¿QUÉ ES LA NEUROTEOLOGÍA?

Introducción

En relación con las capacidades cognitivas humanas, sin lugar a dudas una de las más destacadas es la capacidad de abstracción relacionada con el sentimiento religioso, esa conexión con ese hipotético mundo que trasciende el entendimiento humano.

Esa tendencia compartida por los diferentes grupos humanos alrededor del globo terráqueo les ha llevado a crear las diferentes religiones que existen. No obstante, se ha observado recientemente que primates como los chimpancés empiezan a tener ideas relacionadas con la trascendencia vital y comienzan a elaborar ritos funerarios en los que entierran a congéneres ya fallecidos, dándoles una sepultura que puede evocar hasta cierto punto a los rituales y los monumentos funerarios antepasados del ser humano [1].

No cabe duda pues de que hace falta un cerebro lo suficientemente desarrollado para poder elaborar esos pensamientos relacionados con una trascendencia hacia un mundo que no se corresponde con el que nos muestra el mundo real.


¿Qué representa pues la disciplina conocida como Neuroteología?

La Neuroteología es una disciplina encuadrada dentro del estudio de las neurociencias que se encarga de estudiar desde el punto de vista del sistema nervioso el fenómeno de las experiencias religiosas en las personas, ver qué áreas cerebrales presentan mayor actividad durante dicha experiencia y cómo funcionan. Durante las experiencias religiosas, los cuerpos de las personas que los experimentan unos cambios fisiológicos notables que pueden ser registrados y estudiados para análisis posteriores [3].

¿Qué hay que tener claro para abordar la Neuroteología desde una perspectiva neuroanatómica?

Principalmente que debido a su complejo carácter imaginativo y abstracto es necesario que haya un soporte (en este caso, una neocorteza lo suficientemente evolucionada) adecuado para poder elaborar todas esas ideas y pensamientos que finalmente llevan a la persona a experimentar esos sentimientos de carácter religioso.

Es por ello que organismos con un cerebro poco evolucionado difícilmente puedan presentar patrones de conducta relacionados con sentimientos o vinculaciones de carácter místico o religioso. De los lóbulos cerebrales que posee el cerebro humano, el más relacionado con el pensamiento trascendente y las ideas de un mundo que se ubica más allá de nuestro entendimiento y del mundo físico en el que vivimos es el frontal.

Se ve que, concretamente, la parte ventromedial del lóbulo frontal está involucrada en los procesos de consciencia e inconsciencia a través de otras redes que conectan con otras estructuras neuronales. Debido a que las experiencias religiosas se vinculan con una actividad que oscila entre una actividad consciente del individuo y un proceso inconsciente.

El lóbulo parietal, relacionado con el procesamiento de las sensaciones que nos llega de las distintas percepciones desde las distintas modalidades sensoriales también tiene su participación importante en la experiencia religiosa puesto que en el susodicho se configuran las diferentes sensaciones que la persona experimenta y que luego interpreta dentro de su marco religioso correspondiente [4].


¿Cómo es el funcionamiento corporal?

El funcionamiento general del cuerpo de la persona que está experimentando un trance religioso posee estas características:

Aunque puede parecer una cuestión puramente emocional puesto que están implicadas conductas relacionadas con convulsiones, llantos y otras reacciones aparentemente viscerales, en realidad se necesitan estructuras cerebrales más complejas.

Estudio de Ramachandran y colaboradores

En un estudio de Ramachandran y colaboradores (1998) se han analizado las reacciones de las personas ante estímulos que podrían causar en la persona algún tipo de respuesta conductual; concretamente, con un sujeto empleo carátulas de películas con un actor con el que dicho paciente estaba obsesionado.

La principal deducción extraída de este tipo de estudios es que se aprecia que el componente religioso está fuertemente influenciado por la cultura, que los iconos religiosos tienen su propio componente desencadenador y que áreas de asociación corticales, junto con estructuras involucradas en la emoción actúan conjuntamente durante la experiencia religiosa. Estas manifestaciones se dan en general en cualquier persona al margen de la religión que practique [5].

Dada la experiencia que tenemos del mundo, se sabe que no todas las religiones ni todas las creencias tienen el mismo grado de complejidad. Las tres grandes religiones monoteístas han desarrollado a lo largo de su existencia importantes estudios teológicos en los que establecen dogmas relacionados con sus correspondientes textos sagrados y las enseñanzas que éstos poseen.

Sin embargo, en religiones más primitivas o tribales, al no haber desarrollo intelectual y teológico de los preceptos básicos y/o de los textos sagrados de dichas religiones, el sentimiento está más vinculado a los sacerdotes de esos cultos primitivos, empleando con ello rituales animistas variados con los que consiguen entrar en una especie de conexión con las divinidades (una especie de trance).

Estos sacerdotes tienen, concretamente, el nombre de chamanes, y su práctica de estos rituales recibe el nombre de chamanismo. En bastantes estudios se entiende el chamanismo como la verdadera esencial de la Neuroteología.

¿Qué ocurre durante estos rituales chamanistas?

La actividad cerebral presenta una serie de peculiaridades concretas al margen de las generalidades vistas en el párrafo anterior: A pesar de las diferencias que puedan existir derivadas de los factores culturales, en lo concerniente a prácticas primitivas y chamanistas se aprecia que existen una especie de similitudes derivadas de unas concepciones innatas integradas en sociedades nómadas de carácter recolector y cazador.

Sus estilos de vida, y su forma de afrontar diversos acontecimientos (nacimientos, caza, rituales de paso de una fase de vida a otra…) hacen que estructuras corticales tales como el sistema límbico y otras estructuras primitivas del cerebro descarguen en el lóbulo frontal una onda lenta (theta) produciendo esos periodos que oscilan entra la consciencia y la inconsciencia [6].


Conclusiones

Para finalizar, tras haber conceptualizado la disciplina conocida como Neuroteología y tras haber ofrecido una visión antropológica y neuroanatómica de lo que supone el fenómeno religioso en el sistema nervioso, es menester mencionar junto a este concepto de la religión la noción de arquetipo.

La noción de arquetipo hace referencia a una idea referente básica sobre una realidad. Todas las religiones y creencias del mundo comparten, con matices, ideas similares: El bien y el mal, la génesis del mundo.

Estas ideas fueron desarrolladas por el psicoanalista sueco Carl Gustav Jung, el cual estableció las ideas de los arquetipos como algo que es común a todas las civilizaciones y culturas del mundo y que dependiendo de qué cultura se estudie se verá su interpretación de esa idea [2].

Referencias bibliográficas

  1. Bloch, M. (2008). Why religion is nothing special but is central. Philosophical Transactions of the Royal Society of London B: Biological Sciences, 363(1499), 2055-2061.
  2. MacLennan, B. J. (2003). Evolutionary neurotheology and the varieties of religious experience. Neurotheology: Brain, science, spirituality, religious experience, 317-334.
  3. Newberg, A. B. (2010). Principles of neurotheology. Ashgate Publishing, Ltd..
  4. Persinger, M. A., Corradini, P. L., Clement, A. L., Keaney, C. C., MacDonald, M. L., Meltz, L. I., … & Thompson, S. E. (2010). Neurotheology and its convergence with NeuroQuantology. NeuroQuantology, 8(4).
  5. Ratcliffe, M. (2006). Neurotheology: a science of what. See McNamara, 2006, 81-104.
  6. Winkelman, M. (2004). Shamanism as the original neurotheology. Zygon®, 39(1), 193-217.
Germán Albeleira

Germán Albeleira

Licenciatura en Psicología. Máster en Neurociencias.

VIVIR CONDICIONADO

Introducción

Los condicionamientos son un tipo de aprendizaje ya que son procesos que modifican nuestra conducta en consecuencia a sucesos. El aprendizaje es una capacidad que tienen en mayor o menor medida todos los animales. La Asociación es uno de los mecanismos principales del aprendizaje y la memoria. Como ejemplos nombramos al condicionamiento clásico y operante.


Condicionamiento clásico

El condicionamiento clásico (también conocido como “respondiente” o “pavloviano”) comprende una serie de principios de aprendizaje que surgen del trabajo que Ivan Pavlov llevó a cabo a principios del siglo XX.

Ivan Pavlov era un fisiólogo ruso que estaba investigando las secreciones salivares, gástricas y pancreáticas en perros. Implementó un aparato que permitía medir con precisión el volumen de saliva y otras secreciones emitidas por un perro, luego de observar que los perros hambrientos salivaban al ver los guardapolvos blancos de las personas que los iban a alimentar, es decir, comenzaban a salivar antes de recibir la comida, lo que llamó una “secreción psíquica” (porque esa secreción no dependía de la comida en sí misma sino como respuesta anticipada).

Pavlov hipotetizó que cuando un estímulo cualquiera predice la ocurrencia de otro estímulo que dispara una respuesta automática, aquel primer estímulo adquiriría la capacidad de disparar esa respuesta. O sea, un estímulo incondicionado (EI) genera una respuesta incondicionada (RI). Tener comida en la boca (EI) dispara naturalmente salivación (RI); si un estímulo neutro (por ejemplo, en el caso de los perros de Pavlov, ver a las personas que proporcionan la comida) predice el estímulo incondicionado en repetidas ocasiones, ese estímulo comenzará a disparar la respuesta incondicionada. Ese estímulo se llamará estímulo condicionado (EC), y la respuesta que ese estímulo dispara se llamará entonces respuesta condicionada (RC).

Pavlov experimentó entonces asociando distintos sonidos y estímulos visuales a la comida. Por ejemplo, ponía un metrónomo antes de alimentar a un perro; después de repetir esto en varias ocasiones, bastaba con que el perro escuchara el metrónomo para que empezara a salivar.

También existe lo que se denomina una respuesta condicionada contradireccional (porque va en la dirección opuesta a la RI). Por decirlo de alguna manera, el organismo “compensa” el efecto de la droga que vaya a administrarse y –ésta es la parte crucial– dicha compensación hace que el efecto de la droga que se administra sea menor. Estas respuestas contradireccionales han sido observadas en la administración de anfetaminas, atropina, clorpromazina, glucosa, histamina, litio, morfina, naloxona, entre otros.

Woods y Ramsay demostraron que es posible condicionar la secreción de insulina, tanto en animales como en seres humanos. Un estímulo que se asocia a la ingestión de comida puede provocar un aumento en la secreción de insulina, de la misma manera en que las respuestas compensatorias contradireccionales actúan en la tolerancia al consumo de drogas. Por ejemplo, si se administrara cualquier droga siguiendo una rutina, el cuerpo compensaría parcialmente el efecto de la misma. Si se modificara la rutina, el cuerpo no “sabría” el hábito instalado del consumo y no se produciría la compensación, logrando así un mayor efecto de la droga.

Aprovechando este efecto se podría mejorar la eficacia de los tratamientos para el cáncer, ayudar a tratar las alergias o reducir la necesidad de medicamentos inmunosupresores.

