CAMPOS DE APLICACIÓN DE LA NEUROCIENCIA

Campos de aplicación de la Neurociencia

En estos últimos años hemos asistido a un auge de la Neurociencia y, de hecho, la década de los 90 fue proclamada la década del cerebro. Los principales promotores del concepto de neurociencia cognitiva, específicamente, fueron George Miller y Piaget, quienes investigaron la relación entre el pensamiento humano y el cerebro. Sus investigaciones han permitido la aplicación de técnicas de la neurociencia al estudio del comportamiento social.

Asimismo, el auge de la aplicación de las neurociencias también es gracias al uso de la tecnología, como la resonancia magnética funcional, tomografía por emisión de positrones (PET), electroencefalografía o estimulación magnética transcraneal.

Pero, ¿se puede realmente empezar a hablar de una cultura basada en los conocimientos que aportan las ciencias del cerebro que conlleve un modo nuevo de pensar, de cambiar los estilos de vida, de cambiar el conocimiento y concepciones? ¿En qué campos podemos ver la utilidad de este avance neurocientífico? Está claro que en el campo de la psicología y la psiquiatría sus contribuciones son incontestables pero hay otras disciplinas que ya han adoptado el prefijo neuro.


Arte

¿Cómo puede el cerebro elaborar una imagen de una obra de arte? ¿Cómo se construye esa emoción en el cerebro? Lo que está claro es que la belleza la crea nuestro cerebro.

Áreas de la corteza cerebral visual, parietal, orbitofrontal, cingulada y ciertas áreas de la corteza motora, en especial, la corteza cingulada anterior, se activan ante las obras de arte que consideramos bellas pero no ante otras obras clasificadas como neutras.

Ramachandran afirma que los procesos como el agrupamiento y la detección de la simetría bien pudieran ser placenteros porque facilitan la detección y orientación de objetos primarios. Es posible que estos fenómenos de belleza hayan emergido a lo largo del proceso evolutivo y que el cerebro los haya registrado como códigos neuronales básicos y permanentes de funcionamiento.

Incluso en USA se ha fundado la Academia de Neurociencias para el Estudio de la Arquitectura para tratar de contestar, junto con los neurocientíficos, por un lado, cómo el cerebro humano opera en la construcción de los edificios que los rodean y, por otro, para ver de qué modo estos se pueden construir más acorde a la propia naturaleza humana y su bienestar.

Filosofía

Patricia Churchland fue probablemente quien introdujo por primera vez este término, en 1990. Argumentaba que ya no se podía filosofar sobre la mente, el yo y la conciencia humana sin la ciencia del cerebro ya que también permitiría un análisis del significado del pensamiento de pensadores de la historia de la filosofía.

En el cerebro existen circuitos neuronales (corteza prefrontal, inhibición de la activación de los lóbulos parietales) que intervienen en la experiencia religiosa y que en algunos epilépticos se vuelven hiperactivos y que pueden explicar las experiencias espirituales y místicas que viven algunas personas.


Ética

William Safire atribuyó el término neuroética, aunque fue a partir del año 2002 cuanto emergió de manera más notoria. Gazzaniga la definió como “el examen de cómo queremos manejar los temas sociales de la enfermedad, la normalidad, la mortalidad, los estilos de vida y la filosofía de la vida acorde a nuestro conocimiento de cómo funciona el cerebro y con ello poder ayudar a definir personalmente lo que significa ser humano y cómo podemos y debemos interaccionar socialmente”.

La conducta moral es la elaboración mental de un producto que requiere la participación de múltiples sistemas neuronales de diferentes áreas como el sistema límbico y áreas de asociación. Lesiones en la parte anterior de la corteza prefrontal producen una pérdida del sentimiento de culpa y lesiones en áreas ventrales rompe el vínculo con los valores y las normas éticas preestablecidas, impidiendo la toma de decisiones.

Ignoramos las peticiones de las personas más pobres del mundo que viven en países alejados no porque no tenga una connotación moral, sino porque no se acercan a activar nuestros sensores emocionales ya que respondemos de manera diferente a los razonamientos morales personales e impersonales.

Sociología

Esta disciplina nos ayudaría a entender los parámetros que exigen las interacciones sociales basadas en la lectura de los códigos con los que funciona el cerebro humano. La amígdala contribuye a las respuestas emocionales rápidas y automáticas e independientes del contexto, mientras que la corteza prefrontal contribuye a la respuesta emocional solo en el marco de una evaluación consciente particular.

Asimismo, nos ayuda a percibir las intenciones de los otros, sus estados mentales y la percepción del estado emocional de los otros y de uno mismo.

Utilizando resonancia magnética funcional se ha visto que la corteza orbitofrontal se activa preferentemente en relaciones sociales asociadas a la obtención de castigos o recompensas.

Esto coincide con los hallazgos de la neuropsicología en los que las lesiones de esta área del cerebro pueden manifestarse en múltiples y diversas patologías sociales (sociopatía o influencia en la toma de decisiones).


Economía

Los hallazgos en la Neurociencia en este campo se han aplicado básicamente a la toma de decisiones. Se sabe que posiblemente sea a causa de la obtención de placer lo que subyace al conflicto ante una elección por mecanismos inconscientes. Se trataría de conocer qué áreas del cerebro se activan y bajo qué condiciones cuando las personas se enfrentan a elecciones económicas a realizar a corto o largo plazo o ante inversiones que conllevan riesgo o incertidumbre.

Coaching

La Programación Neurolingüística (PNL) ya se está aplicando al coaching y constituye un modelo de cómo funciona la mente y la percepción humana. La PNL nos ayuda a cambiar la manera en cómo percibimos nuestro mundo y a diseñar un mapa diferente que nos ayude a ser más eficaces. De hecho ya han surgido Escuelas como Neuro Coaching o Neuroscience & Coaching Institute (fundadas en USA).

David Rock, creador del neuroliderazgo, basándose en los circuitos cerebrales de amenaza o dolor y el de recompensa o placer, ha elaborado el modelo SCARF de influencia (Status, Certainty, Autonomy, Relatedness, Fairness).

Derecho

Los resultados de diferentes investigaciones parecen indicar que la llamada voluntad libre o libre albedrio puede ser una ilusión mas que el cerebro genera y lo que parece evidente es que las intenciones conscientes son el resultado de la actividad cerebral, lo que contradice el concepto tradicional de voluntad libre basado en que la mente controla el cerebro.

En el código penal español no son imputables aquellos que están bajo las siguientes causas:

  1. Anomalías o alteraciones psíquicas y trastorno mental transitorio art 20.1°
  2. Alteraciones en la percepción art 20.3°
  3. Estado de intoxicación plena y síndrome de abstinencia art 20.2°
  4. Minoría de edad penal art 19

Conclusiones

Gazzaniga se pregunta cómo se puede justificar la imputación de alguien si las áreas implicadas en la intencionalidad son disfuncionales y sobretodo sin son el resultado de una predeterminación genética o de la interacción de esos genes con acontecimientos medioambientales tempranos adversos. Hay indicios de que algunos cerebros son más agresivos que otros, tanto por desequilibrios neuroquímicos como por lesiones, la función cerebral puede verse distorsionada, lo cual explica ciertas conductas violentas o criminales. La neurociencia nos dice también que, en el momento en que el individuo experimenta algo conscientemente, el cerebro ya lo ha procesado. Todo esto plantea la cuestión si las acciones escapan a nuestro control. Ahora bien, aunque la neurociencia nos ayude a explicar diferentes conductas, esto no significa que la persona que lleva a cabo una acción sea exculpable.

Asimismo, los avances en el estudio del cerebro también se pueden aplicar a otros ámbitos como el de la educación o el deporte.

Sin embargo, aunque los hallazgos de las neurociencias cada vez son más útiles, no hay que caer en el reduccionismo de atribuir nuestras conductas solo a las funciones cerebrales porque aunque tienen un peso importante, siempre hay algo más atribuible a nuestro entorno y a nuestra experiencia.


Referencias bibliográficas

  1. Caballero L., Lis-Gutiérrez J., (2016) Liderazgo: una aproximación desde las neurociencias, Administración y Desarrollo; 46 (1), 33-48.
  2. Demetrio E., Maroto M (2013). Neurociencias y derecho penal. Nuevas perspectivas en el ambito d la culpabilidad y tratamiento jurídico-penal de la peligrosidad. Edisofer S.L., Madrid.
  3. Gazzaniga M. (2006) El cerebro ético. Editorial Paidos Transiciones, Barcelona.
  4. Mora, F. (2007). Neurocultura. Una cultura basada en el cerebro. Alianza Editorial, Madrid.
  5. Ruiz E., (2015) ¿Del coaching al neurocoaching? Algunas reflexiones críticas sobre el coaching educativo en educación superior en la era de la neurocultura, Ensayos de Filosofía, número 1, semestre 1, artículo 4.
Macarena Sánchez Rojas

Macarena Sánchez Rojas

Psicóloga General Sanitaria (Neuropsicología)

INTELIGENCIA EMOCIONAL:UNA BREVE APROXIMACIÓN

Introducción

Para Darwin la inteligencia es la adaptación al medio, las habilidades y herramientas que puede usar una persona en función de las circunstancias, los hechos y las condiciones pueda adaptarse y evolucionar para ser autónomo e independiente. Es la manera de percibir nuestro entorno, analizarlo, procesarlo, gestionarlo y responder ante él.

Dependiendo de la personalidad, carácter, temperamento, experiencias vitales, y el uso de las capacidades superiores de las que contamos, atención, memoria, percepción, orientación, resolución de problemas; así diremos que somos más inteligentes en algunos aspectos que en otros, y también si tenemos buenas capacidades intelectuales compensaremos las menos diestras con otros aspectos, o potenciaremos nuestras ventajas haciendo nuevos aprendizajes e intentando dominar cada vez más todos los aspectos.


¿Qué es la inteligencia?

Según Jorge Fiszer, instructor de las técnicas de estudio, la inteligencia es la capacidad para adquirir nuevos conocimientos y aplicarlo en situaciones nuevas para resolver problemas no programados.

Se dice que un animal es más inteligente que otro cuando presenta una mayor capacidad para adaptarse al medio ambiente. Esta adaptación al medio ambiente, trasladado al terreno humano, es una buena conexión con los principios y las técnicas que propone la inteligencia emocional.

La inteligencia es el arte de comprender parámetros, pero también de adaptarnos a la existencia.

En 1920, el psicólogo Eduard Fondaic, postula la existencia en las personas de lo que llamó inteligencia social [1,2]

Estudios de Howard Gardner

En 1986, Howard Gardner, psicólogo y educador de la universidad de Harvard, en su obra estructuras de la mente, la teoría de las inteligencias múltiples, habla de siete inteligencias.

Hoy se acepta que el ser humano posee distintas habilidades provenientes de distintas inteligencias. En un primer acercamiento se puede hablar de dos tipos de inteligencias: una lógica o racional y otra emocional. En el presente se manejan muchas definiciones sobre el término de inteligencia emocional, una sencilla sería saber manejar las emociones propias  y las ajenas. Este término apareció en 1995 en Estados Unidos tras la publicación de un libro de Daniel Goleman.

Durante el siglo XX estabamos acostumbrados a pensar que la inteligencia descansa solamente en el intelecto, incluso podríamos haber pensado muchas veces que las emociones son un estorbo para el intelecto, hoy sabemos que no es así.


¿Qué son las emociones?

La emoción viene del latín EMOVERE, que significa ser movido por. Laura Wincker, especialista en emociones, dice que nosotros estamos movidos constantemente por… y movemos a los demás continuamente, tenemos que ser saber que nuestra sóla presencia influye a los demás.

Según Charles Darwin, las emociones se han creado en un principio para preparar al hombre para la acción, en especial ante una situación de emergencia. Son impulsos básicos para la preservación de la vida. La mayoría de nuestras emociones están en nuestro código genético.

Todos los sentimientos y todas las emociones tienen una razon de ser, ningún sentimiento  es malo en sí mismo, simplemente cumple una función si lo sabemos aprovechar. No es negativo, es perturbador, pero nos permite analizar el problema y realizar las acciones oportunas para gestinarlo. Las emociones y los sentimientos no están en el corazón, se encuentran en la amígdala.

La inteligencia emocional, es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos y engloba las habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, etc. [1,2]


Tipos de inteligencia emocional

Podemos distinguir dos tipos de inteligencia emocional en función de diferentes características.

Inteligencia personal

Está compuesta a su vez por una serie de competencias que nos indica como nos relacionamos con nosotros mismos.

Conciencia de uno mismo, conocmiento de las propias habilidades y conocimientos y sus limitaciones.

Autorregulación o control de sí mismo, son personas que controlan sus emociones y comportamiento, sin afectarles a otros aspectos de su vida.

Automotivación, son personas que se motivan ellos mismos, con iniciativas, proactivas, y con grandes habilidades para adaptarse a los cambios y reccionar ante ellos, y poner en marcha nuevas estrategias para llevar a cabo nuevas empresas con exito.

Inteligencia interpersonal

Está formada por competencias que nos indica como nos relacionamos con los demás.

Empatía, habilidad que tenemos para saber ponernos en el lugar de otras personas, sabiendo comprender y sentir cómo si fueran nuestros los  sentimientos, las emociones, las necesidades de los demás, sabe anticiparse a ellas, sabe escuchar y comprender.

Habilidades sociales

Son al aptitudes para desenvolvernos con los demás, dará lugar a buenas relaciones con los demás, la manera de comportarnos, de saber estar, interactuar con los demás. Las personas con más habilidades sociales, son personas con más exito en lo personal  y en lo laboral. Son personas mas queridas, son más seguras de sí mismas porque el refuerzo continuo del medio les hace sentirse muy bien [1,2]


¿Qué son las emociones?

Las emociones son reacciones como alegría, tristeza, amor, envidia, odio,  que sentimos los humanos antes ciertos estímulos, personas, y el entorno dónde nos movemos, lo que sentimos, no están bajo el control del razonamiento, aunque se pueden controlar por el razonamiento la manifestación de ellos, o que nos afecten más o menos, no podemos controlar sentirlos.

Emoción es un fenómeno consciente de capacidad de respuesta. El ser humano responde a circunstancias y a entradas específicas con combinaciones de reacciones mentales y fisiológicas. Las reacciones mentales son parte del conocimiento.

La base de operaciones de la inteligencia emocional es el sistema límbico, compuesto a su vez por la amígdala, que se podria definir como el asiento de toda pasión y el hipocampo. Allí surgen todas las emociones de placer, disgusto, ira, miedo y se guardan los recuerdos emocionales asociados con ellos.

Este nucleo primitivo está rodeado por el neocórtex, el asiento del pensamiento, responsable del razonamiento, la reflexión, la capacidad de anticipar y de imaginar. Allí también se procesan las informaciones que llegan desde los órganos de los sentidos y se producen las percepciones conscientes [2,3]

Emociones primarias (Plutchik,1980)

Robert Plutchik, 1980, describió las emociones primarias:

  • Ira
  • Miedo
  • Felicidad
  • Amor
  • Sorpresa
  • Disgusto
  • Tristeza

¿En qué consiste la competencia  de la autorregulación?

Es la capacidad de controlar cada individuo su equilibrio emocional, afectivo, conductual, por si mismo, con las herramientas que necesite pero con autonomía. Cuando se pierde el equilibrio, trabaja para resolver los problemas y volver a un estado estable.

Manejar las emociones para que faciliten las tareas que se llevan a cabo, y no interfieran en ellas, habilidad para recuperarse rápido del stress emocional, ser consciente y demorar la gratificación en la busquedad de los objetivos.

Autocontrol

Mantener bajo control las emociones y los impulsos conflictivos. Gobernar adecuadamente las emociones. Permanecer sereno y positivo, y mantener la atención sin dejar que las emociones alteren y hagan perder la concentración, a pesar de las  presiones.

Confiabilidad

Ser responsable, actuar de una manera correcta con moralidad, creando confianza a los demás. Ser capaz de reconocer los errores, buscando soluciones, sin engañar, así siempre pueden defender sus acciones y argumentos.

Integridad

Siempre cumplir las promesas y compromisos, se responsabilizan de sus objetivos, organizar y cuidar los trabajos.

Innovación y adaptabilidad

Estar atentos y abiertos a los conocimientos nuevos y aceptar los cambios. Aportan soluciones a los problemas, buscar nuevas ideas de fuentes nuevas, adoptar nuevas aportaciones y asumir riesgo en su planificación. Manejar múltiples situaciones, saber organizarse dando prioridades. Adaptarse rapidamente a los cambios. La visión de los acontecimientos se hace más flexible. Adaptar las respuestas a las circunstancias cambiantes [2,3]


Características de la mente emocional

La mente emocional es infantil, en cuanto que es categórica, todo lo enfoca personalizándolo en una misma. Es auto afirmante ya que no se fija en nada que socave sus sentimientos o creencias, se centra en lo que lo confirma.

Impone el pasado sobre el presente, evocando sentimientos y emociones que provocaron situaciones semejantes en el pasado, cuando se viven en el presente. Se autojustifica en el presente con la mente racional, sin saber ni conocer la situación actual, dar a entender que la domina perfectamente. Realidad específica de estado, cada emoción tiene su repertorio de sensaciones, pensamientos y recuerdos asociados, por lo que las situaciones no se viven igual, depende de las emociones, los recuerdos, los pensamientos y sensaciones, con las que las enfrentemos.

La mente emocional también es selectiva, por lo que resalta más algunos recuerdos que otros dependiendo de la emoción con que los vivió. No le importa el tiempo, sólo como se perciben y lo que nos recuerdan los acontecimientos.

Podemos decir que está orientada a las emociones, a sentir, reir, llorar, creer, intuir, vincular, impaciencia, rapidez, actuaciones por ensayo/error. Es cálida, imprecisa y se ocupa de las relaciones con los demás y con nosotros mismos. (1 y 2)


Ideas relevantes sobre el papel de la inteligencia emocional en el entorno escolar

Un niño que sabe expresar, controlar y anticiparse a los sentimientos, emociones y comportamientos de los demás, que tiene la capacidad de ponerse en el lugar del otro, tiene empatía, resuelve bién sus problemas y se regula, controla bien de acuerdo con las circunstancias de la vida y el entorno. Tiene buen concepto de sí mismo, su autoconcepto es muy bueno, cuenta con una buena coordinacion, entonces sus movimientos y presencia es correcta, todo ello favorecerá buenos resultados y esté preparado para un buen aprendizaje y adaptación a nuevas experiencias [4,2].

¿Cómo influye en el entorno escolar?

Por todo ello podemos decir que un niño con buen desarrollo de la inteligencia emocional en el entorno escolar, obtendrá mejores resultados en lo académico, será capaz de tener muy buenas relaciones afectivas de amistad con sus coetáneos, se organizará mejor su tiempo, pudiendo realizar distintas tareas y actividades, llevando una vida muy activa, tendrá un mejor desarrollo de la personalidad, su capacidad para expresar sus emociones y sentimientos, las habilidades sociales, la voluntad de decir si/no, sin dañar a los demás, expresar sus necesidades, lo que le gusta o no, pedir favores cuando los necesite y hacerlos también cuando los tenga que hacer.

Al relacionarse mejor con los demás contará con una mayor autoestima, eso hará que tenga más ganas de explorar y conocer nuevas personas y relaciones, sin miedo, lo que determinará su personalidad y sus capacidades cognitivas, potenciándolas más. Consiguiendo mejores resultados en la atención, memoria, percepción, razonamiento lógico, habilidad visoconstructiva… y por lo tanto tendrá mayor destreza en todo. Y en un futuro próximo laboralmente y profesionalmente se proyectarán muy bien.


Referencias bibliográficas

  1. Goleman, Daniel. (2006). La inteligencia social. Editorial Kairos. Barcelona.
  2. Goleman, Daniel. (1996). La inteligencia emocional. Editorial Kairos. Barcelona.
  3. Chóliz, Mariano. (2005). Psicología de la emoción: El proceso emocional. Departamento de psicología básica. Universidad de Valencia.
  4. Goleman, Daniel y Lantieri, Linda. (2009). La inteligencia emocional infantil y juvenil. Editorial Aguilar.

COMPUTACIÓN NEUROMÓRFICA

Computación Neuromórfica

Hoy vamos a hablar de un tema que sale un poco de la línea general, vamos a hablar de la importancia de la Computación Neuromórfica. Pero antes vamos a ponernos un poco en situación sobre la importancia futura que va a tener esta tecnología en el campo de la Neurociencia.

Hace 30 años, para la práctica totalidad de la población no existía internet, no existía la telefonía móvil y ya tener un computador era algo para personas privilegiadas. En estos últimos 30 años el Mundo se ha transformado de forma casi dramática, ahora el día a día es imposible sin acceso a una de estas tecnologías, la subsistencia de la propia civilización sería inviable sin tecnologías que llevan menos de 20 años entre nosotros. Y todo ello gracias a la tecnología CPU.

Fue el 15 de noviembre de 1971 que la compañía Intel mostrase al Mundo el primer “microprocesador” de la historia. Han pasado 46 años de aquel día, y este mes de noviembre de 2017 se comenzará a fabricar en serie el primer microprocesador neuromórfico de la historia.

El Lenguaje

Esta aceptado que el lenguaje juega un papel fundamental en el desarrollo del cerebro, según nuestro lenguaje, la forma con la que nos comunicamos con los demás y “hablamos interiormente con nosotros mismos”, afecta a nuestra forma de pensar y a nuestra forma de percibir el Mundo que nos rodea. Si nos comparásemos con una máquina, el lenguaje en el que esta se encuentra programada, cabría esperar que es su lenguaje. Pero no.

En julio de 2017, la empresa Facebook creó dos inteligencias artificiales con el fin de optimizar el proceso de una negociación. La idea era que dichas IA tenían que ganar una negociación de ventas usando el Inglés. Los ingenieros de Facebook dejaron a las IA negociar durante horas esperando analizar posteriormente la negociación para buscar alguna estrategia. Resulta que tras un día de negociación la conversación entre ambas IA comenzó derivar del Inglés a un lenguaje desconocido, en principio se optó porque era un error de programación, pero posteriormente se descubrió un patrón en el lenguaje. Las inteligencias artificiales habían comenzado a utilizar su lenguaje “natural” aritméticológico, el mismo que gobierna sus microprocesadores.

El descubrimiento es que las máquinas cuando se les da la libertad de optimizar sus procesos de forma “inteligente”, vuelven paulatinamente a un lenguaje acorde con la estructura de su “cerebro”, un lenguaje aritmeticológico. En el caso de los seres humanos el lenguaje es capaz de moldear el cerebro porque este posee plasticidad, no tiene conexiones en principio inviolables, cosa que las máquinas sí. Por ende, es el lenguaje el que se adapta al cerebro.

Implicaciones en la Neurociencia

Entendido este hecho insólito, es momento de hablar sobre la computación neuromórfica. A diferencia de la tecnología CPU y GPU, que es la que gobierna los microprocesadores de las máquinas actualmente, el Ser Humano ha creado un nuevo tipo de microprocesadores basados en la estructura del cerebro humano. Si, como lee. Estos microprocesadores están compuestos por mallas de miles de neuronas artificiales, cada una con su unidad de interacción, sinapsis, tal y como funciona a nivel celular en un cerebro biológico. Carecen de un lenguaje “natural” aritmeticológico, basándose en interacciones del tipo, dolor, placer, y distintos niveles de dichas interacciones.

Son los microprocesadores del futuro, enfocados en la Inteligencia Artificial, el reconocimiento de objetos, la percepción auditiva. No sabemos que clase de logros tecnológicos pueden llegar de la mano de esta tecnología que acaba de nacer. Pero muy posiblemente la Neurociencia tenga mucho que decir, pues es un prometedor campo que se esta abriendo ante ella.

Quizás dentro de no mucho tiempo tengamos que tener equipos de neurocientíficos resolviendo conflictos de conducta en máquinas. La verdad que suena igual de inverosímil que cuando en 1971 se hablaba de un Mundo como en el que hoy vivimos.

Si está interesado en conocer algo más sobre esta tecnología, puede visitar este enlace, donde hablamos de las características de este nuevo microprocesador, del número de neuronas y sinapsis que posee, además de otros detalles. Por otro lado si quiere conocer más sobre Inteligencia Artificial y aplicaciones reales, síganos en @onw4rds

Onwards, asesoría tecnológica, representa un proyecto de motivación empresarial para ayudar a sus clientes en el camino de la mejora continua, dentro de la nueva realidad que supone la Cuarta Revolución Industrial.

Juan de Dios Yáñez Ávila

CEO de Onw4rds | Grado de Tecnologías Industriales en Organización y Producción Industrial por la Escuela Superior de Ingenieros de Sevilla.

¿QUÉ ES LA NEUROTEOLOGÍA?

Introducción

En relación con las capacidades cognitivas humanas, sin lugar a dudas una de las más destacadas es la capacidad de abstracción relacionada con el sentimiento religioso, esa conexión con ese hipotético mundo que trasciende el entendimiento humano.

Esa tendencia compartida por los diferentes grupos humanos alrededor del globo terráqueo les ha llevado a crear las diferentes religiones que existen. No obstante, se ha observado recientemente que primates como los chimpancés empiezan a tener ideas relacionadas con la trascendencia vital y comienzan a elaborar ritos funerarios en los que entierran a congéneres ya fallecidos, dándoles una sepultura que puede evocar hasta cierto punto a los rituales y los monumentos funerarios antepasados del ser humano [1].

No cabe duda pues de que hace falta un cerebro lo suficientemente desarrollado para poder elaborar esos pensamientos relacionados con una trascendencia hacia un mundo que no se corresponde con el que nos muestra el mundo real.


¿Qué representa pues la disciplina conocida como Neuroteología?

La Neuroteología es una disciplina encuadrada dentro del estudio de las neurociencias que se encarga de estudiar desde el punto de vista del sistema nervioso el fenómeno de las experiencias religiosas en las personas, ver qué áreas cerebrales presentan mayor actividad durante dicha experiencia y cómo funcionan. Durante las experiencias religiosas, los cuerpos de las personas que los experimentan unos cambios fisiológicos notables que pueden ser registrados y estudiados para análisis posteriores [3].

¿Qué hay que tener claro para abordar la Neuroteología desde una perspectiva neuroanatómica?

Principalmente que debido a su complejo carácter imaginativo y abstracto es necesario que haya un soporte (en este caso, una neocorteza lo suficientemente evolucionada) adecuado para poder elaborar todas esas ideas y pensamientos que finalmente llevan a la persona a experimentar esos sentimientos de carácter religioso.

Es por ello que organismos con un cerebro poco evolucionado difícilmente puedan presentar patrones de conducta relacionados con sentimientos o vinculaciones de carácter místico o religioso. De los lóbulos cerebrales que posee el cerebro humano, el más relacionado con el pensamiento trascendente y las ideas de un mundo que se ubica más allá de nuestro entendimiento y del mundo físico en el que vivimos es el frontal.

Se ve que, concretamente, la parte ventromedial del lóbulo frontal está involucrada en los procesos de consciencia e inconsciencia a través de otras redes que conectan con otras estructuras neuronales. Debido a que las experiencias religiosas se vinculan con una actividad que oscila entre una actividad consciente del individuo y un proceso inconsciente.

El lóbulo parietal, relacionado con el procesamiento de las sensaciones que nos llega de las distintas percepciones desde las distintas modalidades sensoriales también tiene su participación importante en la experiencia religiosa puesto que en el susodicho se configuran las diferentes sensaciones que la persona experimenta y que luego interpreta dentro de su marco religioso correspondiente [4].


¿Cómo es el funcionamiento corporal?

El funcionamiento general del cuerpo de la persona que está experimentando un trance religioso posee estas características:

Aunque puede parecer una cuestión puramente emocional puesto que están implicadas conductas relacionadas con convulsiones, llantos y otras reacciones aparentemente viscerales, en realidad se necesitan estructuras cerebrales más complejas.

Estudio de Ramachandran y colaboradores

En un estudio de Ramachandran y colaboradores (1998) se han analizado las reacciones de las personas ante estímulos que podrían causar en la persona algún tipo de respuesta conductual; concretamente, con un sujeto empleo carátulas de películas con un actor con el que dicho paciente estaba obsesionado.

La principal deducción extraída de este tipo de estudios es que se aprecia que el componente religioso está fuertemente influenciado por la cultura, que los iconos religiosos tienen su propio componente desencadenador y que áreas de asociación corticales, junto con estructuras involucradas en la emoción actúan conjuntamente durante la experiencia religiosa. Estas manifestaciones se dan en general en cualquier persona al margen de la religión que practique [5].

Dada la experiencia que tenemos del mundo, se sabe que no todas las religiones ni todas las creencias tienen el mismo grado de complejidad. Las tres grandes religiones monoteístas han desarrollado a lo largo de su existencia importantes estudios teológicos en los que establecen dogmas relacionados con sus correspondientes textos sagrados y las enseñanzas que éstos poseen.

Sin embargo, en religiones más primitivas o tribales, al no haber desarrollo intelectual y teológico de los preceptos básicos y/o de los textos sagrados de dichas religiones, el sentimiento está más vinculado a los sacerdotes de esos cultos primitivos, empleando con ello rituales animistas variados con los que consiguen entrar en una especie de conexión con las divinidades (una especie de trance).

Estos sacerdotes tienen, concretamente, el nombre de chamanes, y su práctica de estos rituales recibe el nombre de chamanismo. En bastantes estudios se entiende el chamanismo como la verdadera esencial de la Neuroteología.

¿Qué ocurre durante estos rituales chamanistas?

La actividad cerebral presenta una serie de peculiaridades concretas al margen de las generalidades vistas en el párrafo anterior: A pesar de las diferencias que puedan existir derivadas de los factores culturales, en lo concerniente a prácticas primitivas y chamanistas se aprecia que existen una especie de similitudes derivadas de unas concepciones innatas integradas en sociedades nómadas de carácter recolector y cazador.

Sus estilos de vida, y su forma de afrontar diversos acontecimientos (nacimientos, caza, rituales de paso de una fase de vida a otra…) hacen que estructuras corticales tales como el sistema límbico y otras estructuras primitivas del cerebro descarguen en el lóbulo frontal una onda lenta (theta) produciendo esos periodos que oscilan entra la consciencia y la inconsciencia [6].


Conclusiones

Para finalizar, tras haber conceptualizado la disciplina conocida como Neuroteología y tras haber ofrecido una visión antropológica y neuroanatómica de lo que supone el fenómeno religioso en el sistema nervioso, es menester mencionar junto a este concepto de la religión la noción de arquetipo.

La noción de arquetipo hace referencia a una idea referente básica sobre una realidad. Todas las religiones y creencias del mundo comparten, con matices, ideas similares: El bien y el mal, la génesis del mundo.

Estas ideas fueron desarrolladas por el psicoanalista sueco Carl Gustav Jung, el cual estableció las ideas de los arquetipos como algo que es común a todas las civilizaciones y culturas del mundo y que dependiendo de qué cultura se estudie se verá su interpretación de esa idea [2].

Referencias bibliográficas

  1. Bloch, M. (2008). Why religion is nothing special but is central. Philosophical Transactions of the Royal Society of London B: Biological Sciences, 363(1499), 2055-2061.
  2. MacLennan, B. J. (2003). Evolutionary neurotheology and the varieties of religious experience. Neurotheology: Brain, science, spirituality, religious experience, 317-334.
  3. Newberg, A. B. (2010). Principles of neurotheology. Ashgate Publishing, Ltd..
  4. Persinger, M. A., Corradini, P. L., Clement, A. L., Keaney, C. C., MacDonald, M. L., Meltz, L. I., … & Thompson, S. E. (2010). Neurotheology and its convergence with NeuroQuantology. NeuroQuantology, 8(4).
  5. Ratcliffe, M. (2006). Neurotheology: a science of what. See McNamara, 2006, 81-104.
  6. Winkelman, M. (2004). Shamanism as the original neurotheology. Zygon®, 39(1), 193-217.
Germán Albeleira

Germán Albeleira

Licenciatura en Psicología. Máster en Neurociencias.

VIVIR CONDICIONADO

Introducción

Los condicionamientos son un tipo de aprendizaje ya que son procesos que modifican nuestra conducta en consecuencia a sucesos. El aprendizaje es una capacidad que tienen en mayor o menor medida todos los animales. La Asociación es uno de los mecanismos principales del aprendizaje y la memoria. Como ejemplos nombramos al condicionamiento clásico y operante.


Condicionamiento clásico

El condicionamiento clásico (también conocido como “respondiente” o “pavloviano”) comprende una serie de principios de aprendizaje que surgen del trabajo que Ivan Pavlov llevó a cabo a principios del siglo XX.

Ivan Pavlov era un fisiólogo ruso que estaba investigando las secreciones salivares, gástricas y pancreáticas en perros. Implementó un aparato que permitía medir con precisión el volumen de saliva y otras secreciones emitidas por un perro, luego de observar que los perros hambrientos salivaban al ver los guardapolvos blancos de las personas que los iban a alimentar, es decir, comenzaban a salivar antes de recibir la comida, lo que llamó una “secreción psíquica” (porque esa secreción no dependía de la comida en sí misma sino como respuesta anticipada).

Pavlov hipotetizó que cuando un estímulo cualquiera predice la ocurrencia de otro estímulo que dispara una respuesta automática, aquel primer estímulo adquiriría la capacidad de disparar esa respuesta. O sea, un estímulo incondicionado (EI) genera una respuesta incondicionada (RI). Tener comida en la boca (EI) dispara naturalmente salivación (RI); si un estímulo neutro (por ejemplo, en el caso de los perros de Pavlov, ver a las personas que proporcionan la comida) predice el estímulo incondicionado en repetidas ocasiones, ese estímulo comenzará a disparar la respuesta incondicionada. Ese estímulo se llamará estímulo condicionado (EC), y la respuesta que ese estímulo dispara se llamará entonces respuesta condicionada (RC).

Pavlov experimentó entonces asociando distintos sonidos y estímulos visuales a la comida. Por ejemplo, ponía un metrónomo antes de alimentar a un perro; después de repetir esto en varias ocasiones, bastaba con que el perro escuchara el metrónomo para que empezara a salivar.

También existe lo que se denomina una respuesta condicionada contradireccional (porque va en la dirección opuesta a la RI). Por decirlo de alguna manera, el organismo “compensa” el efecto de la droga que vaya a administrarse y –ésta es la parte crucial– dicha compensación hace que el efecto de la droga que se administra sea menor. Estas respuestas contradireccionales han sido observadas en la administración de anfetaminas, atropina, clorpromazina, glucosa, histamina, litio, morfina, naloxona, entre otros.

Woods y Ramsay demostraron que es posible condicionar la secreción de insulina, tanto en animales como en seres humanos. Un estímulo que se asocia a la ingestión de comida puede provocar un aumento en la secreción de insulina, de la misma manera en que las respuestas compensatorias contradireccionales actúan en la tolerancia al consumo de drogas. Por ejemplo, si se administrara cualquier droga siguiendo una rutina, el cuerpo compensaría parcialmente el efecto de la misma. Si se modificara la rutina, el cuerpo no “sabría” el hábito instalado del consumo y no se produciría la compensación, logrando así un mayor efecto de la droga.

Aprovechando este efecto se podría mejorar la eficacia de los tratamientos para el cáncer, ayudar a tratar las alergias o reducir la necesidad de medicamentos inmunosupresores.

Pero además de investigar si es posible causar una respuesta alérgica o deprimir el sistema inmune, también se ha indagado si es factible utilizar los mismos principios para mejorar la respuesta del organismo frente a diversas enfermedades. Se observó que es posible aumentar la actividad y el conteo de células del sistema inmunológico como en el caso del linfocito Natural Killers (NK) que destruye células tumorales o infectadas, utilizando el condicionamiento clásico.

John Watson, psicólogo estadounidense del siglo XX, fundador de la corriente psicológica conocida como conductismo, intentó probar cómo los condicionamientos clásicos de Pavlov podrían aplicase a la reacción del miedo. En un controvertido experimento utilizó a un bebé de once meses, famosamente conocido como pequeño Albert, quien poseía gran estabilidad emocional. Para el experimento (temor a animales con pelo) se le presentó una rata blanca ante la cual el bebé no demostró miedo alguno. Luego se le mostró la misma rata acompañando al mismo tiempo con un fuerte sonido al cual Albert temía. Después de varios ensayos el niño empezó a sentir miedo ante la presencia de la rata y generalizó su miedo hacia otros estímulos similares como un perro, un tapado de piel, etc.


Condicionamiento operante

Fue Burrhus F. Skinner, otro psicólogo estadounidense contemporáneo, quien descubrió un segundo tipo de condicionamiento denominado: condicionamiento operante. A diferencia del condicionamiento clásico en el operante el individuo tiene que ejercer una acción.

El experimento llevado a cabo por Skinner fue el siguiente: colocó una rata blanca hambrienta (privada de alimento por 24 horas), aislada en una caja dentro de la cual se había instalado el comedero y cerca de él una palanca que podía ser accionada por el animal; si ello ocurría un dispositivo mecánico dejaba caer una bolilla de alimento al comedero.

En un comienzo, el comportamiento del animal en la caja de experimentación es más o menos caótico: explora la caja y corre de aquí para allá, sin tocar la palanca. Al cabo de un tiempo, y por casualidad, acciona la palanca y el alimento cae en el comedero. La rata ingiere la bolilla y vuelve a accionar la palanca, reiterándose los sucesos anteriores. El proceso se repite con insistencia y la rata corre sin cesar del comedero a la palanca. La característica esencial del condicionamiento operante reside en el refuerzo (alimento) que percibe la conducta operante (accionar la palanca).

La expresión “condicionamiento operante” refleja el hecho de que el animal opera, o actúa, de acuerdo con el ambiente natural o el del laboratorio, para producir un efecto. El efecto producido determinará si el animal ejecuta de nuevo una respuesta, o si continuará comportándose como antes.

El refuerzo puede ser positivo, dar un alimento o un elogio, o podría ser negativo, brindar un elemento que nos protege de algo que nos incomoda, como un paraguas que nos aísla de un estímulo molesto como podría ser la lluvia o una palanca que el animal puede accionar para cortar el paso de una corriente eléctrica. También podría ser de evitación tratando de eludir un estímulo aversivo futuro como podría ser el ponerse a estudiar para no obtener una mala nota o ponerse a trabajar para evitar una reprimenda. El refuerzo produce que el comportamiento aumente su probabilidad que suceda.

El castigo o la extinción, por el contrario, debilita el comportamiento disminuyendo la probabilidad que el comportamiento ocurra.

El psicólogo E. Thorndike descubrió una forma básica de aprendizaje asociativo que llamó aprendizaje instrumental. Utilizó unas “cajas puzzle” en las que introducía a gatos que aprendían a salir de su interior mediante la asociación de una acción (tirar del cordel), con una recompensa (obtener la comida). Los gatos aprendían a salir de la caja mediante ensayo y error. Lo llamo instrumental dado que la conducta sirve de instrumento para conseguir un fin.

Tanto el condicionamiento operante como instrumental son similares dado que en ambos el aprendizaje se produce por hechos que ocurren en consecuencia directa de la conducta del individuo.


Conclusiones

En mayor o menor medida nuestra vida está supeditada a condicionamientos codificados en nuestro cerebro. Los condicionamientos producen un aprendizaje dado que se manifiesta un comportamiento nuevo que no está codificada genéticamente. Los seres humanos aprendemos más rápido si luego de la acción nos dan un premio o un castigo. A diferencia de lo que ocurre con el resto de los animales en los humanos ese premio o castigo puede ser efectuado en un futuro.

Los estudios de los condicionamientos han sido utilizados por distintas corrientes psicológicas. Futuros estudios en esta área nos brindarán múltiples beneficios en la medicina y psicología.

Referencias bibliográficas

  1. Exton MS, Von Auer AK, Buske-Kirschbaum A, Stockhorst U, Göbel U, Schedlowski M. Pavlovian conditioning of immune function: Animal investigation and the challenge of human application. In: Behavioural Brain Research. Vol 110; 2000:129-141. Doi: 10.1016/S0166-4328(99)00191-6.
  2. van den Hout, M., & Merckelbach, H. (1991). Classical conditioning: Still going strong. Behavioural Psychotherapy, 19(01), 59-79.
  3. Watson, John B. & Rayner, Rosalie (1920). “Conditioned emotional reactions”. Journal of Experimental Psychology, 3(1), pp. 1-14.
  4. Woods, S. C., & Ramsay, D. S. (2000). Pavlovian influences over food and drug intake. Behavioural brain research, 110(1), 175-182.
Daniel Pozzi

Daniel Pozzi

Biólogo especializado en Neurociencia.

MINDFULNESS:¿QUÉ CAMBIA EN NUESTRO CEREBRO CON SU ENTRENAMIENTO?

¿Qué es el Mindfulness?

Es la capacidad de dirigir la atención conscientemente al momento presente y mantenerse en este sin juzgar lo que se está percibiendo.

El entrenamiento constante está demostrado científicamente que tiene un fuerte impacto en nuestras funciones cognitivas y emocionales y que modifica también nuestro cerebro a nivel tanto estructural como molecular.

El Mindfulness o atención plena, no consiste en cambiar las cosas o situaciones, sino en cambiar la percepción de las mismas y de esta percepción surgen nuevas oportunidades para modificar pensamientos, acciones y con ello poder influir directamente en uno mismo y en el entorno.

Como tendencia solemos dejar a los sentimientos y pensamientos actuar de forma automática, decidir inconscientemente y juzgar, siendo en muchos casos este el origen de muchos de los conflictos, realizando estas meditaciones lograremos ser más reflexivos, tomar mayor consciencia y así obtener mejores resultados.


Beneficios y cambios positivos derivados de la práctica

A mayor entrenamiento más y mejores beneficios vamos a obtener y con constancia más duraderos van a ser estos cambios. Existe una gran incidencia de los beneficios en nuestro cerebro, los más representativos son los siguientes:

Regulación de la atención

La atención plena es causada por el uso enfocado y selectivo de la atención. A través del entrenamiento en atención plena, la mente puede enfocarse más amplia y fácilmente, favorece la concentración, se terminan las tareas más rápidamente, se comenten menos errores y se ahorra energía.

La mejora y el fortalecimiento de la atención también conduce a un fortalecimiento de la memoria de trabajo y de la memoria declarativa, así como a la mejora de la capacidad de aprendizaje.

Relacionado con la atención se ha observado la activación de áreas de la corteza prefrontal y la corteza cingulada anterior y en relación a la memoria una mayor actividad del hipocampo.

Conciencia corporal

Las meditaciones de atención plena fortalecen la capacidad de percepción:

  • Interior o interocepción, se mejora la empatía e intuición, se observan cambios en la corteza somatosensorial, ínsula y corteza cingulada.
  • Exterior o exterocepción, facilita el contacto con otras personas, se encuentran implicadas las áreas de las neuronas espejo, lóbulo parietal, temporal y corteza prefrontal.

Regulación emocional

El nivel superior del sistema límbico representa un puente conector entre los componentes de la psique inconsciente y los componentes de la cognición consciente.

Este puente conector que da acceso a la conciencia se puede fortalecer a través del entrenamiento y práctica de la atención plena, lo que entre otros aspectos se traducirá en la mejoría de la autorregulación de la capacidad de gestionar las emociones, especialmente, las relacionadas con el estrés.

Se empiezan a reconocer y romper asociaciones y así poder modificar patrones de valores y comportamientos arraigados.

Otro aspecto que podemos regular es la ansiedad, ya que, se reduce la actividad de la amígdala y se incrementa la actividad del hipocampo, la conexión temporoparietal y la corteza cingulada posterior.

Autoconcepto

La imagen que tenemos de nosotros mismos es la suma de todas las percepciones de uno mismo que se complementan a través de informaciones que otros nos proporcionan, por lo que es una construcción psicológica que hace el ser humano de sí mismo.

La atención plena nos ayuda a autoconocernos y a distinguir entre la persona que soy en realidad y la que creo o espero ser.


Cambios estructurales y funcionales derivados de la práctica de mindfulness

En 2004 se realizó un trabajo con meditadores tibetanos, en cuyos EEG se mostraba una gran amplitud y una sincronización extraordinaria en el rango de la frecuencia gamma en el transcurso de la meditación [6].

Se han realizado numerosos estudios con voluntarios utilizando imágenes de resonancia magnética funcional fMRI, donde se han analizado las diferencias entre los cerebros de grupos de meditadores experimentados, grupos de principiantes y grupos control, aquellos que no meditan [8]. En los resultados se pudieron demostrar diferencias significativas entre los tres grupos:

  • Las áreas del cerebro responsables del procesamiento sensorial, la planificación, la formación de la memoria, el control de las emociones y la regulación de la atención resultaron, en función del tipo de ejercicio de meditación, significativamente más activa en los meditadores experimentados que en los principiantes.
  • Incluso se pudo medir la diferencia en la densidad de la materia gris. Los áreas activas durante la meditación de atención plena son más densas en los meditadores experimentados que en los que no meditan. Entre estas áreas se encuentran: la ínsula anterior derecha, el lóbulo temporal inferior izquierdo, el hipocampo y el córtex medial-orbitofrontal.

Estudios con registros de EEG mostraron una marcada asimetría en las dos regiones frontales del cerebro. La intensidad de la corteza anterior izquierda resultaba mayor que la de la derecha y en la corteza derecha incluso disminuía un poco.Esta asimetría en las dos mitades del cerebro se correlaciona claramente con la intensidad de la felicidad.

Efectos a nivel molecular derivados de la práctica de mindfulness

  • En meditadores se ha comprobado que hay un aumento de dopamina, relacionada con el incremento de la motivación y el seguimiento de objetivos y de serotonina implicada en funciones mentales como las emociones, la memoria, el apetito, el sueño y la regulación de la temperatura.
  • La norepinefrina, relacionada con el estrés, se encuentra significativamente reducida.
  • La concentración de melatonina, la hormona producida por la glándula pineal que regula el ritmo circadiano, aumenta y la concentración de parámetros de inflamación de cortisol se reduce.
  • Además, hay pruebas de una influencia positiva en ciertos componentes del sistema inmune.

 Ejercicios básicos

  1. Body scan-exploración corporal: aumenta la conciencia corporal y disminuye los pensamientos divergentes.
  2. Acciones para el día a día: por ejemplo beber un vaso de agua y centrarse en cada acción.
  3. Minutos de conciencia plena: observarse 3 veces al día durante 1 minuto a sí mismo y sus circunstancias en ese momento.
  4. Meditación de respiración o sentada: centrarse en la respiración, como pasa el aire a las distintas zonas del cuerpo.

Conclusiones

Son muchos los beneficios de practicar mindfulness o atención plena y está comprobado que su práctica logra cambios importantes. Viendo los resultados de todos estos estudios no cabe duda que incide positivamente en nuestro cerebro y en nuestra vida en general.

Este entrenamiento tiene el objetivo de mantener los procesos cognitivos y emocionales con mayor autocontrol y promover el bienestar, la calma y la concentración. Es por todo esto, que ya se está utilizando en muy diversos sectores como la sanidad, la educación, en la empresa y en el deporte entre otros, con resultados muy satisfactorios.

Referencias bibliográficas

  1. Bornemann B. et al.: Differential changes in self-reported aspects of interoceptive awareness through 3 months of contemplative training. Frontiers in Psychology, 2015, Vol. 5, Article 1504
  2. Esch T.: The neurobiology of meditation and mindfulness. In: Schmidt S., Walach H. (eds.): Meditation – Neuroscientific approaches and philosophical implications. Springer, 2014, pp 153-173
  3. Grossman P. et al.: Mindfulness-based stress reduction and health benefits: A meta-analysis. Journal of Psychosomatic Research, 2004, Nr. 57, pp 35-43
  4. Hölzel B.K. et al: How does mindfulness meditation work? Proposing mechanisms of action from a cencep­tual and neural perspective. Perspectives on Psychological Science, 2011, Vol. 6, pp 537-559
  5. Jung Y.H. et al.: The effects of mind-body training on stress reduction, positive affect, and plasma catecho­lamines. Neuroscience Letters, 2010, Nr. 479, pp 138-142
  6. Lutz A. et al.: Long-term meditators self-induce high-amplitude gamma synchrony during mental practice. PNAS, 2004, Nr. 101, pp 16369-16373
  7. Rüegg J.C.: Mind & Body, Wie unser Gehirn die Gesundheit beeinflusst. Schattauer, 2012
  8. Shapiro, S.L. et al.: Mechanisms of mindfulness. Journal of Clinical Psychology, 2006, Nr. 62, pp 373-386
Yesika Martínez

Yesika Martínez

Psicóloga.

LA REHABILITACIÓN Y SUS PROFESIONALES

Introducción

Es curioso, pero a día de hoy, aún hay grandes dificultades para diferenciar y conocer los profesionales que forman parte de la rehabilitación de una persona. La dificultad no la encuentran sólo los pacientes o personas ajenas a la salud, que al fin y al cabo no tienen porque saber mucho de medicina, sino que médicos, enfermeros, psicólogos,etc. en muchos casos no saben que hacen sus propios compañeros.

El concepto de Rehabilitación es muy amplio y complejo, e incluye una amplia variedad de disciplinas, y probablemente, por eso es fácil dicha confusión entre profesionales y población en general.

La Real Academia Española define “rehabilitación” como el conjunto de métodos que tiene por finalidad la recuperación de una actividad o función perdida o disminuida por traumatismo o enfermedad.

Todos los que nos dedicamos al ámbito de la rehabilitación tenemos un objetivo común: la discapacidad.

Según la OMS, la discapacidad se describe como un término que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación.

Más de mil millones de personas viven en todo el mundo con alguna forma de discapacidad; de ellas, casi 200 millones experimentan dificultades considerables en su funcionamiento. Esto supone un gran volumen de población necesitada en algún momento de su vida de un abordaje rehabilitador.


¿Quienes forman parte del equipo rehabilitador?

Pero, quienes somos los que nos dedicamos a mejorar a aquellos que presentan una discapacidad?. En dicho proceso intervienen múltiples profesionales, entre ellos, los más habituales son los que se describen a continuación:

Médicos Rehabilitadores o Medicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación.

El Ministerio de Sanidad de España los define como la especialidad médica a la que concierne el diagnóstico, evaluación, prevención y tratamiento de la incapacidad encaminados a facilitar, mantener o devolver el mayor grado de capacidad funcional e independencia posibles. El ámbito de actuación engloba a enfermos con patologías del aparato locomotor, neurológicas, infantiles y del desarrollo, vasculares y del sistema linfático, cardiorrespiratorias, del suelo pélvico, de la comunicación, etc.

Fisioterapeutas

Según la ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias se encargan de  “la prestación de los cuidados propios de su disciplina, a través de tratamientos con medios y agentes físicos, dirigidos a la recuperación y rehabilitación de personas con disfunciones o discapacidades somáticas, así como a la prevención de las mismas”.

Logopedas

Según la ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias desarrollan “las actividades de prevención, evaluación y recuperación de los trastornos de la audición, la fonación, deglución y del lenguaje, mediante técnicas terapéuticas propias de su disciplina.”

Terapeutas Ocupacionales

Según la ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias se encargan de “la aplicación de técnicas y la realización de actividades de carácter ocupacional que tiendan a potenciar o suplir funciones físicas o psíquicas disminuidas o pérdidas, y a orientar y estimular el desarrollo de tales funciones.”

Psicólogo clínico

Según se especifica en el Real Decreto 1277/2003, le corresponde la evaluación, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de los trastornos mentales, emocionales, relacionales y del comportamiento”

Neuropsicólogo

Se encarga de la evaluación, tratamiento y rehabilitación  “de los procesos cognitivos, emocionales y conductuales de la persona y potenciar su funcionamiento en su vida cotidiana”.

Enfermería

Según la ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias se encargan de la prestación de “los cuidados orientados a la promoción, mantenimiento y recuperación de la salud, así como a la prevención de enfermedades y discapacidades.”

Otros profesionales

Otros profesionales que pueden estar incluidos en el equipo: técnicos ortopédicos, trabajadores sociales, orientadores laborales, otros médicos de diferentes disciplinas como neurólogos, traumatólogos, neurocirujanos, pediatras, nutricionistas, internistas, digestivos, otorrinos y un gran etc.

La figura del médico rehabilitador

La persona que desarrolla una discapacidad, que precisa de un abordaje rehabilitador, al principio se va a encontrar perdido. No saben a quien dirigirse, el equipo que puede o debe atenderlo va a ser amplio y se va a componer de muchos profesionales, cada uno con una función, y que se complementa con la de los demás.

En este punto, el médico rehabilitador cumple una función unificadora y de equilibración en dicho proceso. Como especialista en este área de la medicina, debe ejercer no solo como médico especialista hacia esa persona, sino como guía en todo el proceso de recuperación.

Debido a la importancia de la consecuencias de la discapacidad los servicios de rehabilitación toman un papel de gran relevancia en nuestra sociedad. Existe el Plan de acción mundial de la OMS sobre discapacidad 2014-2021. En este plan se promueve mejorar la salud de todos aquellos con discapacidad y para ello se estimula a reforzar y ampliar los servicios de rehabilitación, mejorando su habilitación, tecnología auxiliar, asistencia y apoyo, así como, se promueve la rehabilitación de ámbito comunitario entre sus tres principales objetivos.


Conclusiones

Con todo ello, y a modo de resumen, la rehabilitación es un proceso complejo, en el que la información es básica para que el paciente no se sienta en tierra de nadie.

Todos los profesionales son necesarios según el momento de la enfermedad y deben trabajar con un mismo objetivo. La Universidad, el los últimos años, ha mejorado la formación en esta disciplina especialmente en lo que respecta a Medicina. Hace no tantos años, no se conocía la especialidad de Medicina Física y Rehabilitación ya que no estaba incluida en todos los planes de estudio de las Facultades de Medicina. Esto supuso que hubiera compañeros que no supieran que hacíamos, por ello nos confundían en muchos casos con otras profesiones relacionadas como Fisioterapia, Logopedia, etc. Pero esta situación está cambiando, ya no se concibe un sistema sanitario público que no incluya un servicio de rehabilitación.

La creación de verdaderos equipos multidisciplinares en los centros públicos, que aborden el proceso rehabilitador del paciente, es una realidad a día de hoy.

La atención a la discapacidad es una señal de calidad de nuestro sistema sanitario, démosle el papel que se merece dentro de la atención al paciente y trabajemos por mejorar la calidad de vida de nuestros conciudadanos.

Referencias bibliográficas

  1. ORDEN SCO/846/2008, de 14 de marzo, por la que se aprueba y publica el programa formativo de la especialidad de Medicina Física y Rehabilitación
  2. Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias. Jefatura del Estado «BOE» núm. 280, de 22 de noviembre de 2003 Referencia: BOE-A-2003-21340
  3. Real Decreto 1277/2003, de 10 de octubre, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios. Ministerio de Sanidad y Consumo «BOE» núm. 254, de 23 de octubre de 2003 Referencia: BOE-A-2003-19572
  4. http://www.who.int/topics/disabilities/es/
  5. http://www.who.int/disabilities/actionplan/es/
Paola Díaz Borrego

Paola Díaz Borrego

Médico especialista en Medicina Física y Rehabilitación en el Hospital Virgen Macarena.

EL MEJOR REGALO PARA NUESTRO CEREBRO

Introducción

Se aproximan las fechas navideñas y las prisas por tenerlo todo a punto para disfrutar estas fiestas. ¿Disfrutarlas?

Pasar tiempo en familia, visitar a familiares o pasar un buen rato con amigos que quizás haga tiempo que no veías debería de suponer, la desconexión de lo cotidiano, de las preocupaciones del día a día. El disfrute, las risas, la alegría de estos días por los reencuentros que se producen, nos deberían de permitir la relajación y por tanto alejarnos del estrés, lo que es siempre beneficioso para nuestra salud y la de nuestro cerebro.


¿Realmente en estos días que se aproximan nos suponen una relajación?

Hace semanas, que en los supermercados se exponen productos navideños, los anuncios en televisión nos recuerdan que las fechas se acercan, nos van incitando a un consumo que cada vez comienza con más semanas de antelación, que nos produce en muchos casos nerviosismo y preocupación por saber qué planes hacer en esos días, qué regalar, y crean un estado de ansiedad generalizada en la sociedad, donde organizar fechas de comidas con compañeros, amigos y familiares y compras navideñas se vuelve el principal objetivo olvidándonos de lo verdaderamente importante: disfrutar.

Disfrutar de tus amigos, de tu familia, sí, pero de una manera más calmada. No importa si has comprado ese perfume o ese aparato de electrónica que pensabas regalar, no importa si en tu mesa hay cigalas o pavo para cenar.

Pasa tiempo con tu familia y amigos, pero tiempo de calidad, con conversaciones enriquecidas, reencontrándoos de verdad.

Proponte unas navidades diferentes

Proponte unas navidades diferentes, aléjate de las prisas y el estrés, reencuéntrate contigo mismo y regálate tiempo para ti y los tuyos.

Aleja las prisas y el estrés

  • Reencuéntrate con los amigos y familiares que te hacían sentir bien su conversación, su compañía, los que te hacían reír y que quizás durante el año no tienes tiempo de disfrutar.
  • Pon una comida o una cena navideña como excusa, si lo deseas, para fomentar el ingenio y dejar volar la imaginación. En vez de llevar unas cigalas a la mesa, lleva tu mejor predisposición a una conversación asertiva y enriquecedora. En vez de llevar turrones y mazapanes de postre, lleva un karaoke o juegos de mesa para motivar risas dispares y fomentar el ingenio.
  • Pon la cena como excusa, para poner las mentes a trabajar. Pon una norma para la cena de navidad: “Solo de elaboración propia” y déjate sorprender por todos los comensales, ponles en la tesitura de tener que fomentar su capacidad de organización, no para ver cómo se pelean en una gran superficie por el regalo estrella de la navidad, sino para ver cómo se planifican en el proceso de cocinar un plato y rétalos a que se “estrujen las neuronas” y fomenten su creatividad.

Reencuéntrate contigo mismo

Aprovecha estos días para revisar tu plan de vida. Ahora que se acaba un año y comienza otro, proponerse nuevos propósitos parece una moda, pero no hagas que sea sólo eso. Revisa tu estado emocional, tus relaciones sociales, tu vida personal y laboral y… ¡a por ello!

Proponte nuevas metas alcanzables que te conduzcan a tus objetivos. Ponle fecha, adjúntale un recurso (cómo lo vas a llevar a cabo, cuándo, quién te va ayudar, etc.) así será más fácil alcanzarlo.


Regálate tiempo para ti y los tuyos

En estos días de festividades que se aproximan se suele tener algo más de tiempo libre, algunos días de descanso, al menos los días marcados como festivos en el calendario sino somos afortunados en tener días de vacaciones.¡Aprovéchalos!. Aprovéchalos para hacer aquellas cosas que llevas meses queriendo hacer y que te hacen disfrutar:

  • Aléjate de las tecnologías: Te bajarán los niveles de ansiedad.
  • Lee ese libro que tienes pendiente, asiste a un concierto de música en el auditorio de tu ciudad, ve a una obra de teatro, al cine, sal y haz rutas de senderismo, una excursión en bici, juega un partido de baloncesto, da un paseo relajante por la ciudad y observa su belleza, viaja a algún pueblecito cercano y disfrutar de su encanto, mejorará tu memoria.
  • Pasar tiempo a solas mejorará tu autoconocimiento.

Son tantas las posibilidades de las que disponemos para poder disfrutar de una forma diferente de las fiestas navideñas.

¡Disfruta!

Conclusiones

El cerebro es el órgano más complejo y potente, pero, al igual que los músculos, se beneficia del resto. Una investigación conducida en la UCLA demostró que los tiempos libres para desengancharse de las obligaciones, sentarse en silencio y reposar la mente favorecen los pliegues de la corteza y aumentan nuestra capacidad de procesar información.

Pon las fiestas como excusa para regalar a nuestros seres queridos, un regalo a nosotros mismos y el mejor regalo a nuestro cerebro: alejarnos del estrés, las preocupaciones, la ansiedad, y permitirle, relajarse y desarrollar sus habilidades cognitivas como la comunicación, la creatividad, las habilidades motrices, fomentando el cultivo de las Inteligencias Múltiples propuestas por Howard Gardner y el desarrollo de la inteligencia emocional.

No aproveches tu tiempo libre para ser un esclavo de la publicidad, los centros comerciales y las grandes superficies. ¡Hazte el mejor regalo! ¡Hazles el mejor regalo! Regálate paz y tranquilidad de verdad.

Referencias bibliográficas

  1. Buendía Vidal, J. ( 1998) Familia y psicología de la salud. Madrid. Edit. Pirámide.
  2. Lazarus, R. (1986) Estrés y procesos cognitivos. Madrid. Edit. Martínez Roca
  3. Lazarus, R. (2000) Estrés y emoción: manejo e implicaciones en nuestra salud .Bilbao.
Mª Isabel Palomares

Mª Isabel Palomares

Psicopedagoga.

JUGUETES: CÓMO ELEGIR EL MÁS ADECUADO PARA POTENCIAR EL CEREBRO DEL NIÑO

Introducción

Ahora que se acercan las fiestas navideñas muchas familias se encuentran inmersas en un proceso de selección de los regalos para pedirles a Santa Clauss o a los Reyes Magos, tema que no es baladí, pues en muchos casos los regalos y juguetes que traigan promoverán la manera en que nuestros hijos inviertan su tiempo libre, marcarán las relaciones con sus amigos y familiares e influenciarán, por tanto, en su educación y por su puesto en el desarrollo de su cerebro.

El juego, hoy en día, es considerado una actividad indispensable y además muy valiosa para la maduración del individuo, pues supone una forma de aprendizaje tanto de valores, como de conductas y habilidades. Además, de constituir un vehículo fundamental para el desarrollo global de los niños en todas sus facetas: física, psíquica, social, emocional e intelectual. 


Niveles

  • Intelectual: implica explorar y descubrir la realidad, inventar situaciones a las que dar solución, memorizar reglas y desarrollar la atención.
  • Físico: El movimiento que conlleva el juego favorece el conocimiento del propio esquema corporal, el desarrollo muscular, la coordinación y el equilibrio, el desarrollo de los sentidos, las destrezas manuales y la agilidad corporal.
  • Social: Mediante el juego empiezan a acercarse a los demás. Los juegos reglados promueven la cooperación y los juegos dramatizados permiten asumir pautas y hábitos de comportamiento sociales.
  • Afectivo: El juego proporciona la posibilidad de liberar tensiones, de exteriorizar deseos y sentimientos.
  • Moral: Las normas y el contacto con los demás desarrollan sentimientos éticos como la sinceridad, la justicia y/o el compañerismo.

Criterios pedagógicos y psicologicos para la elección del juguete

Vemos por tanto, que la elección de dichos regalos es bastante importante y no es una cuestión para dejarla sólo en criterios económicos y en los gustos de ellos mismos. Deberemos intentar ajustarnos, además ,a criterios de carácter psicológico y pedagógico, para que los regalos que reciban además de adaptarse económicamente y divertirles aporten múltiples beneficios a su cerebro y a su desarrollo global.

Criterios pedagógicos

  • La edad cronológica del niño.
  • La edad madurativa del mismo. Esta puede variar con respecto a la edad cronológica sobre todo en niños que presentan retrasos madurativos o deficiencias más severas.
  • Estilos de aprendizaje. Conocer el estilo de aprendizaje de nuestros hijos nos permitirá escoger juguetes que fomenten dicho aprendizaje o estimulen las carencias en otros. Estos estilos de aprendizaje pueden ser: visual, musical, verbal, cinestésico ó físico, lógico-matemático, social ó individual. Observando qué tipo de actividades prefiere podremos tener una aproximación a conocer su estilo de aprendizaje.
  • Desarrollen la imaginación.
  • Desarrollen el pensamiento.

Criterios psicológicos

  • Permitan la participación y la relación con otros niños.
  • Estimulen la expresión de sentimientos.
  • Permitan tomar iniciativas espontáneas.
  • Desarrollen capacidades de cooperación.
  • Permitan experiencias positivas, de igualdad y respeto a los demás.
  • Tengan en cuenta la personalidad, carácter, gustos y aficiones del niño.

Conocer el momento psicoevolutivo del desarrollo

Conocer el momento psicoevolutivo de desarrollo de los niños y sus características nos ayudarán en la selección de los juguetes.

Primeros meses

Durante los primeros meses de vida (0 a 6 meses), es importante proporcionar a los bebés una estimulación sensorial que le permita ir descubriendo su cuerpo y elementos de su entorno como las formas y colores.

Desde los 6 meses a los 2 años, los bebés ya gatean y comienzan a dar sus primeros paso. Los juguetes que les ayuden a este fin así como los juegos que les permitan explorar su entorno de forma creativa serán un acierto.

De 3 a 5 años

Durante la etapa de 3 a 5 años, los niños ya tienen un cierto control del lenguaje y comienzan a jugar con él así como a reconocer sonidos del entorno y a imitarlos. Además de potenciar juegos de dramatización y musicalidad, también podemos proporcionarles juguetes que fomenten el desarrollo de su psicomotricidad.

De 6 a 9 años

En los primeros años de la escolaridad, de 6 a 9 años, los niños han adquirido mayor fuerza corporal por lo que todos los juguetes que les permitan desarrollar el movimiento les ayudará a liberar su tensión. Además, han adquirido más conocimientos sobre el entorno que les rodea y sobre el manejo del lenguaje, aún así, aún se encuentran en una etapa donde abunde la fantasía, por tanto los juguetes que favorezcan la capacidad creadora, la destreza y la imaginación, así como aquellos en los que hay que cumplir unas reglas serán los que más les diviertan.

A partir de 9 años

A partir de los 9 años, son muy importantes los juegos que les permitan ejercer el rol propio de los adultos en actividades de investigaciones, oficios, músicos, etc. por lo que los juguetes de contrucciones, microscopios, telescopios,instrumentos musicales, modelismos, coleccionismo, etc. pueden además de divertirles iniciarles en una aficción que dure toda la vida. Durante esta etapa, además, tienen gran importancia los juegos de equipo ya sean deportivos o de ingenio ó estrategia.

Adolescencia

Finalmente, durante la adolescencia, desaparece la necesidad de jugar. Se imponen los gustos por los artículos tecnológicos y los marcados por las modas, por lo que es el momento de estimular aficciones y actividades de ocio que hayan adquirido durante la infancia para que se incrementen y no se pierdan e incluso fomentar y ayudarles a buscar otras nuevas, momento además de buscar su propia identidad. 


Los juguetes como herramientas para desarrollar las funciones ejecutivas

Con la elección de los juguetes que pidan estas Navidades, y por tanto, con el tipo de juego que se va a desarrollar con dicho juguete también podemos colaborar al desarrollo del cerebro de los niños, concretamente a la corteza prefrontal, región cerebral que nos distingue como humanos pues es la sede de las llamadas funciones ejecutivas, las cuáles son fundamentales en el desarrollo de las personas. Éstas son mejorables, por lo que conociéndolas podemos ejercitarlas, también desde el juego.

Componentes básicos funciones ejecutivas

  1. Control de impulsos: Ayuda a los niños a pensar antes de actuar. Los niños con débil control de impulsos pueden realizar actos o conductas que puedan incluso implicar riesgos, además les permiten mantener la atención en la tarea. Cuando un niño tiene que esperar su turno para participar en un juego, o intenta caminar por una línea marcada son actividades en las que está poniendo a prueba su control inhibitorio.
  2. Memoria de trabajo: Esta memoria ayuda a mantener la información que es necesaria en tareas cognitivas complejas como son razonar o aprender. Cuando contamos historias o canciones a los niños, enriquecen su vocabulario, pero además cuando ellos narran esas historias o cantan esas canciones o intentan recordar los gestos que iban asociados a una letra o el movimiento de un juego están trabajando la memoria de trabajo.
  3. Pensamiento flexible: Permite a los niños adaptarse a lo inesperado. Los niños con pensamiento rígido no se adaptan a los cambios y podrían, por tanto, sufrir frustración cuando se le pida pensar en algo desde una perspectiva diferente. Cuando el niño tiene que llevar una cometa, participar en un juego de estrategia o en algún deporte tendrá que resolver diferentes situaciones en un periodo de tiempo muy corto, además de tener que poner a prueba su creatividad.

El juego, tras como se ha recogido por numerosos pedagogos, es una actividad en sí misma, que contribuye al desarrollo integral del niño, la cual es intrínseca al mismo y le proporciona placer y disfrute.

El juego, es un reflejo de la sociedad

El niño juega a partir de los roles que ve en su entorno. Si los niños ven en su entorno igualdad de género también ellos jugarán en igualdad.

Los juguetes y juegos tienen el poder de desarrollar valores en los niños. Si deseamos una sociedad igualitaria, debemos de proporcionar juguetes no sexistas.

Los juguetes y juegos que proporcionemos tienen la capacidad de desarrollar habilidades y capacidades mentales. Tienen la capacidad de moldear desde pequeños el cerebro de los niños. Por tanto, si queremos adultos que tengan pensamiento crítico, que sean resolutivos, críticos, creativos, etc. fomentémoslo desde pequeños con la elección de los juguetes. Juguetes que desarrollan las habilidades sociales, el desarrollo del lenguaje, el desarrollo psicomotor, desarrollo de la creatividad, el autocontrol, etc.

En el siglo XXI , el modelo de éxito viene de la mano de la creatividad, el emprendimiento, la innovación, y la capacidad de reinventarse continuamente, para depender, no depender de los demás, sino, de los propios recursos y habilidades, en un entorno complejo, diverso y cambiante. 


Conclusiones

Teniendo en cuenta tanto la importancia de la creatividad, la inteligencia emocional y el papel de la curiosidad, así como los criterios pedagógicos, psicológicos, el conocimiento de las características psicoevolutivas de cada etapa de la infancia, así como los juegos que contribuyen al desarrollo de los elementos de las funciones ejecutivas, disponemos de bases más que suficientes para poder hacer una selección de los encargos a Santa Claus o a los Reyes Magos más acertada.

Los medios de comunicación con el bombardeo de anuncios, no sólo publicitan a los adultos, sino que lo hacen de forma indirecta sobre los menores, intentándoles convencer de que deseen aquellos juguetes, que en muchos casos son temporales, que conllevarán el crearles nuevas necesidades de consumo, que verdaderamente no son necesarias, o que incluso no contribuyen a su desarrollo pscioevolutivo, social, emocional ni físico, sino que más bien hacen todo lo contrario y favorecen la perdida de habilidades lingüísticas, psicomotrices, sociales y creativas, que sean los que deseen.

Debemos de ser los adultos los que les orientemos en sus peticiones,pues hoy en día existen en el mercado gran cantidad de juguetes lúdicos, que además contribuyen al desarrollo de las capacidades de los niños. Sin olvidar que el mejor regalo para los niños siempre será pasar tiempo con sus amigos, familiares y padres; tiempo de calidad que propicie situaciones y juegos de fomento del lenguaje, la curiosidad y la creatividad.

Hemos de preocuparnos por el bienestar emocional, social y físico de los niños si queremos que sean capaces de resolver problemas, ejercitar el autocontrol o utilizar de forma adecuada cualquier función ejecutiva”. Adele Diamond

Referencias bibliográficas

  1. Baggetta P., Alexander P. A. (2016): “Conceptualization and Operationalization of Executive Function”. Mind, Brain, and Education 10 (1), 10-33.
  2. Best J. R. et al. (2011): “Relations between executive function and academic achievement from ages 5 to 17 in a large, representative national simple”. Learning and Individual Differences 21, 327-336
  3. Diamond A. (2013): “Executive functions”. The Annual Review of Psychology 64, 135-168.
  4. Gallets M. P. (2005): “Storytelling and story reading: a comparison of effects on children’s memory and story comprehension”. Electronic Theses and Dissertations. Paper 1023.
  5. Rodríguez , N. (2016). “Neuroeducación para padres”. Ediciones B. Barcelona
Mª Isabel Palomares

Mª Isabel Palomares

Psicopedagoga.

¿EXISTE RELACIÓN ENTRE LA PRÁCTICA DE MINDFULNESS Y LOS CAMBIOS CEREBRALES?

Introducción

En los últimos años ha aumentado el interés sobre las prácticas meditativas, tanto a nivel social, psicológico y científico. Entre las múltiples prácticas meditativas, la práctica de mindfulness parece ser la que ha recibido más atención.

Si nos paramos a pensarlo, todos nosotros hemos realizado la práctica mindfulness en más de una ocasión, aunque sea sin darnos cuenta. En las ocasiones que somos conscientes de lo que estamos haciendo, pensando o sintiendo, estamos practicando mindfulness. Pero, ¿qué es mindfulness en realidad? 


¿Qué el mindfulness?

Jon Kabat-Zinn, uno de los padres del uso clínico de mindfulness en Occidente, plantea que mindfulness es simplemente “parar y estar presente, eso es todo” [8]. Desde un punto de vista científico se puede definir como un estado en el que la persona es capaz de mantener su atención centrada en un objeto durante un periodo de tiempo teóricamente ilimitado [10].

Componentes del mindfulness.

El mindfulness tendría dos componentes [1]. Uno consistiría en prestar atención a la experiencia inmediata (característica fundamental de mindfulness) reconociendo los acontecimientos corporales, sensoriales y mentales. El segundo componente consistiría en vivir las experiencias presentes con curiosidad, apertura y aceptación.

¿Cómo practicar mindfulness?

La técnica más usada, al menos al principio, consiste en centrar la atención en la respiración, y cuando la mente se aparta de ese foco atencional, se vuelve a redirigir suavemente a ésta.

¿Qué relación existe entre el mindfulness y la salud?

Un aspecto importante es que la práctica de mindfulness se ha relacionado con varios indicadores de salud, como por ejemplo menores niveles de afecto negativo y otros síntomas psicopatológicos, mayor vitalidad o un mayor equilibrio del sistema nervioso autónomo.Este hecho ha puesto de manifiesto la posible utilidad del mindfulness en el tratamiento de diferentes trastornos.

Atención, concentración y conciencia de las experiencia

Así mismo, a través de la práctica mindfulness se pueden cultivar la atención y la concentración, lo cual puede ser muy beneficioso para diferentes terapias psicológicas cognitivas.

De hecho, ya existen diferentes técnicas terapéuticas en el que las prácticas meditativas destacan, como por ejemplo, la reducción del estrés basada en mindfulness, la terapia cognitiva basada en mindfulness, la terapia de aceptación y compromiso y la terapia conductual dialéctica [11].

Otros mecanismos subyacentes a los efectos positivos del mindfulness, además del ya comentado control sobre la atención, serían una mayor conciencia de las experiencias internas y externas y una menor reactividad a las mismas, por lo que se consigue una mejor regulación emocional y una mayor flexibilidad psicológica. 


¿Qué cambios cerebrales se observa tras la práctica de mindfulness?

Dados los beneficios comentados, desde la Neurociencia se ha querido dar respuesta a la pregunta sobre qué cambios cerebrales los acompañan, tanto a nivel anatómico como funcional.

De este modo, los numerosos estudios realizados en los últimos años han coincidido en que la práctica de mindfulness se relaciona con cambios en tres estructuras básicas: la corteza cingulada anterior (ACC), la ínsula (INS) y la corteza prefrontal.

Atención

Centrémonos, en primer lugar, en la relación entre la meditación mindfulnes, la atención y la ACC. Uno de los primeros estudios que analizó dicha relación fue el realizado por Lazar y colaboradores (2000).

Al estudiar, mediante resonancia magnética funcional (fMRI), como era la actividad cerebral de meditadores de larga duración cuando centraban la atención en construir nombres de animales, los autores encontraron cambios en la activación en diferentes áreas, entre ellas la ACC [9].

Corteza prefrontal

Desde ese momento serían varios los trabajos en los que la ACC destacaría cómo área de interés en la meditación. Un ejemplo es el es trabajo de Hölzel y colaboradores (2007), en el que compararon la actividad cerebral de meditadores expertos y sujetos sanos en dos condiciones: prestar atención a la respiración y realizar operaciones aritméticas mentalmente.

Al comparar dichas condiciones, pudieron observar que durante la condición de atención a la respiración, los meditadores expertos mostraban una mayor activación en la ACC rostral y la PFC dorsomedial [7].

De este modo, podríamos pensar que a mayor nivel de entrenamiento mindfulness y por tanto, mayor entrenamiento atencional, mayor actividad en ACC.

Menor activación ACC

Sin embargo, Brefczynski – Lewis y colaboradores (2007) compararon meditadores de larga y media duración y observaron que los meditadores de larga duración exhibían una menor activación en ACC que los de media duración [2]. Así, llegados a cierto punto de experiencia, puede que el esfuerzo para prestar atención sea menor, por lo que la actividad en ACC disminuya.

Por otra parte, también se han observado cambios en la estructura de la ACC por la práctica meditativa, incluso con prácticas relativamente breves. Tras ocho semanas de práctica diaria ya se observaron cambios en diferentes estructuras entre las que se encontraba la ACC posterior [6].

Conciencia corporal e ínsula

Por lo que se refiere a la relación entre la meditación, la conciencia corporal y la ínsula, uno de los estudios más destacados es el realizado por Farb y colaboradores (2007). En éste, compararon la actividad cerebral de sujetos sin experiencia previa con sujetos que habían realizado un curso de mindfulness de ocho semanas.

Los resultados indicaron que los sujetos que habían recibido el curso mostraron un aumento de la actividad en la INS y la corteza somatosensorial secundaria [4]. Por otro lado, diversos estudios han reflejado un mayor grosor cortical [9] y mayor densidad [7] de materia gris en la ínsula en meditadores de larga duración.

Corteza prefrontal y amigdala

Si nos fijamos en la PFC, entra en juego la relación entre la meditación y la regulación de las emociones. De hecho, existen diversos estudios sobre el papel del PFC y la regulación de las emociones.

Por ejemplo, Creswell y colaboradores (2007) encontraron una reducción de la conectividad funcional entre la PFC y la amígdala en meditadores que realizaban una tarea de reconocimiento de caras, al compararlos con sujetos que no practicaban meditación [3].

Puede que este resultado se pueda relacionar con el hecho de que las personas que practican meditación mantengan cierto grado de distanciamiento de la experiencia emocional, considerando los estados emocionales como “objetos” de atención, y no como realidades.

Otros autores han obtenido resultados similares [4,7], sin embargo, Goldin y colaboradores (2010), consideraron la amígdala como centro principal de la regulación de las emociones y observaron una reducción de la dicha estructura tras un entrenamiento en reducción de la ansiedad mediante técnicas de meditación [5]. 


Conclusiones

En resumen, la práctica de mindfulness, prestar atención al momento presente y sin juzgarlo, se acompaña de múltiples beneficios psicológicos y para la salud. Dichos beneficios se relacionan con cambios en la actividad y la estructura cerebral, especialmente en la corteza cingulada anterior (mejora del control atencional), la ínsula (mejora de la conciencia coorporal) y la corteza prefrontal (mejora en la regulación emocional).

Referencias bibliográficas

  1. Bishop, S. R., Lau, M., Shapiro, S., Carlson, L., Anderson, N. D., Carmody, J., Segal, Z. V.,Abbey, S., Speca, M., Velting, D., & Devins, G. (2004). Mindfulness: A Proposed Operational Definition. Clinical Psychology: Science and Practice, 11: 230-241.
  2. Brefczynski-Lewis, J.A., Lutz, A., Schaefer, H.S., Levinson, D.B., & Davidson, R.J. (2007) Neural correlates of attentional expertise in long-term meditation practitioners. Proceedings of National Academy of Science of the United States of America, 3; 104(27): 11483-8.
  3. Creswell, J.D., Way, B.M., Eisenberger, N.I., & Lieberman, M-D. (2007) Neural correlates of dispositional mindfulness during affect labeling. Psychosomatic Medicine, 69(6): 560-5
  4. Farb, N., Segal, Z. V., Mayberg, H., Bean, J., Mckeon, D., Fatima, Z. & Anderson, A. (2007) Attending to the present: mindfulness meditation reveals distinct neural modes of self-reference. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 2(4): 313-322.
  5. Goldin, P. R., & Gross, J. J. (2010). Effects of mindfulness-based stress reduction (MBSR) onemotion regulation in social anxiety disorder. Emotion, 10(1): 83-91.
  6. Hölzel, B. K., Lazar, S. W., Gard, T., Schuman-Olivier, Z., Vago, D. R., & Ott, U. (2011). How Does Mindfulness Meditation Work? Proposing Mechanisms of Action From a Conceptual and Neural Perspective. Perspectives on Psychological Science, 6(6): 537-559.
  7. Hölzel, B. K., Ott, U., Hempel, H., Hackl, A., Wolf, K., Stark, R., & Vaitl, D. (2007) Differential engagement of anterior cingulate and adjacent medial frontal cortex in adept meditators and non-meditators. Neuroscience letters, 421(1): 16-21.
  8. Kabat-Zinn, J. (2005): Full catastrophe living: Using the wisdom of your body and mind to facestress, pain, and illness, Nueva York, NY, US, Delta Trade Paperback/Bantam Dell.
  9. Lazar, S. W., Bush, G., Gollub, R. L., Fricchione, G. L., Khalsa, G., & Benson, H. (2000). Functional brain mapping of the relaxation response and meditation. NeuroReport, 11(7): 1581-1585.
  10. Lutz, A., Dunne, J. D., & Davidson, R. J. (2007). Meditation and the Neuroscience of Consciousness: An Introduction. En: Zelazo, P., Moscovitsch, M., & Thompson, E. The Cambridge Handbook of Consciousness. Cambridge University Press. Cambridge, New York.
  11. Simón, V. M. (2006). Mindfulness y Neurobiología. Revista de Psicoterapia, 5-30.
Xisca Rosselló Muntaner

Xisca Rosselló Muntaner

Psicóloga General Sanitaria. Doctorada en Neurociencia.