DAVID PÉREZ MARTÍNEZ: LA NEUROPSICOLOGÍA HA SIDO EL “PATITO FEO” EN LA ASISTENCIA NEUROLÓGICA

En esta ocasión, el equipo de Hablemos de Neurociencia se desplaza hasta la capital de España, Madrid, para entrevistar al Jefe del Servicio de Neurología del Hospital 12 de Octubre, David Pérez Martínez.

¿Quién es David Pérez Martínez?

Siempre me he considerado un neurólogo clínico interesado por el reto que supone comprender el cerebro y por la dramática repercusión que tiene su disfunción sobre los seres humanos.

Me formé como neurólogo en un hospital con gran tradición en la docencia y asistencia clínica, el Hospital 12 de Octubre de Madrid, y por diversas razones he vuelto a mi “casa” después de 16 años de trabajo en otros centros. En todo este tiempo he participado como neurólogo en la asistencia de varios centros.

Desde el 2001 al 2007 trabajé en el Hospital Cruz Roja de Madrid donde contacté con el mundo de la geriatría y el desafío que significa de la expresión de la enfermedad neurológica en el paciente anciano.

En el año 2008 tuve la oportunidad de abrir un nuevo servicio de Neurología en el Hospital Infanta Cristina de Parla, lo que supuso una aventura en el mundo de la gestión clínica.

Y desde el 2016 soy jefe del servicio de Neurología del Hospital 12 de Octubre. Al final, he vuelto a casa con mis antiguos compañeros.


Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

En este momento dirijo el Servicio de Neurología del Hospital 12 de Octubre y participo en la actividad asistencial de la Unidad de deterioro cognitivo y demencias. Aunque siempre me he considerado un neurólogo general (me interesa todo lo que se relaciona con el sistema nervioso) es cierto que he trabajado especialmente en el mundo de lo cognitivo y de las enfermedades neurodegenerativas.

También me han interesado las tecnologías de la información y su aplicación en la medicina y especialmente en las neurociencias. Ya en el año 2004 recibí un premio junto a mi hermano, que es ingeniero de telecomunicaciones, sobre la posibilidad de desarrollar programas de estimulación cognitiva mediante telemedicina. Hoy parece algo casi normal, pero hace 13 años parecía una idea algo descabellada.

En este momento participo en diversos proyectos junto al CSIC en la aplicación de nuevas tecnologías en pacientes con enfermedades neurodegenerativas, y también desde hace varios años colaboro con la Universidad Politécnica de Catalunya en la monitorización automatizada ambulatoria de pacientes con enfermedad de Parkinson.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Siempre me ha fascinado el mundo de Internet y estoy seguro que de una u otra forma plantearé algún proyecto en esa línea. En mi opinión, todavía no se ha explotado lo suficiente en el campo de la medicina la potencia de una herramienta de comunicación como Internet. En todo caso, tengo el defecto de enamorarme de los proyectos y a menudo tengo que priorizar a qué dedico mis fuerzas.

¿Qué es Neurowikia? ¿Por qué surge?

Es curioso. Pocas veces me han preguntado por qué surgió Neurowikia. En el año 2009 compré la última edición de uno de los mejores libros de Neurología Clínica disponibles, “Bradley’s Neurology in Clinical Practice”. Una biblia de la Neurología en dos tomos con un precio astronómico (por lo menos para el nivel de renta de nuestro país). Tras hojear el libro pude apreciar que, desde el momento de su publicación, un libro estaba ya obsoleto porque la información tenía al menos 2 o 3 años (mientras se escribe, se revisa, se publica, etc).

Por alguna razón pensé que debíamos hacer algo para cambiar ese panorama. La idea era crear información gratuita, actualizable y que pudiese ser accesible para todos en cualquier momento. Y ahí estaba Internet esperando.

Enrolé en esta aventura (un poco alocada) a más de 300 profesionales de todas las áreas, sobre todo neurólogos, pero también otros especialistas médicos, psicólogos, etc.

Al final se creó un enorme material de información que está colgado en Neurowikia para el que quiera acceder a él. A ello se unieron el blog, las sesiones clínicas virtuales y las guías de práctica clínica. Es importante subrayar que en esta aventura estuve acompañado de mi mujer, Anabel Puente, que es neurofisióloga clínica. Sin su apoyo estoy seguro que el proyecto hubiese encallado en alguna playa desierta sin éxito.


Algunos apuntes sobre Neurología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cual cree que es el papel actual y futuro de los neuropsicólogos en los servicios de Neurología?

No sé si es políticamente correcto decirlo, pero la Neuropsicología ha sido el “patito feo” en la asistencia neurológica del sistema nacional de salud. Es difícil entender como todavía no existe una figura como tal en el organigrama funcional de los hospitales públicos y se quiere equiparar su función al psicólogo clínico adscrito a los servicios de psiquiatría.

Yo he tenido la suerte de poder trabajar con neuropsicólogos desde que terminé la residencia, siempre gracias a mi insistencia con los equipos directivos y a la búsqueda de financiación externa para poder contratarles de una u otra forma.

La evaluación neuropsicológica de los pacientes con enfermedades neurológicas es clave no sólo en el diagnóstico, sino en muchas áreas a la hora de plantear un tratamiento específico y, por supuesto, un pronóstico funcional.

Tradicionalmente el papel del neuropsicólogo se ha asociado a la evaluación de los pacientes con enfermedades neurodegenerativas, especialmente las cognitivas. Su labor ahí es clara y no creo que podamos concebir una atención adecuada en una unidad de deterioro cognitivo sin su participación.

Además de ello, cada vez es más interesante su participación en otras áreas neurológicas; en especial el ictus, la esclerosis múltiple y, en general, cualquier enfermedad que tenga repercusión sobre el sistema nervioso central.

Un reto para el neurólogo que trabaja el sistema sanitario público es contar con dispositivos para la rehabilitación y estimulación cognitiva, especialmente en las patologías potencialmente reversibles, pero también en aquellas neurodegenerativas. Todo esto puede parecer algo utópico…pero la evidencia creciente debería ser un aliciente para trabajar en esa línea.

Dice en una de sus canciones el último flamante premio Nobel de literatura Bob Dylan: “El mañana nunca es lo que se supone que es…“. Cierto. No sabemos qué nos deparará el mañana, si tendremos recursos necesarios para poder atender a nuestra población progresivamente envejecida y si dispondremos de la financiación para sostener el sistema nacional de salud.

Lo que está claro es que, si no cimentamos dicho futuro desde una óptica de la evidencia científica, la eficiencia en la gestión y las atención multidisciplinar, no llegaremos a buen puerto. Los equipos de atención neurológica del futuro deberían estar diseñados bajo esas premisas, orientando sus resultados a la búsqueda de una mejora funcional en sus pacientes y no sólo al cumplimiento de unos criterios cuantitativos establecidos de forma más o menos arbitraria. Estoy seguro que desde esa óptica, el papel del neuropsicólogo es clave para mejorar el pronóstico funcional.

No me extiendo más. Siempre digo que cualquier persona con curiosidad en el siglo XXI debe tener interés por 3 grandes cuestiones científicas. El mundo de lo más grande, la cosmología, sobre qué originó el universo y cómo terminará. El mundo de lo más pequeño en relación a la mecánica cuántica.

Y finalmente, la mente humana y su funcionamiento. Tenemos la suerte de trabajar todos los días con uno de los grandes misterios de la ciencia. Enfrentarnos a una maquinaria biológica de la que sabemos todavía muy poco y que está llena de fascinantes enigmas. ¿Qué más se puede pedir?


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a David Pérez Martínez su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

PATRICIA RAMÍREZ LOEFFLER: PARA MÍ LA NEUROCIENCIA LO ES TODO

Este mes, en nuestra sección de entrevistas, hemos tenido el placer de entrevistar a Patricia Ramírez Loeffler, más conocida por formar parte del cuerpo técnico del Real Betis Balompié durante la temporada 2010-2011, momento en el equipo sevillano logró su pase a primera división.

No obstante, con anterioridad, formó parte del equipo técnico del Real Club Deportivo Mallorca durante cinco años, siendo ya más de veinte los que trabaja con deportistas de alto rendimiento.

Previamente, antes de formar parte del equipo técnico del Real Betis Balompié y el Real Club Deportivo Mallorca, Patricia ya dirigía y presentaba un programa de Medicina y Psicología en COPE Granada.

Desde entonces, ha sido un no parar de trabajar (talleres, conferencias, artículos, congresos y un total de 5 cinco libros a sus espaldas). Sin embargo, no todo comenzó ahí. El camino ha sido largo y, sobretodo, lleno de esfuerzo, trabajo y perseverancia.

El equipo de Hablemos de Neurociencia, pretende ir un paso más allá con esta entrevista para mostraros a la verdadera Patricia, tanto a nivel profesional como personal.


¿Quién es Patricia Ramírez Loeffler?

Soy una psicóloga que desde que tenía quince años ya quería serlo. Después de licenciarme, hice un Máster de Psicología Clínica y de la Salud y el doctorado en el departamento de Evaluación y Tratamiento psicológico de la Universidad de Granada.

Soy una persona apasionada y curiosa de la Psicología. A la que le gusta que le entiendan y por ello trato de simplificar, facilitar la teoría con tal de que mis pacientes vean la parte práctica, aplicable y divertida del cambio.

También soy una persona rigurosa en mi profesión. Detesto la falta de rigor, la charlatanería y todo lo que no tiene una base científica.

Soy madre, pareja, amiga, familia y persona a la que le gusta disfrutar de la vida. Soy una disfrutona. Y alguien a quien le parezca que le falten dos funciones muy básicas, la de la regulación de la temperatura, nunca tengo fiebre, y la amígdala; lo de la ansiedad no es algo que haya experimentado y, en cambio, es el trastorno con el más me gusta trabajar.

Soy deportista, lectora, optimista, atrevida que no temeraria, comprometida, cívica, metódica, responsable, disciplinada, cabezota y a la que le cuesta trabajar en equipo por el grado de intensidad que me impongo en el trabajo. Me cuesta delegar.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

En varias cositas a la vez: atiendo mi consulta de Psicología, sobre todo problemas de ansiedad, motivación y pareja. Creo que soy buena a la hora de inspirar a la gente al cambio. Yo lo ve sencillo y trato de que mis pacientes aprendan recursos que les permitan también disfrutar y facilitar el cambio.

Trabajo como psicóloga deportiva con muchos deportistas de alto rendimiento.

Doy conferencias a empresas y en eventos de todo tipo. Conferencias sobre valores de equipo, valores del deporte, motivación, talleres para aprender a comer con serenidad, para gestionar la ansiedad, etc.

Y colaboro con muchos medios de comunicación: El País Semanal, Marca, Sportlife, la revista Objetivo Bienestar, etc.

Y acabo de empezar mi próximo libro.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Ahora tengo un proyecto, relacionado con mis redes sociales y lo que publico, que dentro de un mes o dos podremos ver.

Al margen de esto, estoy bien como estoy. Nunca me planteo dónde llegar. Sinceramente, disfruto de lo que tengo, no fuerzo y dejo que las cosas lleguen. Quien me quiera para su proyecto, sabe dónde encontrarme.


Algunos apuntes sobre Psicología del Deporte

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cuál es la labor del psicólogo deportivo? ¿qué objetivo persigue mediante el desarrollo de su actividad?

El psicólogo deportivo, en mi caso, trabaja las variables psicológicas que interfieren con el rendimiento deportivo: concentración, atención, estilo cognitivo, gestión de las emociones y la presión, saber competir, confianza, seguridad, etc.

¿Cree que debería implantarse la figura del psicólogo en todas las actividades deportivas, aunque necesariamente no sean competiciones de alto rendimiento?

Por supuesto. La Psicología deportiva es el área que se encarga de la educación en valores en el deporte, de formar a padres, técnicos, clubs, etc. en herramientas de comunicación y liderazgo.

La Psicología deportiva puede aportar mucho sentido común, valores y entendimiento entre todas las partes de la comunidad deportiva.

A nivel psicológico, ¿cuáles son los beneficios de la práctica deportiva?

Cientos. Al margen de los que hace muchos años conocemos, como son los beneficios cardiovasculares, respiratorios, musculares, etc., hoy en día existen toda una serie de investigaciones interesantísimas sobre la relación entre la actividad física y el cerebro.

Uno de los más importantes es el beneficio de la neurogénesis. El deporte ayuda a que se generen nuevas neuronas a partir de células madre. Y además, favorece la atención, la concentración, la toma de decisiones, el sueño, permite reducir los niveles de ansiedad y mejorar el estado anímico a través de neurotransmisores como las endorfinas, la dopamina o la serotonina.

El deporte debería ser una asignatura troncal, como los son la lengua o las matemáticas y debería formar parte de nuestro estilo de vida como el lavarnos los dientes.

¿Qué beneficios ofrece el deporte que no pueda encontrase en otro tipo de actividades?

Yo creo que de forma exclusiva no sabría decirte una, pero es que su práctica aúna tantos beneficios que sí es complicado encontrar otra actividad lúdica que sea tan estimulante, saludable y sociable, como lo es el ejercicio.


Algunos apuntes sobre Psicología del deporte y Neurociencia

En este bloque de preguntas nos centraremos en la relación existente entre la Psicología del deporte y la Neurociencia.

¿Cómo influye la Neurociencia en el desarrollo de su actividad?

Para mí la Neurociencia lo es todo. Me he desarrollado profesionalmente al lado de dos neuropsicólogos, Alfonso Caracuel y Gustavo Cuberos, socios, amigos y compañeros en Granada.

La Neurociencia permite explicar de forma científica el porqué de nuestros comportamientos, pensamientos y emociones. Para mí no existe la Psicología sin la Neurociencia. Lo demás son pamplinas, con perdón de los que crean en los milagros.

¿Cómo aplica o podría aplicar la Neurociencia a su actividad?

Hay muchas funciones cognitivas, como la atención o la rapidez perceptiva, que las trabajo en Psicología deportiva con programas que las estimulan.

¿Cree que los avances experimentados en el campo influyen en la labor del psicólogo deportivo?

Siempre. Todo lo que tiene que ver con Neurociencia, como son artículos y libros, es mi lectura favorita. Para mí no ocurre nada si no tenemos la explicación desde la Neurociencia.

Todo lo que aplico a mis pacientes va acompañado, desde la sencillez, de la explicación neurocientífica. Lo que no puede explicarse desde esta perspectiva, para mí, no existe.

Sé que soy muy tajante con este tema, pero es que hay tanto vende humo en las redes sociales y la práctica profesional, que da miedo.

¿Cree que existe relación o interconexión entre la Psicología deportiva y la Neurociencia?

Totalmente. De hecho hay una rama que es la Neuropsicología deportiva. Uno de sus objetivos es estudiar y tratar el daño cerebral relacionado con el ejercicio de la actividad deportiva, como puede ser un traumatismo craneoencefálico que limita la capacidad cognitiva como la atención, la concentración o la toma de decisiones de un deportista.

Es importante que se valore estas capacidades cognitivas de los deportistas en el inicio de una temporada, de tal manera que se puedan comparar los datos de cómo son sus tiempos de reacción antes y después de golpe en la cabeza.


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a Patricia Ramírez su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

¿CONOCES NEURONUP? NOSOTROS TE LO EXPLICAMOS QUÉ ES

¿Qué es Neuronup?

NeuronUP es una plataforma web que dota a los profesionales que trabajan en ámbitos como el daño cerebral, enfermedades neurodegenerativas, trastornos del neurodesarrollo, enfermedad mental, etc. de miles de recursos para poder trabajar y planificar la neurorrehabilitación o estimulación cognitiva necesarias en cada caso.


¿Por qué surge esta idea?

La idea surge de un modo muy natural. Yo soy psicólogo e hijo de una psicóloga y tenemos un despacho que hace clínica desde hace muchos años. En el despacho perdíamos mucho tiempo buscando contenidos entre nuestras carpetas, o en Internet donde te pasabas horas muertas buscando material.

Otro punto era cuando querías personalizar los recursos y te ponías a crear contenidos en Word o Power Point. Un día decidimos no perder tiempo y nos pusimos a buscar qué comprar, y lo que vimos no nos gustó. Así que desde un despacho de clínica de Logroño decidimos crear una empresa que se dedicara a facilitar la vida a los profesionales ofreciendo miles de recursos y herramientas para poder diseñar su intervención.

¿En qué se diferencia de otros proyectos?

No creo que sea cuestión de comparar unos con otros. Lo que nosotros ideamos como despacho parece que ha encajado con lo que muchos profesionales estaban buscando. Date cuenta que llevamos solo 4 años y medio implantando NeuronUP y ya tenemos presencia en 12 países, y más de 2.000 profesionales trabajan de un modo continuo con la plataforma. Se han abierto más de tres millones de recursos de estimulación entre nuestros clientes. Ellos serán los que te puedan contestar las diferencias que han encontrado para decantarse por NeuronUP.

Los profesionales que quieran probarlo y ver si hay diferencia o no, pueden pedir una demo dentro de la web.


Vuestro proyecto, ¿parte de algún modelo o marco teórico?

Sí, y creo que eso es un valor grande que tenemos. Al comenzar todo esto de la plataforma de neurorrehabilitación y estimulación cognitiva, fuimos a hablar con Javier Tirapu, que muy amablemente nos ayudó a realizar la clasificación de funciones y nos recomendó escribir nuestro propio marco teórico. Fue un trabajo muy duro por parte de dos de nuestros neuropsicólogos, Javier Tomás y Carolina Sastre.

En el siguiente enlace se puede ver, ya que el documento es público https://www.neuronup.com/es/marcoteorico-profesionales-rehabilitacion-estimulacion-cognitiva

¿Cuáles son las ventajas de este método?

Nosotros siempre hemos creído que nuestras ventajas se basan en tres pilares:

  • Personalización de recursos
  • Utilización de estímulos significativos
  • Actividades de la vida diaria

Pero en la encuesta de satisfacción de clientes que hacemos cada año y medio/2 años, los clientes nos valoran por otras muchas cosas. Algunas son similares a las que nosotros ponemos, pero ellos comentan sobre todo:

  • Variedad de actividades
  • Distribución por funciones y procesos
  • Ahorro de tiempo y dinero
  • Multiformato (papel, Tablet, ordenador, pizarra, etc)
  • Diferenciación adultos y niños

¿Habéis encontrado alguna limitación en la aplicación del método? En caso afirmativo, ¿cómo lo habéis solventado?

Nosotros tenemos claro qué es lo que somos y lo que hacemos. Generamos recursos para la intervención. Aquí nosotros no encontramos limitaciones.

Las mayores dificultades vienen de la parte de la tecnología. Nos gustaría correr más, pero el desarrollo tecnológico cuesta mucho tiempo y dinero, y nos gustaría ir más allá con tecnologías nuevas, pero nos encontramos con algunas reticencias en cuanto al uso de tecnologías más complejas.


¿Los materiales o recursos que creáis están pensados para una población especifica o, por el contrario, están pensados para determinadas funciones cognitivas?

Esto lo teníamos claro desde el principio y creo que ha sido un acierto total. Trabajamos por funciones independientemente de la población. Un profesional evalúa a su usuario y, tras la evaluación, ve en qué procesos tiene que intervenir. Y esto se hace en cualquiera de las poblaciones que nosotros trabajamos: esclerosis múltiple, Alzheimer, Parkinson, daño cerebral, etc.

Lo que decidimos fue hacer un árbol de procesos muy completo, y con el que tenemos creo que cubrimos un espectro muy amplio de población.

¿Está testada la funcionalidad de vuestros materiales?

No nacimos con esa idea.

Todos nuestros materiales se apoyan en un marco teórico consistente que demuestra la validez de la intervención terapéutica con este tipo de materiales. A partir de ahí, el terapeuta tiene que adaptarlos al paciente/usuario que tiene delante en base a su patología, necesidades, entorno, gustos…

Yo nunca me planteé cuando hacía clínica si ese recurso que acabo de construir o esa ficha que he bajado de una web están validados.

Con el tiempo fuimos cambiando de idea y decidimos ir a la busca y captura de gente que quisiera investigar con NeuronUP. A día de hoy tenemos 16 proyectos de investigación abiertos con doctorandos o centros de investigación.

En realidad, la idea no es aportar más valor a NeuronUP como producto (que se la va a aportar), sino que lo que buscamos es ofrecer mayores recursos a los profesionales que trabajan con la plataforma de neurorrehabilitación y estimulación cognitiva.

Tenemos ya alguno concluido y que está a la espera de poder publicarlo en alguna revista científica.

Lo interesante de esto es que los profesionales que tienen NeuronUP, además de tener los recursos para poder elegir, tendrán programas de intervención validados por perfil y procesos concretos.

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a Neuronup su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por vuestra confianza, tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

¿QUÉ ES GAMISOLUTION?

Introducción

En la actualidad, estamos rodeados de múltiples empresas, grandes y pequeñas, que de una forma u otra quieren contribuir al avance del campo.

Internet es una herramienta maravillosa que te permite conocer la gran diversidad existente y, es así, como el equipo de Hablemos de Neurociencia topó con gamisolution, una pequeña empresa que comienza a hacer sus pinitos en el mundo de la rehabilitación cognitiva.

Comenzamos a investigar un poco sobre el proyecto y, poco a poco hemos forjado una relación bidireccional.

En esta pequeña entrevista queremos dar a conocer un poco en qué consiste y de qué trata el proyecto, para todos aquellos que no lo conozcan. No obstante, en posteriores artículos hablaremos de sus productos, ofreciendo una visión en primera persona.


¿Qué es gamisolution?

gamisolution es una empresa de diseño de juegos. Nuestra función es hacer juegos a medida, con fines lúdicos, educacionales, terapéuticos, empresariales, etc.

También ofrecemos soluciones de consultoría para gamificar proyectos. Disponemos de algunos productos propios y de una metodología al respecto que hemos desarrollado para aplicar en terapias de estimulación cognitiva.

¿Quién forma parte de gamisolution?

En la actualidad gamisolution está constituido por dos profesionales:

  • J.P Fernández del Rio, psicólogo y diseñador de juegos.
  • Jacobo Feijóo, diseñador narrativo y de juegos.

¿Por qué surge esta idea?

Juan Pablo Fernández del Río, psicólogo, lleva unos 8 años transformando las terapias de estimulación cognitiva existentes en actividades con un fuerte componente lúdico, y aplicándolas semanalmente a sus usuarios. Por otro lado, Jacobo Feijóo diseña juegos de tipo educativo y aplica procesos de gamificación a empresas.

Una vez que se conocieron, ambos detectaron la necesidad cada vez más imperiosa que tenía la gente de motivarse mediante juegos para realizar ciertas actividades con menos esfuerzo. Esto se debe al espíritu distendido consustancial a los juegos.

Además, ya comenzaban a alzarse ciertas voces reclamando soluciones en esta línea. A partir de esa idea, y observando esta carencia en el mercado, decidieron fundar su empresa propia.


¿En qué se diferencia de otros proyectos?

Actualmente hay algunas consultoras en España especializadas en gamificar, todas con excelente calidad. Sin embargo, en nuestro proyecto decidimos añadir tres matices.

  • Por un lado, debido a nuestra experiencia, apostamos mucho por gamificar las terapias de estimulación cognitiva, un campo todavía virgen.
  • En segundo lugar, hemos creado una serie de productos propios que demuestran el poder de la gamificación, en lugar de adaptar material de terceros.
  • Y en último lugar, nos inclinamos un poco más por los productos analógicos, pues en el mundo digital hay empresas muy buenas y fuertes que ya acaparan el mercado.

¿En qué consiste el método de gamificación?

La gamificación se suele definir como el uso de elementos propios del diseño de juegos en ámbitos no lúdicos. El término apareció aproximadamente en el año 2010, de mano de profesores universitarios norteamericanos. Actualmente, EEUU y España son los países más punteros.

Mediante la gamificación se busca una mayor motivación del usuario aprovechando todas las ventajas inherentes a los juegos que la psicología ha estudiado: diversión, reto, libertad,etc.

Dicho método, ¿se basa en algún modelo teórico?

La gamificación toma elementos propios del diseño de juegos, pues proviene de la experiencia acumulada por los diseñadores de juegos internacionales.

El diseño de juegos ya es una asignatura en muchas universidades y conlleva toda una metodología que combina experiencia de usuario, psicología, una parte matemática, narrativa, etc.

Más que un modelo teórico, se podría decir que la teoría se ha ido extrayendo de la experiencia de mucha gente durante muchos años.

¿Modelo teórico? Quizá sería más correcto denominarlo “modelo sintetizado, basado en experiencia, prueba y error en el tiempo, de muchas personas y equipos en diferentes lugares”.

Dada la juventud de la idea, existen distintas “escuelas”, aunque todas coinciden en el 90% de su contenido.


¿Cuáles son las ventajas de este método?

La gamificación busca, por encima de todo, motivar. Una persona que se divierte es una persona motivada. El juego tiene una serie de elementos que permiten motivar altamente a los seres humanos: retos, diversión, libertad, competición, colaboración, recompensa, curiosidad, etc.

Recientemente se ha observado que el número de jugadores crece exponencialmente a nivel mundial, y que el uso de juegos (físicos o analógicos) se dispara.

Es muy normal ver gente invirtiendo horas y horas de su vida en un juego, por ejemplo, en forma de app, en un sudoku o en crucigramas.

En un momento dado, alguien se dio cuenta de que para aguantar tanto tiempo realizando una actividad hay que estar muy motivado. De preguntarse el porqué, el cómo, para luego aplicarlo a otros ámbitos, solo hubo un paso.

La experiencia nos está demostrando que el gran logro de la gamificación es favorecer la motivación para la realización de tareas que, de antemano, no son muy motivadoras.

¿Recuerdas a Mary Poppins cuando decía que con un poco de azúcar la medicina sabe mejor? Pues eso es gamificar.

¿Habéis encontrado alguna limitación en la aplicación del método? En caso afirmativo, ¿cómo lo habéis solventado?

Tanto en la gamificación en sí como en nuestro método de estimulación cognitiva gamificada, la respuesta es sí, hay límites.

El principal estriba en el rechazo inicial que la gente suele tener a todo lo nuevo. Vivimos rodeados de un exceso de información en el que, a veces, no es sencillo deslindar lo cierto de lo falso.

Por lo general, ya no prestamos mucha atención a las cosas nuevas que aparecen, temerosos de que sean nuevos “engañabobos” o temas “de moda”. Y darse a conocer en este panorama no es sencillo.

Por suerte, la mejor forma de confirmar la utilidad de algo es probándolo. En nuestras conferencias, por ejemplo, ponemos a jugar a los asistentes. Hemos observado que en seguida entienden las ventajas de esta forma de hacer las cosas, y casi siempre las conferencias acaban por parecerles cortas.

Durante ellas conseguimos despertar su creatividad, y proponen nuevas variantes y aplicaciones que ni sospechábamos al empezar nuestras exposiciones. Están motivados porque se divierten y, al divertirse, su tiempo de actividad les parece corto.

¿Cuál es por tanto el mayor impedimento?

La aversión que algunas personas tienen a lo nuevo. ¿Cómo se vence? Probándolo.

¿Los materiales o recursos que creáis están pensados para una población especifica, o por el contrario, está pensado para determinadas funciones cognitivas?

Nos gusta decir que no somos diseñadores. Somos “oidores”. De ahí que no nos presentemos como una consultora, sino como un estudio que crea juegos a medida.

Prestando atención al público al que nos dirigimos, vamos obteniendo ciertos comentarios, carencias y necesidades que nos transmiten. Eso es el feedback.

A partir de ahí creamos un prototipo que dé respuesta a ese problema y lo probamos entre nuestros clientes. Ellos mismos nos van sugiriendo cambios y mejoras hasta dar con el producto definitivo que, razonablemente, es el que buscaban.

Por ese motivo hemos hecho productos para RRHH de grupos financieros, para estimular cognitivamente determinadas funciones, productos gamificados para oradores o guionistas, etc.

En una frase, es el clásico “pide y se te concederá” que decían los genios de los cuentos. Lo que creamos, lo creamos a medida de quien va a usarlo.

¿Está testada la funcionalidad de vuestros materiales?

Las herramientas de estimulación cognitiva (somos también reacios a llamarles juegos) están siendo testeadas por un grupo médico de investigación, buscando evidencia científica. Los primeros resultados apuntan a que, efectivamente, ayudan a motivar más a la gente.

Lo que cura es la terapia, no nos confundamos, pero si la gamificamos, la adherencia al tratamiento suele ser mayor, pues el paciente está más motivado a seguir dicha terapia.

Por otro lado, tras 8 años de experiencia, podemos demostrar que estamos tratando a 400 personas por semana que asisten a nuestras sesiones de estimulación cognitiva, con otros 400 en lista de espera que no podemos atender.

Esa prueba es irrefutable: se lo pasan mejor jugando y, por tanto, son más receptivos a recibir terapias de estimulación cognitiva.

Por otra parte, los productos que atienden a otro tipo de clientes han demostrado su éxito, tanto por su nivel de ventas como por el feedback constante que nuestros clientes nos dan. Incluso hubo uno que ha llegado a implantarse internacionalmente en 10 meses, cuando el objetivo inicial era de 2 años, gracias a la enorme recepción que tuvo por parte de los usuarios a los que se destinaba.

Creemos que estas realidades avalan sobradamente la funcionalidad de la gamificación.

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a gamisolution su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por vuestra confianza, tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

ALEJANDRO GALVAO CARMONA: ES FUNDAMENTAL QUE LA NEUROPSICOLOGÍA SE BASE EN LA EVIDENCIA

En esta ocasión nos quedamos en Sevilla, donde Hablemos de Neurociencia tiene su sede. Este mes hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Alejandro Galvao Carmona, docente e investigador, quién a pesar de su edad nos transmite unas ideas claras sobre la disciplina.


¿Quien es Alejandro Galvao Carmona?

A nivel profesional, en primer lugar, soy psicólogo de formación. Estudié la licenciatura de Psicología en la Universidad de Sevilla, donde tuve la oportunidad de recibir formación de muy buenos y diversos profesionales que trabajan en distintos campos de aplicación de la Psicología.

En ese contexto, tuve la suerte de encontrarme con investigadores y clínicos que trabajaban en el ámbito de la Neuropsicología y de la valoración cognitiva en población clínica con alteraciones neurológicas, los cuales, además, trabajaban aplicando diversas técnicas de estudio de la actividad cerebral en este tipo de pacientes (electroencefalografía (EEG), Resonancia Magnética Estructural y Resonancia Magnética Funcional, etc.).

Esta experiencia en varios grupos de investigación me llevó a decantarme por la investigación en Neuropsicología y Neurociencias en población neurológica y a interesarme muy especialmente por técnicas como la electroencefalografía para la evaluación cognitiva en pacientes con alteraciones neurológicas. A partir de ahí estudié varios másters y postgrados relacionados con la Neuropsicología y la Neurociencia cognitiva, siempre con un interés en poblaciones clínicas.

Finalmente, realicé mi doctorado dentro del grupo de investigación liderado por el Dr. Manuel Vázquez Marrufo y el Dr. Guillermo Izquierdo Ayuso, enmarcado en un proyecto de valoración cognitiva mediante la aplicación de herramientas de evaluación neuropsicológica y técnicas derivadas de la electroencefalografía en pacientes diagnosticados con Esclerosis Múltiple.

Durante el periodo de mi doctorado, pude participar en diversos proyectos de investigación, siempre centrados en la valoración cognitiva de pacientes con alteraciones neurológicas (Esclerosis Múltiple, Daño Cerebral Adquirido y TDAH adulto).

Además, realicé una estancia predoctoral en el Laboratorio de Neurofisiología Cognitiva del Departamento de Psiquiatría y Psicoterapia, del Hospital Universitario Charité Berlín, Alemania. En el año 2014, obtuve el grado de doctor y, a continuación, comencé a desarrollar mi periodo postdoctoral con labores docentes e investigadoras.

Actualmente, desarrollo diversos proyectos de investigación centrados en la evaluación del deterioro cognitivo en diversas patologías. Desde el punto de vista docente, he impartido docencia tanto en la licenciatura de Psicología en la Universidad de Sevilla, como  en el nuevo grado de Psicología en la universidad Loyola Andalucía, siempre en asignaturas enmarcadas dentro del área de Psicobiología. Además, he impartido docencia en diversos masters de diversas instituciones.

Asimismo, he sido co-director de una tesis doctoral ya leída y soy actualmente co-director de tres tesis doctorales internacionales en curso. Por último, soy el director actual del Laboratorio de Neurociencia Humana (LNH) de la Universidad Loyola Andalucía y responsable de la línea denominada “análisis psicobiológico de las disfunciones cognitivas a lo largo del ciclo vital”, adscrita al departamento de Psicología de dicha universidad.


Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Actualmente, dedico el tiempo a labores docentes y de investigación, además de coordinar un grupo de investigadores jóvenes y con mucha ilusión. En este sentido, en los dos últimos años mis esfuerzos han ido encaminados a crear y coordinar un grupo de investigación donde tienen cabida diversas líneas en las que, actualmente, colaboran estudiantes de doctorado y otros investigadores. Dentro de dicho grupo existen varios proyectos, cada uno de ellos supervisados por otras personas sin las cuales no sería posible para mí desarrollar las labores de investigación que actualmente llevo a cabo.

De manera resumida, uno de los proyectos a los que más tiempo estamos dedicando en los últimos dos años es un proyecto relacionado con la evaluación cognitiva con técnicas derivadas de la electroencefalografía en pacientes adultos con diagnóstico de TDAH. Dicho proyecto se encuentra actualmente en fase de redacción de resultados y difusión, y estamos trabajando intensamente para comunicar a la comunidad científica y clínica algunos resultados interesantes que hemos obtenido.

Por otra parte, soy co-investigador del proyecto “Neuro-Parias” (evaluación neuropsicológica de pacientes con altísimo riesgo de ictus agudo en Sevilla) en colaboración con el Instituto de Biomedicina de Sevilla; e investigador del proyecto “Tarea dual de interferencia cognitivo-motora como indicador de deterioro cognitivo en pacientes con Esclerosis Múltiple y pacientes con quejas subjetivas de memoria” que se desarrolla en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.

Además, formo parte del grupo de investigación del proyecto financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad titulado “Evaluación del Deterioro Atencional en la Esclerosis Múltiple: Análisis Tiempo-Frecuencia, Análisis de Componentes Independientes y Aplicación de Algoritmos de Clasificación”, liderado por el Dr. Manuel Vázquez Marrufo y que se desarrolla en la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.

Por otra parte, en el último año y medio he podido participar, junto a investigadores de todo el territorio nacional y de Iberoamérica, en el estudio Norma-Latina, “Estudio de datos normativos para pruebas neuropsicológicas en población de 6 a 17 años de edad en Iberoamérica”, liderado por el Dr. Juan Carlos Arango, donde esperamos dar a conocer a la comunidad científica y clínica los datos de baremación de diversas pruebas neuropsicológicas para población española a finales de este año.

Por último, recientemente, he tenido la oportunidad de empezar a colaborar en un proyecto apasionante con pacientes en estados alterados de consciencia, donde estamos interesados en la utilidad de las técnicas derivadas de la electroencefalografía para la diagnosis y la prognosis de este tipo de pacientes.

Finalmente, combino mi labor investigadora con labores docentes y de gestión en la Universidad Loyola Andalucía, donde soy Personal Docente e Investigador adscrito al área de Psicobiología del Departamento de Psicología de dicha universidad.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Uno de los objetivos principales que tengo actualmente es analizar y procesar la gran cantidad de datos y resultados que hemos acumulado en estos últimos nueve años, fruto del trabajo en los distintos proyectos de investigación en los que he ido participando. Por tanto, como proyecto a emprender, sin duda está dar a conocer la gran cantidad de resultados que hemos ido acumulando.

Sin embargo, si tengo que pensar en un proyecto futuro aún por desarrollar completamente y que me gustaría emprender, sin duda, me encantaría que el proyecto de valoración electrofisiológica en pacientes con estados alterados de consciencia que he mencionado más arriba, tuviera un impacto directo en un mejor diagnóstico de este tipo de pacientes, así como en la identificación de variables indicadoras de buen pronóstico en esta población clínica. Es una población que no ha recibido toda la atención que merece y donde hay mucho aún por hacer.

Algunos apuntes sobre Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Por qué cree que son importantes los estudios de laboratorio para el avance de la disciplina?

Si por estudios de laboratorio entendemos estudios experimentales controlados, la razón es muy sencilla y clara. Los estudios de este tipo permiten aislar y conocer los factores implicados en el funcionamiento cognitivo en cualquier población. Poniendo un ejemplo; para “arreglar” algo, primero tengo que saber cómo funciona ese “algo”.

La ciencia básica y los estudios de laboratorio son fundamentales para posteriormente dar lugar a lo que se denomina ciencia aplicada o investigación traslacional, donde se enmarca fundamentalmente mi trabajo e interés; estudios que pretenden aportar conocimientos y herramientas útiles, desde la ciencia básica, a la clínica.

Por poner otro ejemplo, el laboratorio permite conocer cómo funciona un cerebro, por ejemplo, sano, y, aún más importante, como medir el funcionamiento cerebral de un cerebro sano para, posteriormente, tener buenos indicadores fiables y estables que puedan aplicarse a la evaluación de la disfunción cognitiva en diversas patologías.

Además de lo comentado, también es importante poder dotar a los clínicos de herramientas útiles tanto para la evaluación, como para el seguimiento en relación a los posibles efectos de las intervenciones que se aplican en estas poblaciones clínicas. Por seguir poniendo ejemplos, si tengo una herramienta parecida a una vara de medir que dice medir un metro, pero  que cambia con la temperatura, es decir, en verano mide un metro y veinte centímetros, y en invierno noventa centímetros, no será un buen instrumento para valorar cambios en la estatura de ninguna persona.

Los cambios que detectemos con esa herramienta pueden deberse a otros factores, no a un aumento de la altura de la persona evaluada, en el ejemplo, variables ambientales y climatológicas por poner un caso. De la misma forma, si no disponemos de buenos indicadores estables y fiables para medir funciones cognitivas en diversas patologías a lo largo del tiempo, así como para medir los efectos de las intervenciones que aplicamos en estos contextos, difícilmente podremos tener seguridad a la hora de sacar conclusiones con las herramientas que utilicemos para valorar la cognición, ya sea en población sana o patológica. Y ojo, no solo me refiero a metodología cuantitativa, también existe la metodología cualitativa que, en el caso de la Neuropsicología, es una herramienta muy útil que tiene todavía mucho que a portar a la disciplina.


¿Cómo cree que puede contribuir el uso de las técnicas de neuroimagen al avance de la Neuropsicología?

Esta pregunta me parece muy interesante e importante. Las técnicas de estudio de la actividad cerebral permiten obtener mediciones del funcionamiento cerebral durante la ejecución de determinadas conductas, o en reposo. Con diversas técnicas y metodologías hoy en día disponibles, podemos saber cuáles de estas mediciones son fiables y estables en el tiempo, lo que nos permite utilizar los mejores indicadores en la evaluación cognitiva pre y post intervención.

Creo sinceramente que es fundamental que la Neuropsicología se base en la evidencia, a ser posible además, de manera convergente, es decir, tanto evidencias provenientes de estudios básicos, como aplicados. Además, estas evidencias tienen que encontrarse, tanto en las intervenciones que se  propone, como en los protocolos de evaluación que también propone la disciplina. En este sentido, las técnicas de neuroimagen y las técnicas electrofisiológicas son herramientas sensibles, específicas y muy útiles para evidenciar que intervenciones son eficaces y cuáles no, así como para aportar indicadores válidos y fiables de funcionamiento cerebral en relación a conductas concretas, ya sean sanas o patológicas.

Por otra parte, las técnicas de neuroimagen nos permiten conocer, no solo qué áreas cerebrales están más implicadas en determinados procesos, sino qué subprocesos cognitivos se ponen en marcha para la ejecución de una conducta concreta (la función cerebral).

En mi opinión, si conocemos los procesos implicados y la cronometría mental implicada en determinadas conductas, es decir, si conocemos el orden temporal en el que se ponen en marcha diversos procesos a la hora de ejecutar distintas conductas, podremos ser más eficaces en las soluciones que propongamos a la hora de intervenir en población con deterioro cognitivo. Es fundamental conocer el cerebro humano y su funcionamiento para ser neuropsicólogos/as útiles para la sociedad.

Otra de las formas en las que creo que puede contribuir el uso de las técnicas de neuroimagen al avance de la Neuropsicología es en relación a saber qué estrategias de intervención llevar a cabo en un paciente concreto. Si somos capaces de saber, por ejemplo, que modalidad sensorial es más efectiva a la hora de procesar información por parte del paciente, entonces podremos utilizar dicha modalidad sensorial para nuestros programas de estimulación/rehabilitación.

Las técnicas de neuroimagen pueden ser muy útiles a la hora de aportar información sobre qué procesos cognitivos y perceptivos están conservados y cuales están más afectados en un paciente dado. O lo que es lo mismo, para conocer las fortalezas y potencialidades del paciente que estemos evaluando, tan importante en cualquier intervención neuropsicológica. No obstante, aún hay mucho por hacer en este sentido.

Por último, y no menos importante, creo que la aplicación de las técnicas de neuroimagen en el ámbito de la Neuropsciología podría permitir conocer al clínico cuando una intervención concreta deja de ser eficiente para un paciente concreto, cuando cambiar de estrategia, y cuando es más adecuado usar otras herramientas. Es decir, saber cuándo hay que cambiar o proponer un tipo de intervención distinta a la que se está llevando a cabo en ese momento. Creo que en este sentido, aún hay mucho por hacer, pero será una aplicación muy útil de las técnicas de neuroimagen a la Neuropsicología en un futuro próximo.

En relación a esto, me gustaría aprovechar la oportunidad para destacar la importancia de que los neuropsicólogos y neuropsicólogas se formen en la utilización e interpretación de este tipo de técnicas. El neuropsicólogo tiene que tener formación en técnicas de estudio de la actividad cerebral. Y saber qué preguntas se pueden contestar con la ayuda de estas técnicas y cuáles no. Creo que tener este tipo de conocimientos es fundamental para el avance de la disciplina y el futuro profesional de todos aquellos que la ejercen.

Como experto en el campo, ¿cree que es posible la recuperación completa tras sufrir un daño cerebral? ¿de qué depende esta recuperación?

Existen múltiples evidencias en la literatura científica de que determinadas intervenciones y programas de estimulación/rehabilitación tienen un efecto positivo en la recuperación de funciones tras sufrir un daño cerebral. También existen evidencias de determinadas intervenciones sin efecto. Aquí entra en juego de nuevo la importancia de basarse en la evidencia para la Neuropsicología.

Por otra parte, múltiples estudios han mostrado que existen gran cantidad de factores que influyen en esa capacidad de recuperación que posee el cerebro humano gracias a  sus propiedades plásticas. En mi opinión, basada en la literatura científica, la recuperación completa, volver al nivel o el estado previo a la lesión, no es lo más probable.

Sin embargo, si podemos conseguir en determinados casos, un nivel de funcionalidad y desempeño en las actividades de la vida diaria que permitan que la calidad de vida de esa persona que ha sufrido el daño cerebral sea la mejor posible, dentro de sus circunstancias. De hecho, este debe ser uno de los objetivos fundamentales de cualquier intervención neuropsicológica.

En cuanto a los factores que influyen en la recuperación, la investigación ha demostrado que son múltiples y diversos. Por nombrar solo algunos, la investigación científica ha demostrado que factores como la edad biológica, las variables individuales y personales pre-mórbidas y post-mórbidas del paciente (estilo conductual, estado de ánimo, motivación, etc), los tipos y modelos de intervención realizada, el tipo de alteración producida por el daño cerebral (motora, cognitiva, emocional, etc.), el tipo de lesión, el periodo de tiempo desde la lesión hasta la intervención (cuanto antes mejor), el tiempo, duración y número de sesiones de tratamiento, y las habilidades conservadas del paciente, entre otros múltiples factores, son variables que influyen en la recuperación funcional del paciente con daño cerebral.


¿Cuál es el papel de las nuevas tecnologías en esta recuperación? ¿Beneficia al paciente o perjudica al profesional?

Creo que es importante tener claro que las nuevas tecnologías no tienen sentido sin el terapeuta o profesional que guía y diseña la intervención. Las nuevas tecnologías pueden aumentar la motivación del paciente para trabajar más tiempo y mejor, o hacer posible establecer un programa de rehabilitación en la distancia (pensemos en el caso de personas que viven en entornos rurales muy alejados de las grandes ciudades); pero sin el profesional que diseña, guía y evalúa el proceso, no tienen sentido.

Creo que las nuevas tecnologías tienen el papel de facilitar, de permitir mejores seguimientos, de aportar más accesibilidad a todos y, sobre todo, de aumentar los mecanismos motivacionales del paciente para que rinda más y mejor en el programa de intervención o rehabilitación aplicado. Pero, por si solas, no consiguen nada. Por tanto, en relación a la pregunta inicial, bien usadas, benefician tanto al profesional como al paciente. No obstante, de nuevo, es necesario aportar evidencias sobre su uso y efectividad. Aún hay mucho por hacer en este campo de reciente aparición.

En relación a uno de los temas de “moda”, ¿el TDAH es una patología real?. ¿Puede observarse esta patología en adultos?

Diversos estudios han demostrado la alteración de diversas redes funcionales cerebrales en este tipo de población, tanto en niños como en adultos. En concreto, en la actualidad, gracias a diversos estudios sabemos que, en torno a un 30% de las personas diagnosticadas con TDAH en la infancia continuarán teniendo alteraciones cognitivas en edad adulta.

Además, aunque el perfil de deterioro cognitivo es heterogéneo (inatención, impulsividad e hiperactividad), los problemas atencionales se encuentran entre las alteraciones cognitivas más persistentes  y duraderas en la adultez en este tipo de pacientes. Varias investigaciones han mostrado que algunas de las estructuras principales implicadas en las alteraciones cognitivas presentes en adultos con TDAH son, por ejemplo, la red frontoestriatal, la red frontotemporoparietal y la red frontocerebelar.

Por tanto, y en resumen, existen evidencias que demuestran alteraciones neuroanatómicas y neurofuncionales en relación al rendimiento cognitivo en esta población. En este sentido, una de las hipótesis con más respaldo de la comunidad científica es la que aboga por que el TDAH es un diagnóstico clínico basado principalmente en criterios conductuales y principalmente entendido como un trastorno del neurodesarrollo.

Sin embargo, y a pesar de lo comentado anteriormente, sin duda hay que evitar el sobrediagnóstico y las intervenciones farmacológicas injustificadas en población infantil y adolescente sin evidencias claras de que nos encontramos ante un caso real de TDAH. Es decir, hay que conocer bien los momentos madurativos en la infancia y adolescencia y hacer diagnósticos diferenciales correctos y adecuados. Que un niño se mueva más de la cuenta no tiene nada que ver con una patología, puede tener que ver con variables personales o con su momento evolutivo. Puede ser perfectamente normal.

Por otra parte, no hay que negar la ayuda a quien lo necesita. Existen personas cuya vida personal y social está deteriorada o se ha visto afectada debido a la sintomatología que conlleva este trastorno. Decir que no existe una población que necesita ayuda, consejo y orientación profesional es dejar a una población concreta abandonada y sin recursos. Esto también hay que evitarlo.

Por último, quizás, hay que cambiar el nombre y la definición del trastorno, ya que, obviamente, no hay un actual consenso en la identidad del mismo. En ese sentido, hay un intenso debate actualmente en la comunidad científica sobre este y otros temas en relación al diagnóstico de TDAH. Espero que se avance en los próximos años en este sentido.

El futuro de la Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Qué consejo le daría a aquellos estudiantes que quieren dedicarse al campo de la Neuropsicología?

Pues, sobre todo, que se formen mucho y bien. Que cultiven su curiosidad y motivación y que se involucren en actividades en relación con la disciplina. Por ejemplo, que hagan voluntariados, que busquen donde realizar prácticas. Que busquen un buen profesional de referencia y buenos centros donde hacer esas prácticas y voluntariados. Que lean mucho. Que tengan curiosidad por aprender y motivación continua de saber más. Que sean observadores, críticos y analíticos. Y, sobre todo, que no olviden que son psicólogos, es decir, que cultiven su interés por el ser humano y su bien estar. Hoy en día vivimos en un tiempo en el que está de moda lo “neuro”. No debemos perder la perspectiva, nuestro interés y objetivo es la conducta y el bienestar de la población a la que atendemos.

Una pregunta que todos los estudiantes se hacen: ¿qué se necesita hoy en día para obtener becas y recursos para la investigación?, ¿notas o suerte?

Sin duda, nota. Añadiría también esfuerzo y tesón. Tolerancia a la frustración y mucha motivación y curiosidad.  Desgraciadamente, en mi opinión, el sistema es demasiado cuantitativo y competitivo. No se valoran aspectos personales y motivacionales de la persona, solo la nota o el expediente académico. Esto sin duda es algo que habría que cambiar, sobre todo en nuestra disciplina, donde las variables caracteriales, la empatía, así como las habilidades sociales, entre otros factores, son de crucial importancia.

¿Cree que, a corto – medio plazo, la Neuropsicología será reconocida como una disciplina independiente?

Creo que será reconocida como especialidad independiente, enmarcada dentro de la Psicología, que es solo una. Es cuestión de tiempo. Actualmente hay muchas personas trabajando para que así sea y creo que, como en otros países, la Neuropsicología será reconocida como especialidad sanitaria. Además, existen criterios internacionales que definen la disciplina, por lo que no veo ningún motivo para que finalmente la Neuropsicología no sea reconocida como especialidad dentro de la Psicología.

Al igual que en la física, por poner una disciplina alejada de las ciencias de la salud, existe un físico teórico, un físico cuántico o un físico nuclear, igualmente en Psicología habrá, en un futuro, varias especialidades, todas enmarcadas dentro de la Psicología, que es solo una, pero con varios campos de aplicación.

Creo que todas las especialidades de la Psicología deben desarrollarse al igual que otras especialidades de otras disciplinas, siendo todas complementarias, reflejo de los distintos niveles de análisis en los que puede estudiarse la conducta humana. En mi opinión, son todas necesarias y complementarias. Pero a la vez, es necesario una especialización o experticia, al igual que ocurre en otras ciencias experimentales. Esto es algo normal, común, y no debe extrañar a nadie.

La Psicología es una sola, sí, al igual que la física es una también, pero hace falta una especialización o experticia para abordar el complejo fenómeno al que nos enfrentamos, la conducta humana, en los respectivos niveles de análisis en los que puede ser estudiada. Con esto quiero expresar mi apoyo claro y directo al desarrollo de las especialidades en psicología, todas ellas.


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a Alejandro Galvao Carmona su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

MARCOS RIOS-LAGO: EL IMPACTO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS ES EVIDENTE PERO DEBEMOS SER CAUTOS

En esta ocasión nos desplazamos hasta Madrid, dónde hemos tenido el gusto de entrevistar al neuropsicólogo Marcos Ríos-Lagos. Un profesional con ideas claras y concisas acerca de la rehabilitación neuropsicólogica y el futuro de la Neuropsicología, a pesar de la edad de la disciplina.


¿Quién es Marcos Ríos-Lagos?

Estudié psicología en la Universidad Complutense entre 1993 y 1998, y desde el primer curso me empezó a interesar la Neurociencia. Eso me llevó a ir eligiendo asignaturas relacionadas con ese ámbito y a ir haciendo cursos de especialización.

En mi formación tuvieron especial importancia las reuniones que organizó sobre lesiones cerebrales la Fundación Mapfre desde 1994 hasta 2005, dónde tuve la gran suerte de conocer a Ángel Ruano, jefe del Servicio de Psicología del Hospital FREMAP de Majadahonda, un excelente profesional quien me abrió las puertas de su servicio para que pudiera ir allí a hacer prácticas.

Él me presentó a Juan Manuel Muñoz Céspedes, la persona a la que más debo en el ámbito profesional y en algunos aspectos también fuera de él. Todo ello hizo que, una vez terminada la carrera iniciara los estudios de doctorado y el Master de Neuropsicología de la Complutense.

A partir de ahí, seguí trabajando con Juan Manuel y fueron surgiendo diferentes proyectos en los que tuve la suerte de colaborar con profesionales de los que aprender, como Juan Álvarez Linera (Hospital Ruber Internacional), Nacho Quemada (Hospital Aita Menni) y reencontrarme con amigos como José Antonio Periañez (UCM).

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

En realidad sigo con la actividad de siempre. Reparto el tiempo entre tres tareas fundamentales. Por un lado la actividad docente en la universidad (UNED), la actividad clínica y de gestión en la Unidad de Daño Cerebral del Hospital Beata María Ana (Red Menni de Daño Cerebral), y la actividad investigadora que se desarrolla en gran medida en el servicio de imagen del Hospital Ruber Internacional.

En el ámbito de la investigación tenemos en marcha varios proyectos:

  • Psicocirugía: Está centrado en pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo y tiene como objetivo la detección de cambios tras la intervención neuroquirúrgica, tanto en el rendimiento cognitivo, como en la actividad cerebral asociada.
  • Velocidad de procesamiento: Es una línea que lleva varios años en marcha y trata de establecer el impacto de la lentitud en el procesamiento de información en el rendimiento cognitivo de diferentes grupos clínicos. También pretende profundizar en los correlatos neuroanatómicos de esa lentitud. En el origen nos centramos especialmente en los traumatismos craneoencefálicos, pero hemos ido ampliando los grupos de estudio hacia la Esclerosis Múltiple, los individuos sanos, y recientemente en la enfermedad de Parkinson.
  • Neuromod: Se trata de un proyecto de neuromodulación no invasiva mediante estimulación magnética transcraneal, complementado con neurofeedback, dirigido a mejorar el conocimiento sobre los circuitos cerebrales alterados en la enfermedad de Parkinson.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Creo que en los últimos años hemos registrado una gran cantidad de datos y ahora toca analizar todos los resultados y publicarlos. Esta ha de ser una de las actividades principales a lo largo de los próximos meses.

En la parte de actividad clínica, hay camino por recorrer en el ámbito de la rehabilitación neuropsicológica. Es necesario detectar cuáles de nuestras herramientas son más efectivas en el proceso rehabilitador y en qué momento aplicarlas.

¿En qué se diferencia respecto a otros profesionales?

Esta es difícil de contestar. Supongo que cada persona tiene diferentes capacidades y dificultades. Lo ideal es poder trabajar con gente que, siendo muy distinta, es complementaria. Yo tengo la suerte de tener cerca a personas con las que me encanta trabajar.


Algunos apuntes de Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cómo definiría la rehabilitación neuropsicológica?

Me gusta el punto de vista de Barbara Wilson cuando señala que la rehabilitación es toda estrategia de intervención o técnica que tenga como objetivo permitir a los pacientes y sus familias manejar, sobrellevar y reducir los déficit cognitivos que se producen tras una lesión cerebral.

Esta definición incorpora a las familias, que son absolutamente imprescindibles para optimizar los resultados de la rehabilitación. Y también va más allá de la mera estimulación de los procesos cognitivos, algo a todas luces insuficiente para que la rehabilitación tenga un impacto en la vida cotidiana, que es de lo que se trata.

Es necesario enseñar al paciente y sus familias a manejarse en la nueva situación que les ha tocado vivir. Y me gusta ser optimista, siempre hay cosas que se pueden hacer. Quizá no las que el paciente y su familia desearían en primer lugar (la plena recuperación), pero creo que siempre hay posibilidades de establecer objetivos y trabajar para alcanzarlos.

¿Qué elementos debería incluir el proceso de rehabilitación neuropsicológica?

En la mayoría de las ocasiones será necesario un equipo multidisciplinar (mejor transdisciplinar) que ponga el foco en las dificultades del paciente en el día a día y trabaje junto a él para alcanzar los objetivos que se vayan estableciendo. Este equipo debe estar bien formado, y eso conlleva el estudio constante de los avances que se van produciendo en la investigación en este área.

Esto implica también que se tenga un adecuado conocimiento de aspectos teóricos, tanto de los procesos cognitivos, como de la enfermedad con la que estamos trabajando (mecanismos de alteración, perfiles de recuperación, etc.). Todo ello nos ayudará a tomar las mejores decisiones en cada momento: tiempos de rehabilitación, terapia intensiva o distribuida, reentrenamiento o compensación, frecuencia de sesiones, etc. Hay que usar todo nuestro conocimiento junto con la información que tenemos de cada paciente y su entorno.

Es importante establecer un orden de prioridades al fijar los objetivos, y elegir en primer lugar aquellos que garanticen la seguridad del paciente y su entorno, y a continuación, los que puedan suponer un mayor cambio en la vida diaria del paciente. No debemos olvidar que lo deseable es consensuar los objetivos con el paciente, su entorno y el resto de profesionales con los que trabajamos.

De un modo más específico, el neuropsicólogo debe utilizar aquellas herramientas que forman parte de su formación básica como psicólogos. Siempre escuché a Juan Manuel Muñoz Céspedes decir que “antes de ser neuropsicólogos, somos psicólogos”. No tenemos tantas herramientas, así que no estamos en disposición de desechar lo que tenemos a nuestra disposición. Además, todo lo específico de la neuropsicología. Y, desde luego, creatividad, flexibilidad y una motivación incansable.

¿Cuáles son o debería ser los principios de la rehabilitación neuropsicológica?

Pues de nuevo debo citar a quienes más saben del tema. George Prigatano publicó en 2001 sus trece principios de rehabilitación. No me extenderé en este punto, pero recoge aspectos tan importantes como escuchar la experiencia subjetiva del paciente, reducir su confusión y frustraciones, trabajar los procesos cognitivos, incorporar las relaciones interpersonales, enseñar al paciente a observar su propio comportamiento, considerar sus emociones, e incluso cuidar al terapeuta.

Más allá de estas ideas, debemos considerar siempre las posibilidades de restauración de la función y valorar la necesidad de compensaciones. Creo que a día de hoy se hace mucho énfasis en la restauración y, lamentablemente, sus efectos son menos de los que nos gustaría (al menos en el daño cerebral adquirido). No está muy claro el impacto que tiene en la actividad cotidiana de los pacientes. Por el contrario, la literatura es bastante clara al señalar que las compensaciones son de gran utilidad y ayudan al paciente a ganar independencia y funcionalidad. Sin embargo creo que están infrautilizadas.

Sería estupendo disponer de protocolos de intervención, algo en lo que seguro iremos profundizando en el futuro.


El futuro de la Neuropsicología 

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Cómo está afectando o afectará el desarrollo tecnológico al campo de la Neuropsicología?

Pues creo que el impacto es evidente, pero también creo que es necesario que seamos cautos. De nuevo hay que hablar de la restauración y la compensación de las funciones.

Los pacientes moderados y graves no parecen que se beneficien realmente de esas intervenciones. Por un lado, la existencia de materiales de rehabilitación disponibles en formato electrónico (por ejemplo en plataformas en red para tabletas y ordenadores) deja tiempo libre a los profesionales que ya no deben elaborar todos esos materiales y pueden dedicarlo a pensar en otros aspectos de la rehabilitación más allá de la restauración de la función.

Existen algunas plataformas que son excelentes y ayudan mucho en el diseño de tareas de rehabilitación. Pero, por otra parte, se corre el riesgo de que ya no se reflexiones sobre el uso de esos materiales, y se apliquen ciegamente a cualquier paciente que aparece en la consulta.

El uso generalizado de programas de “entrenamiento cerebral” sin una base teórica, y en manos de profesionales no especialistas puede resultar contraproducente.

Si hablamos del uso de la tecnología en la compensación de la función, creo que el uso de la tecnología es aún insuficiente. Por ejemplo, el uso de los teléfonos móviles como herramienta compensatoria no está generalizado, y se trata de una herramienta con multitud de posibilidades: alarmas geolocalizadas, agenda, aplicaciones para conductas específicas, avisadores, grabadora, etc.

La mayoría de la gente tiene teléfonos infrautilizados. Los neuropsicólogos deberíamos incorporar el uso de esta tecnología en mayor medida.

Estoy seguro de que en los próximos años veremos la creación de equipos de tratamiento que incorporan, además de neuropsicólogos, médicos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas y logopedas, ingenieros biomédicos, físicos, especialistas en robótica, etc. De hecho, ya existen estos equipos en el ámbito de la investigación. Es sólo cuestión de tiempo (no tanto) que los veamos trabajar juntos en el ámbito clínico.

¿Cree que en un futuro los programas informáticos podrían sustituir al neuropsicólogo?

No lo se, pero creo que, si llega a ocurrir, no es algo que vayamos a ver nosotros en el futuro inmediato.

Si ocurre en los próximos años puede ser por dos razones. Por un lado (y sería fantástico) es que hemos conseguido que ese tipo de intervenciones sea efectivo y haga mejorar a los pacientes. La otra posibilidad, y no me gusta, es que hemos olvidado al paciente globalmente para centrarnos en un único aspecto, la restauración de los procesos cognitivos.

Además, hay aspectos sobre los que un programa informático, a día de hoy, no puede trabajar. Si el paciente entra en la consulta y se echa a llorar, ¿qué puede hacer un programa de estimulación cognitiva? En ese punto, sólo un terapeuta bien formado sabrá qué hacer.

Como decía antes, no tenemos tantas herramientas de intervención, por lo que no podemos descartar nada de lo que tenemos a nuestra disposición. Pero a día de hoy no creo que ninguna de ellas sustituya al neuropsicólogo.

Hay procedimientos que aún no está claro que funcionen, y deben mantenerse en el ámbito de la investigación. El día que se demuestre la efectividad de estas intervenciones, adelante con ellas.

¿Cree que las técnicas de neuroimagen deberían ser un complemento de la Neuropsicología?

Sinceramente, creo que sí. De hecho ya son una herramienta de gran utilidad en la realización de estudios prequirúrgicos en cirugía de tumores y cirugía de la epilepsia.

La detección de “áreas elocuentes” minimiza, en muchos casos, los efectos deletéreos de una intervención de este tipo.

En el campo de la rehabilitación no se están empleando, y aún falta conocimiento para que sean una herramienta más en el proceso de diagnóstico y de seguimiento de los tratamientos.

Para que fuesen útiles sería necesario, en primer lugar, que fuésemos capaces de identificar regiones del cerebro imprescindibles para la recuperación del paciente. Y, a continuación, ser capaces de tener herramientas para poner en marcha esas regiones.

Quizá es mucho más factible que seamos capaces de identificar lesiones o patrones de actividad cerebral que nos permitan establecer pronósticos y ayudarnos en la toma de decisiones sobre el tratamiento más apropiado para cada paciente. Poco a poco estoy seguro de que se conseguirá.

Las técnicas de neuroimagen son excelentes para responder preguntas, pero debemos hacerles las preguntas apropiadas. Hay cosas que no pueden responder. Pero bien utilizadas, pueden tener un futuro muy prometedor.


Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer públicamente a Marcos Ríos-Lagos su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

AARÓN DEL OLMO: EL NEUROPSICÓLOGO DEBE TRATAR EL LENGUAJE JUNTO AL LOGOPEDA

El mundo 2.0 te permite conocer gente fascinante que día a día lucha por el avance de la disciplina y, en alguna que otra ocasión, quedan tras el anonimato, como muchos otros investigadores en nuestro país. En esta ocasión tenemos entre nosotros a Aarón del Olmo.


¿Quién es Aarón del Olmo?

Pues un apasionado de la ciencia y del cerebro. Desde que tengo uso de razón he admirado a científicos y filósofos que se hacían preguntas que a veces nadie se planteaba y que encima, iban y se dedicaban a intentar responderlas. Una de esas preguntas que ha marcado mi desarrollo profesional ha sido la de cómo funciona nuestro cerebro y, el tratar de sacar algunas respuestas parciales, lo que me ha ido llevando de un sitio a otro hasta terminar ejerciendo de Neuropsicólogo Clínico y me ha dado la oportunidad de poder trabajar ayudando a aquellas personas que tienen un daño cerebral a rehabilitarse.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Actualmente trabajo en la Asociación para la Rehabilitación y Prevención de  la Afasia, dedicándome a la rehabilitación de personas que por diversos tipos de daño cerebral adquirido han desarrollado una Afasia. También me dedico a temas de investigación, estudiando cómo funciona la reserva cognitiva en personas mayores, o al estudio de algunos paradigmas de atención en Psicología Comparada. Y a la docencia… ¡cuando me dejan!

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

La verdad es que me gustaría realizar algo de investigación sobre la rehabilitación en pacientes crónicos de Afasia, es decir, aquellos que han superado un periodo de uno o dos años tras la lesión cerebral. Hay algunas ideas arraigadas en muchos profesionales, como considerar que tras este periodo no hay margen de mejora, que muchos pacientes con los que trato en el día a día se empeñan en demostrarme que no son del todo correctas.


Algunos apuntes sobre Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

Como experto en patologías relacionadas con el lenguaje, ¿cree que el neuropsicólogo juega un papel clave en el proceso de rehabilitación de este tipo de patologías?

En mi opinión, tiene un papel muy importante y necesario en el proceso de rehabilitación. En primer lugar, porque el lenguaje es una función cognitiva, ámbito natural de actuación del neuropsicólogo. En segundo lugar, porque tal y como funciona el cerebro, no se puede (¡ni se debe!) concebir el lenguaje como una función aislada del resto de funciones cognitivas.

Es justo al revés, el lenguaje puede verse afectado por alteraciones en otras funciones, y si no se sabe evaluar puede reducirse mucho el efecto positivo que un programa de rehabilitación puede tener sobre la persona.  Hablar parece fácil, todos lo hacemos a veces casi sin pensar en cómo lo hacemos, pero sin embargo ponen en marcha a muchísimos procesos y funciones cognitivas que hay que controlar muy bien para entender cómo podemos ayudar al paciente.

¿Cómo distinguiría la labor del neuropsicólogo en este sentido de la del logopeda?

Esa pregunta siempre es polémica. Y creo que siempre es polémica porque lo que parece es que hablamos de cambiar uno por otro, cuando sin embargo ambos deben trabajar juntos cuando nos encontramos ante una afasia.

El neuropsicólogo tiene, como decía antes, una formación específica en el funcionamiento cognitivo que le permite valorar si las alteraciones del lenguaje que presenta un paciente derivadas por un daño cerebral son primarias o bien, secundarias a la alteración de otra función. Esa información es vital para decidir cómo programar la rehabilitación del paciente.

Sin embargo, también hay una serie de conocimientos que posee el logopeda que el neuropsicólogo desconoce por formación y que son básicos también para la valoración, como pueden ser aspectos más relacionados con el habla y muchos otros. De igual manera, esos conocimientos son dos perspectivas que se necesitan integrar durante el propio proceso de rehabilitación.

¿Qué les diría a todos aquellos que piensan que este tipo de praxias constituye un intrusismo laboral?

Pues que mientras el lenguaje sea considerado una función cognitiva, entra dentro del ámbito del trabajo del neuropsicólogo, por lo que el término intrusismo se estaría utilizando de forma incorrecta. De hecho, a veces está mal visto que un neuropsicólogo tenga conocimientos en profundidad sobre el lenguaje, cuando es fundamental para poder valorar otra funciones cognitivas. Creo que en gran parte, el problema se debe al desconocimiento de lo que hace el neuropsicólogo, no solo entre la gente de a pie, sino incluso entre profesionales de otros ámbitos que solo se quedan con eso de “el que pasa pruebas” o “el que se encarga el área emocional” (esto nunca lo he entendido, la verdad). Supongo que resulta fácil acusar de intrusismo sin conocer el verdadero papel del neuropsicólogo. Lo que está claro es que ni el neuropsicólogo, ni el logopeda ni otros profesionales de la rehabilitación deben considerarse como “el único y necesario” para “curar” a un paciente, porque cuando varias disciplinas se coordinan para abordar un caso, los resultados para la persona son mejores. Y es eso lo que importa, a fin de cuentas.


El futuro de la Neuropsicología

En la actualidad, el futuro de la Neuropsicología es uno de los temas más controvertidos. Nos gustaría conocer su opinión al respecto.

¿Qué piensa sobre el futuro de la disciplina?

Opino que tiene mucho camino por delante que recorrer. Como disciplina relativamente joven aún tiene que vencer mucho escepticismo que surge desde fuera, que creo es fruto de la desinformación. Pero soy bastante optimista. A nivel hospitalario, aunque no sea a través de un sistema de oposiciones, la figura del neuropsicólogo se va instalando poco a poco y raro es ver equipos de trabajo que de una forma u otra no cuenten con uno. Aunque todo eso debe ser regulado. También veo muy importante el papel del neuropsicólogo en los colegios, para la identificación de alteraciones cognitivas en el desarrollo y la creación de programas que permitan superarlas. Sí, yo veo que la neuropsicología es muy útil en muchos ámbitos, que ya lo ha demostrado y lo sigue demostrando, y que al final, lo que es útil, prospera.

¿Qué opina de las de las acreditaciones en Neuropsicología?

¿No hay preguntas fáciles hoy? Lo primero de todo, que es necesaria. Sin una acreditación, cualquiera puede decir que es neuropsicólogo sin tener la formación adecuada y echar por tierra el trabajo que otros neuropsicólogos llevan realizando años para demostrar que es una profesión necesaria para la rehabilitación del daño cerebral. Es necesaria también para que otras personas, de otras disciplinas  que no tienen formación en el funcionamiento cognitivo no decidan que pueden trabajar valorando y rehabilitando estas funciones. El problema no es que no sea necesario.  El problema es cómo se lleva a cabo para que sea ajustada a la realidad formativa, profesional y laboral de nuestro país. Ya existen unos criterios para la acreditación en neuropsicología, pero son una base, ya que quedan aristas que pulir. Uno de los grandes problemas ahora mismo es si es necesario ser psicólogo general sanitario para poder acreditarse como neuropsicólogo. O lo que es lo mismo, si hay que ser psicólogo clínico para ser neuropsicólogo. Aún hay mucho debate abierto y sinceramente, a los que menos beneficia es a los que están empezando a formarse e invierten su tiempo y dinero sin  tener claridad de que esa inversión va a permitirles ejercer como neuropsicólogos.

¿Cuál es, en su opinión, el gran reto al que nos enfrentamos hoy en día los Neuropsicólogos?

Creo que el gran reto es irse adaptando a los nuevos cambios que van provocando los avances de la neurociencia. Adaptarse para el papel que un neuropsicólogo puede desempeñar en equipos de trabajo que implementen nuevas técnicas en rehabilitación como las que se van desarrollando. Creo que la neuropsicología surgió como respuesta a preguntas que la neurociencia iba respondiendo sobre cómo funcionaba el cerebro, y que todas las respuestas que van a ir viniendo en los próximos años, cada vez de forma más acelerada, van a ir transformando la percepción que se tiene del neuropsicólogo y perfilando diferentes entornos donde se va a considerar como imprescindible. Y para ello también es necesario que sepamos transmitir y defender nuestra utilidad.

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a Aarón del Olmo su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

Mª JOSÉ MAS: LOS NIÑOS DEBERÍAN CONOCER LOS PROBLEMAS A LOS QUE SE ENFRENTAN

El proyecto Hablemos de Neurociencia me ha permitido conocer a diferentes profesionales que, de una forma u otra, contribuyen al avance del campo y al entendimiento y divulgación de diferentes contenidos relacionados con la Neurociencia.

En esta ocasión, nos desplazamos hasta Tarragona, dónde hemos tenido el placer de conocer un poco más a Mª José Más, Neuropediatra y divulgadora científica.


¿Quién es Mª José Mas?

Profesionalmente soy médico, especialista en Pediatría y en Neuropediatría. Lo soy por vocación y por convicción, creo que la Medicina es la más humana de las Ciencias y así procuro ejercerla.

En el plano personal esa es una pregunta compleja, nuestro cerebro cambia constantemente y yo ya no soy la misma persona que hace, por ejemplo, diez años. Es difícil llegar a conocerse, yo me sorprendo a mí misma cada día.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Soy la responsable de Neuropediatría en la Xarxa Sanitària i Social Santa Tecla de Tarragona. Esto supone atender a pacientes de los Hospitales Santa Tecla de Tarragona y de El Vendrell, de los Centros de Salud de la zona y del Centro de Desarrollo y Atención Precoz. También tengo ejercicio privado en el Centro Médico Rambla Nova de Tarragona.

La docencia y la divulgación médica forman también parte de mi trabajo diario. Soy docente de Postgrado y divulgo en mi blog «Neuronas en Crecimiento»

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Están dirigidos a mejorar la coordinación y la atención a la infancia diversa entre distintos ámbitos: sanitario, social y docente. Para eso la divulgación es esencial y voy a seguir profundizando en esta actividad probablemente con nuevos canales y colaboraciones.

¿En qué se diferencia respecto a otros profesionales?

Diría que soy una persona cercana y que me involucro en los problemas que me consultan, pero conozco a muchos compañeros que también ejercen así la Medicina.


Algunos apuntes sobre Neuropediatría

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cuáles son los principales problemas que se encuentra en su consulta?

En cuanto a su frecuencia, sin duda el TDAH. Por su gravedad e importancia, los Trastornos del Espectro del Autista.

Si tenemos en cuenta la falta de recursos sanitarios, sociales y educativos, cualquiera de los problemas neurológicos de la infancia: la epilepsia, los trastornos motores, las enfermedades neurodegenerativas,etc.

La sociedad desconoce totalmente todos estos problemas y no contamos con profesionales ni recursos suficientes para su atención.

¿Cree que el TDAH es la epidemia del siglo XXI?

No, creo que es un problema mal entendido y peor enfocado. Es cierto que es tan frecuente que pude parecer «epidémico», afecta al 4% de la población infantil, pero es muy probable que esta prevalencia sea la misma desde hace mucho tiempo, solo que ahora llama la atención de los medios informativos, a ellos les interesa que se generen debates inexistentes entre los profesionales que nos dedicamos a atender a estos niños.

¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan los niños día a día?

La falta de tiempo para ser niños. Evitando sobrevalorar el ocio y el juego, sí creo que falta a los niños la oportunidad del juego libre y al aire libre, esto es, sin la dirección del adulto y en espacios que les permitan correr y liberar toda la dopamina que su cerebro necesita para crecer y que les hace ser tan movidos.

Los adultos estamos preocupados por su futuro, lo que está muy bien, y solo pensamos en actividades extra-escolares que puedan ampliar sus oportunidades laborales. Se nos olvida que la habilidad principal que debe cultivar todo ser humano es la de relacionarse de forma enriquecedora con otros, y eso se aprende en la infancia, a través del juego en todas sus formas.

¿Cree que los niños deberían conocer sus problemas o es mejor mantenerlos al margen?

En la medida de sus posibilidades yo explico a todos mis pacientes, que son los niños y no sus padres, el origen de sus problemas y sus consecuencias.

En mi experiencia esto funciona muy bien. La mayoría son capaces de tomar las riendas de su vida, siempre teniendo en cuenta su edad y capacidad de comprender lo que les pasa.

Deberes, ¿a favor o en contra?

Los deberes son una herramienta de aprendizaje. Como cualquier herramienta son neutros, ni buenos ni malos.
Los deberes han de tener un sentido, que es posible que sea diferente en cada niño.

Ayudar a profundizar y memorizar conocimientos, tomar responsabilidades, gestionar el tiempo, planificar las tareas,etc.

Hacer deberes porqué sí cansa a los niños, que no son tontos, y no quieren hacerlos cuando no les encuentran el sentido.

Un consejo para los profesionales que leen este artículo.

Soy muy mala dando consejos, quizá recomendaría que aprendan a amar su profesión y piensen en ella como una oportunidad para el autoconocimiento y el mejor conocimiento del ser humano. No tener miedo al error y asumirlo con humildad y como forma de aprendizaje.

Sobre sus actuales proyectos

A fin de que el lector conozca más acerca de sus proyectos a continuación se desarrollarán una serie de preguntas.

¿Qué es neuronas en crecimiento?

Un blog dedicado a la infancia. Que se rinde ante la maravilla de ver madurar y desarrollarse al cerebro humano, que también se preocupa y ocupa de los problemas que surgen durante ese neurodesarrollo y que pretende informar sobre todo ello para mejorar el conocimiento general y para disminuir los miedos de niños y padres que tienen que enfrentarse a estos problemas.

¿Por qué decide iniciar su blog?

Fue una decisión casual. Me vi a mí misma explicando en consulta una y otra vez las mismas cosas, a veces sin tiempo suficiente para profundizar más, y pensé en ponerlas por escrito para que mis pacientes, o cualquiera que tuviera interés, pudieran consultar la información que necesitaran en cada momento.

Ha sido una sorpresa ver como crece el número de seguidores y como aumenta el interés por la Neuropediatría, así que me enorgullece ver que resulta útil y que incluso ha sido merecedor del premio Bitácoras 2016 al mejor blog de Salud del año.

Un blog es como un niño, da mucho trabajo, y verlo así recompensado es una gran satisfacción.

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a Mª José Mas su entrega y disponibilidad en todo momento con el equipo.

Gracias por tu confianza, tu tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

MANUEL ANTONIO FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ: EL TDAH NO ES UN TRASTORNO SOBREDIAGNOSTICADO

Como resultado del salto al mundo 2.0 he tenido la suerte de conocer a grandes profesionales como Manuel Antonio Fernández Fernández, Neuropediatra y divulgador científico. Por ello, con la intención de que el lector conozca cuál es su labor profesional y en qué está trabajando actualmente se ha realizado esta entrevista. En esta ocasión, ésta ha tenido lugar en Sevilla, dónde el equipo de Hablemos de Neurociencia tiene su sede.


¿Quién es Manuel Antonio Fernández Fernández?

Pues yo no soy más que un humilde Pediatra con ganas de ayudar a las familias de chicos con problemas neurológiocos (TDAH, TEA, epilepsia, migrañas, etc.) a encontrar la causa y a ponerle la mejor solución posible para dejar atrás las preocupaciones y recuperar la alegría y la tranquilidad.

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Ahora mismo tengo varios proyectos en marcha, los cuales se podrían dividir en tres áreas:

Desarrollo de atención presencial

En relación a la actividad asistencial tengo varios aspectos entre manos a nivel presencial. En concreto, estoy desarrollando progresivamente la implantación de diferentes programas de evaluación y tratamiento de las diferentes patologías neurológicas que mi equipo atiende. En la actualidad, tenemos programas presenciales específicos para la evaluación e intervención en TDAH y TEA. No obstante, también tenemos un programa general para el resto de patologías neurológicas (epilepsia, migrañas, retraso psicomotor, parálisis cerebral, etc.)

Consulta a distancia

Por otro lado, tenemos un programa de atención a distancia que nos permite atender a pacientes en cualquier parte del mundo. Estamos realizando consultas por videoconferencia de una forma tan sencilla y directa como si la familia estuviera en la propia consulta, cara a cara, usando una plataforma privada, segura y de calidad. Asimismo, también trabajamos con un programa de consulta online para el seguimiento individual y personalizado de todos nuestros pacientes a través del cual, las familias pueden contactar de forma directa y segura con cada uno de nosotros siempre que lo necesite.

Docencia e investigación

En el área de docencia e investigación es donde aún tenemos mucho más que explotar. Aunque ya realizamos actividades de formación a familias y a profesionales de forma puntual y bajo demanda, no hemos desarrollado aún un verdadero plan de formación propio y estable para ofrecerlo a la comunidad científica. A pesar de nuestra experiencia, somos aún un equipo joven con mucho trabajo por hacer.

¿Cuáles son sus futuros proyectos?

En la actualidad, tengo entre manos una serie de cambios de gran trascendencia que van a permitir optimizar el tiempo necesario para las evaluaciones, evitando así los desplazamientos de las familias a la consulta.

Todos estos avances se basan en aumentar aún más la incorporación de las nuevas tecnologías a todos los procesos de la consulta. Esto siempre redunda en una mayor eficiencia del trabajo y, por lo tanto, en unos mejores resultados, sin aumentar los costes para las familias.

Por otro lado, aprovecharemos estos avances para recopilar datos para desarrollar áreas de docencia e investigación propias que favorezcan aún más las mejoras. Los proyectos en cada una de las áreas son los siguientes:

Atención presencial

En la atención presencial tengo un objetivo fundamental: Informatizar y automatizar todo el proceso de gestión y evaluación para que resulte lo más cómodo y simple para la familia que tenemos que atender. Para ello, es básico tener disponibles todos los servicios que puedan ser necesarios desde el principio hasta el fin del proceso.

Atención a distancia

En la Atención a distancia tenemos varios frentes abiertos. Por un lado, tenemos una vía muy bien desarrollada a través del seguimiento online a todos nuestros pacientes. Ahora nos toca ampliar ese servicio a todos aquellos interesados y a todas las áreas que trabajamos (Neuropsicología, Psicopedagogía, etc.)

Por otro lado, tenemos una nueva vía de comunicación en estudio para el seguimiento y las consultas online que puede resultar muy útil para cuestiones puntuales que requieran una respuesta inmediata en un corto espacio de tiempo.

Como tercer punto, hemos incorporado el sistema de videoconferencia profesional, el cual permite hacer videoconsultas sin ordenador. Simplemente con el 3G o 4G del móvil o tablet con una calidad óptima.

El último punto que tenemos entre manos es la evaluación a distancia del TDAH y el TEA. Habrá que ver si es posible pero estamos trabajando para averiguarlo y conseguirlo. Esto será un desarrollo a medio-largo plazo si se consigue.

Docencia e investigación

En el apartado de la docencia es donde más quiero incidir en 2017. De hecho, hago una importante apuesta por este área y en 2017 voy a dejar de tener consulta por la mañana para dedicarme a crear el material formativo necesario para los programas que quiero poner en marcha. Estoy convencido de que el resultado merecerá la pena para todo este esfuerzo.

¿En qué se diferencia de otros profesionales?

La verdad es que esta es una pregunta difícil de contestar por mi parte. Seguro que las familias te lo podrían responder mucho mejor. Tengo mis cosas buenas y mis cosas malas, como todo el mundo.

Realmente soy un poco “raro” y no le caigo bien a todo el mundo. Soy políticamente incorrecto para lo bueno y lo malo. Lo que si tengo claro es que soy de ideas fijas y tengo una gran capacidad de trabajo. Esto es lo que me ha permitido llegar a donde estoy en tan poco tiempo. Al fin y al cabo, no hay muchos profesionales de mi edad que puedan decir que llevan 3 años entre los 2 pediatras más valorados de España. Algún mérito debo tener.

De todas formas, me voy a basar en lo que me transmiten las familias a través sus comentarios en la consulta y en las redes sociales: cercanía, comprensión, empatía con los niños, claridad en la información, aportación de datos claros, resultados, atención personal e individual, atención en equipo, etc.

Seguro que me dejo muchas cosas pero puedes ver las opiniones de mis pacientes en la web de doctoralia y de qoolife. Nadie mejor que ellos para opinar sobre mí.


Trayectoria Profesional

Mi trayectoria es corta todavía, pero muy intensa. Llevo muchas cosas hechas pero aún me quedan muchas más por hacer. Seguiré trabajando siempre para ayudar a las familias de chicos con problemas neurológicos.

  • Nací en el 80 y a los 24 años acabé la carrera de Medicina en Cádiz (soy de allí).
  • Empecé la especialidad de Pediatría en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y en 2009 acabé con un año de especialización en Neuropediatría. Me fui de Cádiz a Sevilla por amor, por mi mujer (aún sigue siendo el principal motivo por el que me despierto cada mañana y lo será siempre. La adoro).
  • La Sociedad Española de Neuropediatría me concedió una de sus becas de formación e investigación para poder conseguir la acreditación en Neurología Pediátrica y, desde entonces, me dedico a ello con enorme dedicación y satisfacción a pesar de los muchos inconvenientes que me he ido encontrando por el camino.
  • En ese tiempo también he hecho algunas otras actividades no puramente asistenciales.He trabajado en diferentes centros públicos y privados de Sevilla en varios puestos y con variable responsabilidad.
  • En 2013 pude dar uno de los saltos más importantes en mi carrera profesional. Me hice “independiente”. ¿Qué significa esto? Pues que dejé de trabajar para otros y pasé a abrir mi propia consulta privada. Algo arriesgado con 33 años pero una de las experiencias más gratificantes que he podido tener.
  • En 2014 tuvo lugar el segundo gran salto. En menos de un año, pude ampliar la consulta y transformarla en un centro dedicado a la Neuropediatría. Incorporé a otros compañeros a mi equipo y en no mucho tiempo fueron llegando los resultados. Ahora mi centro cuenta con Logopedia, Neuropsicología, Psicopedagogía y Neuropediatría. El equipo está formado por profesionales de gran experiencia y especialistas en las necesidades de las familias que atendemos (TDAH, TEA, problemas de aprendizaje, conducta, etc.). Esto ha supuesto un gran reto para mí desde diferentes puntos de vista. La inversión económica ha sido muy importante. Además, trabajar en equipo y con personal a cargo no siempre es fácil. No te puedes ni imaginar la dificultad global que conlleva todo esto añadido a la actividad de la consulta cada vez con más pacientes.
  • En todo este tiempo, no he dejado de formarme: Máster en TDAH en la Universidad Pablo de Olavide, Experto en TDAH a lo largo de la vida en la Universidad de Alcalá, Máster en Ensayos Clínicos en la Universidad de Sevilla, Máster en Trastornos del Espectro Autista en la Rioja, Máster en Gestión Sanitaria por GADE Business School.
  • Entre las actividades no asistenciales y menos relacionadas con la Neuropediatría están otros trabajos que me ayudan a variar un poco y despejar la mente: Soy evaluador para la acreditación de Centros y Unidades de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía; Evaluador de proyectos de Investigación de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, Evaluador de Proyectos de Innovación Docente de la Universidad de Sevilla, Asesor de la Comisión Europea para los Programas de Innovación y Competitividad, Experto colaborador en el Programa Human Brain y del Programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea.

En fin, como puedes ver, hay de todo. Soy un culo inquieto con ganas de seguir aprendiendo y haciendo cosas nuevas que me mantengan la mente ocupada. Puedes ver mi perfil actualizado en Linkedin.

Algunos apuntes sobre Neuropediatria

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿En qué se diferencia la Neuropediatría de otras áreas del conocimiento como la Neurospicología?

Esta pregunta puede ser una de las más complejas que me hayan hecho en los últimos años. La respuesta formal y teórica es muy sencilla pero yo siempre intento ir más allá de lo sencillo.

Yo soy pediatra. Estoy especializado en Neurología y en mi día a día analizo la mente y el comportamiento de los niños y su entorno.

Para hacer esto, tengo que realizar actividades propias de la Neuropsicología: Pruebas, tests, análisis de conducta, etc. pero todo esto lo hago en base a un individuo completo. No pienso en el cerebro sino en la persona. No miro solo los resultados de las pruebas, a veces engañan. No solo su pensamiento o su funcionamiento sino en el conjunto de la persona con su entorno y con sus emociones.

No quiero decir con esto que la Neuropsicología no pueda hacer eso, pero para mí es complejo poner un límite entre ambas. De poco me servirá saber mucho de enfermedades mentales si no sé nada de Neuropsicología.

Usted, siendo experto en TDAH ¿Cree qu este trastorno está sobrediagnosticado?

Rotundamente NO.

Me gusta mucho que me hagan esta pregunta. Y como soy políticamente incorrecto, siempre soy muy claro al responder a esto. El TDAH es un problema de origen neurológico. Tiene una base física demostrada y demostrable. El problema es que las consecuencias del TDAH afectan al aprendizaje, la conducta o el comportamiento, algo muy “subjetivo” y, por lo tanto, muy dado a la opinión con ligereza de cualquiera que diga que sabe de esto.

Es muy fácil ser un demagogo y decir que esto está de moda, que todos los niños se mueven y se despistan, que los padres quieren niños zombies y que los profesionales que nos dedicamos a tratar el TDAH lo que hacemos es drogar a los niños.

Esto se oye en la calle, en las escuelas y las consultas médicas. Hay gente para todo. En todas las profesionales hay gente buena, mala y regular. Hay quien hace bien su trabajo y quien quiere quitarse el muerto de encima echándole la culpa a los padres buscando cualquier achaque (separaciones, divorcios, modelo paternalista, demasiado estrictos, etc.)

La realidad es muy distinta. Los estudios serios realizados demuestran que hay un claro infradiagóstico. Solo 1 de cada 3 chicos con TDAH de Andalucía tiene su diagnóstico. Pero más aún, solo uno de cada 7 está recibiendo el tratamiento que necesita. Si esto es sobrediagnosticar, y sobretratar, que venga Dios y lo vea.

Se habla mucho del interés de la industria farmacéutica pero nadie habla del interés de los que niegan la existencia del TDAH y con ello quieren condenar a los que lo sufren a no tener ayuda ante sus problemas y los catalogan de flojos, torpes o maleducados.

¿Debe un psiquiatra o un psicólogo diagnosticar este tipo de trastornos?

No hay ningún motivo para que no lo puedan hacer. Eso sí, deben saber hacerlo bien para no meter la pata y diagnosticar al que no lo es o dejar sin diagnóstico al que lo es.

La verdad es que de lo último me he encontrado mucho en los últimos años. Cada vez menos, por lo menos. Pero hay que ser muy cuidadoso y responsable con las evaluaciones y los diagnósticos. Lo que un profesional dice tiene mucha trascendencia y consecuencias para la familia que tiene delante y puede marcar su futuro a corto y largo plazo.

¿Cree que los criterios diagnósticos empleados en la actualidad para el TDAH son adecuados?

Todo en esta vida es mejorable. Además, la tecnología avanza a pasos agigantados, atrás eso de hacer un diagnóstico basado exclusivamente en cuestionarios y escalas rellenados por padres y maestros. Esa información hay que tenerla, es importante, pero no es suficiente.

Hoy en día hay que aprovechar la tecnología para las evaluaciones. El problema es el coste del equipamiento. A pesar de ello, yo he apostado desde siempre por invertir en lo importante para dar las respuestas que las familias necesitan.

Actualmente, el uso de herramientas de evaluación informatizadas debería ser imprescindible. Yo uso el test de AULA de Nesplora y el test de BrainGaze entre otros para evaluar el TDAH.

¿Cómo realizaría una correcta evaluación en una caso de sospecha de TDAH?

Esta respuesta nos podría llevar varios días pero tampoco quiero volver loco al lector. Los conceptos básicos están claros. Necesitamos 3 fases.

Fase 1

Entrevista con la familia y el afectado. Hay que conocer toda su trayectoria evolutiva personal y familiar. Para ello, es importante usar una entrevista semi-esructurada que evite la pérdida de datos relevantes para la evaluación del caso.

Fase 2

Realización de tests específicos al pacientes y a su familia directa.

  • Hay que recoger la información aportada por los padres y, a ser posible, por los profesores y otros implicados en la vida del pacientes.
  • Hay que realizar pruebas al paciente que nos permitan evaluar su situación directamente. Además, hay que intentar que esas pruebas sean lo más objetivas posibles para evitar posibles sesgos en su realización o en su valoración. Además, deben ser pruebas de alta sensibilidad y especificidad para que el valor predictivo positivo y negativo sea máximos. En esta situación, el uso de pruebas informatizadas automatizadas y directas son las más recomendables. De ahí, mi interés en la incorporación de las nuevas tecnologías y el uso de BrainGaze y AULA.

Fase 3

Presentación de los resultados, explicación y orientación: Ya se acabó hace mucho el concepto de la medicina paternalista. Ahora, la medicina moderna se basa en el consentimiento informado. Creo que en el mundo de la Psicología hay mucho que avanzar en esto. Hay aún mucho oscurantismo y falta de claridad.

A los pacientes y a sus familias hay que explicarles las cosas con claridad y con cifras. De forma completa, rigurosa y objetiva para darle todas las opciones posibles y/o factibles ante su problema y que elijan la que crean más adecuada. Me temo que eso no ocurre en muchos de los centros que conozco.

¿Cree que la medicación es necesaria en todos los casos? 

Esta pregunta es muy importante. La medicación no es necesaria en todos los casos pero si en muchos, por no decir la mayoría. El criterio para decidir la necesidad o no de medicación es el nivel de dificultad que cada chico tenga en su día a día.

Esta dificultad puede ser para centrarse en los estudios, para controlar sus impulsos y comportamientos o para gestionar su hiperactividad y las relaciones sociales.

Si los perjuicios que producen los síntomas del TDAH son importantes, no habrá terapia psicológica o conductual que consiga regularlos.

Para entender esto con toda claridad y no caer en los prejuicios anti-medicación y similares sin saber lo que se dice, es importante tener claro el origen del TDAH.

Tengo artículos en mi blog sobre esto para que los padres tengan las cosas claras sobre el tema y no se dejen llevar por preocupaciones irreales sobre la medicación del TDAH.

Muy pocos padres saben que el eco de la medicación del TDAH a largo plazo favorece su curación. El problema es que tampoco hay muchos profesionales que lo sepan.

¿Debe ser siempre la primera opción?

En este sentido te respondo de forma similar que a la pregunta anterior. Si el TDAH es leve y no produce interferencia importante con las necesidades y exigencias de la vida diaria (aprendizaje, conducta, socialización, etc.) no es imprescindible el tratamiento farmacológico. De lo contrario, sí será necesario y, además, sería la primera opción.

Solo cuando los síntomas de atención, hiperactividad e impulsividad están razonablemente controlados, serán eficaces las terapias de conducta, hábitos, rutinas, etc. Lo contrario sería perder el tiempo, el dinero y aumentar las complicaciones con el tiempo. Retrasar un diagnóstico o un tratamiento de TDAH es aumentar mucho el riesgo de complicaciones.

Además del TDAH, ¿qué otros trastornos trata?

Pues aunque el TDAH sea el problema más habitual en mi consulta y lo que ha hecho que mi nombre suene en muchos sitios, no es lo único que hago ni mucho menos.

Como te he comentado antes, he desarrollado un programa presencial específico para la evaluación e intervención en casos de TEA/TGD y ahora estamos desarrollando estrategias específicas para la incorporación de las nuevas tecnologías en este campo.

Además, los otros problemas más frecuentes que atendemos son epilepsia, migrañas, retraso psicomotor, problemas de lenguaje, etc. Siempre desde una perspectiva familiar.

Agradecimientos

Aprovecho estas líneas para agradecer al Dr. Fernández el recibimiento en su consulta. Por dedicarnos su tiempo y, sobre todo, por hacernos partícipes de sus próximos proyectos.

Gracias por su confianza y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

JAVIER TIRAPU-USTÁRROZ:¿EN QUÉ SE DIFERENCIA EL CEREBRO DE CUALQUIER OTRO ÓRGANO?

Durante mis años de carrera,la figura de Javier Tirapu siempre estuvo presente como un gran referente de la Psicología y, más concretamente, dentro del campo de la Neuropsicología. En los años posteriores a mi formación, he tenido el placer de estar en contacto directo con este destacado neuropsicólogo realizando diversas colaboraciones en distintas revistas digitales. Hoy, tengo el placer de tenerlo frente por frente para plantearle algunas cuestiones que no me cabe duda que, nosotros los neuropsicólogos y/o personas interesadas en el campo, nos hemos planteado alguna que otra vez.


 ¿Quién es Javier Tirapu-Ustárroz?

  • Licenciado en Psicología por la Universidad del País Vasco (1984).
  • Especialista en Psicología clínica, concremente en el campo de la Neuropsicología.
  • Profesor asistente en diferentes másteres de las universidades españolas.
  • Ponente invitado en múltiples congresos científicos, con más de 300 conferencias, cursos, seminarios y ponencias.
  • Miembro del comité organizador o científico de reuniones y congresos científicos de la especialidad.
  • Investigador adscrito a diferentes investigaciones del campo de la Salud mental y la Neuropsicología del daño cerebral y  las demencias.
  • Autor de más de 200 publicaciones entre artículos y capítulos de libros.
  • Autor de 6 libros relacionados con la Neuropsicología.
  • Revisor en 10 revistas científicas.
  • Director del área de Neuropsicología de Revista de Neurología.
  • Ganador del premio nacional de Neurociencia (2012).

Trayectoria profesional

A continuación, con el fin de que el lector conozca algo más sobre su trabajo, le realizaré una serie de preguntas.

¿En qué está trabajando actualmente?

Podría resumir mi actividad en 4 grandes áreas (por orden de importancia)

1.-Actualmente sigo ejerciendo mi labor profesional como clínico, ya que lo que más me gusta de mi profesión es ver pacientes. Realmente no concibo un trabajo mejor que intentar ayudar a las personas a que su vida sea mejor.

2.- Y aunque esta sea es mi principal dedicación, me ocupa mucho tiempo la participación en labores de docencia y formación tanto en Master en diferentes Universidades, como cursos para profesionales, conferencias de divulgación, etc.

3.- Además considero que nuestra principal herramienta de trabajo es el conocimiento. En Neuropsicología siempre hay que intentar estar actualizado y formado porque de ese conocimiento se van a beneficiar nuestros pacientes por lo que creo indispensable mantener una formación actualizada.

4.- Escribo y publico diferentes artículos y libros con compañeros de profesión y grupos de neuropsicólogos en diferentes ámbitos de la Neuropsicología. Aprovecho para mostrarles mi gratitud a todos ellos por la confianza que tienen en mí y que es recíproca.

¿Cuáles son sus futuros proyectos? o ¿qué proyectos le gustaría emprender?

Realmente es muy poco probable que yo tenga proyectos. Cuando voy adquiriendo conocimiento me surge “una idea” y la intento desarrollar y aportar algo.

Ahora hemos escrito un artículo, que estará muy próximo a publicarse proponiendo una clarificación del concepto de Funciones Ejecutivas en el que planteamos que procesos estarían implicados dentro de ese “paraguas conceptual”. Para ello nos hemos basado en revisar todos los estudios sobre análisis factoriales desde 1991 a 2016.

También en diciembre se publicará otro en el que planteamos (junto con Fabrissio Grandi) que la taxonomía de la memoria actual no responde “a la realidad” que vemos en la clínica y proponemos una clasificación de la memoria distinta la actual .

Estamos terminando otro sobre las aportaciones y las limitaciones de las técnicas de neuroimagen.

Asimismo, en otro que hemos enviado junto con Javier Diaz Leiva revisamos las trastornos mentales y su relación con alteraciones de la conectividad cortico-cortical y cortico-subcortical, al que seguirá un segundo en el que nos centraremos en alteraciones en la conectividad interhemisférica y los trastornos mentales.

Mis proyectos más inmediatos es escribir un libro con Raul Espert sobre funciones ejecutivas pero con un “carácter” más divulgativo y más sencillo.

Asimismo, estoy trabajando con el grupo de investigación de Javier Oltra en un estudio sobre la eficacia de la estimulación cognitiva en pacientes con demencia.

Además, junto a Fermín Goñi estamos escribiendo un capítulo para un libro enfocado al ámbito judicial y titulado: Neurociencias y su implicación en al ámbito de la justicia.

Y alguno más pero, básicamente, estos son los más actuales.


Algunos apuntes sobre Neuropsicología

Como neuropsicóloga son bastantes las cuestiones que me gustaría plantearle. No obstante, debido a la escasez de tiempo, le plantearé algunas preguntas que a mi parecer podrían ser interesantes para el lector.

¿Cómo definiría el cerebro?

“El cerebro es un sistema emergente de alta complejidad cuya finalidad principal es permitirnos actuar de forma flexible en entornos cambiantes, basándose en la predicción para asegurar nuestra adaptación, nuestra supervivencia y la calidad de dicha supervivencia”

¿En qué se diferencia la mente del cerebro?

No puedo decir en qué se diferencian porque no puedo ver que sean diferentes diría que todo proceso mental responde a pautas de funcionamiento cerebral o dicho de otro modo el funcionamiento cerebral produce como resultado un proceso mental. El “problema de homúnculo o de fantasma en la máquina” agoniza.

Busqué las diferencias entre mente y cerebro y las encontré en una revista nada “sospechosa” de reducir todo a la “materia” se llama “Scripta teológica” y define la mente como: “ No se encuentra en ningún lugar, no recibe información, sería el conjunto de actividades y procesos psíquicos conscientes e inconscientes, de carácter cognitivo o afectivo, tal como comparecen en la experiencia subjetiva o en la medida en que se encuentran referidos a ella.

Y el cerebro, en cambio lo define como: ” órgano biológico que recibe los estímulos del medio interno y externo al individuo ¿puede recibir información inconscientemente? los integra entre sí y con la experiencia cognitiva, emocional y de motivación acumulada, dando lugar a la respuesta dentro o fuera del organismo y cuyo funcionamiento puede ser abordado mediante los métodos de la ciencia experimental”

Entonces pensé en unir la definición de mente con la de cerebro y a ver qué opina el lector sobre la definición que “me quedó” al unirlas: “El cerebro es un órgano biológico, que recibe información consciente e inconsciente del medio interno (cuerpo) y externo (ambiente), los integra entre sí y los une con mis experiencias subjetivas generando un patrón cognitivo y emocional (proceso mental) para emitir una respuesta, que en la actualidad puede ser observada con técnicas científicas”.


¿Es cierto, como muchos piensan, que usamos únicamente el 10% de nuestro cerebro?

El supuesto conocimiento, o mejor dicho, la ignorancia sobre el funcionamiento del cerebro, permiten que los amigos de lo misterioso introduzcan una serie de tópicos en los que poder asentar sus afirmaciones sobre el poder de la mente. Si tuviese que elegir un tópico absurdo no dudaría en elegir el que afirma que el cerebro funciona al diez o al veinte por ciento de sus posibilidades.

No sé muy bien porque se plantea que el cerebro es un órgano diferente a cualquier otro de los que componen nuestro cuerpo. No veo la diferencia sustancial entre un cerebro, un hígado, un páncreas o un corazón pero nadie osa plantear que utilizamos el corazón al diez por ciento de su rendimiento. Sin embargo, algunos afirman, sin demasiado rubor, que utilizamos el cerebro al diez por ciento, de lo que deducen, a su vez, que si lo utilizáramos al ciento por ciento podríamos lograr mover objetos con sólo desearlo. No sé tampoco si con el diez por ciento podemos desplazar pequeños objetos y con el cien por cien podríamos mover el piano de cola de la abuela.

Siempre me han llamado la atención las contradicciones en las que cae el ser humano, sus incongruencias. Si usted pregunta a algún aficionado al estudio del poder de la mente si cree en Darwin y la evolución le dirá que sí y a su vez sostendrá que utilizamos el cerebro al 10% de su potencial. Ambas afirmaciones son excluyentes. Según la evolución, la selección natural diseñó los órganos que precisábamos para adaptarnos al mundo que nos toca vivir y garantizar nuestra supervivencia. No tiene sentido plantear que diseñamos una máquina de esta complejidad para utilizarla al 10%. Es como afirmar que estamos dotados de cinco dedos en cada mano por si un día nos cortan uno, luego otro y luego otro para que así nos queden dos dedos. Si el ser humano tiene un cerebro que sólo utiliza el 10% es el ser más estúpido de la evolución.

La referencia clásica para hacer esta afirmación, se basa en esos seres extraños que se aprenden un listín de teléfonos o realizan sumas imposibles a una velocidad endiablada. Sin embargo, estos sujetos son buenos ejemplos de cerebros anómalos (un cerebro adecuado es el que logra un equilibrio armonioso de sus diferentes funciones, y no aquel que hipertrofia unas en detrimento de otras). Si estudiamos los cerebros de estos individuos observamos que la región encargada de las “sumas” o de la memorización de números es muy extensa y ocupa zonas cerebrales que deberían ser asignadas a otras funciones. Nadie de ustedes se atrevería a afirmar que alguien que se aprende miles de números es inteligente; sólo diría de él que “tiene una buena memoria para los números” y tener una buena memoria para los números no te garantiza una adecuada supervivencia.

Otros afirman que el cerebro es como un músculo de las piernas y de los brazos y que llevar al cerebro hacia su potencial incalculable no es más que cuestión de entrenamiento. Sin embargo, los límites de cada ser humano son finitos y mensurables porque responden a las leyes de la física.

Evidentemente existen diferencias individuales que dependen de los genes, del desarrollo en el útero de la madre, de las experiencias tempranas y tardías o del entrenamiento, pero les aseguro que aunque todos los dioses y poderes ocultos se hubiesen conjurado para echarme una mano, yo jamás lograría saltar ocho metros en salto de longitud. También les aseguro que ningún ser humano con su diseño corporal actual (en el que incluyo el cerebro) nunca logrará saltar ochenta metros (longitud que podría alcanzar si utiliza actualmente el 10 por ciento de sus posibilidades físicas).

Agradecimientos

Desde aquí me gustaría agradecer publicamente a Javier Tirapu-Ustárroz su entrega y disponibilidad con todo el equipo de Hablemos de Neurociencia, en especial, conmigo.

Gracias por su confianza, su tiempo y esfuerzo.

Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología