunas ideas arraigadas en muchos profesionales, como considerar que tras este periodo no hay margen de mejora, que muchos pacientes con los que trato en el día a día se empeñan en demostrarme que no son del todo correctas.

Algunos apuntes sobre Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

Como experto en patologías relacionadas con el lenguaje, ¿cree que el neuropsicólogo juega un papel clave en el proceso de rehabilitación de este tipo de patologías?

En mi opinión, tiene un papel muy importante y necesario en el proceso de rehabilitación. En primer lugar, porque el lenguaje es una función cognitiva, ámbito natural de actuación del neuropsicólogo. En segundo lugar, porque tal y como funciona el cerebro, no se puede (¡ni se debe!) concebir el lenguaje como una función aislada del resto de funciones cognitivas.

Es justo al revés, el lenguaje puede verse afectado por alteraciones en otras funciones, y si no se sabe evaluar puede reducirse mucho el efecto positivo que un programa de rehabilitación puede tener sobre la persona.  Hablar parece fácil, todos lo hacemos a veces casi sin pensar en cómo lo hacemos, pero sin embargo ponen en marcha a muchísimos procesos y funciones cognitivas que hay que controlar muy bien para entender cómo podemos ayudar al paciente.

¿Cómo distinguiría la labor del neuropsicólogo en este sentido de la del logopeda?

Esa pregunta siempre es polémica. Y creo que siempre es polémica porque lo que parece es que hablamos de cambiar uno por otro, cuando sin embargo ambos deben trabajar juntos cuando nos encontramos ante una afasia.

El neuropsicólogo tiene, como decía antes, una formación específica en el funcionamiento cognitivo que le permite valorar si las alteraciones del lenguaje que presenta un paciente derivadas por un daño cerebral son primarias o bien, secundarias a la alteración de otra función. Esa información es vital para decidir cómo programar la rehabilitación del paciente.

Sin embargo, también hay una serie de conocimientos que posee el logopeda que el neuropsicólogo desconoce por formación y que son básicos también para la valoración, como pueden ser aspectos más relacionados con el habla y muchos otros. De igual manera, esos conocimientos son dos perspectivas que se necesitan integrar durante el propio proceso de rehabilitación.

¿Qué les diría a todos aquellos que piensan que este tipo de praxias constituye un intrusismo laboral?

Pues que mientras el lenguaje sea considerado una función cognitiva, entra dentro del ámbito del trabajo del neuropsicólogo, por lo que el término intrusismo se estaría utilizando de forma incorrecta. De hecho, a veces está mal visto que un neuropsicólogo tenga conocimientos en profundidad sobre el lenguaje, cuando es fundamental para poder valorar otra funciones cognitivas. Creo que en gran parte, el problema se debe al desconocimiento de lo que hace el neuropsicólogo, no solo entre la gente de a pie, sino incluso entre profesionales de otros ámbitos que solo se quedan con eso de “el que pasa pruebas” o “el que se encarga el área emocional” (esto nunca lo he entendido, la verdad). Supongo que resulta fácil acusar de intrusismo sin conocer el verdadero papel del neuropsicólogo. Lo que está claro es que ni el neuropsicólogo, ni el logopeda ni otros profesionales de la rehabilitación deben considerarse como “el único y necesario” para “curar” a un paciente, porque cuando varias disciplinas se coordinan para abordar un caso, los resultados para la persona son mejores. Y es eso lo que importa, a fin de cuentas.

El futuro de la Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Qué piensa sobre el futuro de la disciplina?

Opino que tiene mucho camino por delante que recorrer. Como disciplina relativamente joven aún tiene que vencer mucho escepticismo que surge desde fuera, que creo es fruto de la desinformación. Pero soy bastante optimista. A nivel hospitalario, aunque no sea a través de un sistema de oposiciones, la figura del neuropsicólogo se va instalando poco a poco y raro es ver equipos de trabajo que de una forma u otra no cuenten con uno. Aunque todo eso debe ser regulado. También veo muy importante el papel del neuropsicólogo en los colegios, para la identificación de alteraciones cognitivas en el desarrollo y la creación de programas que permitan superarlas. Sí, yo veo que la neuropsicología es muy útil en muchos ámbitos, que ya lo ha demostrado y lo sigue demostrando, y que al final, lo que es útil, prospera.

¿Qué opina de las de las acreditaciones en Neuropsicología?

¿No hay preguntas fáciles hoy? Lo primero de todo, que es necesaria. Sin una acreditación, cualquiera puede decir que es neuropsicólogo sin tener la formación adecuada y echar por tierra el trabajo que otros neuropsicólogos llevan realizando años para demostrar que es una profesión necesaria para la rehabilitación del daño cerebral. Es necesaria también para que otras personas, de otras disciplinas  que no tienen formación en el funcionamiento cognitivo no decidan que pueden trabajar valorando y rehabilitando estas funciones. El problema no es que no sea necesario.  El problema es cómo se lleva a cabo para que sea ajustada a la realidad formativa, profesional y laboral de nuestro país. Ya existen unos criterios para la acreditación en neuropsicología, pero son una base, ya que quedan aristas que pulir. Uno de los grandes problemas ahora mismo es si es necesario ser psicólogo general sanitario para poder acreditarse como neuropsicólogo. O lo que es lo mismo, si hay que ser psicólogo clínico para ser neuropsicólogo. Aún hay mucho debate abierto y sinceramente, a los que menos beneficia es a los que están empezando a formarse e invierten su tiempo y dinero sin  tener claridad de que esa inversión va a permitirles ejercer como neuropsicólogos.

¿Cuál es, en su opinión, el gran reto al que nos enfrentamos hoy en día los Neuropsicólogos?

Creo que el gran reto es irse adaptando a los nuevos cambios que van provocando los avances de la neurociencia. Adaptarse para el papel que un neuropsicólogo puede desempeñar en equipos de trabajo que implementen nuevas técnicas en rehabilitación como las que se van desarrollando. Creo que la neuropsicología surgió como respuesta a preguntas que la neurociencia iba respondiendo sobre cómo funcionaba el cerebro, y que todas las respuestas que van a ir viniendo en los próximos años, cada vez de forma más acelerada, van a ir transformando la percepción que se tiene del neuropsicólogo y perfilando diferentes entornos donde se va a considerar como imprescindible. Y para ello también es necesario que sepamos transmitir y defender nuestra utilidad.

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a Aarón del Olmo su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Psicóloga especializada en Neuropsicología

Mª JOSÉ MAS: LOS NIÑOS DEBERÍAN CONOCER LOS PROBLEMAS A LOS QUE SE ENFRENTAN

El proyecto Hablemos de Neurociencia me ha permitido conocer a diferentes profesionales que, de una forma u otra, contribuyen al avance del campo y al entendimiento y divulgación de diferentes contenidos relacionados con la Neurociencia.

En esta ocasión, nos desplazamos hasta Tarragona, dónde hemos tenido el placer de conocer un poco más a Mª José Más, Neuropediatra y divulgadora científica.

¿Quién es Mª José Mas?

Profesionalmente soy médico, especialista en Pediatría y en Neuropediatría. Lo soy por vocación y por convicción, creo que la Medicina es la más humana de las Ciencias y así procuro ejercerla.

En el plano personal esa es una pregunta compleja, nuestro cerebro cambia constantemente y yo ya no soy la misma persona que hace, por ejemplo, diez años. Es difícil llegar a conocerse, yo me sorprendo a mí misma cada día.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Soy la responsable de Neuropediatría en la Xarxa Sanitària i Social Santa Tecla de Tarragona. Esto supone atender a pacientes de los Hospitales Santa Tecla de Tarragona y de El Vendrell, de los Centros de Salud de la zona y del Centro de Desarrollo y Atención Precoz. También tengo ejercicio privado en el Centro Médico Rambla Nova de Tarragona.

La docencia y la divulgación médica forman también parte de mi trabajo diario. Soy docente de Postgrado y divulgo en mi blog «Neuronas en Crecimiento»

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Están dirigidos a mejorar la coordinación y la atención a la infancia diversa entre distintos ámbitos: sanitario, social y docente. Para eso la divulgación es esencial y voy a seguir profundizando en esta actividad probablemente con nuevos canales y colaboraciones.

¿En qué se diferencia respecto a otros profesionales?

Diría que soy una persona cercana y que me involucro en los problemas que me consultan, pero conozco a muchos compañeros que también ejercen así la Medicina.

Algunos apuntes sobre Neuropediatría

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cuáles son los principales problemas que se encuentra en su consulta?

En cuanto a su frecuencia, sin duda el TDAH. Por su gravedad e importancia, los Trastornos del Espectro del Autista.

Si tenemos en cuenta la falta de recursos sanitarios, sociales y educativos, cualquiera de los problemas neurológicos de la infancia: la epilepsia, los trastornos motores, las enfermedades neurodegenerativas,etc.

La sociedad desconoce totalmente todos estos problemas y no contamos con profesionales ni recursos suficientes para su atención.

¿Cree que el TDAH es la epidemia del siglo XXI?

No, creo que es un problema mal entendido y peor enfocado. Es cierto que es tan frecuente que pude parecer «epidémico», afecta al 4% de la población infantil, pero es muy probable que esta prevalencia sea la misma desde hace mucho tiempo, solo que ahora llama la atención de los medios informativos, a ellos les interesa que se generen debates inexistentes entre los profesionales que nos dedicamos a atender a estos niños.

¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan los niños día a día?

La falta de tiempo para ser niños. Evitando sobrevalorar el ocio y el juego, sí creo que falta a los niños la oportunidad del juego libre y al aire libre, esto es, sin la dirección del adulto y en espacios que les permitan correr y liberar toda la dopamina que su cerebro necesita para crecer y que les hace ser tan movidos.

Los adultos estamos preocupados por su futuro, lo que está muy bien, y solo pensamos en actividades extra-escolares que puedan ampliar sus oportunidades laborales. Se nos olvida que la habilidad principal que debe cultivar todo ser humano es la de relacionarse de forma enriquecedora con otros, y eso se aprende en la infancia, a través del juego en todas sus formas.

¿Cree que los niños deberían conocer sus problemas o es mejor mantenerlos al margen?

En la medida de sus posibilidades yo explico a todos mis pacientes, que son los niños y no sus padres, el origen de sus problemas y sus consecuencias.

En mi experiencia esto funciona muy bien. La mayoría son capaces de tomar las riendas de su vida, siempre teniendo en cuenta su edad y capacidad de comprender lo que les pasa.

Deberes, ¿a favor o en contra?

Los deberes son una herramienta de aprendizaje. Como cualquier herramienta son neutros, ni buenos ni malos.
Los deberes han de tener un sentido, que es posible que sea diferente en cada niño.

Ayudar a profundizar y memorizar conocimientos, tomar responsabilidades, gestionar el tiempo, planificar las tareas,etc.

Hacer deberes porqué sí cansa a los niños, que no son tontos, y no quieren hacerlos cuando no les encuentran el sentido.

Un consejo para los profesionales que leen este artículo.

Soy muy mala dando consejos, quizá recomendaría que aprendan a amar su profesión y piensen en ella como una oportunidad para el autoconocimiento y el mejor conocimiento del ser humano. No tener miedo al error y asumirlo con humildad y como forma de aprendizaje.

Sobre sus actuales proyectos

A fin de que el lector conozca más acerca de sus proyectos a continuación se desarrollarán una serie de preguntas.

¿Qué es neuronas en crecimiento?

Un blog dedicado a la infancia. Que se rinde ante la maravilla de ver madurar y desarrollarse al cerebro humano, que también se preocupa y ocupa de los problemas que surgen durante ese neurodesarrollo y que pretende informar sobre todo ello para mejorar el conocimiento general y para disminuir los miedos de niños y padres que tienen que enfrentarse a estos problemas.

¿Por qué decide iniciar su blog?

Fue una decisión casual. Me vi a mí misma explicando en consulta una y otra vez las mismas cosas, a veces sin tiempo suficiente para profundizar más, y pensé en ponerlas por escrito para que mis pacientes, o cualquiera que tuviera interés, pudieran consultar la información que necesitaran en cada momento.

Ha sido una sorpresa ver como crece el número de seguidores y como aumenta el interés por la Neuropediatría, así que me enorgullece ver que resulta útil y que incluso ha sido merecedor del premio Bitácoras 2016 al mejor blog de Salud del año.

Un blog es como un niño, da mucho trabajo, y verlo así recompensado es una gran satisfacción.

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a Mª José Mas su entrega y disponibilidad en todo momento con el equipo.

Gracias por tu confianza, tu tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Psicóloga especializada en Neuropsicología

MANUEL ANTONIO FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ: EL TDAH NO ES UN TRASTORNO SOBREDIAGNOSTICADO

Como resultado del salto al mundo 2.0 he tenido la suerte de conocer a grandes profesionales como Manuel Antonio Fernández Fernández, Neuropediatra y divulgador científico. Por ello, con la intención de que el lector conozca cuál es su labor profesional y en qué está trabajando actualmente se ha realizado esta entrevista. En esta ocasión, ésta ha tenido lugar en Sevilla, dónde el equipo de Hablemos de Neurociencia tiene su sede.

¿Quién es Manuel Antonio Fernández Fernández?

Pues yo no soy más que un humilde Pediatra con ganas de ayudar a las familias de chicos con problemas neurológiocos (TDAH, TEA, epilepsia, migrañas, etc.) a encontrar la causa y a ponerle la mejor solución posible para dejar atrás las preocupaciones y recuperar la alegría y la tranquilidad.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Ahora mismo tengo varios proyectos en marcha, los cuales se podrían dividir en tres áreas:

Desarrollo de atención presencial

En relación a la actividad asistencial tengo varios aspectos entre manos a nivel presencial. En concreto, estoy desarrollando progresivamente la implantación de diferentes programas de evaluación y tratamiento de las diferentes patologías neurológicas que mi equipo atiende. En la actualidad, tenemos programas presenciales específicos para la evaluación e intervención en TDAH y TEA. No obstante, también tenemos un programa general para el resto de patologías neurológicas (epilepsia, migrañas, retraso psicomotor, parálisis cerebral, etc.)

Consulta a distancia

Por otro lado, tenemos un programa de atención a distancia que nos permite atender a pacientes en cualquier parte del mundo. Estamos realizando consultas por videoconferencia de una forma tan sencilla y directa como si la familia estuviera en la propia consulta, cara a cara, usando una plataforma privada, segura y de calidad. Asimismo, también trabajamos con un programa de consulta online para el seguimiento individual y personalizado de todos nuestros pacientes a través del cual, las familias pueden contactar de forma directa y segura con cada uno de nosotros siempre que lo necesite.

Docencia e investigación

En el área de docencia e investigación es donde aún tenemos mucho más que explotar. Aunque ya realizamos actividades de formación a familias y a profesionales de forma puntual y bajo demanda, no hemos desarrollado aún un verdadero plan de formación propio y estable para ofrecerlo a la comunidad científica. A pesar de nuestra experiencia, somos aún un equipo joven con mucho trabajo por hacer.

¿Cuáles son sus futuros proyectos?

En la actualidad, tengo entre manos una serie de cambios de gran trascendencia que van a permitir optimizar el tiempo necesario para las evaluaciones, evitando así los desplazamientos de las familias a la consulta.

Todos estos avances se basan en aumentar aún más la incorporación de las nuevas tecnologías a todos los procesos de la consulta. Esto siempre redunda en una mayor eficiencia del trabajo y, por lo tanto, en unos mejores resultados, sin aumentar los costes para las familias.

Por otro lado, aprovecharemos estos avances para recopilar datos para desarrollar áreas de docencia e investigación propias que favorezcan aún más las mejoras. Los proyectos en cada una de las áreas son los siguientes:

Atención presencial

En la atención presencial tengo un objetivo fundamental: Informatizar y automatizar todo el proceso de gestión y evaluación para que resulte lo más cómodo y simple para la familia que tenemos que atender. Para ello, es básico tener disponibles todos los servicios que puedan ser necesarios desde el principio hasta el fin del proceso.

Atención a distancia

En la Atención a distancia tenemos varios frentes abiertos. Por un lado, tenemos una vía muy bien desarrollada a través del seguimiento online a todos nuestros pacientes. Ahora nos toca ampliar ese servicio a todos aquellos interesados y a todas las áreas que trabajamos (Neuropsicología, Psicopedagogía, etc.)

Por otro lado, tenemos una nueva vía de comunicación en estudio para el seguimiento y las consultas online que puede resultar muy útil para cuestiones puntuales que requieran una respuesta inmediata en un corto espacio de tiempo.

Como tercer punto, hemos incorporado el sistema de videoconferencia profesional, el cual permite hacer videoconsultas sin ordenador. Simplemente con el 3G o 4G del móvil o tablet con una calidad óptima.

El último punto que tenemos entre manos es la evaluación a distancia del TDAH y el TEA. Habrá que ver si es posible pero estamos trabajando para averiguarlo y conseguirlo. Esto será un desarrollo a medio-largo plazo si se consigue.

Docencia e investigación

En el apartado de la docencia es donde más quiero incidir en 2017. De hecho, hago una importante apuesta por este área y en 2017 voy a dejar de tener consulta por la mañana para dedicarme a crear el material formativo necesario para los programas que quiero poner en marcha. Estoy convencido de que el resultado merecerá la pena para todo este esfuerzo.

¿En qué se diferencia de otros profesionales?

La verdad es que esta es una pregunta difícil de contestar por mi parte. Seguro que las familias te lo podrían responder mucho mejor. Tengo mis cosas buenas y mis cosas malas, como todo el mundo.

Realmente soy un poco “raro” y no le caigo bien a todo el mundo. Soy políticamente incorrecto para lo bueno y lo malo. Lo que si tengo claro es que soy de ideas fijas y tengo una gran capacidad de trabajo. Esto es lo que me ha permitido llegar a donde estoy en tan poco tiempo. Al fin y al cabo, no hay muchos profesionales de mi edad que puedan decir que llevan 3 años entre los 2 pediatras más valorados de España. Algún mérito debo tener.

De todas formas, me voy a basar en lo que me transmiten las familias a través sus comentarios en la consulta y en las redes sociales: cercanía, comprensión, empatía con los niños, claridad en la información, aportación de datos claros, resultados, atención personal e individual, atención en equipo, etc.

Seguro que me dejo muchas cosas pero puedes ver las opiniones de mis pacientes en la web de doctoralia y de qoolife. Nadie mejor que ellos para opinar sobre mí.

Trayectoria Profesional

Mi trayectoria es corta todavía, pero muy intensa. Llevo muchas cosas hechas pero aún me quedan muchas más por hacer. Seguiré trabajando siempre para ayudar a las familias de chicos con problemas neurológicos.

  • Nací en el 80 y a los 24 años acabé la carrera de Medicina en Cádiz (soy de allí).
  • Empecé la especialidad de Pediatría en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y en 2009 acabé con un año de especialización en Neuropediatría. Me fui de Cádiz a Sevilla por amor, por mi mujer (aún sigue siendo el principal motivo por el que me despierto cada mañana y lo será siempre. La adoro).
  • La Sociedad Española de Neuropediatría me concedió una de sus becas de formación e investigación para poder conseguir la acreditación en Neurología Pediátrica y, desde entonces, me dedico a ello con enorme dedicación y satisfacción a pesar de los muchos inconvenientes que me he ido encontrando por el camino.
  • En ese tiempo también he hecho algunas otras actividades no puramente asistenciales.He trabajado en diferentes centros públicos y privados de Sevilla en varios puestos y con variable responsabilidad.
  • En 2013 pude dar uno de los saltos más importantes en mi carrera profesional. Me hice “independiente”. ¿Qué significa esto? Pues que dejé de trabajar para otros y pasé a abrir mi propia consulta privada. Algo arriesgado con 33 años pero una de las experiencias más gratificantes que he podido tener.
  • En 2014 tuvo lugar el segundo gran salto. En menos de un año, pude ampliar la consulta y transformarla en un centro dedicado a la Neuropediatría. Incorporé a otros compañeros a mi equipo y en no mucho tiempo fueron llegando los resultados. Ahora mi centro cuenta con Logopedia, Neuropsicología, Psicopedagogía y Neuropediatría. El equipo está formado por profesionales de gran experiencia y especialistas en las necesidades de las familias que atendemos (TDAH, TEA, problemas de aprendizaje, conducta, etc.). Esto ha supuesto un gran reto para mí desde diferentes puntos de vista. La inversión económica ha sido muy importante. Además, trabajar en equipo y con personal a cargo no siempre es fácil. No te puedes ni imaginar la dificultad global que conlleva todo esto añadido a la actividad de la consulta cada vez con más pacientes.
  • En todo este tiempo, no he dejado de formarme: Máster en TDAH en la Universidad Pablo de Olavide, Experto en TDAH a lo largo de la vida en la Universidad de Alcalá, Máster en Ensayos Clínicos en la Universidad de Sevilla, Máster en Trastornos del Espectro Autista en la Rioja, Máster en Gestión Sanitaria por GADE Business School.
  • Entre las actividades no asistenciales y menos relacionadas con la Neuropediatría están otros trabajos que me ayudan a variar un poco y despejar la mente: Soy evaluador para la acreditación de Centros y Unidades de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía; Evaluador de proyectos de Investigación de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, Evaluador de Proyectos de Innovación Docente de la Universidad de Sevilla, Asesor de la Comisión Europea para los Programas de Innovación y Competitividad, Experto colaborador en el Programa Human Brain y del Programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea.

En fin, como puedes ver, hay de todo. Soy un culo inquieto con ganas de seguir aprendiendo y haciendo cosas nuevas que me mantengan la mente ocupada. Puedes ver mi perfil actualizado en Linkedin.

Algunos apuntes sobre Neuropediatria

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿En qué se diferencia la Neuropediatría de otras áreas del conocimiento como la Neurospicología?

Esta pregunta puede ser una de las más complejas que me hayan hecho en los últimos años. La respuesta formal y teórica es muy sencilla pero yo siempre intento ir más allá de lo sencillo.

Yo soy pediatra. Estoy especializado en Neurología y en mi día a día analizo la mente y el comportamiento de los niños y su entorno.

Para hacer esto, tengo que realizar actividades propias de la Neuropsicología: Pruebas, tests, análisis de conducta, etc. pero todo esto lo hago en base a un individuo completo. No pienso en el cerebro sino en la persona. No miro solo los resultados de las pruebas, a veces engañan. No solo su pensamiento o su funcionamiento sino en el conjunto de la persona con su entorno y con sus emociones.

No quiero decir con esto que la Neuropsicología no pueda hacer eso, pero para mí es complejo poner un límite entre ambas. De poco me servirá saber mucho de enfermedades mentales si no sé nada de Neuropsicología.

Usted, siendo experto en TDAH ¿Cree qu este trastorno está sobrediagnosticado?

Rotundamente NO.

Me gusta mucho que me hagan esta pregunta. Y como soy políticamente incorrecto, siempre soy muy claro al responder a esto. El TDAH es un problema de origen neurológico. Tiene una base física demostrada y demostrable. El problema es que las consecuencias del TDAH afectan al aprendizaje, la conducta o el comportamiento, algo muy “subjetivo” y, por lo tanto, muy dado a la opinión con ligereza de cualquiera que diga que sabe de esto.

Es muy fácil ser un demagogo y decir que esto está de moda, que todos los niños se mueven y se despistan, que los padres quieren niños zombies y que los profesionales que nos dedicamos a tratar el TDAH lo que hacemos es drogar a los niños.

Esto se oye en la calle, en las escuelas y las consultas médicas. Hay gente para todo. En todas las profesionales hay gente buena, mala y regular. Hay quien hace bien su trabajo y quien quiere quitarse el muerto de encima echándole la culpa a los padres buscando cualquier achaque (separaciones, divorcios, modelo paternalista, demasiado estrictos, etc.)

La realidad es muy distinta. Los estudios serios realizados demuestran que hay un claro infradiagóstico. Solo 1 de cada 3 chicos con TDAH de Andalucía tiene su diagnóstico. Pero más aún, solo uno de cada 7 está recibiendo el tratamiento que necesita. Si esto es sobrediagnosticar, y sobretratar, que venga Dios y lo vea.

Se habla mucho del interés de la industria farmacéutica pero nadie habla del interés de los que niegan la existencia del TDAH y con ello quieren condenar a los que lo sufren a no tener ayuda ante sus problemas y los catalogan de flojos, torpes o maleducados.

¿Debe un psiquiatra o un psicólogo diagnosticar este tipo de trastornos?

No hay ningún motivo para que no lo puedan hacer. Eso sí, deben saber hacerlo bien para no meter la pata y diagnosticar al que no lo es o dejar sin diagnóstico al que lo es.

La verdad es que de lo último me he encontrado mucho en los últimos años. Cada vez menos, por lo menos. Pero hay que ser muy cuidadoso y responsable con las evaluaciones y los diagnósticos. Lo que un profesional dice tiene mucha trascendencia y consecuencias para la familia que tiene delante y puede marcar su futuro a corto y largo plazo.

¿Cree que los criterios diagnósticos empleados en la actualidad para el TDAH son adecuados?

Todo en esta vida es mejorable. Además, la tecnología avanza a pasos agigantados, atrás eso de hacer un diagnóstico basado exclusivamente en cuestionarios y escalas rellenados por padres y maestros. Esa información hay que tenerla, es importante, pero no es suficiente.

Hoy en día hay que aprovechar la tecnología para las evaluaciones. El problema es el coste del equipamiento. A pesar de ello, yo he apostado desde siempre por invertir en lo importante para dar las respuestas que las familias necesitan.

Actualmente, el uso de herramientas de evaluación informatizadas debería ser imprescindible. Yo uso el test de AULA de Nesplora y el test de BrainGaze entre otros para evaluar el TDAH.

¿Cómo realizaría una correcta evaluación en una caso de sospecha de TDAH?

Esta respuesta nos podría llevar varios días pero tampoco quiero volver loco al lector. Los conceptos básicos están claros. Necesitamos 3 fases.

Fase 1

Entrevista con la familia y el afectado. Hay que conocer toda su trayectoria evolutiva personal y familiar. Para ello, es importante usar una entrevista semi-esructurada que evite la pérdida de datos relevantes para la evaluación del caso.

Fase 2

Realización de tests específicos al pacientes y a su familia directa.

  • Hay que recoger la información aportada por los padres y, a ser posible, por los profesores y otros implicados en la vida del pacientes.
  • Hay que realizar pruebas al paciente que nos permitan evaluar su situación directamente. Además, hay que intentar que esas pruebas sean lo más objetivas posibles para evitar posibles sesgos en su realización o en su valoración. Además, deben ser pruebas de alta sensibilidad y especificidad para que el valor predictivo positivo y negativo sea máximos. En esta situación, el uso de pruebas informatizadas automatizadas y directas son las más recomendables. De ahí, mi interés en la incorporación de las nuevas tecnologías y el uso de BrainGaze y AULA.

Fase 3

Presentación de los resultados, explicación y orientación: Ya se acabó hace mucho el concepto de la medicina paternalista. Ahora, la medicina moderna se basa en el consentimiento informado. Creo que en el mundo de la Psicología hay mucho que avanzar en esto. Hay aún mucho oscurantismo y falta de claridad.

A los pacientes y a sus familias hay que explicarles las cosas con claridad y con cifras. De forma completa, rigurosa y objetiva para darle todas las opciones posibles y/o factibles ante su problema y que elijan la que crean más adecuada. Me temo que eso no ocurre en muchos de los centros que conozco.

¿Cree que la medicación es necesaria en todos los casos? 

Esta pregunta es muy importante. La medicación no es necesaria en todos los casos pero si en muchos, por no decir la mayoría. El criterio para decidir la necesidad o no de medicación es el nivel de dificultad que cada chico tenga en su día a día.

Esta dificultad puede ser para centrarse en los estudios, para controlar sus impulsos y comportamientos o para gestionar su hiperactividad y las relaciones sociales.

Si los perjuicios que producen los síntomas del TDAH son importantes, no habrá terapia psicológica o conductual que consiga regularlos.

Para entender esto con toda claridad y no caer en los prejuicios anti-medicación y similares sin saber lo que se dice, es importante tener claro el origen del TDAH.

Tengo artículos en mi blog sobre esto para que los padres tengan las cosas claras sobre el tema y no se dejen llevar por preocupaciones irreales sobre la medicación del TDAH.

Muy pocos padres saben que el eco de la medicación del TDAH a largo plazo favorece su curación. El problema es que tampoco hay muchos profesionales que lo sepan.

¿Debe ser siempre la primera opción?

En este sentido te respondo de forma similar que a la pregunta anterior. Si el TDAH es leve y no produce interferencia importante con las necesidades y exigencias de la vida diaria (aprendizaje, conducta, socialización, etc.) no es imprescindible el tratamiento farmacológico. De lo contrario, sí será necesario y, además, sería la primera opción.

Solo cuando los síntomas de atención, hiperactividad e impulsividad están razonablemente controlados, serán eficaces las terapias de conducta, hábitos, rutinas, etc. Lo contrario sería perder el tiempo, el dinero y aumentar las complicaciones con el tiempo. Retrasar un diagnóstico o un tratamiento de TDAH es aumentar mucho el riesgo de complicaciones.

Además del TDAH, ¿qué otros trastornos trata?

Pues aunque el TDAH sea el problema más habitual en mi consulta y lo que ha hecho que mi nombre suene en muchos sitios, no es lo único que hago ni mucho menos.

Como te he comentado antes, he desarrollado un programa presencial específico para la evaluación e intervención en casos de TEA/TGD y ahora estamos desarrollando estrategias específicas para la incorporación de las nuevas tecnologías en este campo.

Además, los otros problemas más frecuentes que atendemos son epilepsia, migrañas, retraso psicomotor, problemas de lenguaje, etc. Siempre desde una perspectiva familiar.

Agradecimientos

Aprovecho estas líneas para agradecer al Dr. Fernández el recibimiento en su consulta. Por dedicarnos su tiempo y, sobre todo, por hacernos partícipes de sus próximos proyectos.

Gracias por su confianza y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Psicóloga especializada en Neuropsicología

JAVIER TIRAPU-USTÁRROZ:¿EN QUÉ SE DIFERENCIA EL CEREBRO DE CUALQUIER OTRO ÓRGANO?

Durante mis años de carrera,la figura de Javier Tirapu siempre estuvo presente como un gran referente de la Psicología y, más concretamente, dentro del campo de la Neuropsicología. En los años posteriores a mi formación, he tenido el placer de estar en contacto directo con este destacado neuropsicólogo realizando diversas colaboraciones en distintas revistas digitales. Hoy, tengo el placer de tenerlo frente por frente para plantearle algunas cuestiones que no me cabe duda que, nosotros los neuropsicólogos y/o personas interesadas en el campo, nos hemos planteado alguna que otra vez.

 ¿Quién es Javier Tirapu-Ustárroz?

  • Licenciado en Psicología por la Universidad del País Vasco (1984).
  • Especialista en Psicología clínica, concremente en el campo de la Neuropsicología.
  • Profesor asistente en diferentes másteres de las universidades españolas.
  • Ponente invitado en múltiples congresos científicos, con más de 300 conferencias, cursos, seminarios y ponencias.
  • Miembro del comité organizador o científico de reuniones y congresos científicos de la especialidad.
  • Investigador adscrito a diferentes investigaciones del campo de la Salud mental y la Neuropsicología del daño cerebral y  las demencias.
  • Autor de más de 200 publicaciones entre artículos y capítulos de libros.
  • Autor de 6 libros relacionados con la Neuropsicología.
  • Revisor en 10 revistas científicas.
  • Director del área de Neuropsicología de Revista de Neurología.
  • Ganador del premio nacional de Neurociencia (2012).

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Podría resumir mi actividad en 4 grandes áreas (por orden de importancia)

1.-Actualmente sigo ejerciendo mi labor profesional como clínico, ya que lo que más me gusta de mi profesión es ver pacientes. Realmente no concibo un trabajo mejor que intentar ayudar a las personas a que su vida sea mejor.

2.- Y aunque esta sea es mi principal dedicación, me ocupa mucho tiempo la participación en labores de docencia y formación tanto en Master en diferentes Universidades, como cursos para profesionales, conferencias de divulgación, etc.

3.- Además considero que nuestra principal herramienta de trabajo es el conocimiento. En Neuropsicología siempre hay que intentar estar actualizado y formado porque de ese conocimiento se van a beneficiar nuestros pacientes por lo que creo indispensable mantener una formación actualizada.

4.- Escribo y publico diferentes artículos y libros con compañeros de profesión y grupos de neuropsicólogos en diferentes ámbitos de la Neuropsicología. Aprovecho para mostrarles mi gratitud a todos ellos por la confianza que tienen en mí y que es recíproca.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Realmente es muy poco probable que yo tenga proyectos. Cuando voy adquiriendo conocimiento me surge “una idea” y la intento desarrollar y aportar algo.

Ahora hemos escrito un artículo, que estará muy próximo a publicarse proponiendo una clarificación del concepto de Funciones Ejecutivas en el que planteamos que procesos estarían implicados dentro de ese “paraguas conceptual”. Para ello nos hemos basado en revisar todos los estudios sobre análisis factoriales desde 1991 a 2016.

También en diciembre se publicará otro en el que planteamos (junto con Fabrissio Grandi) que la taxonomía de la memoria actual no responde “a la realidad” que vemos en la clínica y proponemos una clasificación de la memoria distinta la actual .

Estamos terminando otro sobre las aportaciones y las limitaciones de las técnicas de neuroimagen.

Asimismo, en otro que hemos enviado junto con Javier Diaz Leiva revisamos las trastornos mentales y su relación con alteraciones de la conectividad cortico-cortical y cortico-subcortical, al que seguirá un segundo en el que nos centraremos en alteraciones en la conectividad interhemisférica y los trastornos mentales.

Mis proyectos más inmediatos es escribir un libro con Raul Espert sobre funciones ejecutivas pero con un “carácter” más divulgativo y más sencillo.

Asimismo, estoy trabajando con el grupo de investigación de Javier Oltra en un estudio sobre la eficacia de la estimulación cognitiva en pacientes con demencia.

Además, junto a Fermín Goñi estamos escribiendo un capítulo para un libro enfocado al ámbito judicial y titulado: Neurociencias y su implicación en al ámbito de la justicia.

Y alguno más pero, básicamente, estos son los más actuales.

Algunos apuntes sobre Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cómo definiría el cerebro?

“El cerebro es un sistema emergente de alta complejidad cuya finalidad principal es permitirnos actuar de forma flexible en entornos cambiantes, basándose en la predicción para asegurar nuestra adaptación, nuestra supervivencia y la calidad de dicha supervivencia”

¿En qué se diferencia la mente del cerebro?

No puedo decir en qué se diferencian porque no puedo ver que sean diferentes diría que todo proceso mental responde a pautas de funcionamiento cerebral o dicho de otro modo el funcionamiento cerebral produce como resultado un proceso mental. El “problema de homúnculo o de fantasma en la máquina” agoniza.

Busqué las diferencias entre mente y cerebro y las encontré en una revista nada “sospechosa” de reducir todo a la “materia” se llama “Scripta teológica” y define la mente como: “ No se encuentra en ningún lugar, no recibe información, sería el conjunto de actividades y procesos psíquicos conscientes e inconscientes, de carácter cognitivo o afectivo, tal como comparecen en la experiencia subjetiva o en la medida en que se encuentran referidos a ella.

Y el cerebro, en cambio lo define como: ” órgano biológico que recibe los estímulos del medio interno y externo al individuo ¿puede recibir información inconscientemente? los integra entre sí y con la experiencia cognitiva, emocional y de motivación acumulada, dando lugar a la respuesta dentro o fuera del organismo y cuyo funcionamiento puede ser abordado mediante los métodos de la ciencia experimental”

Entonces pensé en unir la definición de mente con la de cerebro y a ver qué opina el lector sobre la definición que “me quedó” al unirlas: “El cerebro es un órgano biológico, que recibe información consciente e inconsciente del medio interno (cuerpo) y externo (ambiente), los integra entre sí y los une con mis experiencias subjetivas generando un patrón cognitivo y emocional (proceso mental) para emitir una respuesta, que en la actualidad puede ser observada con técnicas científicas”.

¿Es cierto, como muchos piensan, que usamos únicamente el 10% de nuestro cerebro?

El supuesto conocimiento, o mejor dicho, la ignorancia sobre el funcionamiento del cerebro, permiten que los amigos de lo misterioso introduzcan una serie de tópicos en los que poder asentar sus afirmaciones sobre el poder de la mente. Si tuviese que elegir un tópico absurdo no dudaría en elegir el que afirma que el cerebro funciona al diez o al veinte por ciento de sus posibilidades.

No sé muy bien porque se plantea que el cerebro es un órgano diferente a cualquier otro de los que componen nuestro cuerpo. No veo la diferencia sustancial entre un cerebro, un hígado, un páncreas o un corazón pero nadie osa plantear que utilizamos el corazón al diez por ciento de su rendimiento. Sin embargo, algunos afirman, sin demasiado rubor, que utilizamos el cerebro al diez por ciento, de lo que deducen, a su vez, que si lo utilizáramos al ciento por ciento podríamos lograr mover objetos con sólo desearlo. No sé tampoco si con el diez por ciento podemos desplazar pequeños objetos y con el cien por cien podríamos mover el piano de cola de la abuela.

Siempre me han llamado la atención las contradicciones en las que cae el ser humano, sus incongruencias. Si usted pregunta a algún aficionado al estudio del poder de la mente si cree en Darwin y la evolución le dirá que sí y a su vez sostendrá que utilizamos el cerebro al 10% de su potencial. Ambas afirmaciones son excluyentes. Según la evolución, la selección natural diseñó los órganos que precisábamos para adaptarnos al mundo que nos toca vivir y garantizar nuestra supervivencia. No tiene sentido plantear que diseñamos una máquina de esta complejidad para utilizarla al 10%. Es como afirmar que estamos dotados de cinco dedos en cada mano por si un día nos cortan uno, luego otro y luego otro para que así nos queden dos dedos. Si el ser humano tiene un cerebro que sólo utiliza el 10% es el ser más estúpido de la evolución.

La referencia clásica para hacer esta afirmación, se basa en esos seres extraños que se aprenden un listín de teléfonos o realizan sumas imposibles a una velocidad endiablada. Sin embargo, estos sujetos son buenos ejemplos de cerebros anómalos (un cerebro adecuado es el que logra un equilibrio armonioso de sus diferentes funciones, y no aquel que hipertrofia unas en detrimento de otras). Si estudiamos los cerebros de estos individuos observamos que la región encargada de las “sumas” o de la memorización de números es muy extensa y ocupa zonas cerebrales que deberían ser asignadas a otras funciones. Nadie de ustedes se atrevería a afirmar que alguien que se aprende miles de números es inteligente; sólo diría de él que “tiene una buena memoria para los números” y tener una buena memoria para los números no te garantiza una adecuada supervivencia.

Otros afirman que el cerebro es como un músculo de las piernas y de los brazos y que llevar al cerebro hacia su potencial incalculable no es más que cuestión de entrenamiento. Sin embargo, los límites de cada ser humano son finitos y mensurables porque responden a las leyes de la física.

Evidentemente existen diferencias individuales que dependen de los genes, del desarrollo en el útero de la madre, de las experiencias tempranas y tardías o del entrenamiento, pero les aseguro que aunque todos los dioses y poderes ocultos se hubiesen conjurado para echarme una mano, yo jamás lograría saltar ocho metros en salto de longitud. También les aseguro que ningún ser humano con su diseño corporal actual (en el que incluyo el cerebro) nunca logrará saltar ochenta metros (longitud que podría alcanzar si utiliza actualmente el 10 por ciento de sus posibilidades físicas).

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a Javier Tirapu-Ustárroz su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Psicóloga especializada en Neuropsicología