JAIME PANIAGUA: QUE LA FIGURA DEL LOGOPEDA ESTÉ CADA VEZ MÁS INSTAURADA NO SIGNIFICA QUE NO EXISTAN NECESIDADES

Como hemos comentado en anteriores ocasiones, el mundo 2.0 te permite conocer y estrechar lazos con personas pertenecientes a distintos gremios profesionales. Este es el caso de mi relación con Jaime Panigua, la cual surgió prácticamente por casualidad.

Desde que leí a lo que se dedicaba me picó la curiosidad por conocer cada vez un poco más. Tal fue mi asombro que no dude en compartir mi experiencia y es así como surgió esta entrevista. Desde Madrid a Sevilla con mucha profesionalidad y, sobre todo, cercanía y hulmidad.

¿Quién es Jaime Paniagua Monreal?

Pues alguien que se hace muchas preguntas y apenas tiene respuestas.

Me considero un logopeda en movimiento. El dinamismo debe ser la esencia de todo tratamiento en Neurorehabilitación.

Si tengo que dar una definición más profesional de mí, diré que estoy formado en Carmen, Arantxa, Jesús, Luisa, Antonio, Fernando, José o Pablo. Todos ellos conceptos de trabajo únicos. Personas que me han permitido entrar en sus vidas y aprender lo que es, de verdad, la Neurorehabilitación. Todo ellos retos (mayores que un Posgrado o Máster) donde me he tenido que esforzar día tras día para comprender como funciona el cerebro.

Mi curriculum está formado por cada una de las dudas que tengo en los tratamientos que planifico y por las sonrisas y lágrimas que derivan de los mismos (de ellos y mías). En nuestro mundo, los curriculum están formados por las personas a las que ayudamos y los avances que se logran, no solo por la infinidad de cursos que realizamos.


Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

En mi propio proyecto. Una idea en la que comencé a creer hace unos años y por la que decidí apostar: practicar logopedia en el entorno de la persona que lo necesita.

Se trata de aplicar las técnicas de intervención logopédica y aplicarlas a situaciones controladas y reales de la vida del paciente basando los objetivos de las mismas en sus necesidades y las de su entorno.

Ésto que, parece tremendamente obvio, no siempre es tan fácil. Detrás de este proyecto hay mucho sacrificio a nivel personal, no solo mío sino de la gente que me rodea. Más del que la gente pueda imaginar.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Para mi no hay más futuro que las personas las que trato actualmente. Cada una de las personas que aceptan que les trate y les acompañe en este nuevo camino donde la vida les ha llevado son para mi un nuevo proyecto. Se podría decir,entonces, que mis futuros proyectos estarían basados en más personas a las que poder ayudar y facilitarles las cosas.


Algunos apuntes sobre Logopedia

Como neuropsicóloga e interesada en el campo son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cree que la labor del logopeda en el campo de la Neurorrehabilitación está reconocida?

Grosso modo te contesto que si. En la actualidad existen pocos equipos de Neurorehabilitación que no cuentan con un logopeda en sus filas. Los profesionales de la Neuro son conscientes del papel importante que desempeñamos los logos, salvo horrorosas excepciones que supongo ocurrirán en todas las disciplinas.

Ahora. El que la figura del logopeda esté cada vez más instaurada no significa que no existan necesidades. Por ejemplo, me parece un tremendo error que la Sanidad no cuente con más logopedas entre sus filas. No se trata de un capricho de un colectivo, se trata de mejorar la calidad y cantidad de vida de los usuarios de un complejo hospitalario.

Cada vez son más las evidencias a través de estudios de la necesidad de contar con el logopeda como profesional de la deglución, incluso para ahorrar costes de tratamientos (se ha demostrado que un control adecuado de la disfagia supone un ahorro enorme en antibiótico terapia en hospitales o que la puesta en práctica de unas medidas de higiene oral adecuada en UCI reduce la neumonía aspirativa en un 61%).

Un mayor numero de logopedas facilita que se puedan llevar a cabo más estudios y se pueda mejorar aún más.

¿Qué opina de los neuropsicólogos que se dedican al tema del lenguaje?

Reflexionemos en una cuestión más amplia aún. ¿Qué implicaciones tiene el lenguaje en nuestra vida y la participación en la misma?. ¿Somos capaces de aislar el lenguaje de otros procesos cognitivos?. Creo que a día de hoy nadie cuestiona la necesidad de planificar tratamientos transdisciplinares basados en objetivos que tengan en cuenta a la persona como sujeto único que no es dividido en “partes” como si de una pizza se tratara. Mi frase es: “la persona es un todo que se mueve en un entorno significativo, el cual le motiva a participar en el mismo”.

Modelos de procesamiento del lenguaje

Si atendemos a los últimos modelos de procesamiento de lenguaje propuestos por Hickok y Poeppel en 2004 o publicaciones de Dalia Cahana-Amitay y Martin L. Albert (“Redefining recovery from aphasia”, 2015), podemos entender el lenguaje como un entidad que no surge de forma única en la cognición humana. El lenguaje es cognición en sí mismo y, por tanto, no se sustenta en un proceso unitario para poder llevarse a cabo.

Variables como el sistema visual, Working Memory, sistema atencional o las propias funciones ejecutivas se interrelacionan entre sí para poder facilitar la emergencia del lenguaje o explicar los porqué de sus déficit (importante tener en cuenta la influencia de los procesos inhibitorios en el lenguaje, por ejemplo). Logopeda y Neuropsicólogos están “condenados” a entenderse en el entendimiento del Lenguaje. Una cosa es la Neuropsicología del Lenguaje y otra la Intervención en personas con Afasias. Lo primero habla de Funciones y lo segundo de Personas y su Participación, además de lo anterior.

Wittgenstein dijo que “los límites del lenguaje son los límites de mi mundo” y creo que con esa frase se puede deducir la inmensidad de esta función.

Experiencia profesional

En mi experiencia profesional siempre he tenido la suerte de poder llevar a cabo un trabajo colaborativo en las patologías del lenguaje con el neuropsicólogo con enormes resultados. Invito a todo el mundo a que viva esa sinergia y aprenda de la misma (por ambas partes).

Jordi Peña-Casanova, Fernando Cuetos, Paco Rodríguez-Santos, Pablo Duque, Aaron del Olmo o Lía Sanz, todos ellos psicólogos y/o neuropsicólogos de los que he aprendido “lo que no está escrito” de lenguaje. Eso es una verdad.

¿Qué es disfagia con gusto? ¿Cómo surge este proyecto? ¿con qué apoyos cuenta? ¿está patentado?

Disfagia con Gusto nace, formalmente, en Mayo de 2016 durante las Jornadas de Disfagia organizadas por el Hospital Rey Juan Carlos en Madrid. En las mismas, Glaucia del Burgo y yo ofrecimos un taller-experiencia con alimento a diversos profesionales de la deglución mostrándoles una idea nueva de ver el trabajo con la disfagia. Informalmente, ya había nacido en nuestros sueños y se había materializado en nuestros tratamientos con óptimos resultados.

Doble visión

Disfagia con Gusto es un concepto de trabajo que ofrecer una doble visión. Por un lado, que el logopeda conozca las características del Análisis del Alimento de cara a establecer una relación con la Motricidad Orofacial necesaria para llevar a cabo la deglución (por ejemplo, alimentos gomosos que implican fuerza mandibular y específicos movimientos de lengua frente a  alimentos fragmentables que implican cierre labial y sensibilidad). Por otro lado, que el logopeda acceda a diferentes técnicas existentes en el mundo de la Cocina Molecular para poder modificar texturas de alimentos en base a las características y necesidades de las personas a las que están ofreciendo tratamientos de deglución.

Se trata un concepto que, además, intenta facilitar el proceso de aceptación de “nueva alimentación” por parte de la persona que sufre disfagia, haciéndole entender el porqué de no poder tomar ciertos alimentos (considerados peligrosos o inseguros en ese momento) y buscar aquellos alimentos para los que si está capacitado, personalizando sus recomendaciones de alimentos. Buscamos la empatía con la persona que ha sufrido un cambio en su vida por padecer disfagia de cara a que el terapeuta y cuidador entiendan cualquier conducta que pueda surgir en ese momento de cara a buscar soluciones que hagan la vida más fácil a todos en ese proceso.

No es un taller de cocina

Disfagia con gusto no es un taller de cocina ni un laboratorio de transformación de alimentos. Disfagia con gusto es un espacio donde se esparcen todas las herramientas posibles para que terapeutas, cuidadores y personas afectadas hagan un razonamiento adecuado y establezcan unas pautas de ingesta de alimentos basadas en la seguridad, eficacia y preferencias de la persona afectada. Por qué no seguir disfrutando de algo tan maravilloso como es el arte de Comer. Buscamos mantener la participación de la persona en la actividad diaria de Comer de cara a potenciar otras muchas áreas en el proceso de Neurorehabilitación.

No hemos inventado la Cocina Molecular, ni la Reología, por qué íbamos a patentar algo así. Este concepto que promulgamos es algo más que obvio. Es más, compartimos nuestras ideas de forma gratuita en un blog con otros compañeros y al cabo de la semana respondemos a muchas preguntas que nos hacen otros logopedas en nuestra página de Facebook. Consideramos que compartir ideas forma parte del avance de la Ciencia y nosotros lo hacemos CON GUSTO.

Las ideas son como la energía, tan solo pueden (y deben) transformarse.

Le he oído hablar de Logopedia en medios acuáticos ¿En qué consiste, cuáles son los beneficios?

Mi vida profesional (y personal) tuvo un antes y un después cuando comencé a trabajar en la Fundación Pita López. En ella descubrí el uso de la terapia acuática en Neurorehabilitación. Me dieron la oportunidad de comenzar vivir la experiencia de este tipo de tratamientos de forma conjunta con el resto de profesionales y me maravillé. Comencé a ver las enormes posibilidades que podemos encontrar a la hora de planificar un tratamiento en el agua. Es importante añadir que cualquier entorno acuático no vale y que es importante mantener unas condiciones mínimas (temperatura del agua, espacio, características del paciente,..).

El siguiente “antes y después” lo viví durante mi labor como logopeda en la Asociación de Corea de Huntington Española (ACHE), donde tuve el honor de iniciar un programa de Terapia Acuática en colaboración con la Empresa Deporte para DCA. Ahí fue donde fui consciente del potencial que tenía el entorno acuático para la persona. Nunca olvidaré la primera sesión de tratamiento donde ya pudimos descubrir sus efectos.

El siguiente paso fue formarme en Halliwick de la mano de Javier Gueita y en ese curso mi cabeza terminó de germinar aquello en lo querellaba un tiempo creyendo.

Beneficios del agua

Si me preguntas por los beneficios del agua basaré mi contestación en el capítulo que adjunta María Alonso Fraile en el libro que coordina junto con javier Güeita y César Fernández, donde se enumeran los beneficios fisiológicos (respiratorio, cardiovascular, renal, músculo-esquelético y neuromuscular) y psicológicos que se encuentran al trabajar en Terapia Acuática (“Terapia acuática. Abordajes desde la fisioterapia y terapia ocupacional”, 2105). Me permito añadir que el entorno acuático nos vuelve más comunicativos y ello nos permite generar situaciones que jamás se darían en el medio terrestre.

Es interesante la pregunta que me planteaba un compañero hace bien poco. jaime, qué es aquello que te permite el agua que no puedes lograr en el medio acuático. Ahí está la clave. La docente Anna Esclusa siempre decía “trabajar por trabajar es tontería. Detrás de toda conducta terapéutica debe haber un por qué”. Y en este caso lo hay.

La temperatura del agua (29-31 ºC) nos permite hacer un abordaje de las estructuras muy distinto al que nos encontramos normalmente, así que podemos partir de una situación de ventaja. Además, el abordaje de la Respiración permite un mayor número de actividades (y con mayor carga funcional y significativa) que nos permiten, incluso, llevar a cabo un abordaje progresivo hasta la Fonación haciendo uso de técnicas diversas.

Abordaje de las Estructuras Orofaciales

El abordaje de las Estructuras Orofaciales nos permite también planificar tareas de maniobras de deglución con resultados muy interesantes. Los conocimientos que adquirí en la formación de Halliwick me permiten beneficiarme del trabajo por planos para poder facilitar el proceso de la deglución.

¿Todos los pacientes son susceptibles de trabajar en este entorno?. No. Es muy importante llevar a cabo una evaluación exhaustiva de cara a ofrecer este tratamiento a quién realmente le va a beneficiar. No llevo estudiando años y formándome para meter con calzador una técnica a nadie. Si solo sirve a dos/tres usuarios o los que sean, bienvenidos.


El futuro de la Logopedia

En la actualidad, el futuro de la Logopedia es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Debe cambiar la Neurologopedia en algún sentido para ocupar el lugar que le corresponde?

El surgimiento de los colegios profesionales y asociaciones de Logopedia han permitido que las logopedas se agrupen y comiencen a luchar de forma conjunta. Creo que hay que forjar esas alianzas y luchar para que la profesión siga llegando a la gente. La Logopedia tiene tal potencial de beneficio para las personas que no es algo que debamos imponer a la sociedad sino mostrar sus beneficios para que se comprenda que puede cubrir necesidades actuales importantes.

Jamás he intentado convencer a nadie de que la Logopedia debe imponerse. Es una ciencia tan necesaria que tan solo me he preocupado de informar de nuestras capacidades y los lugares en los que ha surgido la posibilidad se han beneficiado enormemente de la intervención del logopeda.

Lo que siempre diré es que ese avance lo debemos hacer las logopedas juntas. Sin resentimientos, sin luchas internas, sin envidias. Sintiéndonos orgullosas las unas de los otras.

En otras disciplinas el uso de nuevas tecnologías es habitual, ¿cómo influyen dichos instrumentos en el campo de la logopedia?

La Logopedia ha implementado el uso de las nuevas tecnologías desde siempre. En mis inicios como estudiante, lo que más se palpaban eran en los diversos sistemas de comunicación que surgían para las personas que tenían dificultades (hace 12 años). A día de hoy, no tiene nada que ver y contamos con una tecnología que nos permite individualizar los sistemas de comunicación a cada necesidad. Estamos un punto en que las propias Redes Sociales son utilizadas como sistemas de comunicación en muchos casos.

Más tecnologías

Pero la tecnología en Logopedia no acaba ahí.  Contamos con herramientas para el trabajo funcional y cuantificable de la deglución como Iopi (trabajo lingual) o VitalStim (electroterapia y Biofeedback). También contamos con aparatología de EMG para poder complementar nuestras intervenciones en Motricidad Orofacial. Ya, incluso, contamos con aparatos que el usuario lleva a casa y con los que podemos controlar y cuantificar su tiempo de realización de tareas funcionales.

En este campo ya nos encontramos con aparición de impresoras 3D para poder imprimir alimentos con formas, texturas y colores al gusto para facilitar la calidad de vida de las personas que padecen disfagia. Desde hace unos años contamos con aparatos de retroalimentación auditiva para trabajar las dificultades del habla desde un punto de vista más eficaz o programas informáticos que permiten trabajar diferentes parámetros del habla de forma específica, aportando información visual para facilitar el aprendizaje e implementación de los mismos en la vida real (algunos se han podido trasladar al mundo de las App móviles para facilitar el acceso a todo tipo de usuario).

Y la cosa no acaba ahí. Yo mismo comencé a aplicar la tecnología 360º en el trabajo con personas con afasia de forma conjunta con la intervención en sus entornos con ayuda de gafas VR, pudiendo crear entornos reales dentro de las tareas iniciales preparatorias.

Y tan solo te he dicho algunas. Y lo que viene en los próximos años nos va a permitir cuantificar enormemente nuestra intervención de cara a publicar datos que terminar de evidenciar nuestros trabajo.


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a Jaime Paniagua su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

PABLO DUQUE: LOS NEUROPSICÓLOGOS NO RECIBEN LA FORMACIÓN NECESARIA

Tras las vacaciones, volvemos con la pilas recargadas y, por supuesto, con muchas ganas de continuar entrevistando a grandes profesionales. En esta ocasión, el equipo de Hablemos de Neurociencia ha tenido el placer de hablar con Pablo Duque, Director General de INEURO®.

Tuve el placer de conocer a Pablo, a finales del año 2015, cuando comencé uno de los Postgrados que imparte en la Universidad Pablo de Olavide. Desde entonces, hemos intercambiado muchas palabras pero, sobretodo, me ha transmitido mucho conocimiento.

¿Quién es Pablo Duque?

Difícil cuestión, difícil respuesta. Ante todo pienso que soy alguien que quiere, en el ámbito de las Neurociencias, dar un servicio de calidad, a costes adecuados, basándose en el método hipotético-deductivo, individual, ético, a pacientes neurológicos.

Esto, que parece una perogrullada, no lo es. Desgraciadamente nos encontramos, cada vez más, con centros de Neurorrehabilitación y Atención al Neurodesarrollo [o así se llaman] sin personas especializadas, con tratamientos que son grupales, con una ética muy discutible, etc.

Eso no se merece ningún ser humano y menos los pacientes neurológicos. Por ello, en 2010 pensé seriamente en el tema tras llevar muchos años de ejercicio profesional y en 2011 surgió INEURO®, marca propia que ya lleva funcionando muchos años.


Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Mi dedicación es exclusiva, actualmente, a INEURO®. Ya tenemos un centro en el Aljarafe sevillano y hay en proyecto varios: Chiclana de la Frontera, Utrera, Madrid, etc.

INEURO® no son centros sino una manera de hacer las cosas: un know-how en clínica, en innovación, en investigación, en creación de recursos, en colaboraciones, etc.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Por ahora no me planteo nada más que INEURO® a nivel profesional así como sus marcas propias: KRANIO®, etc. Y dentro de INEURO® tenemos proyectos que son clínicos [apertura de nuevos centros], formativos y acreditativos [formación continuada de trabajadores INEURO®, acreditación en NEF® y pruebas cognitivas, etc.], innovación e investigación [colaboraciones con profesionales del Hospital Universitario Virgen Macarena que ya están en marcha, creación de pruebas, inicio de proyectos de rehabilitación basados en técnicas inmersivas, etc.].

¿En qué se diferencia respecto a otros profesionales?

Difícil cuestión. Algo que creo que es muy diferente de muchos y muchas colegas es el haber trabajado muchísimos años en hospitales de tercer nivel. Esto es clave en Neuropsicología. Además, también el tener un visión propia de la Neuropsicología que di en llamar Neuropsicología Funcional o, como se conoce actualmente, NEF®.

Algunos apuntes sobre Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.


¿Cómo definiría la Neuropsicología Funcional?

Principalmente se trata de conceptos y métodos específicos en el ámbito neurocognitivo. Desde un punto de vista del método que utilizan los diferentes profesionales en Neuropsicología se reconocen una serie de ellos como estándares [utilización de pruebas estandarizadas para “objetivizar” la cognición, ejercitaciones basadas en repetición para tratamientos, etc.].

Desde que inicié mi andadura profesional allá por el año 1994 [antes de terminar la carrera yo ya estaba 10 horas encerrado en el servicio de Neurología del Hospital Universitario Virgen Macarena] nunca me cuadraron muchas cosas que se hacían.

Lo principal es que se dejaban de lado muchas variables de exploración [no se prestaba atención a lo funcional, a los análisis de componentes y procesos, etc.] así como en el diagnóstico: ¡no existían! Igualmente el abordaje de tratamiento era un abordaje de sota-caballo-rey que me parecía básico.

Ahí comenzaron a surgir, de lecturas de Neuropsicología, Neurociencia Cognitiva, etc., así como de la experiencia clínica, ideas que configuraron un modelo neurocognitivo propio [unitario de toda la cognición], realización de una anamnesis específica, exploraciones siempre ad-hoc y basadas principalmente en la semiología neurocognitiva, así como tratamientos basados en ejercitaciones neurocognitiva en los que se persigue principalmente ganancia de funcionalidad, conocimiento de procesos por parte del paciente para generalización, etc.

¿En qué se diferencia la Neuropsicología Funcional de la Neuropsicología Clínica?

Bueno, con la respuesta anterior creo que se contesta. Yo siempre he dicho que Neuropsicología es Neuropsicología. No existe una Neuropsicología Experimental y una Neuropsicología Clínica. Neuropsicólogo clínico es un pleonasmo. Todo neuropsicólogo es clínico y, si no, no es neuropsicólogo sino psicólogo [o médico o lo que sea] investigación en Neuropsicología. La Neuropsicología trata fundamentalmente del abordaje de personas con alteraciones de la función cognitiva en sí, ya sea por alteraciones del neurodesarrollo, daño cerebral sobrevenido o adquirido. La NEF es sólo una manera de entender la cognición y de abordarla. La Neuropsicología es una especialidad de la Psicología: la NEF es un método específico y no es especialidad.

A todos los que opinan que la Neuropsicología Funcional, es un mero invento suyo para ganar dinero ¿qué les diría?

Que ya me he comprado un Ferrari y una casa en la playa. La envidia, el odio, la difamación, la injuria, son los deportes nacionales. Otra pregunta, por favor.

Sobre sus actuales proyectos

Con el fin de que el lector conozca más acerca de sus actuales proyectos le realizaré una serie de preguntas.

¿Qué es INEURO®?

INEURO® es una marca basada en una idea: dar un servicio de calidad, a costes adecuados, con profesionales especializados, en el ámbito de la Neurociencia Clínica y, en concreto, de la Neurorrehabilitación. Esta idea que surgió como de atención clínica es ahora una idea también de formación, innovación, investigación…

¿Cómo y por qué surge este proyecto?

En 2010, antes de entrar en el Servicio de Neurorrehabilitación del Hospital NISA, ya estaba rondando estas ideas. Un poco más adelante lo materializo con la creación del nombre y la marca: INEURO.

Se creó una asociación [la Asociación INEURO®], que dio servicios clínicos, de investigación y formativos, y que los ha seguido dando hasta la actualidad. El por qué era muy claro: no me parecía correcto lo que se estaba haciendo.

¿En qué se diferencia respecto a otros proyectos, asociaciones y/o instituciones?

En muchas cosas. Principalmente quizá en el know-how plasmado en el Libro de Marca INEURO®. Nuestros equipos atienden a los pacientes que piden consulta de neurorrehabilitación en conjunto. Es decir, 4 profesionales [neuropsicólogo, logopeda, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional] hacen la consulta con el paciente y sus familiares.

La visión es transdisciplinar: es el equipo el que dedice objetivos y tratamiento y tratantes. Nuestros profesionales, por ejemplo, sólo pueden ver a 6 pacientes máximo al día y siempre de forma individual. Los costes también es otro punto clave: tenemos unos costes estipulados pero nos adecuamos a las necesidades de nuestros pacientes.


El futuro de la Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Cuál es o debería ser la labor del Neuropsicólogo?

Sobre este tema he escrito mucho y he discutido en múltiples reuniones. Para mí el neuropsicólogo o la neuropsicóloga es un/a especialista de la Psicología que aborda principalmente el sistema neurocognitivo alterado [memoria, atención, sistema inhibitorio, cognición espacial, etc.] ya sea en el contexto que sea: alteración del neurodesarrollo, daño cerebral sobrevenido, neurodegenerativas, etc. Esto le hace relacionarse con múltiples profesionales, tanto sanitarios [médicos, logopedas, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, psicólogos clínicos, etc.] como no sanitarios [pedagogos, psicopedagogos, maestros, etc.].

¿Qué piensa sobre el futuro de la disciplina?

El campo es grande, la necesidad imperiosa para muchas personas. El futuro es interesantísimo.

¿Qué opina de las de las acreditaciones en Neuropsicología?

Es un tema muy controvertido. Creo que las acreditaciones son necesarias como un medio de calidad. Creo que el paso que se ha dado en el Consejo General de la Psicología ha sido un paso de gigante y desde aquí aplaudo a muchas personas que lo han hecho posible.

Dicho esto creo que no se ha hecho correctamente, lo que ya transmití en su día a las personas que me preguntaron. Creo que las cosas se deben hacer, en este sentido, en consenso. Las sociedades e instituciones principales de Neuropsicología españolas [CNC, FANPSE, SEN, sociedades que no están englobadas en las anteriores, etc.] deberían haber estado presentes desde el principio en la elaboración del documento del Consejo General de la Psicología.

Sólo así se conseguirá fuerza en las instituciones públicas. Me preocupan, de hecho, algunos movimientos que se están realizando, debido a ello, para sacar acreditaciones en Neuropsicología por diferentes instituciones. Lo entiendo, pero me preocupa. Ahora mismo tenemos una acreditación oficiosa; debemos perseguir una acreditación oficial.

¿Cree que en la actualidad los neuropsicólogos reciben la formación correspondiente para su profesión?

No. De este tema escribí muchos post en el blog, por los que además fui muy criticado [lo cual es excelente cuando se genera discusión pero malo cuando la gente lo que hace es insultar]. La formación en Neuropsicología, bajo mi punto de vista, debe adquirirse en hospitales de tercer nivel, en los servicios de Neurología. Posteriormente, en centros específicos de tratamiento, pero los 3 primeros años en hospitales de tercer nivel.

¿Cree que la acreditación sanitaria es necesaria para el ejercicio de la profesión?

Tema espinoso. Ahora mismo en España es así. O eres psicólogo clínico o eres psicólogo general sanitario. Y sobre esto hay tanto que decir y tantas “peleas” que prefiero ni entrar. Si se consigue que la Neuropsicología sea una especialidad oficial, es decir, reconocida por el ministerio, lo lógico es que no se tenga que ser PGS sino que habría psicólogos especialistas en Psicología Clínica y psicólogos especialistas en Neuropsicología. Ambos serían profesionales sanitarios.

¿Qué opina de aquellos que ejercen la profesión sin la correspondiente acreditación sanitaria?

Contesto con otra pregunta: ¿y los que ejercen la profesión sin la formación necesaria, de lo que estamos llenos?

¿Cuál es, en su opinión, el gran reto al que nos enfrentamos hoy en día los Neuropsicólogos?

Unidad. Tenemos reconocimiento científico y profesional pero necesitamos unidad. Los neuropsicólogos debemos unirnos en una institución que sea llevada sólo por neuropsicólogos y que personas no neuropsicólogos [como psicólogos que investigan en Neuropsicología o docentes universitarios que son psicólogos e imparten Neuropsicología pero no son neuropsicólogos] apoyaran nuestra labor pero no fueran principales, igual que pasa en la Sociedad Española de Neurología o en cualquier sociedad en donde la disciplina es clínica.

Si esto no se da siempre habrá desunión porque muchos neuropsicólogos no nos veremos reflejados en determinadas entidades en las que predominan, en puestos claves, no neuropsicólogos. En España tenemos grandísimos neuropsicólogos y neuropsicólogas [Javier Tirapu, Nuria Paúl, Marcos Ríos, Raúl Espert, Marisa Arnedo, Juan Álvarez Carriles, Jordi Peña-Casanova, Fernando Maestú y un larguísimo etcétera], para tener una unión potentísima de cara a los organismos oficiales. Sin duda ahora [aunque siempre ha sido así] se hace más necesaria la unidad.

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a Pablo Duque su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

JOAQUÍN IBÁÑEZ: CREO QUE ES POSIBLE LA ESPECIALIZACIÓN EN NEUROPSICOLOGÍA

El mes de agosto, ese mes en el que las ciudades alejadas de la costa están prácticamente desiertas, hemos tenido el placer de entrevistar en Sevilla a Joaquín Ibáñez, docente de la Universidad Loyola al que tuve el placer de escuchar hace no mucho en una mesa redonda organizada por esta misma universidad.

¿Quién es Joaquín Ibañez?

¿A esta tengo que contestar yo?. Bueno, pues me considero un tipo sencillo que intenta disfrutar la vida con su familia y amigos mientras procura ayudar a otras personas que afrontan dificultades psicológicas asociadas a alternaciones cerebrales.

Hace un par de años me convertí en padre y eso ha cambiado completamente mi forma de entender la vida. Creo que ahora puedo comprender un poco mejor las situaciones tan duras por las que pasan muchas familias con hijos con Trastornos del Neurodesarrollo.


Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Desde hace un par de años estoy centrando mis esfuerzos en la enseñanza de la Neuropsicología a los futuros psicólogos en la Universidad Loyola Andalucía.

Además de la docencia en el Departamento de Psicología, aquí comparto la línea de investigación “Análisis Psicobiológico de las Disfunciones Cognitivas a lo largo del ciclo vital” con Alejandro Galvao, encargándome especialmente de las alteraciones de aparición en la infancia y la adolescencia.Esta línea de investigación está adscrita al Laboratorio de Neurociencia Humana de la Universidad.

Respecto a la trayectoria que me trajo hasta aquí, destacaría dos grandes pasos: una vez terminada la Licenciatura en Psicología tuve claro que era el momento de especializarse profesionalmente.

Hacía la especialización

Tras un periodo de búsqueda tuve la suerte de encontrarme con la primera edición del Máster en Formación Profesional en Neuropsicología Clínica de la Universidad Pablo de Olavide, dirigido por Pablo Duque en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla.

Allí disfruté de 3 años de residencia en los que le perdí el miedo a sentarte junto a una familia para intentar encontrar los mejores recursos posibles para su caso, mezcla de evidencia científica y el ojo clínico que te da la experiencia.

No obstante, dado que la Neuropsicología es una especialidad relativamente reciente, y más aún en el ámbito infanto-juvenil, sentí la necesidad de mejorar mis conocimientos y recursos de investigación, por lo que una vez terminado el máster tampoco lo dudé cuando surgió la posibilidad de dar el segundo gran paso: incorporarme al proyecto de investigación nacional “Cognición y Educación” en cuyo contexto desarrollé mi doctorado bajo la dirección de David Saldaña, coordinador del Laboratorio de Diversidad, Cognición y Lenguaje del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla.

De este modo, con mi labor actual creo estar completando un camino que me ha llevado de la teoría a la práctica, de la acción a la investigación, y que ahora completo con una docencia en la que intento enseñar la teoría basándome en la práctica y la evidencia científica. Un camino circular en el que, como ninguno de ellos en sí mismo es la meta, espero seguir caminando y aprendiendo.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

¿Proyectos? Tengo un cajón lleno, jeje. El problema es encontrar el tiempo y los recursos para darle vida a todos ellos.

Los proyectos en los que actualmente ando liado van desde la participación activa en las redes profesionales que nos conduzcan al reconocimiento oficial de la especialidad de Neuropsicología en España, a la estructuración de enseñanzas de postgrado que fomenten la formación integral de los futuros profesionales de la Neuropsicología.

Si nos centramos en proyectos más específicos, actualmente estamos trabajando en diversos estudios que nos permitan conocer mejor la implicación de las funciones ejecutivas en procesos como la comprensión lectora, que tan importante resulta para el desarrollo académico y personal de niños y adolescentes.

Por otra parte, estamos trabajando en el diseño de protocolos de evaluación Neuropsicológica que sean de utilidad para la atención a enfermedades raras como la enfermedad de PKAN. Y es que aún hay mucho en lo que podemos ayudar a las familias que padecen enfermedades raras, por lo general infraestudiadas.

¿Una ilusión?

Me encantaría adentrarme en los usos de la realidad virtual en la intervención Neuropsicológica, pero por ahora no es mucho más que un anhelo. Un proyecto que sí tenemos muy avanzado y que en breve saldrá publicado en un número monográfico de la revista Neuropsychological Rehabilitation es la obtención de baremos actualizados para 10 pruebas de evaluación Neuropsicológica de frecuente utilización en la infancia y la adolescencia.

Lo más bonito de este estudio de normalización dirigido por Juan Carlos Arango es que no solo obtendremos baremos representativos de la población española de 6 a 17 años de edad (etapas de educación primaria y secundaria), sino que estos baremos también estarán disponibles para muchos otros países de américa con los que compartimos el español como lengua materna.

Con una muestra total de 6000 participantes, creo que no me equivoco si digo que es el estudio de baremación de pruebas Neuropsicológicas en población infanto-juvenil más grande realizado hasta la fecha.

En esta línea, acabamos de solicitar un proyecto de cooperación internacional junto al Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola Andalucía y la Fundación Entreculturas para hacer llegar estas pruebas recién baremadas a los profesionales que trabajan con niños y adolescentes de las zonas más desfavorecidas de Guatemala.

Será fantástico poder participar en la transferencia de estos conocimientos a las personas que atienden a estos niños en los que tan frecuente es encontrar necesidades educativas especiales.

Algunos apuntes sobre Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cómo definiría la inteligencia?

Jeje, esa es una “buena pregunta”. Bueno, como intuyo que ya sabéis, actualmente no hay una definición completamente aceptada por todos respecto a lo que es la inteligencia, y varía bastante según los enfoques o marcos teóricos desde los que se parta.

Si hay algo en lo que más o menos todos los especialistas que se han centrado en ella coinciden es que se trata de una habilidad compleja que emana de la interacción entre múltiples capacidades cognitivas y las experiencias del sujeto.

Este complejo proceso constructivo permite al individuo adaptarse de manera flexible a las demandas de su entorno y encontrar las conductas más convenientes para sus propios objetivos personales (que pueden incluir a los otros, claro está, no se trata de una cuestión puramente egocéntrica).

Esta sería una definición genérica, después ya podríamos entrar en las definiciones de conductas inteligentes en diferentes dominios como el verbal, manipulativo, emocional o el musical, pero esto ya sería quizás extenderse demasiado.

Dejemos que el lector interesado se introduzca en este fascinante mundo por sí mismo (inteligencia general vs. inteligencias múltiples).

En cualquier caso, creo que lo que casi todo el mundo entiende por inteligencia se podría concretar en la capacidad que tenemos muchos organismos vivos (no solo los humanos podemos ser inteligentes) para adaptarnos y prosperar en entornos cambiantes.

Evidentemente, para ello necesitaremos poner a trabajar a todo nuestro sistema cognitivo, desde las funciones sensoriales más básicas a las ejecutivas más complejas, por lo que la tendencia actual en la evaluación neuropsicológica es intentar desentrañar todos los subprocesos cognitivos que permiten la conducta inteligente, de modo que al obtener datos sobre los que funcionan bien y los que no, podamos construir programas de intervención adaptados a cada caso.

¿Cree que debería implantarse la figura del Neuropsicólogo en los Centros Educativos?

Sí y no. A ver, desde luego que sería fantástico poder contar con neuropsicólogos en los centros educativos. Como parte del equipo de profesionales que atienden las necesidades de nuestros menores sin duda que sería algo genial.

Sobre todo, en los centros de educación especial. Sin embargo, exceptuando centros privados con presupuestos muy saneados, lo cierto es que el panorama actual de los equipos de orientación educativa lo hace altamente improbable.

Mi impresión es que todavía son pocos los psicólogos especialistas con los que se cuenta para hacer frente a todas las necesidades que se plantean en el ámbito escolar (las ratios psicólogo/estudiante son altísimas en muchos casos).

Creo que en estos momentos lo más eficiente sería apoyar y reforzar los conocimientos que tienen los profesionales de la orientación educativa en lo referente a las alternaciones del neurodesarrollo. Dotarles de mejores herramientas para la detección de posibles dificultades.

Y que una vez detectadas puedan derivar el caso a un profesional de la Neuropsicología que las estudie en profundidad y realice un diagnóstico preciso a partir del cual poder construir una intervención conjunta con el psicólogo educativo.

Esto creo que sería algo más alcanzable a corto y medio plazo. Y, aun así, es tremendamente complicado. Especialmente para las familias con escasos recursos económicos en tanto en cuanto aún no existe la figura del neuropsicólogo en la sanidad pública.

¿Cree que las emociones deberían formar parte del trabajo del neuropsicólogo?

Sin duda. Desde mi punto de vista las emociones son una parte muy importante del sistema cognitivo que nos ayudan a entender el mundo que nos rodea. Son una herramienta más con la venimos equipados a este mundo, y de especial importancia para comunicarnos y aprender a relacionarnos socialmente con otros, y con nosotros mismos. Si definimos las emociones como respuestas de nuestro sistema nervioso a estímulos relevantes, que tienen componentes tanto neurofisiológicos como cognitivos que propician la aparición de determinadas conductas, sin duda, la respuesta es sí, son algo a lo que la Neuropsicología le debería prestar atención.

Equipo multidisciplinares 

Otra cuestión es si, en el contexto de equipos multidisciplinares, el neuropsicólogo es el profesional más cualificado para su evaluación, diagnóstico e intervención. A día de hoy creo que los psicólogos clínicos formados en unidades de salud mental tienen una formación más potente que los neuropsicólogos en este ámbito, por lo que, si trabajo en un equipo que cuente con este tipo de profesionales, mi tendencia será derivar a ellos la atención específica en cuanto a las necesidades emocionales.

Pero como sucede en todo comienzo, las líneas divisorias entre especialidades hermanas que se están definiendo suelen ser muy difusas y a veces se generan confusiones.

En este sentido, creo que una línea divisoria clara podría establecerse en cuanto al origen de las alteraciones emocionales: si se deben a un daño cerebral o alteración del sistema nervioso, por definición deberían ser abordadas por un neuropsicólogo, mientras que, si son de origen exógeno, sistémico o relacional, creo que ahí poco podríamos aportar desde nuestra especialidad.

En cualquier caso, creo que el sentido común y la ética profesional debería imperar en cada caso: si un determinado neuropsicólogo no está suficientemente cualificado para la atención de las alteraciones emocionales (lo cual puede suceder dada la escasa importancia que se la ha dado tradicionalmente a las emociones en nuestro ámbito de actuación), aunque el origen sea un daño cerebral, creo que debería derivar a un compañero especializado (ya sea psicólogo clínico o neuropsicólogo).

El mismo principio podría aplicarse a la inversa, sin olvidar que al final lo más efectivo para la atención integral a las personas con alteración cerebral suele ser el trabajo multidisciplinar.


El futuro de la Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Cree que se tiene una idea equivocada en la actualidad de lo que es la Neuropsicología?

Bueno, como con todo nuevo término que se introduce en la sociedad y como especialidad que aún está consolidándose como área profesional independiente, creo que es normal que aún haya confusiones e ideas equivocadas.

Máxime si tenemos en cuenta el auge tan importante que estamos viviendo en este comienzo de siglo en todo lo referente a las neurociencias, con el consecuente uso generalizado del prefijo neuro- en infinidad de disciplinas.

En este sentido, creo que es responsabilidad de los profesionales de cada disciplina, en este caso de los psicólogos especializados en Neuropsicología, el realizar una adecuada difusión de los objetivos y procedimientos propios de nuestro ámbito de actuación profesional.

Y ya que estamos, pues aprovecho. Tal como yo la entiendo, y de manera sucinta, la Neuropsicología se podría definir como el estudio científico de la conducta de un individuo (psicología) y su relación con la actividad del sistema nervioso (neurología), siendo de especial utilidad en la evaluación, diagnóstico e intervención psicológica en personas con alteraciones del desarrollo neurológico, daño cerebral sobrevenido, o enfermedades neurodegenerativas.

¿Es posible ejercer como neuropsicólogo sin la acreditación sanitaria?

Posible, por ser posible, es. Por ejemplo, si uno se dedica a la investigación en Neuropsicología, y no tienen responsabilidades de evaluación, diagnóstico e intervención clínica, no habría ningún inconveniente en ejercer sin habilitación sanitaria.

Otra cosa es que se quiera ejercer la Neuropsicología en el ámbito sanitario. A día de hoy, si se ejerce en el ámbito clínico sin dicha habilitación, se estaría infringiendo la legalidad vigente (muy cambiante en los últimos años, dicho sea de paso).

Por tanto, para ejercer como neuropsicólogo clínico, en mi opinión, se deberá estar habilitado para el ejercicio de la psicología general sanitaria por alguno de los medios de habilitación transitorios que en su día se facilitaron a los profesionales que ya la estábamos ejerciendo (con todas las pegas que al proceso se le puedan poner), o se deberá obtener la habilitación vía Psicólogo Interno Residente (PIR) o a través de un Máster Universitario oficial que complemente la formación sanitaria actualmente ofrecida en los grados de Psicología.

Evidentemente, además de esta formación general sanitaria, deberemos obtener la formación especializada en Neuropsicología.

Y en esto es en lo que llevamos unos cuantos años poniéndonos de acuerdo los profesionales del ámbito, en determinar cuáles deben ser las competencias fundamentales que debe tener todo profesional de la Neuropsicología.

Está por ver si somos capaces de incorporar y demostrar que en dicha formación en Neuropsicología se incluyen las competencias del psicólogo general sanitario, al estar formando especialistas del ámbito sanitario, o deben realizarse ambas de manera independiente.

Como miembro del Consorcio de Neuropsicología, ¿cree que es posible que a corto – medio plazo exista la especialización de Neuropsicología?

Estoy completamente seguro de que lo vamos a conseguir, como miembro del Consorcio de Neuropsicología, de la Sección de Neuropsicología de la SEN, de la Sociedad Andaluza de Neuropsicología, y como Psicólogo Colegiado. No es una tarea sencilla, por lo que creo fundamental que todos los interesados rememos en la misma dirección. Con esto no quiero decir que no pueda haber diferentes opiniones ni puntos de vista, lo cual considero de lo más normal y saludable.

El reto de la Neuropsicología

Sin embargo, precisamente por ello el reto está en ser capaces de llegar a consensos y a acuerdos que en la medida de lo posible satisfagan a todas las partes. Actualmente está activado el procedimiento de acreditación del Consejo General de la Psicología en España mediante el cual los psicólogos podremos certificar nuestra formación y experiencia profesional como “Experto en Neuropsicología”.

En el último momento parece que se ha modificado la etiqueta de “especialista” por la de “experto” debido a complicaciones con los compañeros psicólogos clínicos que tampoco termino de entender del todo, la verdad.

En cualquier caso, ya sea como experto o como especialista, y con todos los peros que las diferentes partes le puedan encontrar, creo que es un primer paso de grandísima importancia que nos coloca en el buen camino para conseguir el reconocimiento público a nivel ministerial (la acreditación del Consejo/Colegio de Psicología no deja de ser la de una organización profesional).

Por tanto, este primer paso es ya una realidad. Cuánto nos va a llevar el siguiente paso, que regule la formación especializada en Neuropsicología vía PIR y por tanto la acreditación para el ejercicio profesional de la misma en el ámbito público, para mí todavía es una incógnita.

Pero que no quepa duda de que seguiremos trabajando con toda nuestra energía para conseguir el reconocimiento que nuestra querida profesión se merece. Ilusión desde luego que no nos falta.


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a Joaquín Ibáñez su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

JOSÉ LEÓN-CARRIÓN: LA NEUROPSICOLOGÍA ES UNA DISCIPLINA QUE HA EXPERIMENTADO GRANDES CAMBIOS

Este mes, entrevistamos a José León-Carrión, profesor de la Universidad de Sevilla, con el que he tenido el placer de coincidir durante mis estudios de grado y postgrado, en esta misma universidad.

¿Quién es José León-Carrión?

  • El profesor Leon-Carrion es catedrático de Neuropsicología en la Universidad de Sevilla.
  • Asesor del Departamento de I+D+I del Centro de Rehabilitación de Daño Cerebral (CRECER) de Sevilla.
  • Durante los últimos 20 años Vice-chairman de The intenational Brain Injury Association (IBIA) en USA.
  • Colaborador del Departamento del Conquer Collaborative Cognitive Neuroengineering and Quantitative experimental Research Universidad de Drexel (Filadelfia, USA) .
  • Miembro fundador de la EMN (European Multidisciplinary Neurotraumatolgoical Academy).

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

En la actualidad estoy trabajando en proyectos sobre

  • Neuropsicología y Física Cuántica
  • Prevención y Tratamiento de los Trastornos Cerebrovasculares (ictus) en personas mayores
  • Prevención y Tratamiento de los TCE en personas jóvenes y de mediana edad.
  • Neuropsicología de la Seguridad Vial y del Tráfico.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

En estos momentos estoy satisfecho con los que tengo entre mano, y son bastante complejos y requieren muchas horas de dedicación, y además creo que son bastante prometedores.


Algunos apuntes sobre Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

Cómo precursor de la Neuropsicología en nuestro país, ¿qué cree que ha cambiado en relación a la disciplina desde los inicios hasta la fecha?

La posibilidad de utilizar las nuevas neuroimágenes estructurales y funcionales, de ver el cerebro funcionando “in vivo” y no tener que suponer o deducir que el paciente podría tener daño cerebral solo a través de los datos clínicos y de los test psicológicos.

En la literatura, podemos encontrar diferentes definiciones sobre qué es la evaluación neuropsicológica y cuáles son sus objetivos. Sin embargo, en la actualidad parece no existir un consenso en torno al concepto. ¿Cómo la definiría usted?

En general es necesario realizar un estudio clínico de aquellos pacientes de los que se sospecha un deterioro de su rendimiento cognitivo o a través de las quejas de los familiares

La evaluación neuropsicológica trata de valorar, evaluar, y medir la capacidad de los sujetos para resolver los tests y los problemas que se le presentan.

¿Cómo cree que debería realizarse la evaluación neuropsicológica?

A través de pruebas con distintos niveles de complejidad, con tests referidos a normas y con tests referidos a criterios.

¿Qué es la rehabilitación neuropsicológica? ¿Qué diferencias existen en relación a la estimulación cognitiva?

La rehabilitación neuropsicológica es una disciplina que ha experimentado grandes cambios y progresos en las últimas décadas hasta convertirse en un instrumento imprescindible en los programas de rehabilitación de pacientes neurológicos y neuropsiquiátricos.

La rehabilitación establece programas de tratamiento para la recuperación de las ­funciones intelectuales, cognitivas, emocionales, comportamentales, motoras, vocacionales, ejecutivas y sociales del individuo que ha sufrido daño neurológico o una lesión cerebral:

La estimulación cognitiva funcional es solo una de las áreas que debe ser trabajada durante la rehabilitación neuropsicológica cuando es necesaria.


¿Cuál es la manera más adecuada de realizar la rehabilitación neuropsicológica?

Una lesión cerebral tiene como consecuencia cambios en la organización cortical y subcortical, al alterar la composición de las redes cerebrales funcionales y las relaciones entre zonas intactas del cerebro conectadas con las dañadas.

Los mecanismos de producción de secuelas conductuales funcionales tras el daño cerebral son variados. Se acepta que la fase aguda se caracteriza por un exceso de activación neuronal.

Mientras que durante la fase postaguda se produce una depresión o hipoactividad funcional de la actividad neuronal normal.

La alteración neuronal durante la primera fase debe ser controlada con las medidas médicas hospitalarias y farmacológicas oportunas.

La rehabilitación neuropsicológica se halla estrechamente ligada a la resolución de estas alteraciones del funcionamiento normal neuronal, que comienzan durante la fase aguda.

Los programas de rehabilitación neuropsicológica restablecen, crean o recomponen las estructuras neurofisiológicas de las funciones psíquicas (memoria, lenguaje, capacidad ejecutiva, imaginación u otras) deterioradas a través de los circuitos cerebrales conservados y el entrenamiento neuropsicológico sistemático y programado.

El cerebro humano es plástico y elástico; tiene una gran capacidad de reorganización y de recuperación si se aplican programas específicos de rehabilitación por neuropsicólogos expertos.

¿Es importante que el neuropsicólogo trabaje junto a otros profesionales?

El trabajo del neuropsicólogo debe ser multi y pluridisciplinar. Por otra parte la Neuropsicología es la parte más médica de la Psicología y este aspecto debe estar reflejado en la formación que se recibe para ser neuropsicólogo.

Muchas de sus investigaciones se han centrado en el trabajo con pacientes con estados alterados de la conciencia, ¿podría comentarnos los resultados más importantes hallados hasta la fecha?

Los estados alterados de la conciencia son aún un reto neurológico tanto en el diagnóstico, pronóstico y en el terapéutico. Los errores diagnósticos van de un 15% a un 43% de los casos.

El pronóstico, la evolución clínica y neurológica sigue siendo incierta y no existe un consenso sobre el abordaje terapéutico de estos pacientes.

Pero la realidad sobre los resultados que se obtienen con estos pacientes nos dice que depende de la capacidad y experiencia del centro de rehabilitación en el que el paciente sea tratado.

En la medicación que se utiliza ha habido progresos, pero no parece haber en la actualidad progresos relevantes y notables. Existe mucho ruido sobre logros, por distintos autores, aunque incluso datos en excelentes revisitas han tenido que ser puestos en cuarentena cuando no desmentidos.

Evidentemente hay progreso en la rehabilitación y en la intervención, pero necesitamos encontrar y conocer como el uso de fármacos y de rehabilitación conjuntamente ayudan a que estos pacientes acaben recuperando su conexión con el medio que les rodea de la forma más ecológica posible.

Los avances realizados hasta la fecha en relación a estos pacientes, ¿abren una vía de esperanza para pacientes y familiares?

Sí, hay que trabajar para ello en un ambiente muldisciplinar.


Futuro de la Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Cree que la formación de postgrado es suficiente para ejercer la profesión?

No solo, un neuropsicólogo especializado debería tener al menos 2.000 horas de experiencia clínica, viendo pacientes reales dirigido y aconsejado por un tutor experto.

¿Está a favor de que solo aquel que tenga la especialidad clínica pueda ejercer como neuropsicólogo?

La Neuropsicología no es solo clínica, también es importante en el are laboral y del trabajo, en el área de la comunicación social,, en el área del envejecimiento, en el área escolar y del aprendizaje. Entre otros aspectos.


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a José León-Carrión su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

DAVID PÉREZ MARTÍNEZ: LA NEUROPSICOLOGÍA HA SIDO EL “PATITO FEO” EN LA ASISTENCIA NEUROLÓGICA

En esta ocasión, el equipo de Hablemos de Neurociencia se desplaza hasta la capital de España, Madrid, para entrevistar al Jefe del Servicio de Neurología del Hospital 12 de Octubre, David Pérez Martínez.

¿Quién es David Pérez Martínez?

Siempre me he considerado un neurólogo clínico interesado por el reto que supone comprender el cerebro y por la dramática repercusión que tiene su disfunción sobre los seres humanos.

Me formé como neurólogo en un hospital con gran tradición en la docencia y asistencia clínica, el Hospital 12 de Octubre de Madrid, y por diversas razones he vuelto a mi “casa” después de 16 años de trabajo en otros centros. En todo este tiempo he participado como neurólogo en la asistencia de varios centros.

Desde el 2001 al 2007 trabajé en el Hospital Cruz Roja de Madrid donde contacté con el mundo de la geriatría y el desafío que significa de la expresión de la enfermedad neurológica en el paciente anciano.

En el año 2008 tuve la oportunidad de abrir un nuevo servicio de Neurología en el Hospital Infanta Cristina de Parla, lo que supuso una aventura en el mundo de la gestión clínica.

Y desde el 2016 soy jefe del servicio de Neurología del Hospital 12 de Octubre. Al final, he vuelto a casa con mis antiguos compañeros.


Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

En este momento dirijo el Servicio de Neurología del Hospital 12 de Octubre y participo en la actividad asistencial de la Unidad de deterioro cognitivo y demencias. Aunque siempre me he considerado un neurólogo general (me interesa todo lo que se relaciona con el sistema nervioso) es cierto que he trabajado especialmente en el mundo de lo cognitivo y de las enfermedades neurodegenerativas.

También me han interesado las tecnologías de la información y su aplicación en la medicina y especialmente en las neurociencias. Ya en el año 2004 recibí un premio junto a mi hermano, que es ingeniero de telecomunicaciones, sobre la posibilidad de desarrollar programas de estimulación cognitiva mediante telemedicina. Hoy parece algo casi normal, pero hace 13 años parecía una idea algo descabellada.

En este momento participo en diversos proyectos junto al CSIC en la aplicación de nuevas tecnologías en pacientes con enfermedades neurodegenerativas, y también desde hace varios años colaboro con la Universidad Politécnica de Catalunya en la monitorización automatizada ambulatoria de pacientes con enfermedad de Parkinson.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Siempre me ha fascinado el mundo de Internet y estoy seguro que de una u otra forma plantearé algún proyecto en esa línea. En mi opinión, todavía no se ha explotado lo suficiente en el campo de la medicina la potencia de una herramienta de comunicación como Internet. En todo caso, tengo el defecto de enamorarme de los proyectos y a menudo tengo que priorizar a qué dedico mis fuerzas.

¿Qué es Neurowikia? ¿Por qué surge?

Es curioso. Pocas veces me han preguntado por qué surgió Neurowikia. En el año 2009 compré la última edición de uno de los mejores libros de Neurología Clínica disponibles, “Bradley’s Neurology in Clinical Practice”. Una biblia de la Neurología en dos tomos con un precio astronómico (por lo menos para el nivel de renta de nuestro país). Tras hojear el libro pude apreciar que, desde el momento de su publicación, un libro estaba ya obsoleto porque la información tenía al menos 2 o 3 años (mientras se escribe, se revisa, se publica, etc).

Por alguna razón pensé que debíamos hacer algo para cambiar ese panorama. La idea era crear información gratuita, actualizable y que pudiese ser accesible para todos en cualquier momento. Y ahí estaba Internet esperando.

Enrolé en esta aventura (un poco alocada) a más de 300 profesionales de todas las áreas, sobre todo neurólogos, pero también otros especialistas médicos, psicólogos, etc.

Al final se creó un enorme material de información que está colgado en Neurowikia para el que quiera acceder a él. A ello se unieron el blog, las sesiones clínicas virtuales y las guías de práctica clínica. Es importante subrayar que en esta aventura estuve acompañado de mi mujer, Anabel Puente, que es neurofisióloga clínica. Sin su apoyo estoy seguro que el proyecto hubiese encallado en alguna playa desierta sin éxito.


Algunos apuntes sobre Neurología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cual cree que es el papel actual y futuro de los neuropsicólogos en los servicios de Neurología?

No sé si es políticamente correcto decirlo, pero la Neuropsicología ha sido el “patito feo” en la asistencia neurológica del sistema nacional de salud. Es difícil entender como todavía no existe una figura como tal en el organigrama funcional de los hospitales públicos y se quiere equiparar su función al psicólogo clínico adscrito a los servicios de psiquiatría.

Yo he tenido la suerte de poder trabajar con neuropsicólogos desde que terminé la residencia, siempre gracias a mi insistencia con los equipos directivos y a la búsqueda de financiación externa para poder contratarles de una u otra forma.

El papel de la Neuropsicología

La evaluación neuropsicológica de los pacientes con enfermedades neurológicas es clave no sólo en el diagnóstico, sino en muchas áreas a la hora de plantear un tratamiento específico y, por supuesto, un pronóstico funcional.

Tradicionalmente el papel del neuropsicólogo se ha asociado a la evaluación de los pacientes con enfermedades neurodegenerativas, especialmente las cognitivas. Su labor ahí es clara y no creo que podamos concebir una atención adecuada en una unidad de deterioro cognitivo sin su participación.

Además de ello, cada vez es más interesante su participación en otras áreas neurológicas; en especial el ictus, la esclerosis múltiple y, en general, cualquier enfermedad que tenga repercusión sobre el sistema nervioso central.

Retos para el neurólogo

Un reto para el neurólogo que trabaja el sistema sanitario público es contar con dispositivos para la rehabilitación y estimulación cognitiva, especialmente en las patologías potencialmente reversibles, pero también en aquellas neurodegenerativas. Todo esto puede parecer algo utópico…pero la evidencia creciente debería ser un aliciente para trabajar en esa línea.

Dice en una de sus canciones el último flamante premio Nobel de literatura Bob Dylan: “El mañana nunca es lo que se supone que es…“. Cierto. No sabemos qué nos deparará el mañana, si tendremos recursos necesarios para poder atender a nuestra población progresivamente envejecida y si dispondremos de la financiación para sostener el sistema nacional de salud.

El trabajo multidisciplinar

Lo que está claro es que, si no cimentamos dicho futuro desde una óptica de la evidencia científica, la eficiencia en la gestión y las atención multidisciplinar, no llegaremos a buen puerto. Los equipos de atención neurológica del futuro deberían estar diseñados bajo esas premisas, orientando sus resultados a la búsqueda de una mejora funcional en sus pacientes y no sólo al cumplimiento de unos criterios cuantitativos establecidos de forma más o menos arbitraria. Estoy seguro que desde esa óptica, el papel del neuropsicólogo es clave para mejorar el pronóstico funcional.

No me extiendo más. Siempre digo que cualquier persona con curiosidad en el siglo XXI debe tener interés por 3 grandes cuestiones científicas. El mundo de lo más grande, la cosmología, sobre qué originó el universo y cómo terminará. El mundo de lo más pequeño en relación a la mecánica cuántica.