Pero además de investigar si es posible causar una respuesta alérgica o deprimir el sistema inmune, también se ha indagado si es factible utilizar los mismos principios para mejorar la respuesta del organismo frente a diversas enfermedades. Se observó que es posible aumentar la actividad y el conteo de células del sistema inmunológico como en el caso del linfocito Natural Killers (NK) que destruye células tumorales o infectadas, utilizando el condicionamiento clásico.

John Watson, psicólogo estadounidense del siglo XX, fundador de la corriente psicológica conocida como conductismo, intentó probar cómo los condicionamientos clásicos de Pavlov podrían aplicase a la reacción del miedo. En un controvertido experimento utilizó a un bebé de once meses, famosamente conocido como pequeño Albert, quien poseía gran estabilidad emocional. Para el experimento (temor a animales con pelo) se le presentó una rata blanca ante la cual el bebé no demostró miedo alguno. Luego se le mostró la misma rata acompañando al mismo tiempo con un fuerte sonido al cual Albert temía. Después de varios ensayos el niño empezó a sentir miedo ante la presencia de la rata y generalizó su miedo hacia otros estímulos similares como un perro, un tapado de piel, etc.


Condicionamiento operante

Fue Burrhus F. Skinner, otro psicólogo estadounidense contemporáneo, quien descubrió un segundo tipo de condicionamiento denominado: condicionamiento operante. A diferencia del condicionamiento clásico en el operante el individuo tiene que ejercer una acción.

El experimento llevado a cabo por Skinner fue el siguiente: colocó una rata blanca hambrienta (privada de alimento por 24 horas), aislada en una caja dentro de la cual se había instalado el comedero y cerca de él una palanca que podía ser accionada por el animal; si ello ocurría un dispositivo mecánico dejaba caer una bolilla de alimento al comedero.

En un comienzo, el comportamiento del animal en la caja de experimentación es más o menos caótico: explora la caja y corre de aquí para allá, sin tocar la palanca. Al cabo de un tiempo, y por casualidad, acciona la palanca y el alimento cae en el comedero. La rata ingiere la bolilla y vuelve a accionar la palanca, reiterándose los sucesos anteriores. El proceso se repite con insistencia y la rata corre sin cesar del comedero a la palanca. La característica esencial del condicionamiento operante reside en el refuerzo (alimento) que percibe la conducta operante (accionar la palanca).

La expresión “condicionamiento operante” refleja el hecho de que el animal opera, o actúa, de acuerdo con el ambiente natural o el del laboratorio, para producir un efecto. El efecto producido determinará si el animal ejecuta de nuevo una respuesta, o si continuará comportándose como antes.

El refuerzo puede ser positivo, dar un alimento o un elogio, o podría ser negativo, brindar un elemento que nos protege de algo que nos incomoda, como un paraguas que nos aísla de un estímulo molesto como podría ser la lluvia o una palanca que el animal puede accionar para cortar el paso de una corriente eléctrica. También podría ser de evitación tratando de eludir un estímulo aversivo futuro como podría ser el ponerse a estudiar para no obtener una mala nota o ponerse a trabajar para evitar una reprimenda. El refuerzo produce que el comportamiento aumente su probabilidad que suceda.

El castigo o la extinción, por el contrario, debilita el comportamiento disminuyendo la probabilidad que el comportamiento ocurra.

El psicólogo E. Thorndike descubrió una forma básica de aprendizaje asociativo que llamó aprendizaje instrumental. Utilizó unas “cajas puzzle” en las que introducía a gatos que aprendían a salir de su interior mediante la asociación de una acción (tirar del cordel), con una recompensa (obtener la comida). Los gatos aprendían a salir de la caja mediante ensayo y error. Lo llamo instrumental dado que la conducta sirve de instrumento para conseguir un fin.

Tanto el condicionamiento operante como instrumental son similares dado que en ambos el aprendizaje se produce por hechos que ocurren en consecuencia directa de la conducta del individuo.


Conclusiones

En mayor o menor medida nuestra vida está supeditada a condicionamientos codificados en nuestro cerebro. Los condicionamientos producen un aprendizaje dado que se manifiesta un comportamiento nuevo que no está codificada genéticamente. Los seres humanos aprendemos más rápido si luego de la acción nos dan un premio o un castigo. A diferencia de lo que ocurre con el resto de los animales en los humanos ese premio o castigo puede ser efectuado en un futuro.

Los estudios de los condicionamientos han sido utilizados por distintas corrientes psicológicas. Futuros estudios en esta área nos brindarán múltiples beneficios en la medicina y psicología.

Referencias bibliográficas

  1. Exton MS, Von Auer AK, Buske-Kirschbaum A, Stockhorst U, Göbel U, Schedlowski M. Pavlovian conditioning of immune function: Animal investigation and the challenge of human application. In: Behavioural Brain Research. Vol 110; 2000:129-141. Doi: 10.1016/S0166-4328(99)00191-6.
  2. van den Hout, M., & Merckelbach, H. (1991). Classical conditioning: Still going strong. Behavioural Psychotherapy, 19(01), 59-79.
  3. Watson, John B. & Rayner, Rosalie (1920). “Conditioned emotional reactions”. Journal of Experimental Psychology, 3(1), pp. 1-14.
  4. Woods, S. C., & Ramsay, D. S. (2000). Pavlovian influences over food and drug intake. Behavioural brain research, 110(1), 175-182.
Daniel Pozzi

Daniel Pozzi

Biólogo especializado en Neurociencia.

MINDFULNESS:¿QUÉ CAMBIA EN NUESTRO CEREBRO CON SU ENTRENAMIENTO?

¿Qué es el Mindfulness?

Es la capacidad de dirigir la atención conscientemente al momento presente y mantenerse en este sin juzgar lo que se está percibiendo.

El entrenamiento constante está demostrado científicamente que tiene un fuerte impacto en nuestras funciones cognitivas y emocionales y que modifica también nuestro cerebro a nivel tanto estructural como molecular.

El Mindfulness o atención plena, no consiste en cambiar las cosas o situaciones, sino en cambiar la percepción de las mismas y de esta percepción surgen nuevas oportunidades para modificar pensamientos, acciones y con ello poder influir directamente en uno mismo y en el entorno.

Como tendencia solemos dejar a los sentimientos y pensamientos actuar de forma automática, decidir inconscientemente y juzgar, siendo en muchos casos este el origen de muchos de los conflictos, realizando estas meditaciones lograremos ser más reflexivos, tomar mayor consciencia y así obtener mejores resultados.


Beneficios y cambios positivos derivados de la práctica

A mayor entrenamiento más y mejores beneficios vamos a obtener y con constancia más duraderos van a ser estos cambios. Existe una gran incidencia de los beneficios en nuestro cerebro, los más representativos son los siguientes:

Regulación de la atención

La atención plena es causada por el uso enfocado y selectivo de la atención. A través del entrenamiento en atención plena, la mente puede enfocarse más amplia y fácilmente, favorece la concentración, se terminan las tareas más rápidamente, se comenten menos errores y se ahorra energía.

La mejora y el fortalecimiento de la atención también conduce a un fortalecimiento de la memoria de trabajo y de la memoria declarativa, así como a la mejora de la capacidad de aprendizaje.

Relacionado con la atención se ha observado la activación de áreas de la corteza prefrontal y la corteza cingulada anterior y en relación a la memoria una mayor actividad del hipocampo.

Conciencia corporal

Las meditaciones de atención plena fortalecen la capacidad de percepción:

  • Interior o interocepción, se mejora la empatía e intuición, se observan cambios en la corteza somatosensorial, ínsula y corteza cingulada.
  • Exterior o exterocepción, facilita el contacto con otras personas, se encuentran implicadas las áreas de las neuronas espejo, lóbulo parietal, temporal y corteza prefrontal.

Regulación emocional

El nivel superior del sistema límbico representa un puente conector entre los componentes de la psique inconsciente y los componentes de la cognición consciente.

Este puente conector que da acceso a la conciencia se puede fortalecer a través del entrenamiento y práctica de la atención plena, lo que entre otros aspectos se traducirá en la mejoría de la autorregulación de la capacidad de gestionar las emociones, especialmente, las relacionadas con el estrés.

Se empiezan a reconocer y romper asociaciones y así poder modificar patrones de valores y comportamientos arraigados.

Otro aspecto que podemos regular es la ansiedad, ya que, se reduce la actividad de la amígdala y se incrementa la actividad del hipocampo, la conexión temporoparietal y la corteza cingulada posterior.

Autoconcepto

La imagen que tenemos de nosotros mismos es la suma de todas las percepciones de uno mismo que se complementan a través de informaciones que otros nos proporcionan, por lo que es una construcción psicológica que hace el ser humano de sí mismo.

La atención plena nos ayuda a autoconocernos y a distinguir entre la persona que soy en realidad y la que creo o espero ser.


Cambios estructurales y funcionales derivados de la práctica de mindfulness

En 2004 se realizó un trabajo con meditadores tibetanos, en cuyos EEG se mostraba una gran amplitud y una sincronización extraordinaria en el rango de la frecuencia gamma en el transcurso de la meditación [6].

Se han realizado numerosos estudios con voluntarios utilizando imágenes de resonancia magnética funcional fMRI, donde se han analizado las diferencias entre los cerebros de grupos de meditadores experimentados, grupos de principiantes y grupos control, aquellos que no meditan [8]. En los resultados se pudieron demostrar diferencias significativas entre los tres grupos:

  • Las áreas del cerebro responsables del procesamiento sensorial, la planificación, la formación de la memoria, el control de las emociones y la regulación de la atención resultaron, en función del tipo de ejercicio de meditación, significativamente más activa en los meditadores experimentados que en los principiantes.
  • Incluso se pudo medir la diferencia en la densidad de la materia gris. Los áreas activas durante la meditación de atención plena son más densas en los meditadores experimentados que en los que no meditan. Entre estas áreas se encuentran: la ínsula anterior derecha, el lóbulo temporal inferior izquierdo, el hipocampo y el córtex medial-orbitofrontal.

Estudios con registros de EEG mostraron una marcada asimetría en las dos regiones frontales del cerebro. La intensidad de la corteza anterior izquierda resultaba mayor que la de la derecha y en la corteza derecha incluso disminuía un poco.Esta asimetría en las dos mitades del cerebro se correlaciona claramente con la intensidad de la felicidad.

Efectos a nivel molecular derivados de la práctica de mindfulness

  • En meditadores se ha comprobado que hay un aumento de dopamina, relacionada con el incremento de la motivación y el seguimiento de objetivos y de serotonina implicada en funciones mentales como las emociones, la memoria, el apetito, el sueño y la regulación de la temperatura.
  • La norepinefrina, relacionada con el estrés, se encuentra significativamente reducida.
  • La concentración de melatonina, la hormona producida por la glándula pineal que regula el ritmo circadiano, aumenta y la concentración de parámetros de inflamación de cortisol se reduce.
  • Además, hay pruebas de una influencia positiva en ciertos componentes del sistema inmune.

 Ejercicios básicos

  1. Body scan-exploración corporal: aumenta la conciencia corporal y disminuye los pensamientos divergentes.
  2. Acciones para el día a día: por ejemplo beber un vaso de agua y centrarse en cada acción.
  3. Minutos de conciencia plena: observarse 3 veces al día durante 1 minuto a sí mismo y sus circunstancias en ese momento.
  4. Meditación de respiración o sentada: centrarse en la respiración, como pasa el aire a las distintas zonas del cuerpo.

Conclusiones

Son muchos los beneficios de practicar mindfulness o atención plena y está comprobado que su práctica logra cambios importantes. Viendo los resultados de todos estos estudios no cabe duda que incide positivamente en nuestro cerebro y en nuestra vida en general.

Este entrenamiento tiene el objetivo de mantener los procesos cognitivos y emocionales con mayor autocontrol y promover el bienestar, la calma y la concentración. Es por todo esto, que ya se está utilizando en muy diversos sectores como la sanidad, la educación, en la empresa y en el deporte entre otros, con resultados muy satisfactorios.

Referencias bibliográficas

  1. Bornemann B. et al.: Differential changes in self-reported aspects of interoceptive awareness through 3 months of contemplative training. Frontiers in Psychology, 2015, Vol. 5, Article 1504
  2. Esch T.: The neurobiology of meditation and mindfulness. In: Schmidt S., Walach H. (eds.): Meditation – Neuroscientific approaches and philosophical implications. Springer, 2014, pp 153-173
  3. Grossman P. et al.: Mindfulness-based stress reduction and health benefits: A meta-analysis. Journal of Psychosomatic Research, 2004, Nr. 57, pp 35-43
  4. Hölzel B.K. et al: How does mindfulness meditation work? Proposing mechanisms of action from a cencep­tual and neural perspective. Perspectives on Psychological Science, 2011, Vol. 6, pp 537-559
  5. Jung Y.H. et al.: The effects of mind-body training on stress reduction, positive affect, and plasma catecho­lamines. Neuroscience Letters, 2010, Nr. 479, pp 138-142
  6. Lutz A. et al.: Long-term meditators self-induce high-amplitude gamma synchrony during mental practice. PNAS, 2004, Nr. 101, pp 16369-16373
  7. Rüegg J.C.: Mind & Body, Wie unser Gehirn die Gesundheit beeinflusst. Schattauer, 2012
  8. Shapiro, S.L. et al.: Mechanisms of mindfulness. Journal of Clinical Psychology, 2006, Nr. 62, pp 373-386
Yesika Martínez

Yesika Martínez

Psicóloga.

LA REHABILITACIÓN Y SUS PROFESIONALES

Introducción

Es curioso, pero a día de hoy, aún hay grandes dificultades para diferenciar y conocer los profesionales que forman parte de la rehabilitación de una persona. La dificultad no la encuentran sólo los pacientes o personas ajenas a la salud, que al fin y al cabo no tienen porque saber mucho de medicina, sino que médicos, enfermeros, psicólogos,etc. en muchos casos no saben que hacen sus propios compañeros.

El concepto de Rehabilitación es muy amplio y complejo, e incluye una amplia variedad de disciplinas, y probablemente, por eso es fácil dicha confusión entre profesionales y población en general.

La Real Academia Española define “rehabilitación” como el conjunto de métodos que tiene por finalidad la recuperación de una actividad o función perdida o disminuida por traumatismo o enfermedad.

Todos los que nos dedicamos al ámbito de la rehabilitación tenemos un objetivo común: la discapacidad.

Según la OMS, la discapacidad se describe como un término que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación.

Más de mil millones de personas viven en todo el mundo con alguna forma de discapacidad; de ellas, casi 200 millones experimentan dificultades considerables en su funcionamiento. Esto supone un gran volumen de población necesitada en algún momento de su vida de un abordaje rehabilitador.


¿Quienes forman parte del equipo rehabilitador?

Pero, quienes somos los que nos dedicamos a mejorar a aquellos que presentan una discapacidad?. En dicho proceso intervienen múltiples profesionales, entre ellos, los más habituales son los que se describen a continuación:

Médicos Rehabilitadores o Medicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación.

El Ministerio de Sanidad de España los define como la especialidad médica a la que concierne el diagnóstico, evaluación, prevención y tratamiento de la incapacidad encaminados a facilitar, mantener o devolver el mayor grado de capacidad funcional e independencia posibles. El ámbito de actuación engloba a enfermos con patologías del aparato locomotor, neurológicas, infantiles y del desarrollo, vasculares y del sistema linfático, cardiorrespiratorias, del suelo pélvico, de la comunicación, etc.

Fisioterapeutas

Según la ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias se encargan de  “la prestación de los cuidados propios de su disciplina, a través de tratamientos con medios y agentes físicos, dirigidos a la recuperación y rehabilitación de personas con disfunciones o discapacidades somáticas, así como a la prevención de las mismas”.

Logopedas

Según la ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias desarrollan “las actividades de prevención, evaluación y recuperación de los trastornos de la audición, la fonación, deglución y del lenguaje, mediante técnicas terapéuticas propias de su disciplina.”

Terapeutas Ocupacionales

Según la ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias se encargan de “la aplicación de técnicas y la realización de actividades de carácter ocupacional que tiendan a potenciar o suplir funciones físicas o psíquicas disminuidas o pérdidas, y a orientar y estimular el desarrollo de tales funciones.”

Psicólogo clínico

Según se especifica en el Real Decreto 1277/2003, le corresponde la evaluación, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de los trastornos mentales, emocionales, relacionales y del comportamiento”

Neuropsicólogo

Se encarga de la evaluación, tratamiento y rehabilitación  “de los procesos cognitivos, emocionales y conductuales de la persona y potenciar su funcionamiento en su vida cotidiana”.

Enfermería

Según la ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias se encargan de la prestación de “los cuidados orientados a la promoción, mantenimiento y recuperación de la salud, así como a la prevención de enfermedades y discapacidades.”

Otros profesionales

Otros profesionales que pueden estar incluidos en el equipo: técnicos ortopédicos, trabajadores sociales, orientadores laborales, otros médicos de diferentes disciplinas como neurólogos, traumatólogos, neurocirujanos, pediatras, nutricionistas, internistas, digestivos, otorrinos y un gran etc.

La figura del médico rehabilitador

La persona que desarrolla una discapacidad, que precisa de un abordaje rehabilitador, al principio se va a encontrar perdido. No saben a quien dirigirse, el equipo que puede o debe atenderlo va a ser amplio y se va a componer de muchos profesionales, cada uno con una función, y que se complementa con la de los demás.

En este punto, el médico rehabilitador cumple una función unificadora y de equilibración en dicho proceso. Como especialista en este área de la medicina, debe ejercer no solo como médico especialista hacia esa persona, sino como guía en todo el proceso de recuperación.

Debido a la importancia de la consecuencias de la discapacidad los servicios de rehabilitación toman un papel de gran relevancia en nuestra sociedad. Existe el Plan de acción mundial de la OMS sobre discapacidad 2014-2021. En este plan se promueve mejorar la salud de todos aquellos con discapacidad y para ello se estimula a reforzar y ampliar los servicios de rehabilitación, mejorando su habilitación, tecnología auxiliar, asistencia y apoyo, así como, se promueve la rehabilitación de ámbito comunitario entre sus tres principales objetivos.


Conclusiones

Con todo ello, y a modo de resumen, la rehabilitación es un proceso complejo, en el que la información es básica para que el paciente no se sienta en tierra de nadie.

Todos los profesionales son necesarios según el momento de la enfermedad y deben trabajar con un mismo objetivo. La Universidad, el los últimos años, ha mejorado la formación en esta disciplina especialmente en lo que respecta a Medicina. Hace no tantos años, no se conocía la especialidad de Medicina Física y Rehabilitación ya que no estaba incluida en todos los planes de estudio de las Facultades de Medicina. Esto supuso que hubiera compañeros que no supieran que hacíamos, por ello nos confundían en muchos casos con otras profesiones relacionadas como Fisioterapia, Logopedia, etc. Pero esta situación está cambiando, ya no se concibe un sistema sanitario público que no incluya un servicio de rehabilitación.

La creación de verdaderos equipos multidisciplinares en los centros públicos, que aborden el proceso rehabilitador del paciente, es una realidad a día de hoy.

La atención a la discapacidad es una señal de calidad de nuestro sistema sanitario, démosle el papel que se merece dentro de la atención al paciente y trabajemos por mejorar la calidad de vida de nuestros conciudadanos.

Referencias bibliográficas

  1. ORDEN SCO/846/2008, de 14 de marzo, por la que se aprueba y publica el programa formativo de la especialidad de Medicina Física y Rehabilitación
  2. Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias. Jefatura del Estado «BOE» núm. 280, de 22 de noviembre de 2003 Referencia: BOE-A-2003-21340
  3. Real Decreto 1277/2003, de 10 de octubre, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios. Ministerio de Sanidad y Consumo «BOE» núm. 254, de 23 de octubre de 2003 Referencia: BOE-A-2003-19572
  4. http://www.who.int/topics/disabilities/es/
  5. http://www.who.int/disabilities/actionplan/es/
Paola Díaz Borrego

Paola Díaz Borrego

Médico especialista en Medicina Física y Rehabilitación en el Hospital Virgen Macarena.

EL MEJOR REGALO PARA NUESTRO CEREBRO

Introducción

Se aproximan las fechas navideñas y las prisas por tenerlo todo a punto para disfrutar estas fiestas. ¿Disfrutarlas?

Pasar tiempo en familia, visitar a familiares o pasar un buen rato con amigos que quizás haga tiempo que no veías debería de suponer, la desconexión de lo cotidiano, de las preocupaciones del día a día. El disfrute, las risas, la alegría de estos días por los reencuentros que se producen, nos deberían de permitir la relajación y por tanto alejarnos del estrés, lo que es siempre beneficioso para nuestra salud y la de nuestro cerebro.


¿Realmente en estos días que se aproximan nos suponen una relajación?

Hace semanas, que en los supermercados se exponen productos navideños, los anuncios en televisión nos recuerdan que las fechas se acercan, nos van incitando a un consumo que cada vez comienza con más semanas de antelación, que nos produce en muchos casos nerviosismo y preocupación por saber qué planes hacer en esos días, qué regalar, y crean un estado de ansiedad generalizada en la sociedad, donde organizar fechas de comidas con compañeros, amigos y familiares y compras navideñas se vuelve el principal objetivo olvidándonos de lo verdaderamente importante: disfrutar.

Disfrutar de tus amigos, de tu familia, sí, pero de una manera más calmada. No importa si has comprado ese perfume o ese aparato de electrónica que pensabas regalar, no importa si en tu mesa hay cigalas o pavo para cenar.

Pasa tiempo con tu familia y amigos, pero tiempo de calidad, con conversaciones enriquecidas, reencontrándoos de verdad.

Proponte unas navidades diferentes

Proponte unas navidades diferentes, aléjate de las prisas y el estrés, reencuéntrate contigo mismo y regálate tiempo para ti y los tuyos.

Aleja las prisas y el estrés

  • Reencuéntrate con los amigos y familiares que te hacían sentir bien su conversación, su compañía, los que te hacían reír y que quizás durante el año no tienes tiempo de disfrutar.
  • Pon una comida o una cena navideña como excusa, si lo deseas, para fomentar el ingenio y dejar volar la imaginación. En vez de llevar unas cigalas a la mesa, lleva tu mejor predisposición a una conversación asertiva y enriquecedora. En vez de llevar turrones y mazapanes de postre, lleva un karaoke o juegos de mesa para motivar risas dispares y fomentar el ingenio.
  • Pon la cena como excusa, para poner las mentes a trabajar. Pon una norma para la cena de navidad: “Solo de elaboración propia” y déjate sorprender por todos los comensales, ponles en la tesitura de tener que fomentar su capacidad de organización, no para ver cómo se pelean en una gran superficie por el regalo estrella de la navidad, sino para ver cómo se planifican en el proceso de cocinar un plato y rétalos a que se “estrujen las neuronas” y fomenten su creatividad.

Reencuéntrate contigo mismo

Aprovecha estos días para revisar tu plan de vida. Ahora que se acaba un año y comienza otro, proponerse nuevos propósitos parece una moda, pero no hagas que sea sólo eso. Revisa tu estado emocional, tus relaciones sociales, tu vida personal y laboral y… ¡a por ello!

Proponte nuevas metas alcanzables que te conduzcan a tus objetivos. Ponle fecha, adjúntale un recurso (cómo lo vas a llevar a cabo, cuándo, quién te va ayudar, etc.) así será más fácil alcanzarlo.


Regálate tiempo para ti y los tuyos

En estos días de festividades que se aproximan se suele tener algo más de tiempo libre, algunos días de descanso, al menos los días marcados como festivos en el calendario sino somos afortunados en tener días de vacaciones.¡Aprovéchalos!. Aprovéchalos para hacer aquellas cosas que llevas meses queriendo hacer y que te hacen disfrutar:

  • Aléjate de las tecnologías: Te bajarán los niveles de ansiedad.
  • Lee ese libro que tienes pendiente, asiste a un concierto de música en el auditorio de tu ciudad, ve a una obra de teatro, al cine, sal y haz rutas de senderismo, una excursión en bici, juega un partido de baloncesto, da un paseo relajante por la ciudad y observa su belleza, viaja a algún pueblecito cercano y disfrutar de su encanto, mejorará tu memoria.
  • Pasar tiempo a solas mejorará tu autoconocimiento.

Son tantas las posibilidades de las que disponemos para poder disfrutar de una forma diferente de las fiestas navideñas.

¡Disfruta!

Conclusiones

El cerebro es el órgano más complejo y potente, pero, al igual que los músculos, se beneficia del resto. Una investigación conducida en la UCLA demostró que los tiempos libres para desengancharse de las obligaciones, sentarse en silencio y reposar la mente favorecen los pliegues de la corteza y aumentan nuestra capacidad de procesar información.

Pon las fiestas como excusa para regalar a nuestros seres queridos, un regalo a nosotros mismos y el mejor regalo a nuestro cerebro: alejarnos del estrés, las preocupaciones, la ansiedad, y permitirle, relajarse y desarrollar sus habilidades cognitivas como la comunicación, la creatividad, las habilidades motrices, fomentando el cultivo de las Inteligencias Múltiples propuestas por Howard Gardner y el desarrollo de la inteligencia emocional.

No aproveches tu tiempo libre para ser un esclavo de la publicidad, los centros comerciales y las grandes superficies. ¡Hazte el mejor regalo! ¡Hazles el mejor regalo! Regálate paz y tranquilidad de verdad.

Referencias bibliográficas

  1. Buendía Vidal, J. ( 1998) Familia y psicología de la salud. Madrid. Edit. Pirámide.
  2. Lazarus, R. (1986) Estrés y procesos cognitivos. Madrid. Edit. Martínez Roca
  3. Lazarus, R. (2000) Estrés y emoción: manejo e implicaciones en nuestra salud .Bilbao.
Mª Isabel Palomares

Mª Isabel Palomares

Psicopedagoga.

JUGUETES: CÓMO ELEGIR EL MÁS ADECUADO PARA POTENCIAR EL CEREBRO DEL NIÑO

Introducción

Ahora que se acercan las fiestas navideñas muchas familias se encuentran inmersas en un proceso de selección de los regalos para pedirles a Santa Clauss o a los Reyes Magos, tema que no es baladí, pues en muchos casos los regalos y juguetes que traigan promoverán la manera en que nuestros hijos inviertan su tiempo libre, marcarán las relaciones con sus amigos y familiares e influenciarán, por tanto, en su educación y por su puesto en el desarrollo de su cerebro.

El juego, hoy en día, es considerado una actividad indispensable y además muy valiosa para la maduración del individuo, pues supone una forma de aprendizaje tanto de valores, como de conductas y habilidades. Además, de constituir un vehículo fundamental para el desarrollo global de los niños en todas sus facetas: física, psíquica, social, emocional e intelectual. 


Niveles

  • Intelectual: implica explorar y descubrir la realidad, inventar situaciones a las que dar solución, memorizar reglas y desarrollar la atención.
  • Físico: El movimiento que conlleva el juego favorece el conocimiento del propio esquema corporal, el desarrollo muscular, la coordinación y el equilibrio, el desarrollo de los sentidos, las destrezas manuales y la agilidad corporal.
  • Social: Mediante el juego empiezan a acercarse a los demás. Los juegos reglados promueven la cooperación y los juegos dramatizados permiten asumir pautas y hábitos de comportamiento sociales.
  • Afectivo: El juego proporciona la posibilidad de liberar tensiones, de exteriorizar deseos y sentimientos.
  • Moral: Las normas y el contacto con los demás desarrollan sentimientos éticos como la sinceridad, la justicia y/o el compañerismo.

Criterios pedagógicos y psicologicos para la elección del juguete

Vemos por tanto, que la elección de dichos regalos es bastante importante y no es una cuestión para dejarla sólo en criterios económicos y en los gustos de ellos mismos. Deberemos intentar ajustarnos, además ,a criterios de carácter psicológico y pedagógico, para que los regalos que reciban además de adaptarse económicamente y divertirles aporten múltiples beneficios a su cerebro y a su desarrollo global.

Criterios pedagógicos

  • La edad cronológica del niño.
  • La edad madurativa del mismo. Esta puede variar con respecto a la edad cronológica sobre todo en niños que presentan retrasos madurativos o deficiencias más severas.
  • Estilos de aprendizaje. Conocer el estilo de aprendizaje de nuestros hijos nos permitirá escoger juguetes que fomenten dicho aprendizaje o estimulen las carencias en otros. Estos estilos de aprendizaje pueden ser: visual, musical, verbal, cinestésico ó físico, lógico-matemático, social ó individual. Observando qué tipo de actividades prefiere podremos tener una aproximación a conocer su estilo de aprendizaje.
  • Desarrollen la imaginación.
  • Desarrollen el pensamiento.

Criterios psicológicos

  • Permitan la participación y la relación con otros niños.
  • Estimulen la expresión de sentimientos.
  • Permitan tomar iniciativas espontáneas.
  • Desarrollen capacidades de cooperación.
  • Permitan experiencias positivas, de igualdad y respeto a los demás.
  • Tengan en cuenta la personalidad, carácter, gustos y aficiones del niño.

Conocer el momento psicoevolutivo del desarrollo

Conocer el momento psicoevolutivo de desarrollo de los niños y sus características nos ayudarán en la selección de los juguetes.

Primeros meses

Durante los primeros meses de vida (0 a 6 meses), es importante proporcionar a los bebés una estimulación sensorial que le permita ir descubriendo su cuerpo y elementos de su entorno como las formas y colores.

Desde los 6 meses a los 2 años, los bebés ya gatean y comienzan a dar sus primeros paso. Los juguetes que les ayuden a este fin así como los juegos que les permitan explorar su entorno de forma creativa serán un acierto.

De 3 a 5 años

Durante la etapa de 3 a 5 años, los niños ya tienen un cierto control del lenguaje y comienzan a jugar con él así como a reconocer sonidos del entorno y a imitarlos. Además de potenciar juegos de dramatización y musicalidad, también podemos proporcionarles juguetes que fomenten el desarrollo de su psicomotricidad.

De 6 a 9 años

En los primeros años de la escolaridad, de 6 a 9 años, los niños han adquirido mayor fuerza corporal por lo que todos los juguetes que les permitan desarrollar el movimiento les ayudará a liberar su tensión. Además, han adquirido más conocimientos sobre el entorno que les rodea y sobre el manejo del lenguaje, aún así, aún se encuentran en una etapa donde abunde la fantasía, por tanto los juguetes que favorezcan la capacidad creadora, la destreza y la imaginación, así como aquellos en los que hay que cumplir unas reglas serán los que más les diviertan.

A partir de 9 años

A partir de los 9 años, son muy importantes los juegos que les permitan ejercer el rol propio de los adultos en actividades de investigaciones, oficios, músicos, etc. por lo que los juguetes de contrucciones, microscopios, telescopios,instrumentos musicales, modelismos, coleccionismo, etc. pueden además de divertirles iniciarles en una aficción que dure toda la vida. Durante esta etapa, además, tienen gran importancia los juegos de equipo ya sean deportivos o de ingenio ó estrategia.

Adolescencia

Finalmente, durante la adolescencia, desaparece la necesidad de jugar. Se imponen los gustos por los artículos tecnológicos y los marcados por las modas, por lo que es el momento de estimular aficciones y actividades de ocio que hayan adquirido durante la infancia para que se incrementen y no se pierdan e incluso fomentar y ayudarles a buscar otras nuevas, momento además de buscar su propia identidad. 


Los juguetes como herramientas para desarrollar las funciones ejecutivas

Con la elección de los juguetes que pidan estas Navidades, y por tanto, con el tipo de juego que se va a desarrollar con dicho juguete también podemos colaborar al desarrollo del cerebro de los niños, concretamente a la corteza prefrontal, región cerebral que nos distingue como humanos pues es la sede de las llamadas funciones ejecutivas, las cuáles son fundamentales en el desarrollo de las personas. Éstas son mejorables, por lo que conociéndolas podemos ejercitarlas, también desde el juego.

Componentes básicos funciones ejecutivas

  1. Control de impulsos: Ayuda a los niños a pensar antes de actuar. Los niños con débil control de impulsos pueden realizar actos o conductas que puedan incluso implicar riesgos, además les permiten mantener la atención en la tarea. Cuando un niño tiene que esperar su turno para participar en un juego, o intenta caminar por una línea marcada son actividades en las que está poniendo a prueba su control inhibitorio.
  2. Memoria de trabajo: Esta memoria ayuda a mantener la información que es necesaria en tareas cognitivas complejas como son razonar o aprender. Cuando contamos historias o canciones a los niños, enriquecen su vocabulario, pero además cuando ellos narran esas historias o cantan esas canciones o intentan recordar los gestos que iban asociados a una letra o el movimiento de un juego están trabajando la memoria de trabajo.
  3. Pensamiento flexible: Permite a los niños adaptarse a lo inesperado. Los niños con pensamiento rígido no se adaptan a los cambios y podrían, por tanto, sufrir frustración cuando se le pida pensar en algo desde una perspectiva diferente. Cuando el niño tiene que llevar una cometa, participar en un juego de estrategia o en algún deporte tendrá que resolver diferentes situaciones en un periodo de tiempo muy corto, además de tener que poner a prueba su creatividad.

El juego, tras como se ha recogido por numerosos pedagogos, es una actividad en sí misma, que contribuye al desarrollo integral del niño, la cual es intrínseca al mismo y le proporciona placer y disfrute.

El juego, es un reflejo de la sociedad

El niño juega a partir de los roles que ve en su entorno. Si los niños ven en su entorno igualdad de género también ellos jugarán en igualdad.

Los juguetes y juegos tienen el poder de desarrollar valores en los niños. Si deseamos una sociedad igualitaria, debemos de proporcionar juguetes no sexistas.

Los juguetes y juegos que proporcionemos tienen la capacidad de desarrollar habilidades y capacidades mentales. Tienen la capacidad de moldear desde pequeños el cerebro de los niños. Por tanto, si queremos adultos que tengan pensamiento crítico, que sean resolutivos, críticos, creativos, etc. fomentémoslo desde pequeños con la elección de los juguetes. Juguetes que desarrollan las habilidades sociales, el desarrollo del lenguaje, el desarrollo psicomotor, desarrollo de la creatividad, el autocontrol, etc.

En el siglo XXI , el modelo de éxito viene de la mano de la creatividad, el emprendimiento, la innovación, y la capacidad de reinventarse continuamente, para depender, no depender de los demás, sino, de los propios recursos y habilidades, en un entorno complejo, diverso y cambiante. 


Conclusiones

Teniendo en cuenta tanto la importancia de la creatividad, la inteligencia emocional y el papel de la curiosidad, así como los criterios pedagógicos, psicológicos, el conocimiento de las características psicoevolutivas de cada etapa de la infancia, así como los juegos que contribuyen al desarrollo de los elementos de las funciones ejecutivas, disponemos de bases más que suficientes para poder hacer una selección de los encargos a Santa Claus o a los Reyes Magos más acertada.

Los medios de comunicación con el bombardeo de anuncios, no sólo publicitan a los adultos, sino que lo hacen de forma indirecta sobre los menores, intentándoles convencer de que deseen aquellos juguetes, que en muchos casos son temporales, que conllevarán el crearles nuevas necesidades de consumo, que verdaderamente no son necesarias, o que incluso no contribuyen a su desarrollo pscioevolutivo, social, emocional ni físico, sino que más bien hacen todo lo contrario y favorecen la perdida de habilidades lingüísticas, psicomotrices, sociales y creativas, que sean los que deseen.

Debemos de ser los adultos los que les orientemos en sus peticiones,pues hoy en día existen en el mercado gran cantidad de juguetes lúdicos, que además contribuyen al desarrollo de las capacidades de los niños. Sin olvidar que el mejor regalo para los niños siempre será pasar tiempo con sus amigos, familiares y padres; tiempo de calidad que propicie situaciones y juegos de fomento del lenguaje, la curiosidad y la creatividad.

Hemos de preocuparnos por el bienestar emocional, social y físico de los niños si queremos que sean capaces de resolver problemas, ejercitar el autocontrol o utilizar de forma adecuada cualquier función ejecutiva”. Adele Diamond

Referencias bibliográficas

  1. Baggetta P., Alexander P. A. (2016): “Conceptualization and Operationalization of Executive Function”. Mind, Brain, and Education 10 (1), 10-33.
  2. Best J. R. et al. (2011): “Relations between executive function and academic achievement from ages 5 to 17 in a large, representative national simple”. Learning and Individual Differences 21, 327-336
  3. Diamond A. (2013): “Executive functions”. The Annual Review of Psychology 64, 135-168.
  4. Gallets M. P. (2005): “Storytelling and story reading: a comparison of effects on children’s memory and story comprehension”. Electronic Theses and Dissertations. Paper 1023.
  5. Rodríguez , N. (2016). “Neuroeducación para padres”. Ediciones B. Barcelona
Mª Isabel Palomares

Mª Isabel Palomares

Psicopedagoga.

¿EXISTE RELACIÓN ENTRE LA PRÁCTICA DE MINDFULNESS Y LOS CAMBIOS CEREBRALES?

Introducción

En los últimos años ha aumentado el interés sobre las prácticas meditativas, tanto a nivel social, psicológico y científico. Entre las múltiples prácticas meditativas, la práctica de mindfulness parece ser la que ha recibido más atención.

Si nos paramos a pensarlo, todos nosotros hemos realizado la práctica mindfulness en más de una ocasión, aunque sea sin darnos cuenta. En las ocasiones que somos conscientes de lo que estamos haciendo, pensando o sintiendo, estamos practicando mindfulness. Pero, ¿qué es mindfulness en realidad? 


¿Qué el mindfulness?

Jon Kabat-Zinn, uno de los padres del uso clínico de mindfulness en Occidente, plantea que mindfulness es simplemente “parar y estar presente, eso es todo” [8]. Desde un punto de vista científico se puede definir como un estado en el que la persona es capaz de mantener su atención centrada en un objeto durante un periodo de tiempo teóricamente ilimitado [10].

Componentes del mindfulness.

El mindfulness tendría dos componentes [1]. Uno consistiría en prestar atención a la experiencia inmediata (característica fundamental de mindfulness) reconociendo los acontecimientos corporales, sensoriales y mentales. El segundo componente consistiría en vivir las experiencias presentes con curiosidad, apertura y aceptación.

¿Cómo practicar mindfulness?

La técnica más usada, al menos al principio, consiste en centrar la atención en la respiración, y cuando la mente se aparta de ese foco atencional, se vuelve a redirigir suavemente a ésta.

¿Qué relación existe entre el mindfulness y la salud?

Un aspecto importante es que la práctica de mindfulness se ha relacionado con varios indicadores de salud, como por ejemplo menores niveles de afecto negativo y otros síntomas psicopatológicos, mayor vitalidad o un mayor equilibrio del sistema nervioso autónomo.Este hecho ha puesto de manifiesto la posible utilidad del mindfulness en el tratamiento de diferentes trastornos.

Atención, concentración y conciencia de las experiencia

Así mismo, a través de la práctica mindfulness se pueden cultivar la atención y la concentración, lo cual puede ser muy beneficioso para diferentes terapias psicológicas cognitivas.

De hecho, ya existen diferentes técnicas terapéuticas en el que las prácticas meditativas destacan, como por ejemplo, la reducción del estrés basada en mindfulness, la terapia cognitiva basada en mindfulness, la terapia de aceptación y compromiso y la terapia conductual dialéctica [11].

Otros mecanismos subyacentes a los efectos positivos del mindfulness, además del ya comentado control sobre la atención, serían una mayor conciencia de las experiencias internas y externas y una menor reactividad a las mismas, por lo que se consigue una mejor regulación emocional y una mayor flexibilidad psicológica. 


¿Qué cambios cerebrales se observa tras la práctica de mindfulness?

Dados los beneficios comentados, desde la Neurociencia se ha querido dar respuesta a la pregunta sobre qué cambios cerebrales los acompañan, tanto a nivel anatómico como funcional.

De este modo, los numerosos estudios realizados en los últimos años han coincidido en que la práctica de mindfulness se relaciona con cambios en tres estructuras básicas: la corteza cingulada anterior (ACC), la ínsula (INS) y la corteza prefrontal.

Atención

Centrémonos, en primer lugar, en la relación entre la meditación mindfulnes, la atención y la ACC. Uno de los primeros estudios que analizó dicha relación fue el realizado por Lazar y colaboradores (2000).

Al estudiar, mediante resonancia magnética funcional (fMRI), como era la actividad cerebral de meditadores de larga duración cuando centraban la atención en construir nombres de animales, los autores encontraron cambios en la activación en diferentes áreas, entre ellas la ACC [9].

Corteza prefrontal

Desde ese momento serían varios los trabajos en los que la ACC destacaría cómo área de interés en la meditación. Un ejemplo es el es trabajo de Hölzel y colaboradores (2007), en el que compararon la actividad cerebral de meditadores expertos y sujetos sanos en dos condiciones: prestar atención a la respiración y realizar operaciones aritméticas mentalmente.

Al comparar dichas condiciones, pudieron observar que durante la condición de atención a la respiración, los meditadores expertos mostraban una mayor activación en la ACC rostral y la PFC dorsomedial [7].

De este modo, podríamos pensar que a mayor nivel de entrenamiento mindfulness y por tanto, mayor entrenamiento atencional, mayor actividad en ACC.

Menor activación ACC

Sin embargo, Brefczynski – Lewis y colaboradores (2007) compararon meditadores de larga y media duración y observaron que los meditadores de larga duración exhibían una menor activación en ACC que los de media duración [2]. Así, llegados a cierto punto de experiencia, puede que el esfuerzo para prestar atención sea menor, por lo que la actividad en ACC disminuya.

Por otra parte, también se han observado cambios en la estructura de la ACC por la práctica meditativa, incluso con prácticas relativamente breves. Tras ocho semanas de práctica diaria ya se observaron cambios en diferentes estructuras entre las que se encontraba la ACC posterior [6].

Conciencia corporal e ínsula

Por lo que se refiere a la relación entre la meditación, la conciencia corporal y la ínsula, uno de los estudios más destacados es el realizado por Farb y colaboradores (2007). En éste, compararon la actividad cerebral de sujetos sin experiencia previa con sujetos que habían realizado un curso de mindfulness de ocho semanas.

Los resultados indicaron que los sujetos que habían recibido el curso mostraron un aumento de la actividad en la INS y la corteza somatosensorial secundaria [4]. Por otro lado, diversos estudios han reflejado un mayor grosor cortical [9] y mayor densidad [7] de materia gris en la ínsula en meditadores de larga duración.

Corteza prefrontal y amigdala

Si nos fijamos en la PFC, entra en juego la relación entre la meditación y la regulación de las emociones. De hecho, existen diversos estudios sobre el papel del PFC y la regulación de las emociones.

Por ejemplo, Creswell y colaboradores (2007) encontraron una reducción de la conectividad funcional entre la PFC y la amígdala en meditadores que realizaban una tarea de reconocimiento de caras, al compararlos con sujetos que no practicaban meditación [3].

Puede que este resultado se pueda relacionar con el hecho de que las personas que practican meditación mantengan cierto grado de distanciamiento de la experiencia emocional, considerando los estados emocionales como “objetos” de atención, y no como realidades.

Otros autores han obtenido resultados similares [4,7], sin embargo, Goldin y colaboradores (2010), consideraron la amígdala como centro principal de la regulación de las emociones y observaron una reducción de la dicha estructura tras un entrenamiento en reducción de la ansiedad mediante técnicas de meditación [5]. 


Conclusiones

En resumen, la práctica de mindfulness, prestar atención al momento presente y sin juzgarlo, se acompaña de múltiples beneficios psicológicos y para la salud. Dichos beneficios se relacionan con cambios en la actividad y la estructura cerebral, especialmente en la corteza cingulada anterior (mejora del control atencional), la ínsula (mejora de la conciencia coorporal) y la corteza prefrontal (mejora en la regulación emocional).

Referencias bibliográficas

  1. Bishop, S. R., Lau, M., Shapiro, S., Carlson, L., Anderson, N. D., Carmody, J., Segal, Z. V.,Abbey, S., Speca, M., Velting, D., & Devins, G. (2004). Mindfulness: A Proposed Operational Definition. Clinical Psychology: Science and Practice, 11: 230-241.
  2. Brefczynski-Lewis, J.A., Lutz, A., Schaefer, H.S., Levinson, D.B., & Davidson, R.J. (2007) Neural correlates of attentional expertise in long-term meditation practitioners. Proceedings of National Academy of Science of the United States of America, 3; 104(27): 11483-8.
  3. Creswell, J.D., Way, B.M., Eisenberger, N.I., & Lieberman, M-D. (2007) Neural correlates of dispositional mindfulness during affect labeling. Psychosomatic Medicine, 69(6): 560-5
  4. Farb, N., Segal, Z. V., Mayberg, H., Bean, J., Mckeon, D., Fatima, Z. & Anderson, A. (2007) Attending to the present: mindfulness meditation reveals distinct neural modes of self-reference. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 2(4): 313-322.
  5. Goldin, P. R., & Gross, J. J. (2010). Effects of mindfulness-based stress reduction (MBSR) onemotion regulation in social anxiety disorder. Emotion, 10(1): 83-91.
  6. Hölzel, B. K., Lazar, S. W., Gard, T., Schuman-Olivier, Z., Vago, D. R., & Ott, U. (2011). How Does Mindfulness Meditation Work? Proposing Mechanisms of Action From a Conceptual and Neural Perspective. Perspectives on Psychological Science, 6(6): 537-559.
  7. Hölzel, B. K., Ott, U., Hempel, H., Hackl, A., Wolf, K., Stark, R., & Vaitl, D. (2007) Differential engagement of anterior cingulate and adjacent medial frontal cortex in adept meditators and non-meditators. Neuroscience letters, 421(1): 16-21.
  8. Kabat-Zinn, J. (2005): Full catastrophe living: Using the wisdom of your body and mind to facestress, pain, and illness, Nueva York, NY, US, Delta Trade Paperback/Bantam Dell.
  9. Lazar, S. W., Bush, G., Gollub, R. L., Fricchione, G. L., Khalsa, G., & Benson, H. (2000). Functional brain mapping of the relaxation response and meditation. NeuroReport, 11(7): 1581-1585.
  10. Lutz, A., Dunne, J. D., & Davidson, R. J. (2007). Meditation and the Neuroscience of Consciousness: An Introduction. En: Zelazo, P., Moscovitsch, M., & Thompson, E. The Cambridge Handbook of Consciousness. Cambridge University Press. Cambridge, New York.
  11. Simón, V. M. (2006). Mindfulness y Neurobiología. Revista de Psicoterapia, 5-30.
Xisca Rosselló Muntaner

Xisca Rosselló Muntaner

Psicóloga General Sanitaria. Doctorada en Neurociencia.

luz solar

LOS EFECTOS DE LA LUZ SOLAR EN NUESTRA CONDUCTA

Introducción

Aunque pueda parecer insignificante la influencia de la luz solar en nuestra conducta, en realidad su influencia en nuestro organismo puede resultar muy importante y puede moldear más de lo que cualquiera podría pensar nuestra conducta y nuestro modo de ver y afrontar las diversas situaciones que se pueden plantear en la vida cotidiana.

No es extraño que en países escandinavos o regiones cercanas, en los que las horas de luz solar son menores en comparación a otras regiones del mundo, haya una tasa de depresión muy elevada y que el número de suicidios cometidos a lo largo del año sea muy elevado.

Para paliar los posibles efectos negativos en el organismo de la falta de horas de luz, es necesario que las personas propensas a vivir episodios de falta de luz permitan a su cuerpo absorber la luz solar pertinente para su salud.

Las horas más aconsejables para tal actividad son las que se sitúan al amanecer y al mediodía, principalmente porque a esas horas del día es cuando el sol se ubica en una posición más alta y los rayos inciden de manera masiva en la superficie terrestre [1,3].


¿Cómo nos afecta la luz solar?

La pregunta pertinente que cualquier persona puede hacerse al respecto de este tema y que no conozca el funcionamiento de este tipo de luz natural en el organismo es la siguiente: ¿Cómo afecta la luz solar en nuestro organismo y cómo de importante es para la nuestra salud?

Lo primero que se hace necesario tener en cuenta es que es una fuente de vitamina D para el organismo. Lo segundo es que los ciclos de día y noche, regidos por el Sol y la Luna, afectan al ritmo circadiano de vigilia-sueño de las personas; en esta regulación de los ciclos interviene de forma importante, a la par que el sistema nervioso (una de las vías de actuación de este sistema es por la incidencia de la luz solar en la retina, la cual es influyente para la vía retinal hacia el hipotálamo), otro de los grandes sistemas reguladores del organismo del ser humano: el sistema endocrino, cuya función primordial es la secreción hormonal de cierto tipo de hormonas las cuales son secretadas desde diferentes partes del cuerpo humano como por ejemplo la glándula pineal (también conocida como epífisis) o el núcleo supraquiasmático medial.

Una de las hormonas implicadas en la regulación del ciclo de la vigilia y el sueño es la melatonina, la cual experimenta grandes niveles de producción en el momento en el que la oscuridad se hace mayor en el entorno del sujeto; cuando la oscuridad se va atenuando o va en decremento alrededor del sujeto la cantidad de melatonina producida es menor.

Por último, se ha señalado la importancia del sol en relación a los cambios de humor, ya que parece (e incluso se puede intuir hasta cierto punto dado el estereotipo de que la gente que vive en zonas en las que hay gran cantidad de luz solar es más animada y extrovertida que la gente de regiones en las que no incide tanto la luz solar, como el Norte de Europa, con el estereotipo de gente fría, distante y con un carácter más introvertido) que modela nuestro humor haciendo que seamos más activos y se tenga una mayor predisposición a la acción.

Puede decirse que el Sol es una especie de motor que hace que los seres humanos presenten mayor actividad o, como mínimo, mayor predisposición a hacer cosas (puede influir también el hecho de que con mejor clima la posibilidad de hacer más actividades por parte de la persona se incrementan porque no se ciñen únicamente a lo que pueda realizar en casa).

De hecho, es tan influyente en la conducta y en el humor este tipo de luz natural que existe, aunque pueda parecer increíble, una clase de terapia en la que se emplea dicha luz procedente del astro rey y que ayuda a mejorar en la medida de lo posible el estado mental de las personas: Helioterapia [2,3].


¿Qué es la Helioterapia?

Para poder llevar a cabo la Helioterapia, es necesario preparar al sujeto para despertarse a las horas adecuadas para poder captar la mayor cantidad de luz solar durante el amanecer. Por ello, es importante el tener una higiene de sueño adecuada para que el sujeto pueda despertarse a las horas a las que más incide el astro alrededor del cual gira nuestro planeta y poder así captar toda la luz posible.

Además, es necesario exponerse una serie de horas para que el sujeto vaya notando unas variaciones en su estado de ánimo lo suficientemente significativas para poder avanzar en la terapia de tratamiento de su patología mental. A medida que la cantidad de luz solar vaya en aumento, es esperable que el paciente que necesita la terapia vaya notando una serie de cambios en su humor y en su conducta que le permitan llegar, de forma satisfactoria, a un estado en el que se encuentre lo suficientemente apto para que pueda desenvolverse en su vida cotidiana con la mayor normalidad posible.

A pesar de ser relativamente poco conocida en el ámbito de la cultura popular, la Helioterapia también es un buen método para combatir trastornos mentales especialmente vinculados a la falta de horas de luz que el sujeto experimenta en un determinado periodo de tiempo debido a su ubicación geográfica. No obstante, su efectividad está más que probada y su uso podría ayudar a mejorar la situación de las persona que sufren trastornos mentales desde una perspectiva más natural y barata [3].

En resumen, aunque la luz natural es un recurso que no cuesta nada y su efectividad está fuera de dudas, el fomentar su uso en regiones en las que a priori no tendría sentido llevarlas a cabo y contemplarla como un recurso rigurosamente válido para tratamiento terapéutico de personas que experimentan alteraciones (principalmente en el aspecto emocional) y que pueden hacer que su vida diaria no sea resuelta de manera satisfactoria en ese determinado momento [2].

Referencias bibliográficas

  1. Golden, R. N., Gaynes, B. N., Ekstrom, R. D., Hamer, R. M., Jacobsen, F. M., Suppes, T., … & Nemeroff, C. B. (2005). The efficacy of light therapy in the treatment of mood disorders: a review and meta-analysis of the evidence. American Journal of Psychiatry, 162(4), 656-662.
  2. Küller, R. (2002). The influence of light on circarhythms in humans. Journal of physiological anthropology and applied human science, 21(2), 87-91.
  3. Rosenthal, N. E., Sack, D. A., Gillin, J. C., Lewy, A. J., Goodwin, F. K., Davenport, Y., … & Wehr, T. A. (1984). Seasonal affective disorder: a description of the syndrome and preliminary findings with light therapy. Archives of general psychiatry, 41(1), 72-80.
Germán Albeleira

Germán Albeleira

Licenciatura en Psicología. Máster en Neurociencias.

neurociencia

¿ES FIABLE LA NEUROCIENCIA?

Introducción

La ciencia es una de las principales actividades académicas y económicas de nuestros días. Aunque posee un amplio y diverso pasado, podría decirse que la ciencia se instituyó formalmente como una disciplina del conocimiento en el siglo XVII.

En Discurso sobre el método, el filósofo y matemático francés René Descartes postuló las reglas que la filosofía natural (ahora ciencia) debía seguir para llegar a la verdad a través de la razón y la experimentación.

Además de otras características, el método científico cuenta con dos pilares fundamentales: la reproducibilidad y la falseabilidad. El primero, hace referencia a la posibilidad de que alguna persona, en cualquier lugar, pueda repetir un experimento que ha sido comunicado anteriormente por algún medio. En la actualidad, el consenso académico utiliza el artículo científico como el principal medio de comunicación. Por su parte, la falseabilidad hace referencia a que los postulados científicos no son verdades absolutas, sino que bajo ciertas condiciones, un mismo experimento podría llevar a resultados o conclusiones distintas.

Sobre la Neurociencia

No hay duda de que la Neurociencia es una de las más importantes e interdisciplinares ciencias de las últimas tres décadas. La última década del siglo pasado fue considerada la década del cerebro, gracias a todos los esfuerzos y progresos a nivel mundial en esta materia.

Personalmente, como neurocientífico, me siento orgulloso de hacer parte de tan bella expresa: La exploración de un conjunto de elementos biológicos que conforman un órgano excepcional para conocer el universo: el cerebro, algo fascinante.

Sin embargo, asimismo, me sumo a aquellas voces de preocupación sobre el quehacer de esta disciplina. Nadie negaría que la neurociencia es una ciencia, sin embargo, sus pilares están en una importante crisis. ¿Será ciencia hacer bellos experimentos y obtener interesantes resultados, aunque nadie más los pueda reproducir? Aunque la pregunta puede causar asombro, es importante saber que al menos dos tercios de los experimentos en Neurociencia son irreproducibles.


¿Son reproducibles todos los experimentos neurocientíficos?

La publicación de los resultados de un experimento en un artículo científico, supone la posibilidad de que además de acceder a la información, otros científicos puedan repetir el mismo experimento, y tal vez, llegar a las mismas conclusiones. Sin embargo, solamente el 30% de los experimentos en Neurociencia, y otras ciencias naturales, son reproducibles. Las razones son variadas, pero vale la pena considerar algunas de las más importantes.

Un sondeo realizado por la revista Nature, que contó con la participación de 1500 científicos, muestra que el 90% de ellos considera que la irreproducibilidad es una crisis para la ciencia; que en biología entre el 60 y 80 % de los investigadores han fallado en reproducir experimentos propios o de otros; y que pocos investigadores logran publicar resultados de experimentos reproducidos, principalmente debido al poco valor que las revistas científicas dan a este tipo de estudios [1].

¿Por qué no son reproducibles determinados experimentos?

Entre los factores que llevan a la irreproducibilidad sobresalen el reporte selectivo, diseño experimental y análisis estadístico deficiente, la presión por publicar, y el fraude. Por desgracia, estos factores son bastante comunes en diferentes ámbitos de la investigación en neurociencia [4].

Reporte selectivo

Tal vez, el reporte selectivo sea el más común de ellos. Hace referencia al ocultamiento de información que se considera problemática o debatible. Por ejemplo, cuando se muestran los resultados de un tratamiento exitoso en 100 ratones, sin mencionar que el mismo tratamiento mató a otros 50; o que por razones prácticas (materiales, disponibilidad e incluso vacaciones) el experimentador tuvo que varias algunas de las condiciones durante el experimento. En otras palabras, cualquier cosa que haya ocurrido durante el experimento, aunque sea importante reportarla, se obvia para evitar preguntas, comentarios o rechazos por parte de los evaluadores.

Diseño experimental y análisis estadístico

El diseño experimental y el análisis estadístico deficiente son la principal fuente de base en los experimentos neurocientíficos.

Katterin Button y su equipo publicaron en 2013 en el Nature Reviews of Neuroscience [7] un análisis sobre los factores que afectan la fiabilidad de las neurociencias. Su principal conclusión indica que el poder estadístico de la mayoría de los experimentos en la disciplina es muy bajo, que sumado a la deficiencia en los diseños experimentales socavan la fiabilidad de los resultados.

Por ejemplo, se ha demostrado que en los experimentos donde se han utilizado técnicas de ciego y doble ciego para blindar a los investigadores, los efectos son menores que en los estudios donde el investigador conoce el tratamiento administrado.

Los investigadores mencionan: “estos reducen la reproducibilidad de las hallazgos neurocientíficos y afectan negativamente la validez acumulada de los hallazgos. Desafortunadamente, las prácticas de reporte y publicación es poco probable que cambien rápidamente”.

Lo anterior no es un tabú. Dorothy Bishop, profesor de Neuropsicología del Desarrollo argumenta que la Neurociencia utiliza en gran medida métodos que pre-suponen hipótesis y aumentan de manera considerable los falsos positivos. En otras palabras, los investigadores, al final, se las ingenian para encontrar lo que estaban buscando [4].

¿Cómo mejorar la reproducibilidad?

Tal vez Button y su equipo estén en lo cierto. En el 2010 se publicaron las ARRIVE (Animal Research: Reporting of In Vivo Experiments) guidelines como un recurso para mejorar la reproducibilidad y las condiciones experimentales con animales [7].

Estas guías solicitan que los investigadores ofrezcan información detallada sobre las condiciones experimentales en los animales que permitan a otros investigadores conocer las condiciones bajo las cuales se llevó un experimento.

Sin embargo, el título de un análisis en 2014 da cuenta del resultado “Two Years Later: Journals Are Not Yet Enforcing the ARRIVE Guidelines on Reporting Standards for Pre-Clinical Animal Studies”. Esto indica que tanto investigadores como editores tienen responsabilidad en la crisis de reproducibilidad [3].

La presión por publicar

La presión por publicar es un factor de aparente preocupación en el mundo cientifico. El premio Nobel en Física en el año 2012 Peter Higgs, dijo en una entrevista al diario The Guardian [6], que con el sistema actual él no conseguiría ningún empleo en una universidad por considerársele poco productivo. Sin embargo, con no más de 10 artículos publicados su descubrimiento del mecanismo que dota de masa a las partículas es considerada uno de los más importantes de la física.

Del mismo modo, Daniel Sarewitz, co-director del consorcio para la ciencia de la Universidad de Arizona, considera que la presión por publicar que imponen las universidades e institutos de investigación a sus trabajadores disminuye la calidad de la ciencia [9].

A diferencia de los años 50 y 60’s, cuando Higgs hizo su carrera científica, el sistema académico actual privilegia en gran manera el número de publicaciones de sus asociados. No importante mucho la calidad, el modelo, la relevancia, solo el número.

Quienes pertenecemos a la plataforma ResearchGate, podemos ver que hay investigadores que semanalmente suben múltiples artículos, una situación que entre otras cosas, genera preguntas sobre la real participación de estas personas en las publicaciones, algo que tiene relación con la ética profesional.

La combinación de estos y otros factores llevan a que la reproducibilidad en las ciencias de la vida, incluida la Neurociencia, no supere el 50%, y resulte en costos de 28 mil millones de dólares en investigaciones preclínicas irreproducibles, sólo en Estados Unidos [8].


Algunos datos

Por ejemplo, el campo de investigación al que me dedico, investigación en isquemia cerebral (stroke), Victoria O’collins y su equipo de investigación publicaron en 2006 un análisis sobre 1026 tratamientos para stroke [9].

Se reporta que a lo largo de tres décadas han incrementado exponencialmente los experimentos de neuroprotección, que apuntan a disminuir el tamaño del área infartada en varios modelos de accidente cerebrovascular.

De los 1026 tratamientos, se reporta que 603 fueron probados en modelos de isquemia cerebral focal, 374 fueron efectivos, 97 de ellos fueron utilizados en ensayos clínicos y solo uno, el Tissue Plasmoginen activator (Tpa) ha resultado útil para reducir el tamaño del infarto en humanos.

Aunque es un análisis de hace una década, en la actualidad el número de tratamientos probados se puede multiplicar 10 veces, y el resultado sigue siendo el mismo, solo hay un tratamiento de neuroptrotección que es efectivo, eso sí, bajo ventanas de tiempo muy cortas y condiciones clínicas específicas del paciente.

Asimismo, se reporta que muchos de los experimentos son irreproducibles, otros llevan a conclusiones distintas cuando se cambia el diseño experimental, y de manera importante, la mayoría sobreestima los efectos o hacen extrapolaciones inadecuadas.

Conclusiones

Para importantes Journals como Science o Nature la reproducibilidad es un problema importante para la ciencia. Desde hace un año recibo semanalmente la revista Nature en mi buzón, y es una sorpresa para mí ver que en muchos de los volúmenes hay uno o dos artículos abordando el problema.

La editorial de la edición del 25 de agosto de 2016 “Go Forth and replicate” atestigua que tanto investigadores como editores no están particularmente interesados en la reproducción de experimentos.

Por un lado, indica que el sistema de reproducibilidad carece de valor, visibilidad y convención, y además, que los investigadores sienten un extraño riesgo de retaliación, tanto los que intentan replicar un experimento, que no quieren entrar en conflicto con la publicación previa, como los pioneros, quienes en muchas ocasiones se niegan abiertamente a compartir detalles metodológicos.

En 1995 el afamado astrónomo y divulgador de la ciencia, Carl Sagan, publicó un libro titulado el mundo y sus demonios, donde nos expone las características ventajosas y exitosas de las ciencias sobre otras disciplinas no científicas como la astrología o la adivinación.

La hipótesis de Sagan es precisa: más allá de la validez o veracidad de sus postulados, el poder de la ciencia radica en la posibilidad que tienen los investigadores de reproducir un experimento que permita confirmar, refutar o falsear una teoría o hallazgo previo; disciplinas como la astrología no pueden hacer.

Sin embargo, qué opinaría Sagan en nuestros días, si observase que la Neurociencia (y otras disciplinas de la ciencia) son incapaces de reproducir al menos el 70% de los experimentos publicados en la literatura científica.

¿Debería seguir considerándose ciencia un experimento que no se puede reproducir? Si no se toman en serio las grabaciones de fantasmas, porque ningún investigador puede reproducir dichos hallazgos, por qué no debería tratarse de igual forma los resultados de un experimento que exitosamente promete un mecanismo para tratar el Alzheimer, pero nadie más puede reproducir?

Referencias bibliográficas

  1. Aitkenhead, D. (6 de diciembre, 2013). Peter Higgs: I wouldn’t be productive enough for today’s academic system.
  2. Baker, D., Lidster, K., Sottomayor, A., & Amor, S. (2014). Two Years Later: Journals Are Not Yet Enforcing the ARRIVE Guidelines on Reporting Standards for Pre-Clinical Animal Studies. PLoS Biology, 12(1).
  3. Baker, M. (2016). 1,500 scientists lift the lid on reproducibility, Nature 533, 452–454.
  4. Bal, Liz (2015). Is science broken? The reproducibility crisis.
  5. Button, K. S., Ioannidis, J. P. a, Mokrysz, C., Nosek, B. a, Flint, J., Robinson, E. S. J., & Munafò, M. R. (2013). Power failure: why small sample size undermines the reliability of neuroscience. Nature Reviews. Neuroscience, 14(5), 365–76.
  6. Freedman, L. P., Cockburn, I. M., & Simcoe, T. S. (2015). The Economics of Reproducibility in Preclinical Research. PLOS Biology, 13(6), e1002165.
  7. Kilkenny, C., Browne, W. J., Cuthill, I. C., Emerson, M., & Altman, D. G. (2010). Improving Bioscience Research Reporting: The ARRIVE Guidelines for Reporting Animal Research. PLoS Biology, 8(6), e1000412.
  8. O’Collins, V. E., Macleod, M. R., Donnan, G. A., Horky, L. L., van der Worp, B. H. and Howells, D. W. (2006), 1,026 Experimental treatments in acute stroke. Ann Neurol., 59: 467–477. doi:10.1002/ana.20741
  9. Sarewitz, D. (2016). The pressure to publish pushes down quality. Nature, 533(7602), 147.
Daniel Manrique Castaño

Daniel Manrique Castaño

Doctorando Graduate School of Biomedical Science.

Neuromanagement

NEUROMANAGEMENT, ¿DÓNDE LA NEUROCIENCIA Y LA EMPRESA SE UNEN?

Introducción

Admitámoslo, el término “neuro” está de moda. Por ello, en la actualidad son muchos los términos que surgen al respecto, como es el caso del Neuromanagement.

El cerebro en sí viene estando de moda desde hace bastantes años. Quizá algo tuviera que ver en este hecho, la Proclamación Presidencial nº6158 del Gobierno de los Estados Unidos, en donde George H.W. Bush daría el pistoletazo de salida al “brain-boom” al inicio de los 90:

“Now, Therefore, I, George Bush, President of the United States of America, do hereby proclaim the decade beginning January 1, 1990, as the Decade of the Brain. I call upon all public officials and the people of the United States to observe that decade with appropriate programs, ceremonies, and activities.”

‘Where it all began’ podríamos decir. Ya ha pasado más de una década, y la curva de aprendizaje con respecto al conocimiento del cerebro humano y sus fundamentos neurobiológicos no cesa de crecer exponencialmente.

Sin duda, nos ha traído muchas ventajas con respecto a su aplicación en la práctica clínica y en la comprensión de los engranajes de nuestro músculo más preciado.

Neuroauge

Aun así, en contraposición a todas las ventajas, siempre hay un ‘pero’. Este neuro-auge también ha dado pie al surgimiento de diversas disciplinas, tendencias, y prácticas totalmente desacertadas y en su gran mayoría sin un fundamento científico claro, que perjudican en gran medida a la fe en este campo, sobre todo cuando se trata de aplicarlo a otras disciplinas más allá de la Biología, la Psicología o la Medicina – clínica o de investigación –.

El mundo business en muchas ocasiones se ha mostrado reticente a la conjunción de sus teorías y la Neurociencia; bien por falta de credibilidad o bien por no ver una conexión clara entre ambas.

Sea la razón que sea, ha pasado bastante tiempo hasta empezar a conseguir ciertos puntos de enlace.

Hoy día, parece que empezamos a ver los primeros brotes de lo que algunos llegan a denominar una nueva era emergente.

Dada mi experiencia académica y profesional, he podido comprobar de primera mano que en muchos aspectos, los negocios y la ciencia tienen muchos más procesos comunes de los que a priori podríamos pensar, sólo era cuestión de tiempo que se trazase un puente entre ambas orillas del río. 


¿Qué es el Neuromanagement? 

Y es en este punto donde llegamos al Neuromanagement. En primer lugar, conviene aclarar que siendo un campo tan joven, la terminología al respecto dista de estar unificada.

Por lo que es conveniente definir previamente el concepto al que se irá haciendo referencia en el presente artículo, cuando hablamos de Neuromanagement, nos referimos a los modelos de gestión de personas en la organización basados en los fundamentos de la neurociencia.

Una de las tendencias más mediáticas del Neuromanagement es el uso de técnicas de registro neurofisiológico en procesos de recruitment.

Sin embargo, el Neuromanagement no es simplemente eso, abarca un campo mucho más amplio al mismo tiempo que aporta grandes ventajas para la mejora de la eficacia en el trabajo, desde los niveles técnicos a los mandos directivos.

Citando textualmente a Néstor Braindot, “La Neurociencia aplicada constituye la llave maestra para la innovación en materia de liderazgo, conducción y gestión de las organizaciones y empresas”.

¿Cómo funciona?

Frecuentemente se escuchan conversaciones de altos directivos y mánagers donde continuamente se preguntan, ¿qué podemos hacer para ser más eficaces en la toma de decisiones con la ingente cantidad de datos que hoy día disponemos? ¿Cómo planificar de manera más efectiva?

Hay miedo, y lo hay puesto que el entorno empresarial en la actualidad es un continuo cambio. Se habla de los mundos V.U.C.A (Volatility, Uncertainly, Complexity & Ambiguity), un acrónimo que nunca falta en cualquiera de las conferencias empresariales a las que acudamos.

Se requiere por tanto, un personal capacitado, con una serie de habilidades y competencias dignas de desenvolverse y adaptarse en este contexto. Asimismo, unos procesos de gestión eficaces para tal fin.

Y para ello, los directivos se han empezado a percatar de que, conociendo el funcionamiento cognitivo de todos los agentes implicados (dentro o fuera de la empresa: desde el cliente hasta los empleados) y sabiendo sacarle el máximo partido, los resultados pueden ser muy beneficiosos. 


¿En qué consiste?

La gran apuesta del Neuromanagement en general versa sobre la toma de decisiones. Pero inevitablemente, si se habla de toma de decisiones, [un proceso cognitivo superior asociado a las Funciones Ejecutivas, anatómicamente alojadas en una serie de redes de procesamiento neuronal cuyo hub nuclear se encuentra en los lóbulos frontales], deberíamos hablar también de otros procesos más básicos e igual de importantes, que algunos autores en ocasiones pasan por alto, como son: la atención, el aprendizaje y la memoria.

Supongo que el no-mencionar estos aspectos en parte es por el propio marketing de las teorías de Neuromanagement: para un directivo, obviamente resultará más atractivo el “¿Cómo tomar una decisión correcta en su estrategia de negocio?” que “¿Cómo potenciar los niveles de atención a los estímulos que tiene alrededor para así poder procesar mejor la información que recibe junto a sus conocimientos previos y poder tomar la mejor decisión para su estrategia de negocio?”.

Pero en ciencia no somos así, tratamos siempre de ser pragmáticos pero no nos sale, nos gusta ir al nivel aminoácido. Por esta razón, los procesos de atención son sumamente importantes.

Modelo Sohlberg y Mateer

Según el modelo clínico de la atención de Sohlberg y Mateer (1987,1989) distinguimos: arousal, atención focal, atención sostenida, atención selectiva, atención alternante y atención dividida. N

o es cuestión de pararse a describir cada una de ellas, pueden consultar las referencias. Pero sí a lugar a proporcionar un ejemplo de la importancia de éstas para un contexto empresarial:

Supóngase el caso de un empleado; programador de software; 8 horas de jornada laboral frente a un ordenador realizando una tarea bastante rutinaria y de alta complejidad. Y ahora indaguemos en el componente de atención sostenida: “Capacidad de mantener una respuesta de forma consistente durante un periodo de tiempo prolongado, dividida en 1) vigilancia (detección y concentración) y 2) noción de control mental o memoria operativa (en aquellas tareas que implican mantenimiento y manipulación de información de forma activa.

¿Encuentran el símil? ¿Se ve alguna línea común? ¿No sería idóneo ser capaz de valorar cuál es el estado de atención sostenida ideal para este empleado, en qué momento y cómo mantenerlo al máximo posible?

Pues éste es sólo un pequeño ejemplo de los beneficios que puede aplicar el Neuromanagement en una empresa, en este caso concretamente atendiendo a la atención.

¿Cómo clasificar la empresa?

Como venimos diciendo, el Neuromanagement abarca mucho más, desde niveles de optimización individuales hasta gestión grupal de la organización.

Una de sus vertientes por ejemplo, con respecto al funcionamiento y toma de decisiones, clasifica a la empresa en 3 clústers: Estado de Gestión Consciente (Administradores que toman decisiones de manera consciente); Estado de Gestión Inconsciente Instintivo (decisiones autónomas que se tomarían en cualquier empresa, independientemente de su sector de actuación) y Estado de Gestión Inconsciente Programado (todas las decisiones que se toman por todos los integrantes de la organización sin necesidad de consultar con el los gerentes, de manera rutinaria, eficaz y orientada hacia el fin común o la visión compartida).

Siendo que, el último de ellos, comprende entre un 70 y 80% de las decisiones eficaces de la empresa. ¿No sería ideal que estos tres estados trabajasen consistente y sistemáticamente de forma alineada para aumentar beneficios?

Una empresa, al igual que un individuo, al igual que un cerebro, tiende a ser racional, a actuar de manera automática y como comentábamos antes, el contexto empresarial actual, en cambio constantemente, no permite tal estilo.

Para llegar al famoso “think out of the box”, una de las máximas de la innovación hay que romper con los automatismos y en ello, el Neuromanagement puede ayudar.

De lo contrario los cambios difícilmente podrán logarse. ¿Por qué es tan complicado un cambio de cultura empresarial? ¿Por qué se dice que una empresa que no se adapta fracasa? Volvemos a las mismas razones. Al final es selección natural, y nuestra máquina cerebral en ese juego ha sabido desenvolverse bastante bien.

Conclusiones

En resumen, el presente artículo pretende alcanzar una comprensión del por qué tiene sentido aunar la neurociencia (si nos movemos en nivel micro) o neuropsicología (si hablamos más en nivel macro) con el mundo de la empresa a través de una contextualización del problema seguido de una narrativa divulgativa con diversos ejemplos para, más que evangelizar o tratar de hacer un mini-curso de Neuromanagement, simplemente hacer llegar el Insight de su sentido, promover el “click” para la credibilidad de la neurociencia en el mundo empresarial y de alguna manera u otra, fomentar en sí mismo, el “think out of the box” del que precisamente hemos hablado.

Es 100% recomendable echar un vistazo a las referencias así como en otras muchas publicaciones existentes de grandes profesionales que se dedican a este ámbito y afines. Por supuesto a su disposición, siempre que tuviesen alguna duda. Neuromanagement, ¿Lo compran?

Referencias bibliográficas

  1. Abreu, Y. (2015). La Neurogerencia como Herramienta Estratégica para el Gerente Negociador Neuromanagement as a Strategic Tool for the Manager Negotiator.Daena: International Journal of Good Conscience, 10(1), 121-137.
  2. Braidot, N. (2008).Neuromanagement. Ediciones Granica SA.
  3. Braidot, N. P. (2013). Neuromanagement y neuroliderazgo.Ciencias Administrativas, 1.
  4. Cáceres Senn F. (2013). Introducción al neuromanagement: el nuevo modelo de gestión empresarial del siglo XXI. Neurosoft website.
  5. Meza, H. (2015) ¿Qué puede hacer el Neuromanagement por tu empresa? Forbes México.
  6. Satpathy, J. (2012). Issues in Neuro-Management Decision Making.Opinion: International Journal of Business Management, 2(2).
Adán Robles

Adán Robles

Licenciado en Psicología. Formación en Neuropsicología.