Y finalmente, la mente humana y su funcionamiento. Tenemos la suerte de trabajar todos los días con uno de los grandes misterios de la ciencia. Enfrentarnos a una maquinaria biológica de la que sabemos todavía muy poco y que está llena de fascinantes enigmas. ¿Qué más se puede pedir?


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a David Pérez Martínez su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

PATRICIA RAMÍREZ LOEFFLER: PARA MÍ LA NEUROCIENCIA LO ES TODO

Este mes, en nuestra sección de entrevistas, hemos tenido el placer de entrevistar a Patricia Ramírez Loeffler, más conocida por formar parte del cuerpo técnico del Real Betis Balompié durante la temporada 2010-2011, momento en el equipo sevillano logró su pase a primera división.

No obstante, con anterioridad, formó parte del equipo técnico del Real Club Deportivo Mallorca durante cinco años, siendo ya más de veinte los que trabaja con deportistas de alto rendimiento.

Previamente, antes de formar parte del equipo técnico del Real Betis Balompié y el Real Club Deportivo Mallorca, Patricia ya dirigía y presentaba un programa de Medicina y Psicología en COPE Granada.

Desde entonces, ha sido un no parar de trabajar (talleres, conferencias, artículos, congresos y un total de 5 cinco libros a sus espaldas). Sin embargo, no todo comenzó ahí. El camino ha sido largo y, sobretodo, lleno de esfuerzo, trabajo y perseverancia.

El equipo de Hablemos de Neurociencia, pretende ir un paso más allá con esta entrevista para mostraros a la verdadera Patricia, tanto a nivel profesional como personal.


¿Quién es Patricia Ramírez Loeffler?

Soy una psicóloga que desde que tenía quince años ya quería serlo. Después de licenciarme, hice un Máster de Psicología Clínica y de la Salud y el doctorado en el departamento de Evaluación y Tratamiento psicológico de la Universidad de Granada.

Soy una persona apasionada y curiosa de la Psicología. A la que le gusta que le entiendan y por ello trato de simplificar, facilitar la teoría con tal de que mis pacientes vean la parte práctica, aplicable y divertida del cambio.

También soy una persona rigurosa en mi profesión. Detesto la falta de rigor, la charlatanería y todo lo que no tiene una base científica.

Soy madre, pareja, amiga, familia y persona a la que le gusta disfrutar de la vida. Soy una disfrutona. Y alguien a quien le parezca que le falten dos funciones muy básicas, la de la regulación de la temperatura, nunca tengo fiebre, y la amígdala; lo de la ansiedad no es algo que haya experimentado y, en cambio, es el trastorno con el más me gusta trabajar.

Soy deportista, lectora, optimista, atrevida que no temeraria, comprometida, cívica, metódica, responsable, disciplinada, cabezota y a la que le cuesta trabajar en equipo por el grado de intensidad que me impongo en el trabajo. Me cuesta delegar.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

En varias cositas a la vez: atiendo mi consulta de Psicología, sobre todo problemas de ansiedad, motivación y pareja. Creo que soy buena a la hora de inspirar a la gente al cambio. Yo lo ve sencillo y trato de que mis pacientes aprendan recursos que les permitan también disfrutar y facilitar el cambio.

Trabajo como psicóloga deportiva con muchos deportistas de alto rendimiento.

Doy conferencias a empresas y en eventos de todo tipo. Conferencias sobre valores de equipo, valores del deporte, motivación, talleres para aprender a comer con serenidad, para gestionar la ansiedad, etc.

Y colaboro con muchos medios de comunicación: El País Semanal, Marca, Sportlife, la revista Objetivo Bienestar, etc.

Y acabo de empezar mi próximo libro.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Ahora tengo un proyecto, relacionado con mis redes sociales y lo que publico, que dentro de un mes o dos podremos ver.

Al margen de esto, estoy bien como estoy. Nunca me planteo dónde llegar. Sinceramente, disfruto de lo que tengo, no fuerzo y dejo que las cosas lleguen. Quien me quiera para su proyecto, sabe dónde encontrarme.


Algunos apuntes sobre Psicología del Deporte

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cuál es la labor del psicólogo deportivo? ¿qué objetivo persigue mediante el desarrollo de su actividad?

El psicólogo deportivo, en mi caso, trabaja las variables psicológicas que interfieren con el rendimiento deportivo: concentración, atención, estilo cognitivo, gestión de las emociones y la presión, saber competir, confianza, seguridad, etc.

¿Cree que debería implantarse la figura del psicólogo en todas las actividades deportivas, aunque necesariamente no sean competiciones de alto rendimiento?

Por supuesto. La Psicología deportiva es el área que se encarga de la educación en valores en el deporte, de formar a padres, técnicos, clubs, etc. en herramientas de comunicación y liderazgo.

La Psicología deportiva puede aportar mucho sentido común, valores y entendimiento entre todas las partes de la comunidad deportiva.

A nivel psicológico, ¿cuáles son los beneficios de la práctica deportiva?

Cientos. Al margen de los que hace muchos años conocemos, como son los beneficios cardiovasculares, respiratorios, musculares, etc., hoy en día existen toda una serie de investigaciones interesantísimas sobre la relación entre la actividad física y el cerebro.

Uno de los más importantes es el beneficio de la neurogénesis. El deporte ayuda a que se generen nuevas neuronas a partir de células madre. Y además, favorece la atención, la concentración, la toma de decisiones, el sueño, permite reducir los niveles de ansiedad y mejorar el estado anímico a través de neurotransmisores como las endorfinas, la dopamina o la serotonina.

El deporte debería ser una asignatura troncal, como los son la lengua o las matemáticas y debería formar parte de nuestro estilo de vida como el lavarnos los dientes.

¿Qué beneficios ofrece el deporte que no pueda encontrase en otro tipo de actividades?

Yo creo que de forma exclusiva no sabría decirte una, pero es que su práctica aúna tantos beneficios que sí es complicado encontrar otra actividad lúdica que sea tan estimulante, saludable y sociable, como lo es el ejercicio.


Algunos apuntes sobre Psicología del deporte y Neurociencia

En este bloque de preguntas nos centraremos en la relación existente entre la Psicología del deporte y la Neurociencia.

¿Cómo influye la Neurociencia en el desarrollo de su actividad?

Para mí la Neurociencia lo es todo. Me he desarrollado profesionalmente al lado de dos neuropsicólogos, Alfonso Caracuel y Gustavo Cuberos, socios, amigos y compañeros en Granada.

La Neurociencia permite explicar de forma científica el porqué de nuestros comportamientos, pensamientos y emociones. Para mí no existe la Psicología sin la Neurociencia. Lo demás son pamplinas, con perdón de los que crean en los milagros.

¿Cómo aplica o podría aplicar la Neurociencia a su actividad?

Hay muchas funciones cognitivas, como la atención o la rapidez perceptiva, que las trabajo en Psicología deportiva con programas que las estimulan.

¿Cree que los avances experimentados en el campo influyen en la labor del psicólogo deportivo?

Siempre. Todo lo que tiene que ver con Neurociencia, como son artículos y libros, es mi lectura favorita. Para mí no ocurre nada si no tenemos la explicación desde la Neurociencia.

Todo lo que aplico a mis pacientes va acompañado, desde la sencillez, de la explicación neurocientífica. Lo que no puede explicarse desde esta perspectiva, para mí, no existe.

Sé que soy muy tajante con este tema, pero es que hay tanto vende humo en las redes sociales y la práctica profesional, que da miedo.

¿Cree que existe relación o interconexión entre la Psicología deportiva y la Neurociencia?

Totalmente. De hecho hay una rama que es la Neuropsicología deportiva. Uno de sus objetivos es estudiar y tratar el daño cerebral relacionado con el ejercicio de la actividad deportiva, como puede ser un traumatismo craneoencefálico que limita la capacidad cognitiva como la atención, la concentración o la toma de decisiones de un deportista.

Es importante que se valore estas capacidades cognitivas de los deportistas en el inicio de una temporada, de tal manera que se puedan comparar los datos de cómo son sus tiempos de reacción antes y después de golpe en la cabeza.


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a Patricia Ramírez su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

ALEJANDRO GALVAO CARMONA: ES FUNDAMENTAL QUE LA NEUROPSICOLOGÍA SE BASE EN LA EVIDENCIA

En esta ocasión nos quedamos en Sevilla, donde Hablemos de Neurociencia tiene su sede. Este mes hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Alejandro Galvao Carmona, docente e investigador, quién a pesar de su edad nos transmite unas ideas claras sobre la disciplina.


¿Quien es Alejandro Galvao Carmona?

A nivel profesional, en primer lugar, soy psicólogo de formación. Estudié la licenciatura de Psicología en la Universidad de Sevilla, donde tuve la oportunidad de recibir formación de muy buenos y diversos profesionales que trabajan en distintos campos de aplicación de la Psicología.

En ese contexto, tuve la suerte de encontrarme con investigadores y clínicos que trabajaban en el ámbito de la Neuropsicología y de la valoración cognitiva en población clínica con alteraciones neurológicas, los cuales, además, trabajaban aplicando diversas técnicas de estudio de la actividad cerebral en este tipo de pacientes (electroencefalografía (EEG), Resonancia Magnética Estructural y Resonancia Magnética Funcional, etc.).

Investigación en Neuropsicología y Neurociencias

Esta experiencia en varios grupos de investigación me llevó a decantarme por la investigación en Neuropsicología y Neurociencias en población neurológica y a interesarme muy especialmente por técnicas como la electroencefalografía para la evaluación cognitiva en pacientes con alteraciones neurológicas. A partir de ahí estudié varios másters y postgrados relacionados con la Neuropsicología y la Neurociencia cognitiva, siempre con un interés en poblaciones clínicas.

Doctorado

Finalmente, realicé mi doctorado dentro del grupo de investigación liderado por el Dr. Manuel Vázquez Marrufo y el Dr. Guillermo Izquierdo Ayuso, enmarcado en un proyecto de valoración cognitiva mediante la aplicación de herramientas de evaluación neuropsicológica y técnicas derivadas de la electroencefalografía en pacientes diagnosticados con Esclerosis Múltiple.

Durante el periodo de mi doctorado, pude participar en diversos proyectos de investigación, siempre centrados en la valoración cognitiva de pacientes con alteraciones neurológicas (Esclerosis Múltiple, Daño Cerebral Adquirido y TDAH adulto).

Además, realicé una estancia predoctoral en el Laboratorio de Neurofisiología Cognitiva del Departamento de Psiquiatría y Psicoterapia, del Hospital Universitario Charité Berlín, Alemania. En el año 2014, obtuve el grado de doctor y, a continuación, comencé a desarrollar mi periodo postdoctoral con labores docentes e investigadoras.

Actualidad

Actualmente, desarrollo diversos proyectos de investigación centrados en la evaluación del deterioro cognitivo en diversas patologías. Desde el punto de vista docente, he impartido docencia tanto en la licenciatura de Psicología en la Universidad de Sevilla, como  en el nuevo grado de Psicología en la universidad Loyola Andalucía, siempre en asignaturas enmarcadas dentro del área de Psicobiología. Además, he impartido docencia en diversos masters de diversas instituciones.

Asimismo, he sido co-director de una tesis doctoral ya leída y soy actualmente co-director de tres tesis doctorales internacionales en curso. Por último, soy el director actual del Laboratorio de Neurociencia Humana (LNH) de la Universidad Loyola Andalucía y responsable de la línea denominada “análisis psicobiológico de las disfunciones cognitivas a lo largo del ciclo vital”, adscrita al departamento de Psicología de dicha universidad.


Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Actualmente, dedico el tiempo a labores docentes y de investigación, además de coordinar un grupo de investigadores jóvenes y con mucha ilusión. En este sentido, en los dos últimos años mis esfuerzos han ido encaminados a crear y coordinar un grupo de investigación donde tienen cabida diversas líneas en las que, actualmente, colaboran estudiantes de doctorado y otros investigadores. Dentro de dicho grupo existen varios proyectos, cada uno de ellos supervisados por otras personas sin las cuales no sería posible para mí desarrollar las labores de investigación que actualmente llevo a cabo.

Evaluación cognitiva con técnicas derivadas de la electroencefalografía en pacientes adultos con diagnóstico de TDAH

De manera resumida, uno de los proyectos a los que más tiempo estamos dedicando en los últimos dos años es un proyecto relacionado con la evaluación cognitiva con técnicas derivadas de la electroencefalografía en pacientes adultos con diagnóstico de TDAH. Dicho proyecto se encuentra actualmente en fase de redacción de resultados y difusión, y estamos trabajando intensamente para comunicar a la comunidad científica y clínica algunos resultados interesantes que hemos obtenido.

Neuro-Parias

Por otra parte, soy co-investigador del proyecto “Neuro-Parias” (evaluación neuropsicológica de pacientes con altísimo riesgo de ictus agudo en Sevilla) en colaboración con el Instituto de Biomedicina de Sevilla; e investigador del proyecto “Tarea dual de interferencia cognitivo-motora como indicador de deterioro cognitivo en pacientes con Esclerosis Múltiple y pacientes con quejas subjetivas de memoria” que se desarrolla en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.

Además, formo parte del grupo de investigación del proyecto financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad titulado “Evaluación del Deterioro Atencional en la Esclerosis Múltiple: Análisis Tiempo-Frecuencia, Análisis de Componentes Independientes y Aplicación de Algoritmos de Clasificación”, liderado por el Dr. Manuel Vázquez Marrufo y que se desarrolla en la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.

Estudio de datos normativos para pruebas neuropsicológicas en población de 6 a 17 años de edad en Iberoamérica

Por otra parte, en el último año y medio he podido participar, junto a investigadores de todo el territorio nacional y de Iberoamérica, en el estudio Norma-Latina, “Estudio de datos normativos para pruebas neuropsicológicas en población de 6 a 17 años de edad en Iberoamérica”, liderado por el Dr. Juan Carlos Arango, donde esperamos dar a conocer a la comunidad científica y clínica los datos de baremación de diversas pruebas neuropsicológicas para población española a finales de este año.

Por último, recientemente, he tenido la oportunidad de empezar a colaborar en un proyecto apasionante con pacientes en estados alterados de consciencia, donde estamos interesados en la utilidad de las técnicas derivadas de la electroencefalografía para la diagnosis y la prognosis de este tipo de pacientes.

Docente en la Universidad Loyola

Finalmente, combino mi labor investigadora con labores docentes y de gestión en la Universidad Loyola Andalucía, donde soy Personal Docente e Investigador adscrito al área de Psicobiología del Departamento de Psicología de dicha universidad.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Uno de los objetivos principales que tengo actualmente es analizar y procesar la gran cantidad de datos y resultados que hemos acumulado en estos últimos nueve años, fruto del trabajo en los distintos proyectos de investigación en los que he ido participando. Por tanto, como proyecto a emprender, sin duda está dar a conocer la gran cantidad de resultados que hemos ido acumulando.

Sin embargo, si tengo que pensar en un proyecto futuro aún por desarrollar completamente y que me gustaría emprender, sin duda, me encantaría que el proyecto de valoración electrofisiológica en pacientes con estados alterados de consciencia que he mencionado más arriba, tuviera un impacto directo en un mejor diagnóstico de este tipo de pacientes, así como en la identificación de variables indicadoras de buen pronóstico en esta población clínica. Es una población que no ha recibido toda la atención que merece y donde hay mucho aún por hacer.

Algunos apuntes sobre Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Por qué cree que son importantes los estudios de laboratorio para el avance de la disciplina?

Si por estudios de laboratorio entendemos estudios experimentales controlados, la razón es muy sencilla y clara. Los estudios de este tipo permiten aislar y conocer los factores implicados en el funcionamiento cognitivo en cualquier población. Poniendo un ejemplo; para “arreglar” algo, primero tengo que saber cómo funciona ese “algo”.

La ciencia básica y los estudios de laboratorio son fundamentales para posteriormente dar lugar a lo que se denomina ciencia aplicada o investigación traslacional, donde se enmarca fundamentalmente mi trabajo e interés; estudios que pretenden aportar conocimientos y herramientas útiles, desde la ciencia básica, a la clínica.

Por poner otro ejemplo, el laboratorio permite conocer cómo funciona un cerebro, por ejemplo, sano, y, aún más importante, como medir el funcionamiento cerebral de un cerebro sano para, posteriormente, tener buenos indicadores fiables y estables que puedan aplicarse a la evaluación de la disfunción cognitiva en diversas patologías.

Además de lo comentado, también es importante poder dotar a los clínicos de herramientas útiles tanto para la evaluación, como para el seguimiento en relación a los posibles efectos de las intervenciones que se aplican en estas poblaciones clínicas. Por seguir poniendo ejemplos, si tengo una herramienta parecida a una vara de medir que dice medir un metro, pero  que cambia con la temperatura, es decir, en verano mide un metro y veinte centímetros, y en invierno noventa centímetros, no será un buen instrumento para valorar cambios en la estatura de ninguna persona.

Detectar cambios

Los cambios que detectemos con esa herramienta pueden deberse a otros factores, no a un aumento de la altura de la persona evaluada, en el ejemplo, variables ambientales y climatológicas por poner un caso. De la misma forma, si no disponemos de buenos indicadores estables y fiables para medir funciones cognitivas en diversas patologías a lo largo del tiempo, así como para medir los efectos de las intervenciones que aplicamos en estos contextos, difícilmente podremos tener seguridad a la hora de sacar conclusiones con las herramientas que utilicemos para valorar la cognición, ya sea en población sana o patológica. Y ojo, no solo me refiero a metodología cuantitativa, también existe la metodología cualitativa que, en el caso de la Neuropsicología, es una herramienta muy útil que tiene todavía mucho que a portar a la disciplina.


¿Cómo cree que puede contribuir el uso de las técnicas de neuroimagen al avance de la Neuropsicología?

Esta pregunta me parece muy interesante e importante. Las técnicas de estudio de la actividad cerebral permiten obtener mediciones del funcionamiento cerebral durante la ejecución de determinadas conductas, o en reposo. Con diversas técnicas y metodologías hoy en día disponibles, podemos saber cuáles de estas mediciones son fiables y estables en el tiempo, lo que nos permite utilizar los mejores indicadores en la evaluación cognitiva pre y post intervención.

Creo sinceramente que es fundamental que la Neuropsicología se base en la evidencia, a ser posible además, de manera convergente, es decir, tanto evidencias provenientes de estudios básicos, como aplicados. Además, estas evidencias tienen que encontrarse, tanto en las intervenciones que se  propone, como en los protocolos de evaluación que también propone la disciplina. En este sentido, las técnicas de neuroimagen y las técnicas electrofisiológicas son herramientas sensibles, específicas y muy útiles para evidenciar que intervenciones son eficaces y cuáles no, así como para aportar indicadores válidos y fiables de funcionamiento cerebral en relación a conductas concretas, ya sean sanas o patológicas.

Técnicas de neuroimagen

Por otra parte, las técnicas de neuroimagen nos permiten conocer, no solo qué áreas cerebrales están más implicadas en determinados procesos, sino qué subprocesos cognitivos se ponen en marcha para la ejecución de una conducta concreta (la función cerebral).

En mi opinión, si conocemos los procesos implicados y la cronometría mental implicada en determinadas conductas, es decir, si conocemos el orden temporal en el que se ponen en marcha diversos procesos a la hora de ejecutar distintas conductas, podremos ser más eficaces en las soluciones que propongamos a la hora de intervenir en población con deterioro cognitivo. Es fundamental conocer el cerebro humano y su funcionamiento para ser neuropsicólogos/as útiles para la sociedad.

Otra de las formas en las que creo que puede contribuir el uso de las técnicas de neuroimagen al avance de la Neuropsicología es en relación a saber qué estrategias de intervención llevar a cabo en un paciente concreto. Si somos capaces de saber, por ejemplo, que modalidad sensorial es más efectiva a la hora de procesar información por parte del paciente, entonces podremos utilizar dicha modalidad sensorial para nuestros programas de estimulación/rehabilitación.

Las técnicas de neuroimagen pueden ser muy útiles a la hora de aportar información sobre qué procesos cognitivos y perceptivos están conservados y cuales están más afectados en un paciente dado. O lo que es lo mismo, para conocer las fortalezas y potencialidades del paciente que estemos evaluando, tan importante en cualquier intervención neuropsicológica. No obstante, aún hay mucho por hacer en este sentido.

¿Intervenciones concretas?

Por último, y no menos importante, creo que la aplicación de las técnicas de neuroimagen en el ámbito de la Neuropsciología podría permitir conocer al clínico cuando una intervención concreta deja de ser eficiente para un paciente concreto, cuando cambiar de estrategia, y cuando es más adecuado usar otras herramientas. Es decir, saber cuándo hay que cambiar o proponer un tipo de intervención distinta a la que se está llevando a cabo en ese momento. Creo que en este sentido, aún hay mucho por hacer, pero será una aplicación muy útil de las técnicas de neuroimagen a la Neuropsicología en un futuro próximo.

En relación a esto, me gustaría aprovechar la oportunidad para destacar la importancia de que los neuropsicólogos y neuropsicólogas se formen en la utilización e interpretación de este tipo de técnicas. El neuropsicólogo tiene que tener formación en técnicas de estudio de la actividad cerebral. Y saber qué preguntas se pueden contestar con la ayuda de estas técnicas y cuáles no. Creo que tener este tipo de conocimientos es fundamental para el avance de la disciplina y el futuro profesional de todos aquellos que la ejercen.

Como experto en el campo, ¿cree que es posible la recuperación completa tras sufrir un daño cerebral? ¿de qué depende esta recuperación?

Existen múltiples evidencias en la literatura científica de que determinadas intervenciones y programas de estimulación/rehabilitación tienen un efecto positivo en la recuperación de funciones tras sufrir un daño cerebral. También existen evidencias de determinadas intervenciones sin efecto. Aquí entra en juego de nuevo la importancia de basarse en la evidencia para la Neuropsicología.

Por otra parte, múltiples estudios han mostrado que existen gran cantidad de factores que influyen en esa capacidad de recuperación que posee el cerebro humano gracias a  sus propiedades plásticas. En mi opinión, basada en la literatura científica, la recuperación completa, volver al nivel o el estado previo a la lesión, no es lo más probable.

Sin embargo, si podemos conseguir en determinados casos, un nivel de funcionalidad y desempeño en las actividades de la vida diaria que permitan que la calidad de vida de esa persona que ha sufrido el daño cerebral sea la mejor posible, dentro de sus circunstancias. De hecho, este debe ser uno de los objetivos fundamentales de cualquier intervención neuropsicológica.

Factores que influyen en la recuperación

En cuanto a los factores que influyen en la recuperación, la investigación ha demostrado que son múltiples y diversos. Por nombrar solo algunos, la investigación científica ha demostrado que factores como la edad biológica, las variables individuales y personales pre-mórbidas y post-mórbidas del paciente (estilo conductual, estado de ánimo, motivación, etc), los tipos y modelos de intervención realizada, el tipo de alteración producida por el daño cerebral (motora, cognitiva, emocional, etc.), el tipo de lesión, el periodo de tiempo desde la lesión hasta la intervención (cuanto antes mejor), el tiempo, duración y número de sesiones de tratamiento, y las habilidades conservadas del paciente, entre otros múltiples factores, son variables que influyen en la recuperación funcional del paciente con daño cerebral.


¿Cuál es el papel de las nuevas tecnologías en esta recuperación? ¿Beneficia al paciente o perjudica al profesional?

Creo que es importante tener claro que las nuevas tecnologías no tienen sentido sin el terapeuta o profesional que guía y diseña la intervención. Las nuevas tecnologías pueden aumentar la motivación del paciente para trabajar más tiempo y mejor, o hacer posible establecer un programa de rehabilitación en la distancia (pensemos en el caso de personas que viven en entornos rurales muy alejados de las grandes ciudades); pero sin el profesional que diseña, guía y evalúa el proceso, no tienen sentido.

Creo que las nuevas tecnologías tienen el papel de facilitar, de permitir mejores seguimientos, de aportar más accesibilidad a todos y, sobre todo, de aumentar los mecanismos motivacionales del paciente para que rinda más y mejor en el programa de intervención o rehabilitación aplicado. Pero, por si solas, no consiguen nada. Por tanto, en relación a la pregunta inicial, bien usadas, benefician tanto al profesional como al paciente. No obstante, de nuevo, es necesario aportar evidencias sobre su uso y efectividad. Aún hay mucho por hacer en este campo de reciente aparición.

En relación a uno de los temas de “moda”, ¿el TDAH es una patología real?. ¿Puede observarse esta patología en adultos?

Diversos estudios han demostrado la alteración de diversas redes funcionales cerebrales en este tipo de población, tanto en niños como en adultos. En concreto, en la actualidad, gracias a diversos estudios sabemos que, en torno a un 30% de las personas diagnosticadas con TDAH en la infancia continuarán teniendo alteraciones cognitivas en edad adulta.

Deterioro cognitivo

Además, aunque el perfil de deterioro cognitivo es heterogéneo (inatención, impulsividad e hiperactividad), los problemas atencionales se encuentran entre las alteraciones cognitivas más persistentes  y duraderas en la adultez en este tipo de pacientes. Varias investigaciones han mostrado que algunas de las estructuras principales implicadas en las alteraciones cognitivas presentes en adultos con TDAH son, por ejemplo, la red frontoestriatal, la red frontotemporoparietal y la red frontocerebelar.

Alteraciones neuroanatómicas

Por tanto, y en resumen, existen evidencias que demuestran alteraciones neuroanatómicas y neurofuncionales en relación al rendimiento cognitivo en esta población. En este sentido, una de las hipótesis con más respaldo de la comunidad científica es la que aboga por que el TDAH es un diagnóstico clínico basado principalmente en criterios conductuales y principalmente entendido como un trastorno del neurodesarrollo.

Sobrediagnóstico

Sin embargo, y a pesar de lo comentado anteriormente, sin duda hay que evitar el sobrediagnóstico y las intervenciones farmacológicas injustificadas en población infantil y adolescente sin evidencias claras de que nos encontramos ante un caso real de TDAH. Es decir, hay que conocer bien los momentos madurativos en la infancia y adolescencia y hacer diagnósticos diferenciales correctos y adecuados. Que un niño se mueva más de la cuenta no tiene nada que ver con una patología, puede tener que ver con variables personales o con su momento evolutivo. Puede ser perfectamente normal.

Por otra parte, no hay que negar la ayuda a quien lo necesita. Existen personas cuya vida personal y social está deteriorada o se ha visto afectada debido a la sintomatología que conlleva este trastorno. Decir que no existe una población que necesita ayuda, consejo y orientación profesional es dejar a una población concreta abandonada y sin recursos. Esto también hay que evitarlo.

Por último, quizás, hay que cambiar el nombre y la definición del trastorno, ya que, obviamente, no hay un actual consenso en la identidad del mismo. En ese sentido, hay un intenso debate actualmente en la comunidad científica sobre este y otros temas en relación al diagnóstico de TDAH. Espero que se avance en los próximos años en este sentido.

El futuro de la Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Qué consejo le daría a aquellos estudiantes que quieren dedicarse al campo de la Neuropsicología?

Pues, sobre todo, que se formen mucho y bien. Que cultiven su curiosidad y motivación y que se involucren en actividades en relación con la disciplina. Por ejemplo, que hagan voluntariados, que busquen donde realizar prácticas. Que busquen un buen profesional de referencia y buenos centros donde hacer esas prácticas y voluntariados. Leer mucho. Que tengan curiosidad por aprender y motivación continua de saber más. Que sean observadores, críticos y analíticos. Y, sobre todo, que no olviden que son psicólogos, es decir, que cultiven su interés por el ser humano y su bien estar. Hoy en día vivimos en un tiempo en el que está de moda lo “neuro”. No debemos perder la perspectiva, nuestro interés y objetivo es la conducta y el bienestar de la población a la que atendemos.

Una pregunta que todos los estudiantes se hacen: ¿qué se necesita hoy en día para obtener becas y recursos para la investigación?, ¿notas o suerte?

Sin duda, nota. Añadiría también esfuerzo y tesón. Tolerancia a la frustración y mucha motivación y curiosidad.  Desgraciadamente, en mi opinión, el sistema es demasiado cuantitativo y competitivo. No se valoran aspectos personales y motivacionales de la persona, solo la nota o el expediente académico. Esto sin duda es algo que habría que cambiar, sobre todo en nuestra disciplina, donde las variables caracteriales, la empatía, así como las habilidades sociales, entre otros factores, son de crucial importancia.

¿Cree que, a corto – medio plazo, la Neuropsicología será reconocida como una disciplina independiente?

Creo que será reconocida como especialidad independiente, enmarcada dentro de la Psicología, que es solo una. Es cuestión de tiempo. Actualmente hay muchas personas trabajando para que así sea y creo que, como en otros países, la Neuropsicología será reconocida como especialidad sanitaria. Además, existen criterios internacionales que definen la disciplina, por lo que no veo ningún motivo para que finalmente la Neuropsicología no sea reconocida como especialidad dentro de la Psicología.

Al igual que en la física, por poner una disciplina alejada de las ciencias de la salud, existe un físico teórico, un físico cuántico o un físico nuclear, igualmente en Psicología habrá, en un futuro, varias especialidades, todas enmarcadas dentro de la Psicología, que es solo una, pero con varios campos de aplicación.

Creo que todas las especialidades de la Psicología deben desarrollarse al igual que otras especialidades de otras disciplinas, siendo todas complementarias, reflejo de los distintos niveles de análisis en los que puede estudiarse la conducta humana. En mi opinión, son todas necesarias y complementarias. Pero a la vez, es necesario una especialización o experticia, al igual que ocurre en otras ciencias experimentales. Esto es algo normal, común, y no debe extrañar a nadie.

La Psicología es una sola, sí, al igual que la física es una también, pero hace falta una especialización o experticia para abordar el complejo fenómeno al que nos enfrentamos, la conducta humana, en los respectivos niveles de análisis en los que puede ser estudiada. Con esto quiero expresar mi apoyo claro y directo al desarrollo de las especialidades en psicología, todas ellas.


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a Alejandro Galvao Carmona su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

MARCOS RIOS-LAGO: EL IMPACTO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS ES EVIDENTE PERO DEBEMOS SER CAUTOS

En esta ocasión nos desplazamos hasta Madrid, dónde hemos tenido el gusto de entrevistar al neuropsicólogo Marcos Ríos-Lago. Un profesional con ideas claras y concisas acerca de la rehabilitación neuropsicólogica y el futuro de la Neuropsicología, a pesar de la edad de la disciplina.


¿Quién es Marcos Ríos-Lago?

Estudié psicología en la Universidad Complutense entre 1993 y 1998, y desde el primer curso me empezó a interesar la Neurociencia. Eso me llevó a ir eligiendo asignaturas relacionadas con ese ámbito y a ir haciendo cursos de especialización.

En mi formación tuvieron especial importancia las reuniones que organizó sobre lesiones cerebrales la Fundación Mapfre desde 1994 hasta 2005, dónde tuve la gran suerte de conocer a Ángel Ruano, jefe del Servicio de Psicología del Hospital FREMAP de Majadahonda, un excelente profesional quien me abrió las puertas de su servicio para que pudiera ir allí a hacer prácticas.

Él me presentó a Juan Manuel Muñoz Céspedes, la persona a la que más debo en el ámbito profesional y en algunos aspectos también fuera de él. Todo ello hizo que, una vez terminada la carrera iniciara los estudios de doctorado y el Master de Neuropsicología de la Complutense.

A partir de ahí, seguí trabajando con Juan Manuel y fueron surgiendo diferentes proyectos en los que tuve la suerte de colaborar con profesionales de los que aprender, como Juan Álvarez Linera (Hospital Ruber Internacional), Nacho Quemada (Hospital Aita Menni) y reencontrarme con amigos como José Antonio Periañez (UCM).

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

En realidad sigo con la actividad de siempre. Reparto el tiempo entre tres tareas fundamentales. Por un lado la actividad docente en la universidad (UNED), la actividad clínica y de gestión en la Unidad de Daño Cerebral del Hospital Beata María Ana (Red Menni de Daño Cerebral), y la actividad investigadora que se desarrolla en gran medida en el servicio de imagen del Hospital Ruber Internacional.

En el ámbito de la investigación tenemos en marcha varios proyectos:

  • Psicocirugía: Está centrado en pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo y tiene como objetivo la detección de cambios tras la intervención neuroquirúrgica, tanto en el rendimiento cognitivo, como en la actividad cerebral asociada.
  • Velocidad de procesamiento: Es una línea que lleva varios años en marcha y trata de establecer el impacto de la lentitud en el procesamiento de información en el rendimiento cognitivo de diferentes grupos clínicos. También pretende profundizar en los correlatos neuroanatómicos de esa lentitud. En el origen nos centramos especialmente en los traumatismos craneoencefálicos, pero hemos ido ampliando los grupos de estudio hacia la Esclerosis Múltiple, los individuos sanos, y recientemente en la enfermedad de Parkinson.
  • Neuromod: Se trata de un proyecto de neuromodulación no invasiva mediante estimulación magnética transcraneal, complementado con neurofeedback, dirigido a mejorar el conocimiento sobre los circuitos cerebrales alterados en la enfermedad de Parkinson.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Creo que en los últimos años hemos registrado una gran cantidad de datos y ahora toca analizar todos los resultados y publicarlos. Esta ha de ser una de las actividades principales a lo largo de los próximos meses.

En la parte de actividad clínica, hay camino por recorrer en el ámbito de la rehabilitación neuropsicológica. Es necesario detectar cuáles de nuestras herramientas son más efectivas en el proceso rehabilitador y en qué momento aplicarlas.

¿En qué se diferencia respecto a otros profesionales?

Esta es difícil de contestar. Supongo que cada persona tiene diferentes capacidades y dificultades. Lo ideal es poder trabajar con gente que, siendo muy distinta, es complementaria. Yo tengo la suerte de tener cerca a personas con las que me encanta trabajar.


Algunos apuntes de Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cómo definiría la rehabilitación neuropsicológica?

Me gusta el punto de vista de Barbara Wilson cuando señala que la rehabilitación es toda estrategia de intervención o técnica que tenga como objetivo permitir a los pacientes y sus familias manejar, sobrellevar y reducir los déficit cognitivos que se producen tras una lesión cerebral.

Esta definición incorpora a las familias, que son absolutamente imprescindibles para optimizar los resultados de la rehabilitación. Y también va más allá de la mera estimulación de los procesos cognitivos, algo a todas luces insuficiente para que la rehabilitación tenga un impacto en la vida cotidiana, que es de lo que se trata.

Es necesario enseñar al paciente y sus familias a manejarse en la nueva situación que les ha tocado vivir. Y me gusta ser optimista, siempre hay cosas que se pueden hacer. Quizá no las que el paciente y su familia desearían en primer lugar (la plena recuperación), pero creo que siempre hay posibilidades de establecer objetivos y trabajar para alcanzarlos.

¿Qué elementos debería incluir el proceso de rehabilitación neuropsicológica?

En la mayoría de las ocasiones será necesario un equipo multidisciplinar (mejor transdisciplinar) que ponga el foco en las dificultades del paciente en el día a día y trabaje junto a él para alcanzar los objetivos que se vayan estableciendo. Este equipo debe estar bien formado, y eso conlleva el estudio constante de los avances que se van produciendo en la investigación en este área.

Esto implica también que se tenga un adecuado conocimiento de aspectos teóricos, tanto de los procesos cognitivos, como de la enfermedad con la que estamos trabajando (mecanismos de alteración, perfiles de recuperación, etc.). Todo ello nos ayudará a tomar las mejores decisiones en cada momento: tiempos de rehabilitación, terapia intensiva o distribuida, reentrenamiento o compensación, frecuencia de sesiones, etc. Hay que usar todo nuestro conocimiento junto con la información que tenemos de cada paciente y su entorno.

Es importante establecer un orden de prioridades al fijar los objetivos, y elegir en primer lugar aquellos que garanticen la seguridad del paciente y su entorno, y a continuación, los que puedan suponer un mayor cambio en la vida diaria del paciente. No debemos olvidar que lo deseable es consensuar los objetivos con el paciente, su entorno y el resto de profesionales con los que trabajamos.

De un modo más específico, el neuropsicólogo debe utilizar aquellas herramientas que forman parte de su formación básica como psicólogos. Siempre escuché a Juan Manuel Muñoz Céspedes decir que “antes de ser neuropsicólogos, somos psicólogos”. No tenemos tantas herramientas, así que no estamos en disposición de desechar lo que tenemos a nuestra disposición. Además, todo lo específico de la neuropsicología. Y, desde luego, creatividad, flexibilidad y una motivación incansable.

¿Cuáles son o debería ser los principios de la rehabilitación neuropsicológica?

Pues de nuevo debo citar a quienes más saben del tema. George Prigatano publicó en 2001 sus trece principios de rehabilitación. No me extenderé en este punto, pero recoge aspectos tan importantes como escuchar la experiencia subjetiva del paciente, reducir su confusión y frustraciones, trabajar los procesos cognitivos, incorporar las relaciones interpersonales, enseñar al paciente a observar su propio comportamiento, considerar sus emociones, e incluso cuidar al terapeuta.

Más allá de estas ideas, debemos considerar siempre las posibilidades de restauración de la función y valorar la necesidad de compensaciones. Creo que a día de hoy se hace mucho énfasis en la restauración y, lamentablemente, sus efectos son menos de los que nos gustaría (al menos en el daño cerebral adquirido). No está muy claro el impacto que tiene en la actividad cotidiana de los pacientes. Por el contrario, la literatura es bastante clara al señalar que las compensaciones son de gran utilidad y ayudan al paciente a ganar independencia y funcionalidad. Sin embargo creo que están infrautilizadas.

Sería estupendo disponer de protocolos de intervención, algo en lo que seguro iremos profundizando en el futuro.


El futuro de la Neuropsicología 

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Cómo está afectando o afectará el desarrollo tecnológico al campo de la Neuropsicología?

Pues creo que el impacto es evidente, pero también creo que es necesario que seamos cautos. De nuevo hay que hablar de la restauración y la compensación de las funciones.

Los pacientes moderados y graves no parecen que se beneficien realmente de esas intervenciones. Por un lado, la existencia de materiales de rehabilitación disponibles en formato electrónico (por ejemplo en plataformas en red para tabletas y ordenadores) deja tiempo libre a los profesionales que ya no deben elaborar todos esos materiales y pueden dedicarlo a pensar en otros aspectos de la rehabilitación más allá de la restauración de la función.

Existen algunas plataformas que son excelentes y ayudan mucho en el diseño de tareas de rehabilitación. Pero, por otra parte, se corre el riesgo de que ya no se reflexiones sobre el uso de esos materiales, y se apliquen ciegamente a cualquier paciente que aparece en la consulta.

El uso del entrenamiento cerebral

El uso generalizado de programas de “entrenamiento cerebral” sin una base teórica, y en manos de profesionales no especialistas puede resultar contraproducente.

Si hablamos del uso de la tecnología en la compensación de la función, creo que el uso de la tecnología es aún insuficiente. Por ejemplo, el uso de los teléfonos móviles como herramienta compensatoria no está generalizado, y se trata de una herramienta con multitud de posibilidades: alarmas geolocalizadas, agenda, aplicaciones para conductas específicas, avisadores, grabadora, etc.

La mayoría de la gente tiene teléfonos infrautilizados. Los neuropsicólogos deberíamos incorporar el uso de esta tecnología en mayor medida.

Estoy seguro de que en los próximos años veremos la creación de equipos de tratamiento que incorporan, además de neuropsicólogos, médicos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas y logopedas, ingenieros biomédicos, físicos, especialistas en robótica, etc. De hecho, ya existen estos equipos en el ámbito de la investigación. Es sólo cuestión de tiempo (no tanto) que los veamos trabajar juntos en el ámbito clínico.

¿Cree que en un futuro los programas informáticos podrían sustituir al neuropsicólogo?

No lo se, pero creo que, si llega a ocurrir, no es algo que vayamos a ver nosotros en el futuro inmediato.

Si ocurre en los próximos años puede ser por dos razones. Por un lado (y sería fantástico) es que hemos conseguido que ese tipo de intervenciones sea efectivo y haga mejorar a los pacientes. La otra posibilidad, y no me gusta, es que hemos olvidado al paciente globalmente para centrarnos en un único aspecto, la restauración de los procesos cognitivos.

Además, hay aspectos sobre los que un programa informático, a día de hoy, no puede trabajar. Si el paciente entra en la consulta y se echa a llorar, ¿qué puede hacer un programa de estimulación cognitiva? En ese punto, sólo un terapeuta bien formado sabrá qué hacer.

Como decía antes, no tenemos tantas herramientas de intervención, por lo que no podemos descartar nada de lo que tenemos a nuestra disposición. Pero a día de hoy no creo que ninguna de ellas sustituya al neuropsicólogo.

Hay procedimientos que aún no está claro que funcionen, y deben mantenerse en el ámbito de la investigación. El día que se demuestre la efectividad de estas intervenciones, adelante con ellas.

¿Cree que las técnicas de neuroimagen deberían ser un complemento de la Neuropsicología?

Sinceramente, creo que sí. De hecho ya son una herramienta de gran utilidad en la realización de estudios prequirúrgicos en cirugía de tumores y cirugía de la epilepsia.

La detección de “áreas elocuentes” minimiza, en muchos casos, los efectos deletéreos de una intervención de este tipo.

En el campo de la rehabilitación no se están empleando, y aún falta conocimiento para que sean una herramienta más en el proceso de diagnóstico y de seguimiento de los tratamientos.

Para que fuesen útiles sería necesario, en primer lugar, que fuésemos capaces de identificar regiones del cerebro imprescindibles para la recuperación del paciente. Y, a continuación, ser capaces de tener herramientas para poner en marcha esas regiones.

Quizá es mucho más factible que seamos capaces de identificar lesiones o patrones de actividad cerebral que nos permitan establecer pronósticos y ayudarnos en la toma de decisiones sobre el tratamiento más apropiado para cada paciente. Poco a poco estoy seguro de que se conseguirá.

Las técnicas de neuroimagen son excelentes para responder preguntas, pero debemos hacerles las preguntas apropiadas. Hay cosas que no pueden responder. Pero bien utilizadas, pueden tener un futuro muy prometedor.


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a Marcos Ríos-Lago su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

AARÓN DEL OLMO: EL NEUROPSICÓLOGO DEBE TRATAR EL LENGUAJE JUNTO AL LOGOPEDA

El mundo 2.0 te permite conocer gente fascinante que día a día lucha por el avance de la disciplina y, en alguna que otra ocasión, quedan tras el anonimato, como muchos otros investigadores en nuestro país. En esta ocasión tenemos entre nosotros a Aarón del Olmo.


¿Quién es Aarón del Olmo?

Pues un apasionado de la ciencia y del cerebro. Desde que tengo uso de razón he admirado a científicos y filósofos que se hacían preguntas que a veces nadie se planteaba y que encima, iban y se dedicaban a intentar responderlas.

Una de esas preguntas que ha marcado mi desarrollo profesional ha sido la de cómo funciona nuestro cerebro y, el tratar de sacar algunas respuestas parciales, lo que me ha ido llevando de un sitio a otro hasta terminar ejerciendo de Neuropsicólogo Clínico y me ha dado la oportunidad de poder trabajar ayudando a aquellas personas que tienen un daño cerebral a rehabilitarse.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Actualmente trabajo en la Asociación para la Rehabilitación y Prevención de  la Afasia, dedicándome a la rehabilitación de personas que por diversos tipos de daño cerebral adquirido han desarrollado una Afasia.

También me dedico a temas de investigación, estudiando cómo funciona la reserva cognitiva en personas mayores, o al estudio de algunos paradigmas de atención en Psicología Comparada. Y a la docencia… ¡cuando me dejan!

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

La verdad es que me gustaría realizar algo de investigación sobre la rehabilitación en pacientes crónicos de Afasia, es decir, aquellos que han superado un periodo de uno o dos años tras la lesión cerebral.

Hay algunas ideas arraigadas en muchos profesionales, como considerar que tras este periodo no hay margen de mejora, que muchos pacientes con los que trato en el día a día se empeñan en demostrarme que no son del todo correctas.


Algunos apuntes sobre Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

Como experto en patologías relacionadas con el lenguaje, ¿cree que el neuropsicólogo juega un papel clave en el proceso de rehabilitación de este tipo de patologías?

En mi opinión, tiene un papel muy importante y necesario en el proceso de rehabilitación. Primero, porque el lenguaje es una función cognitiva, ámbito natural de actuación del neuropsicólogo.

En segundo lugar, porque tal y como funciona el cerebro, no se puede (¡ni se debe!) concebir el lenguaje como una función aislada del resto de funciones cognitivas.

Es justo al revés, el lenguaje puede verse afectado por alteraciones en otras funciones, y si no se sabe evaluar puede reducirse mucho el efecto positivo que un programa de rehabilitación puede tener sobre la persona.

Hablar parece fácil, todos lo hacemos a veces casi sin pensar en cómo lo hacemos, pero sin embargo ponen en marcha a muchísimos procesos y funciones cognitivas que hay que controlar muy bien para entender cómo podemos ayudar al paciente.

¿Cómo distinguiría la labor del neuropsicólogo en este sentido de la del logopeda?

Esa pregunta siempre es polémica. Y creo que siempre es polémica porque lo que parece es que hablamos de cambiar uno por otro, cuando sin embargo ambos deben trabajar juntos cuando nos encontramos ante una afasia.

El neuropsicólogo tiene, como decía antes, una formación específica en el funcionamiento cognitivo que le permite valorar si las alteraciones del lenguaje que presenta un paciente derivadas por un daño cerebral son primarias o bien, secundarias a la alteración de otra función. Esa información es vital para decidir cómo programar la rehabilitación del paciente.

Sin embargo, también hay una serie de conocimientos que posee el logopeda que el neuropsicólogo desconoce por formación y que son básicos también para la valoración, como pueden ser aspectos más relacionados con el habla y muchos otros. De igual manera, esos conocimientos son dos perspectivas que se necesitan integrar durante el propio proceso de rehabilitación.

¿Qué les diría a todos aquellos que piensan que este tipo de actividades constituye un intrusismo laboral?

Pues que mientras el lenguaje sea considerado una función cognitiva, entra dentro del ámbito del trabajo del neuropsicólogo, por lo que el término intrusismo se estaría utilizando de forma incorrecta.

De hecho, a veces está mal visto que un neuropsicólogo tenga conocimientos en profundidad sobre el lenguaje, cuando es fundamental para poder valorar otra funciones cognitivas.

Creo que en gran parte, el problema se debe al desconocimiento de lo que hace el neuropsicólogo, no solo entre la gente de a pie, sino incluso entre profesionales de otros ámbitos que solo se quedan con eso de “el que pasa pruebas” o “el que se encarga el área emocional” (esto nunca lo he entendido, la verdad).

Supongo que resulta fácil acusar de intrusismo sin conocer el verdadero papel del neuropsicólogo. Lo que está claro es que ni el neuropsicólogo, ni el logopeda ni otros profesionales de la rehabilitación deben considerarse como “el único y necesario” para “curar” a un paciente, porque cuando varias disciplinas se coordinan para abordar un caso, los resultados para la persona son mejores. Y es eso lo que importa, a fin de cuentas.


El futuro de la Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Qué piensa sobre el futuro de la disciplina?

Opino que tiene mucho camino por delante que recorrer. Como disciplina relativamente joven aún tiene que vencer mucho escepticismo que surge desde fuera, que creo es fruto de la desinformación.

Pero soy bastante optimista. A nivel hospitalario, aunque no sea a través de un sistema de oposiciones, la figura del neuropsicólogo se va instalando poco a poco y raro es ver equipos de trabajo que de una forma u otra no cuenten con uno.

Aunque todo eso debe ser regulado. También veo muy importante el papel del neuropsicólogo en los colegios, para la identificación de alteraciones cognitivas en el desarrollo y la creación de programas que permitan superarlas.

Sí, yo veo que la Neuropsicología es muy útil en muchos ámbitos, que ya lo ha demostrado y lo sigue demostrando, y que al final, lo que es útil, prospera.

¿Qué opina de las de las acreditaciones en Neuropsicología?

¿No hay preguntas fáciles hoy? Lo primero de todo, que es necesaria. Sin una acreditación, cualquiera puede decir que es neuropsicólogo sin tener la formación adecuada y echar por tierra el trabajo que otros neuropsicólogos llevan realizando años para demostrar que es una profesión necesaria para la rehabilitación del daño cerebral.

Es necesaria también para que otras personas, de otras disciplinas  que no tienen formación en el funcionamiento cognitivo no decidan que pueden trabajar valorando y rehabilitando estas funciones. El problema no es que no sea necesario.

El problema es cómo se lleva a cabo para que sea ajustada a la realidad formativa, profesional y laboral de nuestro país.

Ya existen unos criterios para la acreditación en neuropsicología, pero son una base, ya que quedan aristas que pulir.

Uno de los grandes problemas ahora mismo es si es necesario ser psicólogo general sanitario para poder acreditarse como neuropsicólogo.

O lo que es lo mismo, si hay que ser psicólogo clínico para ser neuropsicólogo. Aún hay mucho debate abierto y sinceramente, a los que menos beneficia es a los que están empezando a formarse e invierten su tiempo y dinero sin  tener claridad de que esa inversión va a permitirles ejercer como neuropsicólogos.

¿Cuál es, en su opinión, el gran reto al que nos enfrentamos hoy en día los Neuropsicólogos?

Creo que el gran reto es irse adaptando a los nuevos cambios que van provocando los avances de la neurociencia. Adaptarse para el papel que un neuropsicólogo puede desempeñar en equipos de trabajo que implementen nuevas técnicas en rehabilitación como las que se van desarrollando.

Creo que la neuropsicología surgió como respuesta a preguntas que la neurociencia iba respondiendo sobre cómo funcionaba el cerebro, y que todas las respuestas que van a ir viniendo en los próximos años, cada vez de forma más acelerada, van a ir transformando la percepción que se tiene del neuropsicólogo y perfilando diferentes entornos donde se va a considerar como imprescindible.

Y para ello también es necesario que sepamos transmitir y defender nuestra utilidad.

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a Aarón del Olmo su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

Mª JOSÉ MAS: LOS NIÑOS DEBERÍAN CONOCER LOS PROBLEMAS A LOS QUE SE ENFRENTAN

El proyecto Hablemos de Neurociencia me ha permitido conocer a diferentes profesionales que, de una forma u otra, contribuyen al avance del campo y al entendimiento y divulgación de diferentes contenidos relacionados con la Neurociencia.

En esta ocasión, nos desplazamos hasta Tarragona, dónde hemos tenido el placer de conocer un poco más a Mª José Más, Neuropediatra y divulgadora científica.


¿Quién es Mª José Mas?

Profesionalmente soy médico, especialista en Pediatría y en Neuropediatría. Lo soy por vocación y por convicción, creo que la Medicina es la más humana de las Ciencias y así procuro ejercerla.

En el plano personal esa es una pregunta compleja, nuestro cerebro cambia constantemente y yo ya no soy la misma persona que hace, por ejemplo, diez años. Es difícil llegar a conocerse, yo me sorprendo a mí misma cada día.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Soy la responsable de Neuropediatría en la Xarxa Sanitària i Social Santa Tecla de Tarragona. Esto supone atender a pacientes de los Hospitales Santa Tecla de Tarragona y de El Vendrell, de los Centros de Salud de la zona y del Centro de Desarrollo y Atención Precoz. También tengo ejercicio privado en el Centro Médico Rambla Nova de Tarragona.

La docencia y la divulgación médica forman también parte de mi trabajo diario. Soy docente de Postgrado y divulgo en mi blog «Neuronas en Crecimiento»

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Están dirigidos a mejorar la coordinación y la atención a la infancia diversa entre distintos ámbitos: sanitario, social y docente. Para eso la divulgación es esencial y voy a seguir profundizando en esta actividad probablemente con nuevos canales y colaboraciones.

¿En qué se diferencia respecto a otros profesionales?

Diría que soy una persona cercana y que me involucro en los problemas que me consultan, pero conozco a muchos compañeros que también ejercen así la Medicina.


Algunos apuntes sobre Neuropediatría

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cuáles son los principales problemas que se encuentra en su consulta?

En cuanto a su frecuencia, sin duda el TDAH. Por su gravedad e importancia, los Trastornos del Espectro del Autista.

Si tenemos en cuenta la falta de recursos sanitarios, sociales y educativos, cualquiera de los problemas neurológicos de la infancia: la epilepsia, los trastornos motores, las enfermedades neurodegenerativas,etc.

La sociedad desconoce totalmente todos estos problemas y no contamos con profesionales ni recursos suficientes para su atención.

¿Cree que el TDAH es la epidemia del siglo XXI?

No, creo que es un problema mal entendido y peor enfocado. Es cierto que es tan frecuente que pude parecer «epidémico», afecta al 4% de la población infantil, pero es muy probable que esta prevalencia sea la misma desde hace mucho tiempo, solo que ahora llama la atención de los medios informativos, a ellos les interesa que se generen debates inexistentes entre los profesionales que nos dedicamos a atender a estos niños.

¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan los niños día a día?

La falta de tiempo para ser niños. Evitando sobrevalorar el ocio y el juego, sí creo que falta a los niños la oportunidad del juego libre y al aire libre, esto es, sin la dirección del adulto y en espacios que les permitan correr y liberar toda la dopamina que su cerebro necesita para crecer y que les hace ser tan movidos.

Los adultos estamos preocupados por su futuro, lo que está muy bien, y solo pensamos en actividades extra-escolares que puedan ampliar sus oportunidades laborales. Se nos olvida que la habilidad principal que debe cultivar todo ser humano es la de relacionarse de forma enriquecedora con otros, y eso se aprende en la infancia, a través del juego en todas sus formas.

¿Cree que los niños deberían conocer sus problemas o es mejor mantenerlos al margen?

En la medida de sus posibilidades yo explico a todos mis pacientes, que son los niños y no sus padres, el origen de sus problemas y sus consecuencias.

En mi experiencia esto funciona muy bien. La mayoría son capaces de tomar las riendas de su vida, siempre teniendo en cuenta su edad y capacidad de comprender lo que les pasa.

Deberes, ¿a favor o en contra?

Los deberes son una herramienta de aprendizaje. Como cualquier herramienta son neutros, ni buenos ni malos.
Los deberes han de tener un sentido, que es posible que sea diferente en cada niño.

Ayudar a profundizar y memorizar conocimientos, tomar responsabilidades, gestionar el tiempo, planificar las tareas,etc.

Hacer deberes porqué sí cansa a los niños, que no son tontos, y no quieren hacerlos cuando no les encuentran el sentido.

Un consejo para los profesionales que leen este artículo.

Soy muy mala dando consejos, quizá recomendaría que aprendan a amar su profesión y piensen en ella como una oportunidad para el autoconocimiento y el mejor conocimiento del ser humano. No tener miedo al error y asumirlo con humildad y como forma de aprendizaje.

Sobre sus actuales proyectos

A fin de que el lector conozca más acerca de sus proyectos a continuación se desarrollarán una serie de preguntas.

¿Qué es neuronas en crecimiento?

Un blog dedicado a la infancia. Que se rinde ante la maravilla de ver madurar y desarrollarse al cerebro humano, que también se preocupa y ocupa de los problemas que surgen durante ese neurodesarrollo y que pretende informar sobre todo ello para mejorar el conocimiento general y para disminuir los miedos de niños y padres que tienen que enfrentarse a estos problemas.

¿Por qué decide iniciar su blog?

Fue una decisión casual. Me vi a mí misma explicando en consulta una y otra vez las mismas cosas, a veces sin tiempo suficiente para profundizar más, y pensé en ponerlas por escrito para que mis pacientes, o cualquiera que tuviera interés, pudieran consultar la información que necesitaran en cada momento.

Ha sido una sorpresa ver como crece el número de seguidores y como aumenta el interés por la Neuropediatría, así que me enorgullece ver que resulta útil y que incluso ha sido merecedor del premio Bitácoras 2016 al mejor blog de Salud del año.

Un blog es como un niño, da mucho trabajo, y verlo así recompensado es una gran satisfacción.

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a Mª José Mas su entrega y disponibilidad en todo momento con el equipo.

Gracias por tu confianza, tu tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología