Holismo vs Localizacionismo

Introducción

En la ciencia es frecuente ver discusiones acerca de diferentes posturas, con estudios que avalan una posición en detrimento de la otra y que ayudan a favorecer el crecimiento de la investigación. En el caso de la neurociencia, psicología y estudios del sistema nervioso y de la conducta humana, ha habido polémica y discusión acerca de si el cerebro funciona de forma conjunta para poder realizar las conductas o si, por el contrario, hay regiones que se dedican única y exclusivamente a funciones concretas (en una especie de modelo de compartimentos estanco de las regiones).

Uno de los debates más interesantes que hay en la historia reciente (aunque lleva existiendo desde hace muchos años) de la neurociencia es el existente entre las posiciones holista (que defiende que el cerebro funciona en conjunto para ejecutar las diferentes conductas y procesos cognitivos) y localizacionista (cada área concreta del cerebro corresponde con una conducta específica), con multitud de estudios y postulados a favor y en contra.

En este artículo se expondrán las ideas y nociones básicas y las defensas que presentan ambas posiciones para poder entender mejor el debate de ambas tendencias de la neurociencia y, de este modo, cualquiera podrá apoyar con mayor conocimiento una postura o la otra [10,11].

Holismo

El significado de la palabra “holismo” hace referencia a un abordaje de los análisis en una perspectiva global, tratando de integrar todos los factores a tener en cuenta en el estudio en su conjunto.

En lo concerniente a la neurociencia, la perspectiva holista considera que el cerebro no es un sistema de compartimentos estanco, con funciones claramente delimitadas en las diferentes regiones del sistema nervioso. Por el contrario, aboga por un abordaje de las funciones del sistema nervioso (sobre todo de la corteza cerebral) en el todo el cerebro funciona de forma conjunta para realizar las acciones, existiendo para ello diversas regiones que de forma conjunta llevan a cabo las conductas que posee el individuo.

Las aportaciones de Wernicke

En esta corriente podemos encontrar las investigaciones del científico Wernicke, al comprobar en sus estudios que las funciones cognitivas más complejas no pueden encuadrarse dentro de una región concreta del cerebro, sino que deben activarse varias regiones corticales para poder llevar a cabo ese proceso.

La contribución de Luria

Posteriormente, el científico Alexander Luria desarrollaría una teoría en la que plantea que existen diversos niveles en lo que a conductas complejas se refiere tales como el pensamiento, el lenguaje o la memoria. Según los estudios realizados por el investigador soviético, procesos psíquicos superiores que son muy complejos (como los citados previamente: pensamiento, lenguaje y memoria) y que requieren la interacción de varios procesos básicos previos.

Los principales puntos a favor de esta tendencia son que los procesos psicológicos complejos no pueden ser definidos mediante una simple localización en un mapa cortical, sino que necesitan diversos componentes para poder ser funcionar en condiciones. Por otra banda, el establecimiento de nódulos y redes neurales para fortalecer estos procesos cognitivos abarcan diversas regiones corticales que se comunican entre sí para funcionar correctamente. Adicionalmente, varios estudios de registro de actividad cortical y neuroimagen detectan que realmente acontece así, que varias partes de la topografía cortical presentan gran actividad simultánea cuando se llevan a cabo tareas de cierta complejidad cognitiva [2,5,9].

Localizacionismo

La perspectiva localizacionista propone un análisis de la neurociencia y del estudio del sistema nervioso ubicando diferentes funciones que los organismos realizan en diferentes regiones, estableciendo de este modo una lógica de conducta vinculada a una parte concreta del sistema nervioso.

Gall y el Localizacionismo

En muchos aspectos puede recordar a la antigua disciplina, hoy en día desacreditada, conocida como frenología. De hecho, el frenólogo Gall fue un gran aporte para la postura localizacionista al considerar que se podían predecir las actitudes y las conductas de las personas en función de qué regiones estuviesen más desarrolladas en sus cráneos. En su tratado de frenología publicado a principios del siglo XIX establecía que se podía saber cómo era la personalidad de alguien dependiendo de las medidas de varias partes de su cráneo.

¿Cuál fue el papel de Broca?

Investigaciones y aportaciones como las de Broca en el siglo XIX y el estudio de su paciente que era incapaz de hablar debido al daño ocurrido en el lóbulo frontal (concretamente en el área que, posteriormente, sería bautizada como área de Broca) o la de Lashley, destruyendo tejido cortical en búsqueda del engrama, sirvieron para establecer que ciertos procesos cognitivos no pueden darse si se destruye una región concreta del cerebro.

Esta postura tiene un punto a favor importante, y es que aportaciones como las hechas por Broca revelan que hay áreas que son primordiales para que ciertos procesos psicológicos puedan darse porque, de otro modo, con la ausencia de esa área es imposible que se den. No obstante, esta postura no sirve para explicar procesos cognitivos de carácter más complejo que pueden darse en personas que pueden tener grandes afectaciones en su sistema nervioso [1,4,8,12].

Debate de ambas posturas

Existe en el ámbito científico una disputa entre ambas posturas que se van sustentando y defendiendo en estudios, con argumentos a favor y en contra, la postura a defender y la antagonista respectivamente. Lo que parece cierto, tras varios años de estudios y avances científicos, es que ninguna de ellas puede explicar todos los fenómenos que acontece en el sistema nervioso.,

Con respecto a la defensa que hay de la postura holista: Los procesos superiores de la cognición difícilmente pueden ser entendidos o explicados con una simple ubicación de regiones, al necesitar éstos de la actuación de varios factores que les hagan funcionar en condiciones.

Con respecto a la defensa que hay de la postura localizacionista: Procesos psicológicos simples pueden ser entendidos perfectamente bajo este modelo, puesto que no es necesario mayor nivel de complejidad a la hora de desempeñar conductas de carácter simple.

Como puede apreciarse, las investigaciones que se han ido haciendo a lo largo de toda la historia de la psicología, y de las neurociencias en general, revelan que ambas posturas tienen su parte de verdad, pero también presentan limitaciones; y parece que ambas teorías, en lugar de ser planteadas como antagónicas, sería mejor plantearlas en clave de complementarias.

Conclusiones finales

Ambas posturas tienen argumentos para sostenerse, pero también presentan carencias porque no son capaces de explicar todo lo que acontece en los procesos cognitivos del sistema nervioso y, por ende, son teorías incompletas.

La postura que salga vencedora en los próximos años de esta disputa tendrá que ser capaz de poder explicar todos los procesos cognitivos posibles. No obstante, parece que ninguna de ellas por sí sola puede explicarlo todo a pesar de todos los años de investigación que hay, con lo cual una visión integradora de ambas parece ajustarse mejor a la realidad científica [3,6,7].

Referencias bibliográficas

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Germán Albeleira

Germán Albeleira

Licenciatura en Psicología. Máster en Neurociencias.

Sesgos cognitivos: definición, tipos y relación con la Neurociencia

Introducción

Los seres humanos presentamos una serie de sesgos cognitivos que nos ayudan a defendernos ante los diversos conflictos que se presentan en su vida. Éstos son importantes, puesto que ayudan a tomar ciertas decisiones en situaciones de incertidumbre o pueden ayudar a propagar mejor ciertas ideas; de hecho, agilizan y facilitan la labor cognitiva de la persona.

Debido a que, como especie, requerimos un repertorio de conductas amplio y variado para poder sobrevivir, el aprendizaje y la experiencia condicionará nuestras capacidades y nuestras respuestas ante determinados eventos y entornos.

Para poder entender cómo funcionan los sesgos en las personas, cómo las personas pueden optar a una respuesta en detrimento de las otras o cómo se pueden establecer ciertos prejuicios, es necesario entender cómo funciona el sistema nervioso (y más concretamente, el cerebro) y cómo tiende a preferir ciertas opciones u opiniones que se le plantean. Es posible actuar en las estructuras que generan esos procesos y moldear el repertorio conductual para escoger una respuesta más adecuada [3,4,7].


Concepto de sesgos cognitivos

Bajo el concepto de sesgos cognitivos se agrupan una serie de predisposiciones y prejuicios que tienen las personas y que les hacen decantarse por unas opciones en detrimento de otras a lo largo de su vida. Esta serie de nociones que tienen las personas son las que le sirven para sobrevivir o tomar decisiones correctas.

Todos ellos corresponden con una actividad cortical encargada de analizar las diferentes opciones; para poder tomar una toma de decisiones adecuada, lo primero que se establece es qué es lo que se quiere hacer, seguidamente establecer un marco que conceptualiza el problema en sí, se generan las alternativas, éstas son valoradas y luego se prueba una para ver si da resultado o no. Aunque son las estructuras corticales superiores las encargadas de ejecutar una decisión ante dicha situación, otras estructuras subcorticales como la amígdala (involucrada en las emociones) también tienen su involucración porque son capaces de condicionar, tanto para reforzar una respuesta como para no emitir una respuesta concreta.

Esta serie de pasos son importantes para poder tomar una alternativa que satisfaga las demandas de la persona, puesto que se quiere evitar en la medida de lo posible cometer errores y lograr el objetivo [8,11].


Tipos de sesgos cognitivos

Existen diferentes tipos de sesgos cognitivos que afectan a nuestra toma de decisiones. Abarcan diversas situaciones y pueden presentarse para solventar, de diferentes maneras, diferentes situaciones. Algunos de los más estudiados son:

  • Retrospectivo o sesgo a posteriori: En este tipo de sesgo los eventos que han pasado hace tiempo son vistos como algo que se podía alterar o predecir en ese mismo momento de acontecer, sin valorar que podrían haber mediado otras circunstancias que condujeron a ese evento.
  • Correspondencia o error de atribución: En este sesgo lo que acontece es que se enfatizan experiencias personales, explicaciones dadas y acciones personales que se realizaron en un cierto momento.
  • Confirmación: Sesgo caracterizado por buscar información que confirma ideas preconcebidas, prejuicios u opiniones que posee una persona en lugar de buscar información que contradiga o cuestione dichas creencias previas.
  • Autoservicio: Este sesgo se caracteriza por una exigencia, por parte de la persona que lo tiene, de exigir mucho más ante los éxitos que ante los fracasos. Además, también tiene su intervención cuando se usan para usar en beneficio propio información ambigua.
  • Falso consenso: En este sesgo se atribuyen creencias y costumbres propias como algo socialmente generalizado y aceptado.
  • Memoria: El sesgo en cuestión se caracteriza por fallos y lagunas existentes en la memoria que distorsionan los recuerdos y las ideas que la persona posee.
  • Representación o representatividad: Sesgo en el que, partiendo de una premisa que es errónea, se cree que ocurrirá más probablemente un evento que otro que no cuadra con las creencias previas.

Sesgos heurísticos

Un tipo de sesgos bastante investigados y estudiados son los heurísticos. Éstos pueden definirse como una especie de atajos cognitivos mediante los cuales las personas activan determinadas respuestas automáticas ante situaciones muy concretas. Estos atajos cognitivos presentan algunos problemas porque ante una situación concreta se puede tener una respuesta automática que en cierto momento (o ante otras circunstancias) puede no ser la más adecuada, y entonces habría que desestructurar la respuesta automática en detrimento de una respuesta nueva que se ajuste mejor a las demandas de la situación [1,6,9,12].

Neurociencia en la toma de decisiones

La toma de decisiones tiene que ver con una actividad esencial del córtex frontal, en concreto ciertas regiones que están implicadas en la flexibilidad cognitiva y en el cambio de acción en un momento dado.

Dentro de todo el entramado que es el córtex frontal, hay una región bastante conocida, investigada y estudiada que se conoce como prefrontal dorsolateral. Dicha región se encarga de funciones ejecutivas tales como cambio de respuesta ante un entorno con diferentes demandas o razonamientos ante lo que se le plantea en una situación concreta. El daño en esta región puede causar que las personas no sean capaces de flexibilizar su comportamiento y tengan un patrón de comportamientos fijos al margen del cambio de demandas de la situación y del entorno.

Otro sistema encargado de modular la toma de decisiones es el sistema involucrado en las emociones; circuitos neuronales implicados en las emociones pueden condicionar la futura decisión: Las emociones negativas (ira, miedo…) tienden a condicionar las decisiones haciendo que éstas sean más conservadoras y menos arriesgadas. Las emociones positivas, al contrario, funcionan de tal modo que condicionan para no emitir determinados tipos de respuestas ante ciertos eventos.

También es importante tener en cuenta los mecanismos de memoria para poder seleccionar una alternativa adecuada para tomar las decisiones pertinentes; la memoria a largo plazo sirve para almacenar conocimientos y vivencias que ha experimentado esa persona a lo largo de su vida, y puede servir de ayuda para saber cómo ha sido el éxito o el fracaso de una determinada opción ante un determinado entorno para poder superar dicha situación [2,10,13].


Conclusiones finales

Aunque muchas veces nos sirven como vías rápidas para solventar ciertas situaciones que se nos plantean (como, por ejemplo, los heurísticos), los sesgos cognitivos pueden conducirnos a tomar decisiones erróneas al no valorar todas las perspectivas posibles de determinadas situaciones.

Comprender que diferentes procesos psicológicos básicos (memoria, emoción…) son susceptibles de modificar la respuesta posible del sujeto es importante porque se puede actuar en dichos procesos para orientar y guiar las respuestas que se pueden hacer en dicho momento.

Una evaluación completa de la situación y una comprensión más adecuada de las situaciones y sus marcos de trabajo son importantes para ello, con lo cual saber plantear los problemas y sus diferentes situaciones se hace fundamental [5,14].

Referencias bibliográficas

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Germán Albeleira

Germán Albeleira

Licenciatura en Psicología. Máster en Neurociencias.

El cerebro prehistórico: algunos apuntes

Introducción

Nos cuesta admitir que venimos de primitivos cavernícolas, en la mayoría de los casos solo hemos mejorado lo que ellos ya habían inventado. Nos hacemos las mismas preguntas que aún no pudimos responder. Nuestra fisiología no se ha modificado en las últimas decenas de miles de años. Si comparamos un cadáver actual con uno de miles de años atrás no encontraríamos diferencias, tampoco a nivel genético.

Evolución humana

Carlos Linneo (1707-1778), naturalista sueco con profundas raíces creacionistas, considerado el creador de la clasificación de los seres vivos, denominó a la especie humana como Homo sapiens o sea hombre sabio.

Llamarnos Homo sapiens sapiens, una vez como especie y luego como subespecie, parece redundante y hasta prepotente. Hemos logrado un gran desarrollo tecnológico aunque quizás la sabiduría no es lo que más nos caracteriza especialmente teniendo en cuenta al uso que le damos a la tecnología.

El legado de Darwin

Charles Darwin en 1859, a la edad de cincuenta años, publicó “El origen de las especies” y en el año 1871 “El origen del hombre y la selección en relación con el sexo” (no sé si el sexo era importante en el desarrollo de su obra pero es una palabra que siempre ayuda a vender). Su pensamiento no solo revolucionó la biología sino la filosofía, tuvimos que admitir nuestra naturaleza animal.

Para Darwin la evolución no se dirige hacia un punto concreto, es solo cambio. La selección nos hace más aptos para vivir en determinadas condiciones. Nuestras capacidades cognitivas han sido un beneficio colateral de la evolución. Ningún animal tiene como fin transformarse en un ser inteligente, ni adquirir una mayor conciencia. La evolución no es lineal sino divergente.

Una de las características que nos hace humanos es el desarrollo de un lenguaje sofisticado. Éste nos ha posibilitado generar relaciones sociales, punto imprescindible para el hombre, nos ayudó a acumular información y también a pensar. El lenguaje es tan fundamental en nuestras vidas que vivimos en un permanente monólogo con nosotros mismos.

Otra capacidad esencial fue la de crear herramientas, aún las más primitivas, lo cual junto con el comportamiento social nos hizo evolucionar. Estas características fueron las que distinguieron al Homo habilis de sus antecesores, los Australopitecos, y dieron inicio al género Homo.

El cambio de ambientes

El cambio del ambiente de selvas con árboles a sabanas africanas hizo que nos tuviéramos que bajar de los árboles y sobrevivir en un entorno abierto, lleno de amenazas. Nuestras manos quedaron libres y con el desarrollo del cerebro las usamos para hacer herramientas destinadas a defendernos y alimentarnos. Fue crucial la habilidad de hacer una pinza con los dedos índice y pulgar para desarrollar movimientos de precisión. Desarrollamos la facultad de imaginar las herramientas en nuestra mente para luego fabricarlas.

Podemos conocer la capacidad craneana de los humanos arcaicos pero no podemos saber cómo eran sus conexiones cerebrales. Las diferencias entre los humanos arcaicos (Cromañon) y un humano moderno no son morfológicas sino mayormente cognitivas. Vemos en los humanos modernos una mejor elaboración de útiles y herramientas, desarrollo de estructuras sociales, pensamiento simbólico, organización espacial y un mayor aprovechamiento de los recursos. Todos estos cambios que representan un aumento de nuestra razón no se produjeron a expensas de nuestras emociones sino por el contrario, estas se hicieron más fuertes y elaboradas.

Hace unos 75,000 años se produjo la explosión del supervolcán Toba, situado al norte de la isla de Sumatra, Indonesia. El acontecimiento fue de tal magnitud que provocó un invierno volcánico logrando disminuir la temperatura de la tierra. Este abrupto cambio climático motivó la extinción de muchas especies dejando a los humanos al borde de la desaparición. Luego de la estabilización del clima y los demás factores se originó la expansión de los humanos por todo el planeta. Como afirma el dicho “Lo que no te mata te fortalece”. El humano fortalecido conquistó todo el planeta haciendo mucho más difícil que un evento climático produjera su extinción.


Violencia humana

En la época de los Australopitecos la extensión de la sequía transformó gran parte de la selva africana en sabanas. La dentadura de los homínidos les facilitaba una dieta variada, especialmente de vegetales y frutas que fue complementada con el consumo de carne por carroña que tragaban sin masticar. Empezaron siendo carroñeros ocasionales hasta que el uso de herramientas les posibilitó obtener más carne, perfeccionando luego utensilios de caza que les permitieron alimentarse de animales más grandes, lo que a su vez les otorgó energía y nutrientes que favorecieron el crecimiento del cerebro.

Homo Habilis

El Homo Habilis no tenía un físico apropiado para cazar animales como si lo tienen los predadores carnívoros, por lo que necesitó utilizar su incipiente inteligencia para hacerse de alimentos con alto contenido proteico. Las nuevas herramientas le facilitaron obtener alimentos con sustanciales aportes de grasas y proteínas, fundamental para el desarrollo del cerebro. Esto posibilitó que se produjera un aumento del tamaño cerebral en el proceso evolutivo que a su vez le permitiera fabricar mejores herramientas para obtener más alimentos. Como resultado de este círculo virtuoso triplicamos nuestra capacidad cerebral desde el Homo Habilis a nosotros.  El Homo Habilis no era un gran cazador, pero sus herramientas líticas le permitían desgarrar carne de animales muertos y romper los huesos para obtener el tuétano.

El hecho de tener caninos pequeños y no afilados da idea de poca agresividad, al menos indica que su agresividad no estaba orientada a matar a sus presas. A diferencia del resto de los animales los humanos no necesitaron desarrollar características físicas para atacar animales sino que, gracias al desarrollo de su cerebro, pudieron crear armas que les permitían cazarlos y el fuego para cocinarlos antes de comerlos. Aun teniendo las armas necesitaban la agresividad para poder usarlas, por lo que el desarrollo de la agresividad fue más a nivel cerebral que físico.

Homo Sapiens y Neanderthalensis

El Homo Sapiens y el Homo Neanderthalensis son especies muy parecidas. El Homo Neanderthalensis surgió en Europa hace 130,000 años, por su parte el Homo Sapiens surgió en África y luego emigró a Europa donde ambas especies convivieron durante 10,000 años. Tenía una capacidad craneana similar a la nuestra. Hubo intercambio genético entre ambas especies, todos los descendientes de estos Sapiens europeos conservamos un 2% de genes de Neanderthal. En los Neanderthal, a diferencia de los humanos, no se han encontrado evidencias de violencia entre los individuos de la misma especie. Es probable que la competencia humana haya influido junto con otras causas para su extinción, especialmente si tenemos en cuenta esa vocación humana por generar conflictos con otros congéneres.

Algunos estudios

Algunos estudiosos de la prehistoria sostienen que la violencia entre humanos surgió a partir de la sedentarización, aunque ya en el escaso arte paleolítico hay indicios de violencia entre diversos grupos humanos. Somos territoriales por lo que al hacernos sedentarios y tener un lugar fijo donde practicar la agricultura y ganadería se tornó primordial defender el territorio. Si bien se han encontrado fósiles humanos con evidencias óseas de haber sido dañados con herramientas humanas estos hallazgos no han sido masivos. Podría considerarse como posible explicación que hubiesen existido masacres humanas y los restos permanecieran esparcidos en el mismo campo a merced de animales carroñeros por lo que no nos llegarían sus fósiles.

Han documentado en Sudán restos humanos datados entre 10,000 y 14,000 años de antigüedad, con claras marcas de brutal violencia de todo tipo de traumatismo así también como de proyectiles. A diferencia de lo que podría haber ocurrido en otras oportunidades los cadáveres fueron enterrados, lo que permitió que se conservaran.

Nuestros antepasados pasaron una vida muy dura. Sufrían frío, hambre, todo tipo de dolores, y además de las múltiples amenazas de animales que los acechaban debían protegerse de la violencia de otros seres humanos. 


Genética

Tenemos muy pocas diferencias genéticas con el chimpancé, somos idénticos un 98,5%, sin embargo, esos pocos genes nos dieron la posibilidad de hacer arte, filosofar, tener un lenguaje abstracto y concebir ciencia entre otras cosas.

Se necesitaron cambios en la genética para aumentar nuestra capacidad cognitiva. Por ejemplo, el surgimiento del Gen regulador de la proliferación de las células precursoras del córtex, produciendo un mayor crecimiento del córtex. Este gen apareció luego que nos separamos de la línea de los grandes monos. Se ha insertado este gen en cerebros en desarrollo de ratones y mostraron un mayor crecimiento del córtex, produciendo circunvoluciones y pliegues propios del cerebro humano, aunque no lograron resolver logaritmos.

A partir de 2010

Desde 2010 cuando se secuenció completamente el primer genoma humano antiguo se han secuenciado más de mil individuos. Esa información es de suma importancia para reconstruir nuestro pasado prehistórico. Hay pocos fósiles, lo huesos nos dejan con muchas dudas. Sólo un individuo entre millones logra fosilizarse y es muy difícil encontrar los restos fósiles; por eso es importante lograr las máximas revelaciones de los mismos. El ADN encontrado está brindando mucha información a los paleoantropólogos a fin de completar el rompecabezas de la evolución humana.

Con la información obtenida del ADN podemos saber que el 2% de los genes de los descendientes de origen europeos son de Neanderthal. Esto indica que existieron encuentros sexuales entre los cromañones (Homo sapiens arcaicos) y los neandertales al encontrarse en Europa hace 60,000 años. De estos encuentros hubo descendencia fértil por lo que mantuvimos algunos de sus genes. Sólo volviendo a la vida -en un futuro- a un hombre de Neanderthal sabremos qué capacidades cognitivas poseían.


Referencias bibliográficas

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  3. Tattersall Ian, (2012). Master of the planet: The search for our human origins. Palgrave Macmillan.
Daniel Pozzi

Daniel Pozzi

Biólogo especializado en Neurociencia.

El Papiro Quirúrgico de Edwin Smith: el primer documento neurocientífico

Introducción

Hasta las primeras décadas del siglo XX se daba por hecho que los primeros documentos médicos sobre el cerebro fueron escritos en la antigua Grecia alrededor del siglo V a.c. Famosos son pues, los nombres de Hipócrates y más tarde el de Galeno en el estudio de la anatomía humana y enfermedades cerebrales como la epilepsia.

Sin embargo, en el año 1930, el doctor James Henry Breasted de la Universidad de Chicago tradujo por completo un papiro egipcio que lograría fama mundial por ser el escrito científico más antiguo de la Historia de la humanidad.

El Papiro quirúrgico de Edwin Smith

Dicho documento, conocido como el papiro quirúrgico de Edwin Smith, debe su nombre al de un aventurero y traficante de antigüedades norteamericano que se interesó por la egiptología y que se hizo con los fragmentos que componen el papiro en el año 1862.

Extrañamente, y a pesar de que Smith tenía conocimientos de egipcio antiguo y sabía que el tema del papiro era de naturaleza médica, nunca se decidió a traducirlo o a pedir a alguien que lo hiciera por él. Por lo tanto, como ya hemos mencionado antes, tuvieron que pasar décadas hasta que el profesor Breasted publicara 2000 volúmenes del texto traducido.

Para sorpresa de toda la comunidad científica, lo que en él había escrito resultó ser un tratado médico datado en el siglo XVII a.c, que además, era una especie de copia con anotaciones de un papiro original casi mil años más antiguo.

De hecho, hasta se ha especulado con que el verdadero autor fuera Imhotep, un famoso sacerdote egipcio cuyas capacidades médicas que puso en práctica al servicio del faraón, le sirvieron para ser considerado una divinidad de la salud a la que millones de egipcios rezaban cuando tenían problemas de esa índole.

Aunque el texto completo consiste en la descripción de 48 sujetos que sufrieron heridas en distintas partes del cuerpo (posiblemente ocurridas durante tareas de construcción de pirámides y otros edificios puesto que en la época en que fue escrito no hubo enfrentamientos bélicos importantes) además de sus posibles tratamientos y pronósticos médicos, aquí sólo nos centraremos en los casos donde el cerebro fue el órgano afectado.


Síntomas neurológicos descritos

En total se podría decir que hay 13 pacientes que sufrieron un daño cerebral debido a un trauma físico importante en la cabeza y cuyos síntomas más destacados fueron bastante bien descritos.

Por ejemplo, en dos de los casos se explica cómo fracturas abiertas en el hueso temporal del cráneo produjeron trastornos en el lenguaje de los sujetos, los cuales lloraban por ser incapaces de expresarse adecuadamente y a los cuales se les daba un mal pronóstico y se descartaba cualquier tipo de tratamiento para sus dolencias.

En otros casos, se aprecia como descubren que la lesión en un lado del cerebro suele producir trastornos sensoriales y motores en el lado contrario del cuerpo aunque también se puede leer sobre un caso de una lesión cerebral a “contrecoup”, es decir, ocurrida en el lado opuesto de donde ocurrió el impacto debida al aplastamiento de la masa cerebral contra la otra pared del cráneo y que produce alteraciones en el mismo lado del cuerpo en el que se produjo la herida.

Queda claro también que los médicos egipcios también notaron que ciertos daños causaban problemas de tipo espacial como los trastornos en la coordinación ojo-mano para alcanzar objetos que son tan comunes ahora cuando hay un daño en zonas parietales del hemisferio derecho.


Tratamientos

En algunos de los casos anteriores que fueron considerados adecuados para recibir tratamiento (puesto que había casos que se consideraban intratables o difícilmente tratables) se recomendaba la colocación de grasa de animales como el león, el hipopótamo, el cocodrilo, la serpiente y la cabra montesa sobre la herida.

También se recomienda el uso de huevo de avestruz en uno de los casos, que además, es especial también porque incluye como tratamiento la utilización de una oración de tipo religioso que trata de pedir la ayuda de los dioses para expulsar los demonios que se han metido dentro de la herida.

Pronósticos

En casi todos los casos se les asignaba un pronóstico que podía ser de tres tipos:

  • uno en el que una recuperación casi completa era esperable,
  • otro en el que se consideraba que a recuperación era posible pero no se podía saber si ocurriría.
  • y por último los casos en que la esperanza de una mejoría era muy escasa.

Conclusiones

Aunque la calidad de las técnicas y procedimientos médicos del papiro de Smith fueran muy rudimentarios y escasos, lo cierto es que este sistema de clasificación de las heridas, junto a la estipulación de los posibles tratamientos y los distintos tipos de pronóstico, pueden y deben ser considerados como un verdadero documento médico con similitudes con los sistemas de triada utilizados en la medicina moderna en los que, dependiendo de la gravedad de la herida, se aconsejan diferentes tipo de operación quirúrgica y los posibles riesgos y pronósticos que se suelen dar en casos similares.

Este caso, por lo tanto , es un ejemplo magnífico de la cultura egipcia antigua que demuestra que el ser humano ha tenido conocimientos complejos dentro del campo de la medicina muchos más años antes de lo que la cultura occidental había pensado y que por lo tanto debe ser considerado como una muestra del interés que han tenido por entender ciertas personas en épocas muy antiguas por los efectos que puede tener en la mente el daño cerebral adquirido y sus posibles tratamientos para ayudar a las personas que lo han sufrido.


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Victor Lorenzo Guerreiro

Licenciado en Psicología Máster en Neuropsicología

¿Sabrías explicar cuál es la relación entre la Neurociencia y el Arte?

Introducción

Es difícil considerar una obra como una obra de arte, no todas llegan a serlo, ni tampoco producen la misma reacción en las personas. ¿Tiene este proceso creativo un correlato neurológico? En la investigación desarrollada por Dietrich, éste señala que “la creatividad requiere habilidades cognitivas tales como la memoria de trabajo, la atención sostenida, flexibilidad y el juicio de propiedad, que son típicamente adscritas a la corteza prefrontal” [3].


Papel de la corteza prefrontal

El papel de la corteza prefrontal en el proceso creativo es crucial, ya que desempeña funciones atencionales, de memoria y de percepción visual, sin dejar de lado la función del sistema límbico (amígdala, los cuerpos mamilares, el hipocampo, el bulbo olfatorio y el hipotálamo) el cual se encarga de generar respuestas emocionales e imprimir sentimiento, pasión y originalidad en una obra.


¿Cómo se desarrollan las destrezas?

Para el desarrollo de algunas destrezas artísticas, en especial el dibujo y la pintura, es indispensable la repetición y el ensayo-error, puesto que es a partir de estos factores de aprendizaje en los que se consigue un nivel óptimo de entrenamiento de las habilidades subyacentes [1].

Las regiones cerebrales asociadas con la creación de la pintura parten de vías de entrada sensoriales (aferentes), la visión y el tacto, principalmente, y señales de salida (eferentes), elaboradas en conductas o actos motores que refieren propiamente a la acción de pintar. Asimismo, mecanismos neuronales más complejos permiten la abstracción del objeto y la transformación global de éste en una obra de arte desde la percepción, el estado emocional y las sensaciones particulares del sujeto, expresados y moldeados a partir de la experiencia y la formulación del pensamiento.

La vía dorsal o “del dónde” a través de la corteza parietal determina la organización visuoespacial, es decir, es responsable de la discriminación figurativa y del análisis perceptual. También participa en la integración temporal de las imágenes a través de los movimientos visuales.

Entonces la luz y el movimiento se procesan en el “dónde”, lo que revela la ubicación del objeto. La vía ventral o “del qué” organiza las imágenes en escenas coherentes y con un significado, a través de un proceso de integración e interpretación que realiza el lóbulo temporal izquierdo. La forma y el color se procesan en “el qué”, revelando la identidad de un objeto.


¿Cuál es el papel de las neuronas espejo?

Freedberg y Gallese, sugieren que las neuronas espejo soportan la actividad fisiológica y química en cuanto a la reacción física representada por el cuadro, por lo que dichas neuronas son las responsables de la respuesta emocional asociada a la percepción y la apreciación artística [6].

Hace relativamente poco tiempo se ha empezado a hablar del correlato neural del placer estético. Ya el pintor Charles Le Bron (1609-1690) puede considerarse uno de los padres de lo que hoy se llama “neuroestética”. Semir Zeki está considerado como uno de los pioneros de la neuroestética moderna junto con Changeux. Este último afirma que “el término neuroestética es reciente. Data oficialmente del primer congreso sobre el tema que se realizó en San Francisco en 2002.

Se trataba de consagrar un procedimiento mucho más antiguo que apuntaba a interrogarse sobre las bases neurales de la contemplación de la obra de arte y su creación y, de ser posible, de emprender su estudio científico. Desde mi punto de vista, las funciones cognitivas, en particular la conciencia y la actividad artística, están asociadas a un desarrollo mayor de la organización cerebral y, más particularmente, de las cortezas de asociación prefrontal, parietotemporal y cingular, en estrecha relación con el sistema límbico”.


Los estudios de Zeki e Ishizu

Zeki e Ishizu profundizaron en los aspectos básicos que atañen a la neuroestética en un trabajo sobre belleza y cerebro [8]. En él se estudió a 21 sujetos para observar sus cerebros utilizando imágenes de resonancia magnética funcional comprobando que hay relación entre la percepción de lo bello con los centros de placer y la recompensa.

En la opinión de Zaidel las manifestaciones estéticas y el sistema de recompensa están relacionados desde la antigüedad, lo que hace pensar que es un mecanismo de supervivencia a nivel personal y colectivo y propone tres grandes teorías cerebrales del arte: la teoría de las regiones localizadas del cerebro, la teoría de la motivación biológica y la teoría de la evolución del lenguaje y su función simbólica [17].

Además de la dopamina, los opiáceos, el GABA y varios neuropéptidos son ahora considerados cruciales en las experiencias relacionadas con el placer.

Con respecto a la dominancia de las funciones cerebrales, existe lateralidad en el procesamiento del arte visual. Se ha indicado que el hemisferio derecho es el encargado de ello ya que controla las habilidades visuoespaciales, los patrones geométricos, la rotación mental y la imaginería, las caras familiares y lugares y la atención en el espacio. El hemisferio izquierdo está orientado al lenguaje, al pensamiento analítico y a la asignación de un significado a las escenas visuales, en especial en el arte surrealista. El lóbulo parietal derecho procesa las características globales de un estímulo y sus relaciones espaciales y el izquierdo realiza el análisis visual detallado. Las regiones frontales premotoras y motoras (incluyendo los ganglios basales y el cerebelo) son necesarios para la producción del arte visual y para llevar a cabo los movimientos necesarios para ejecutar el arte.


Entonces, ¿qué es el arte?

El arte, por tanto, es un proceso que involucra diversas áreas: visuales, práxicas, mnésicas y ejecutivas, pero hay enfermedades y procesos cognitivos que pueden alterar la producción artística. Por ejemplo, en la Enfermedad de Alzheimer, la afectación precoz de áreas temporales mediales y parietales provoca trastornos de memoria y dificultades visuales y constructivas.

Los fallos en los sistemas espacial y visual, como la atención visual, la detección del movimiento, la percepción profunda, la discriminación de ángulos, el reconocimiento del color, de los rostros y la habilidad para dibujar y copiar, son alteraciones patognomónicas del arte en la enfermedad de Alzheimer. Por esta razón, el paciente va perdiendo la aptitud para pintar y representar el mundo y en general la productividad artística va declinando o cesa en algún momento.

La corteza prefrontal y la creatividad

Patricia Montañés señala que las lesiones en la corteza medial prefrontal producen disminución de la creatividad, abulia y ausencia de motivación y las lesiones de la corteza dorso lateral que se relaciona con la memoria de trabajo y la flexibilidad mental disminuyen las habilidades creativas. Las lesiones orbitofrontales pueden tener un efecto paradójico en la generación de ideas, porque desencadenan comportamientos desinhibidos que semejan un episodio de manía. Las cortezas motora y premotora son necesarias para la ejecución de un plan creativo [11].

Sin embargo, tanto si la lesión es focal como difusa, o se trata de una enfermedad neurodegenerativa, las representaciones artísticas son todavía posibles. De hecho, Gardner se dedicó a estudiar las aptitudes artísticas de pacientes con lesión cerebral, principalmente afásicos, y encontró que el daño en el hemisferio izquierdo del cerebro no estaba relacionado con una pérdida en la habilidad para dibujar, sino que sus capacidades para el dibujo mejoraban después de la lesión. Por el contrario, notó que un daño en el hemisferio derecho causaba dificultades en el dibujo, con formas inconexas y discontinuas; además, solían ignorar una parte del lienzo, cambiaban su estilo y dibujaban detalles innecesarios.


¿Y si el arte se pudiera utilizar en la rehabilitación cognitiva?

Escobar sugiere que “la maravilla de crear obliga al ser humano a utilizar otras áreas de la corteza cerebral, permitiendo que el paciente pueda potenciar los procesos cognitivos, disminuir la pérdida de memoria y mantener un estado de alerta” [4].

Díaz y Sosa plantearon que a través del arte, en especial mediante actividades como la musicoterapia, el arteterapia y la literatura, se pueden fortalecer diferentes funciones neuropsicológicas como las praxias, la atención, la concentración, las habilidades visuoespaciales y visuoconstruccionales, la memoria, el lenguaje y las funciones ejecutivas, además de la imaginación y la creatividad [2].

Aunque estos autores proponen el arte como actividad de rehabilitación y estimulación en pacientes con deterioro cognitivo, es posible afirmar que las funciones favorecidas con las actividades desarrolladas pueden potenciarse, en alguna medida, para cualquier ser humano, con o sin alteración cognitiva.

Desde el Instituto INECO se ha propuesto que el arte ayuda al tratamiento de pacientes que han sufrido accidentes cerebrovasculares y traumatismos craneoencefálicos. Además, ayuda a estimular áreas cerebrales que están conservadas, promoviendo el desarrollo de procesos como atención, concentración, control de impulsos y relaciones interpersonales.


El arte desde el punto de vista cognitivo

García plantea que el arte, desde un punto de vista cognitivo, puede favorecer las habilidades visuoespaciales, visuoperceptivas y visuoconstructivas puesto que se relacionan profundamente con la actividad artística, específicamente en lo que respecta a la percepción de formas, figuras, colores, ubicación y la coordinación de la motricidad fina para construir las obras. La atención sostenida y la memoria procedimental también se conectan con el arte dado el tiempo que permanece el artista plasmando su obra y utilizando la misma técnica. Además, promueve las funciones ejecutivas, ya que requiere de la capacidad de elección, organización, selección y secuenciación, e incluso de la motricidad [7].

Las actividades de rehabilitación y estimulación a través del arte, según lo planteado por Peña-Casanova, hacen parte de las estrategias de intervención mixta: se pueden utilizar como entrenamiento cognitivo con objetivos específicos y, a su vez, como herramientas de recreación, lo que también implica el entrenamiento cognitivo, sin ser éste el objetivo principal [13].

Es la actividad artística y los elementos que ésta involucra en su ejecución, la que favorecerá en alguna medida la rehabilitación neuropsicológica. Además de estimular y modificar las funciones neuropsicológicas, se favorece el estado emocional del sujeto.

¿El arte como función rehabilitadora?

El arte se puede utilizar en función de la rehabilitación de casi cualquier patología cerebral, aunque se debe tener en cuenta la personalidad del paciente a la hora de formular un programa de rehabilitación desde la creación artística, puesto que no todas las personas se sentirían cómodas trabajando con esas técnicas y también hay que saber cuáles son las habilidades preservadas en el paciente.

Asimismo, es indispensable elegir el tipo de actividad artística según la patología del paciente y saber en qué medida favorece más un tipo determinado de arte con relación a otro. En esta misma línea, la edad del paciente también es importante: la música y la lectura se utilizan como estrategias de potenciación de actividades neuronales desde las etapas prenatales hasta la vejez, si bien con variaciones en su efectividad.

El arte en la rehabilitación neuropsicológica

Asimismo, la rehabilitación neuropsicológica a partir de las expresiones artísticas propicia la inhibición de conductas desadaptativas, así como la impulsividad y la regulación conductual del sujeto, induce a la creación artística a partir de la generación de ideas, movilizando aquellas redes neuronales que activan procesos conscientes de pensamiento y razonamiento a partir de la interpretación del medio y sus emociones.

Debido a que involucra globalmente de forma directa e indirecta gran parte de la actividad cerebral, conlleva la integración funcional de regiones corticales y subcorticales, desde las más primitivas hasta las más evolucionadas. A partir de ello, el flujo de información química y eléctrica en las redes neuronales existentes permite y favorece la creación de nuevos circuitos neurobiológicos que soporten los nuevos aprendizajes o, por el contrario, éstos pueden modificarse para potenciarse o repararse ante factores subsecuentes de alteración, independientes de la etiología.

Por todo ello, se puede afirmar que tanto la creatividad como la contemplación de una obra artística surgen de un funcionamiento integral del cerebro.


Referencias bibliográficas

  1. Albano, A. y Price, G. (2014). Artes y emociones que potencian la creatividad. Artes plásticas. Fundación Botín. España.
  2. Díaz, E. y Sosa, A. (2010). Intervención cognitiva en pacientes con deterioro cognitivo ligero y demencia leve. Medisan, 14 (6), pp 838-849.
  3. Dietrich, A. (2004). The cognitive neuroscience of creativity. Psychonomic Bulletin and review, 1011-1026.
  4. Escobar, A. (2010). Psicología y artes. El arte y la rehabilitación neuropsicológica. Http://analobello.blogspot.com.co/2010/08/el-arte-y-larehabilitacion.html
  5. Foerster, J. (2016). Arte y cerebro. Revista chilena de Psiquiatría Neurológica infancia y adolescencia, vol 27, no. 3.
  6. Freedberg, D. y Gallese, V. (2007). Motion, emotion and empathy in esthetic experience. Trends in cognitives sciences, 11, 5, 197-203.
  7. García, J. (2009). Estimulación cognitiva: tema 2: Estrategias de intervención. Sevilla, Ed. Universidad de Murcia, pp 11-17.
  8. Ishizu, T. y Zeki, S. (2011). Toward a brain-based theory of beauty. Http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3130765/ [Consulta el 15 de mayo de 2018).
  9. Maurer, K. y Prvulovic, D. (2004). Paintings of an artist with Alzheimer’s disease: visuoconstructural deficits during dementia. Neural Transm, 111, 235-245.
  10. Mendez, F. (2004). Dementia as a window to the neurology of art. Medical Hypotheses, 63, 1-7.
  11. Montañes, P. (2009). Neuropsicología y creatividad. Avances en Psiquiatría Biológica, 10-26.
  12. Morac de Asmat, M. (2014). Reflexiones sobre Neuroestética, arte e investigación. Revista del Instituto de investigaciones museológicas y artísticas de la Universidad Ricardo Palma, vol. 11, 69-84.
Macarena Sánchez Rojas

Macarena Sánchez Rojas

Psicóloga General Sanitaria (Neuropsicología)

Filogenia del Sistema Nervioso

Introducción

El sistema nervioso, como otras partes del organismo (tanto propio como el de otras especies), ha sufrido a lo largo de los millones de años cambios constantes. La evolución también afectó a la estructura del sistema nervioso de las distintas especies a lo largo de la historia de la vida en el planeta, y a cada gran peldaño que se iba consiguiendo a nivel evolutivo, más complejo y sofisticado se volvía dicho sistema permitiendo así que haya multitud de especies animales que presenten un repertorio de conductas más o menos complejas. No obstante, el árbol evolutivo completo del sistema nervioso tiene muchas lagunas que el registro fósil todavía no

En este artículo se hará mención a grandes hitos de la evolución del sistema nervioso que han permitido llegar al que poseen los mamíferos, el cual en muchas especies de éstos, es tremendamente complejo y con unas estructuras que permiten muchos procesos mentales y conductas de gran complejidad. Debido a esto último, en la parte final se abordará las capacidades de los primates, enfocándose sobre todo en los simios [11].


Inicios en el mar

Los primeros indicios de sistema nervioso pueden rastrearse pocos miles de años después de la gran explosión de vida a inicios del periodo Cámbrico. Durante los inicios de este periodo, la vida experimentó grandes cambios en sus formas y estructuras, pasando de organismos procariotas (bacterias de diversos tipos) a organismos eucariotas más complejos (aparición de los primeros invertebrados como artrópodos, celentéreos y vertebrados como los peces). A medida que iba aumentando la complejidad de la vida, sus estructuras corporales y sus funciones, el entorno marítimo se fue haciendo más hostil y con ello solamente las especies con un sistema nervioso más adecuado pudieron sobrevivir.

Orígenes primitivos

En los orígenes primitivos de dicho sistema, se puede ver como uno de los más antiguos representantes un artrópodo marino con un sistema nervioso muy rudimentario, lo suficientemente desarrollado como para que pueda obtener información pertinente del entorno. Dicho artrópodo fue hallado en China hace relativamente poco tiempo y presentaba un primitivo sistema nervioso compuesto por un complejo neuronal simple.

No obstante, es conveniente empezar primero con otros organismos algo más antiguos y más simples anteriores a este artrópodo. Con la irrupción en el agua de la vida, organismos simples como bacterias (de diversos tipos) o animales más primitivos que evolucionaron hasta llegar a formas algo más complejas como los moluscos y, finalmente, acabarían llegando los artrópodos con sus primitivos sistemas nerviosos.

A día de hoy, se sabe que moluscos y otros invertebrados acuáticos presentan sistema nervioso descentralizado, como en el caso del calamar gigante, el cual debido a esta naturaleza sirve para un gran número de estudios e investigaciones relacionadas con la neurociencia. Fue inevitable la colonización de la tierra firme y con ella los diversos artrópodos (crustáceos, miriápodos, arácnidos e insectos), los cuales han sido citados al principio de este apartado, desarrollaron diversas formas y capacidades para poder conquistar la tierra.

En la aparición de los primeros vertebrados marinos, los peces, ya se empieza a apreciar los primeros detalles que darían lugar al encéfalo moderno que presentan las clases de animales que acabarían colonizando la tierra firme. Los primeros peces eran de anatomía primitiva y su sistema nervioso era muy rudimentario así que el repertorio conductual fue cambiando a medida que a nivel anatómico aparecieron novedades que permitieron la conquista de tierra firme (el paso de aletas a aletas lobuladas y, de ahí, a las patas) y la adaptación a un nuevo entorno [1, 5, 7, 8, 9, 10, 12, 16].


Desarrollo en tierra firme

En tierra firme, el primer grupo de vertebrados en asentarse de forma fija en la tierra (alternando ciertos periodos) es el de los anfibios, el cual ya muestra características que, con la aparición de los reptiles (y posteriormente los mamíferos) les valdría para poder establecerse en distintas partes del mundo. Con respecto a los anfibios su estilo de vida y su relación con el entorno, el vivir en entornos húmedos y que requieren una adaptación tanto terrestre como acuática exige ciertas características primordiales para ello.

En los reptiles se origina por fin lo que se conoce como “córtex cerebral”, ya que en esta clase de animales ya se distinguen estructuras tales como los hemisferios cerebrales que recubren otras estructuras subcorticales. La línea evolutiva de reptiles que daría lugar a los mamíferos consolidó esas estructuras neurales que perdurarían hasta nuestros días. Millones de años después, los mamíferos adoptarían un rol dominante y adoptarían multitudes de formas y tamaños y, con ellas, las adaptaciones de sus sistemas nerviosos a las diferentes demandas de sus entornos [1, 5, 12].


Evolución del sistema nervioso en mamíferos

Con la consolidación de los mamíferos como clase animal reinante en el planeta hace millones de años, los sistemas nerviosos de éstos también fueron variando en función del lugar que ocuparían en el planeta, ya que durante la expansión de esta clase animal ocuparon tanto la tierra firme como el mar e, incluso, algunos desarrollaron habilidad para el vuelo.

En el caso de los mamíferos cetáceos, el córtex no tiende a ser grueso y su sistema nervioso no está tan fuertemente interconectado (tanto en la cantidad como en la calidad de conexiones) y, a pesar de ello, poseen facultades mentales superiores a otros mamíferos.Con respecto a los quirópteros, su sistema nervioso está adaptado a la ecolocalización en casos de especies pequeñas de este grupo mientras que especies más grandes no lo necesitan para moverse y se traduce en una mayor densidad cortical.

De los mamíferos terrestres, con ciertas peculiaridades en función de su desarrollo evolutivo, poseerán unas estructuras características u otras, pero en cualquier caso comparten una serie de características que se desarrollan en común: la presencia de un encéfalo centralizado con corteza cerebral (dividida en hemisferios) y estructuras subcorticales para conductas menos elaboradas.

En el caso de los primates, y más concretamente de los simios, este desarrollo del sistema nervioso les ha permitido alcanzar unos niveles de complejidad neuronal y conductual altos. En el caso concreto de homínidos, la evolución a lo largo de los años y procesos como la neotenia les han permitido alcanzar conductas complejas tales como pensamiento abstracto, razonamiento lógico o incluso habilidades de crear leyes y sociedades para poder crear las civilizaciones e incluso desarrollar psicopatologías. [2, 6, 13, 14, 15].


Conclusiones

Como puede verse, llegar hasta los niveles de complejidad de sistema nervioso desde los primeros indicios con los seres vivos que existían en la fauna marina de hace millones de años hasta los animales más evolucionados.

Por otra banda, gracias a esta mayor complejidad del sistema nervioso que ciertas especies poseen (en especial, los primates como los simios) se dan lugar ciertas conductas de carácter más complejo.

Sin embargo, en el caso especial de los seres humanos, todavía se desconoce más que lo que se conoce, con lo cual comprender aún ciertos fenómenos que ocurren en las personas todavía necesita investigación y análisis de su sistema nervioso y su funcionamiento [3, 4, 17].

Referencias bibliográficas

  1. Aboitiz, F., Morales, D., & Montiel, J. (2003). The evolutionary origin of the mammalian isocortex: towards an integrated developmental and functional approach. Behavioral and Brain Sciences, 26(5), 535-552.
  2. Barton, R. A. (2012). Embodied cognitive evolution and the cerebellum. Phil. Trans. R. Soc. B, 367(1599), 2097-2107.
  3. Bassett, D. S., & Gazzaniga, M. S. (2011). Understanding complexity in the human brain. Trends in cognitive sciences, 15(5), 200-209.
  4. Bullmore, E., & Sporns, O. (2009). Complex brain networks: graph theoretical analysis of structural and functional systems. Nature Reviews Neuroscience, 10(3), 186.
  5. Butler, A. B., Reiner, A., & Karten, H. J. (2011). Evolution of the amniote pallium and the origins of mammalian neocortex. Annals of the New York Academy of Sciences, 1225(1), 14-27
  6. Donald, M. (2006). Art and cognitive evolution. The artful mind: Cognitive science and the riddle of human creativity, 3-20.
  7. Edgecombe, G. D. (2010). Arthropod phylogeny: an overview from the perspectives of morphology, molecular data and the fossil record. Arthropod Structure & Development, 39(2-3), 74-87.
  8. Ginsburg, S., & Jablonka, E. (2010). The evolution of associative learning: A factor in the Cambrian explosion. Journal of theoretical biology, 266(1), 11-20.
  9. Ma, X., Hou, X., Edgecombe, G. D., & Strausfeld, N. J. (2012). Complex brain and optic lobes in an early Cambrian arthropod. Nature, 490(7419), 258.
  10. Moroz, L. L., Kocot, K. M., Citarella, M. R., Dosung, S., Norekian, T. P., Povolotskaya, I. S., … & Ptitsyn, A. (2014). The ctenophore genome and the evolutionary origins of neural systems. Nature, 510(7503), 109.
  11. Northcutt, R. G. (2012). Evolution of centralized nervous systems: two schools of evolutionary thought. Proceedings of the National Academy of Sciences, 109(Supplement 1), 10626-10633.
  12. Northcutt, R. G. (2002). Understanding vertebrate brain evolution. Integrative and comparative biology, 42(4), 743-756.
  13. Porges, S. W. (2001). The polyvagal theory: phylogenetic substrates of a social nervous system. International Journal of Psychophysiology, 42(2), 123-146.
  14. Reep, R. L., Finlay, B. L., & Darlington, R. B. (2007). The limbic system in mammalian brain evolution. Brain, Behavior and Evolution, 70(1), 57-70.
  15. Roth, G., & Dicke, U. (2005). Evolution of the brain and intelligence. Trends in cognitive sciences, 9(5), 250-257.
  16. Tanaka, E. M., & Ferretti, P. (2009). Considering the evolution of regeneration in the central nervous system. Nature Reviews Neuroscience, 10(10), 713.
  17. Watanabe, H., Fujisawa, T., & Holstein, T. W. (2009). Cnidarians and the evolutionary origin of the nervous system. Development, growth & differentiation, 51(3), 167-183.
Germán Albeleira

Germán Albeleira

Licenciatura en Psicología. Máster en Neurociencias.

¿Pueden pensar las máquinas?

Introducción

No hay una respuesta única a esta pregunta. Es una cuestión polémica incluso entre especialistas en Inteligencia Artificial. Quizás la diferencia de criterio se produce por no tener una cabal definición del vocablo “pensar”.

Podríamos decir que hay diferentes formas de pensamiento: Racional, creativo, inductivo, analítico, etc.

Sabemos que el pensar es fruto de la actividad mental que, a su vez, surge de la actividad cerebral.


¿Puede la actividad de microprocesadores generar una mente de silicio?

Si referimos a utilizar funciones lógicas podemos afirmar que las máquinas piensan. Sin embargo, como aún no nos hemos puesto de acuerdo si los animales piensan menos acordaremos respecto a las máquinas que todos los días demuestran tener nuevas capacidades o mejorar las existentes. Descartes dijo “pienso luego existo”, por lo que el pensar le daría existencia lo que generaría un dilema ontológico.

Entiendo que en cada caso se piensa en forma distinta y justificaría ponerle un nombre diferente a cada forma de pensar.

En los animales el pensamiento está codificado en su genética, se muestra estereotipado con pocas posibilidades de modificarse, orientado fundamentalmente hacia la supervivencia.

Los humanos, en cambio, poseemos la razón con la que podemos discernir en torno a múltiples opciones. Nuestro pensamiento también está mayormente influido por nuestra genética, tanto por las reglas lógicas que utilizamos como por las emociones que terminan direccionando  nuestras decisiones, pudiendo  trasmitir los mismos a otros por medio de la cultura. En el caso de las máquinas el pensamiento es más puro, objetivo, tan variado como los programas que los generan.


El pensamiento humano

El pensamiento humano tiene particularidades únicas que nos diferencian de los animales y de las máquinas. Somos los únicos que poseemos inteligencia. Las máquinas simulan tener inteligencia pero si realmente la tuvieran ya estaríamos en Humanidad 2.0. La naturaleza tardó 3500 millones de años en crear un ser inteligente, no va a ser tan fácil darle esa propiedad a un objeto inanimado. No es lo mismo seguir reglas preexistentes que crear nuestras propias reglas.

La inteligencia se caracteriza por generar pensamientos nuevos, que no surgen de copiar existentes ni del uso estereotipado de conductas codificadas en nuestros genes. Nos hace aprendices de Dios.


¿Qué es la inteligencia?

En la búsqueda de una definición al constructo que llamamos inteligencia, la dividimos en inteligencia débil e inteligencia fuerte.  Las máquinas poseerían inteligencia débil y los humanos inteligencia fuerte. La inteligencia es un  concepto del que todos hablamos pero pocos pueden definir cientificamente.

En los últimos años otorgamos a las máquinas la posibilidad de aprender.  A partir del método analítico conocido como Machine Learning (aprendizaje automático) y más recientemente con Deep Learning (aprendizaje profundo) están aprendiendo de información a la que tienen acceso en forma masiva.

Aún los microorganismos pueden aprender de alguna manera básica. No necesitamos inteligencia para aprender, sí memoria; y en esa capacidad las máquinas nos superan ampliamente.

Las máquinas tienen acceso a una extraordinaria cantidad de datos a través de redes físicas o Internet; y a partir de la disciplina dedicada a analizar datos masivos conocidos como “Big Data”, nos permiten analizar y encontrar patrones manipulando enormes cantidades de datos.

Deep Blue

En 1996 la computadora de IBM conocida como Deep blue derrota por primera vez a un campeón mundial de ajedrez. Esta supercomputadora utilizó “fuerza bruta” para tal fin.

Con la capacidad de calcular 200 millones de posiciones por segundo lograba encontrar la mejor opción en cada jugada.

En 2015 AlphaGo un programa de inteligencia  artificial  desarrollado por Google derrota al campeón del milenario juego de estrategia chino Go, lo que es considerado un hito en la investigación de inteligencia artificial.

En Diciembre de 2017 la misma empresa presenta Alpha Zero una variante más generalizada del algoritmo que además puede jugar ajedrez.  Utiliza redes neuronales de aprendizaje profundo. Se le brindó las reglas del juego y en pocas horas consiguió un nivel de juego sobrehumano.

Utiliza aprendizaje por refuerzo basado en la psicología conductista similar a la que usan los animales incluidos los humanos. Es como darle comida o un cariño cuando hace algo bien. Con solo calcular 80,000 posiciones por segundo logró un resultado muy superior dado que el aprendizaje logró centrarse en las respuestas con mayores posibilidades de ser exitosas.

Han llegado a tal capacidad de juego que para aprender ya no les sirve jugar con humanos sino que compiten con otras computadoras de generaciones anteriores o con otras tecnologías. Piensen o no las máquinas lo que sabemos es que lo hacen cada vez más parecido a los humanos con resultados mucho mejores.


Influencias del antropocentrismo

Influidos por nuestro antropocentrismo queremos crear máquinas a nuestra imagen y semejanza.  Hacemos máquinas emocionales con el fin de interactuar socialmente con nosotros.  Como consecuencia del análisis sobre las posibles capacidades de las máquinas nos damos cuenta de nuestras propias limitaciones, y que además puedan realizar actividades mejor que nosotros es un golpe a nuestro ego.

¿Cómo funciona el cerebro?

El cerebro funciona muy distinto a un CPU que todavía conserva la arquitectura de Von Neumann con ceros y unos, descripta en 1945. Tecnologías que han avanzado mucho en los últimos años, como son las redes neuronales y la computación cuántica, podrán brindarle a las máquinas nuevas potencialidades. Se intenta simular al cerebro con nuevos chips que imitan los circuitos cerebrales. Google saco su chip especializado o TPU. Microsoft, Nvidia e Intel están desarrollando chips similares.

Las máquinas compensan las limitaciones arquitectónicas con su enorme capacidad de procesamiento y memoria. Cuesta lograr generar capacidades nuevas en las máquinas, aunque una vez que se logran pueden trabajar sin detenerse, en forma económica, con altísimas velocidades y con la posibilidad de multiplicarse por millones. No necesitan comer ni respirar, siendo virtualmente inmortales. Podemos trasmitirles nuestras bondades sin nuestras limitaciones. Basado en la teoría de la evolución, el cerebro fue diseñado para sobrevivir, no para encontrar la verdad. Su diseño es algo desordenado agregando nuevas estructuras a las ya existentes.


Objetividad

Las máquinas tienen un atributo en el que nos superan ampliamente y con el que no podemos competir: la objetividad.

Al carecer de emociones, el pensamiento de las máquinas sigue las reglas con las cuales se las programó. Esta característica las hará particularmente eficaces en la práctica del derecho, ya tenemos software que ayuda a analizar expedientes, pudiendo aplicar sentencias justas rápidamente. Esta capacidad también será de utilidad en la medicina ayudando en los diagnósticos; en la psicología logrando realizar terapias objetivas y económicas; en la economía, resolviendo liquidación de impuestos, etc.

A las máquinas, con su prodigiosa memoria, les pasaría entonces como a Funes, el personaje hipermnésico del cuento de Borges, que no era muy capaz de pensar: “Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer. En el abarrotado mundo de Funes no había sino detalles, casi inmediatos”.

Más allá de las características del pensamiento de las máquinas, lo que podemos considerar seguro es que las mismas generarán cambios revolucionarios en nuestras vidas. Con su forma de pensar sea o esta inteligente o no, nos ayudarán a resolver muchos de los problemas que nos aquejan.

Daniel Pozzi

Daniel Pozzi

Biólogo especializado en Neurociencia.

¿La música como herramienta terapéutica?

Introducción

La música tiene gran influencia en lo físico y en lo moral, estado de ánimos, sentimientos, emociones, conducta, comportamiento, etc.

Conocemos los efectos que puede llegar a tener sobre los animales, el desarrollo cognitivo, expresión de las emociones y sentimientos, acelera o aminora la actividad, etc.


¿Podríamos vivir sin música?

Para contestar esta pregunta deberíamos tener en cuenta que hasta en los anuncios publicitarios tienen en cuenta la música para crear vínculos emocionales con los productos, la melodía de un teléfono, la música de un centro comercial, las cabeceras de los programas de radio y televisión, etc.

Definitivamente la música forma parte de nuestras vidas, desde casi los mismos orígenes de nuestra especie, y nos acompañará para siempre, incluso desde antes de nacer.

Diversos estudios se han dedicado a abordar la influencia que ejerce la música en el feto en el vientre materno. Partiendo que el feto es capaz de escuchar sonidos desde una determinada fase de su desarrollo ( se estima que es entre la semana 8-12 cuando reacciona a sonidos y vibraciones).

Se puede hablar de los siguientes beneficios de que una mujer embarazada escuche música [2,7]:

  • Estimula la frecuencia cardíaca y la actividad cerebral.
  • Fortalece los vínculos entre la madre y el bebé.
  • Favorece el bienestar, etc.

La música influye verdaderamente en el comportamiento humano

Decía Platón: “ Este arte contaba ciertamente con la eficacia del razonamiento de domina la inteligencia, pero mayormente con el hechizo ejercido en el alma por el elemento sensible, la música de la lengua. Del éxito oratorio se derivan el honor, la gloria y el poder, que es todo cuanto puede ambicionarse, el fin inmediato del discurso, el sentido en que ha de mover el ánimo es indiferente.”[2]

La música ha desempeñado un papel fundamental en la historia, desde que el hombre es hombre. Se utiliza para muchas cosas, como medio de relajación, para bailar, para sentir placer sólo al escucharla, para unir a personas… es un arte con el que nos encontramos a diario desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Sería todo muy diferente sin la música [2].

Como ya he comentado antes, existen diversos estudios realizados en esta línea, con el fin de obtener evidencia científica, durante el desarrollo embrionario y la exposición a la música o no.

Todos ellos afirman que se producen beneficios a nivel neurológico que son evidentes e importantes para las subsiguientes fases del desarrollo cognitivo posteriores al nacimiento.

Se basa en la evidencia de que la música favorece la neurogénesis, la generación de nuevas neuronas. Un aumento de las neuronas favorece los procesos cognitivos del individuo [2].

Cuando la estimulación musical de los niños y adolescentes, es un proceso intencionado, que no sólo la reciben de una manera pasiva, la audición de ciertas piezas musicales, los beneficios aumentan[2]


Ventajas que puede tener la educación musical

  1. Se pueden apreciar cambios a nivel fisiológicos (ritmo cerebral, circulación, respiración, digestión,  metabolismo, tono muscular, sistema inmunológico o actividad neuronal…)
  2. Favorece el aumento de la capacidad nemotécnica, de atención y de concentración. Incrementa el rendimiento en el trabajo, estimula el análisis, la síntesis y el razonamiento, por lo tanto el aprendizaje.
  3. Facilita la resolución de problemas matemáticos y de razonamiento mental complejo. Fortalece el aprendizaje y contribuye a mejorar su lenguaje, así por ejemplo con la letras de las canciones, además de favorecer su discriminación auditiva, puede enriquecer el vocabulario.
  4. Promueve nuevas vías de expresión y por tanto, de canalización de las emociones. Despierta y desarrolla emociones y sentimientos que pueden modificar su estado de ánimo y promover la reflexión, además de fomentar el autocontrol.
  5. Al ser una actividad a combinar con el baile u otras actividades físicas, favorece el desarrollo muscular, el control del equilibrio, la estimulación de varios sentidos.
  6. Su aptitud musical y su coordinación motriz se desarrollan mucho y aprenden a disfrutar con la música. La expresión corporal se ve favorecida.
  7. Es una fuente inagotable para la estimulación de la creatividad.
  8. Fomenta una mejor autoestima. Les ayuda a lograr autonomía en sus actividades habituales (rutinas) asumir el cuidado de sí mismo y del entorno y a ampliar su mundo de relaciones.<
  9. Facilita los vínculos personales y el desarrollo de habilidades sociales.
  10. Contribuye a agilizar la rapidez con la que el cerebro es capaz de procesar el habla y por tanto, ayuda a que el sistema auditivo del niño sea más eficiente. Consigue una mayor precisión para percibir y abstraer estímulos visuales y auditivos. Favorece el desarrollo del sentido del orden [4,6]

La música como herramienta terapéutica

La creación de la musicoterapia, ha sido un modo de utilizar la música con fines positivos. A través de los oídos, capta todo tipo de mensajes acústicos pero también interpreta esos mensajes, entonces intentemos que éstos sean positivos.

La música es mensajera de alegrías, penas, esperanzas o de tristezas, quien la escucha es quien tiene el poder de seleccionar lo que desea escuchar, debemos hacer una historia musical, sin olvidar que la música se asocia a determinados sentimientos, emociones, vivencias, etc. por lo que lo que resulta para unas personas no siempre resulta para otras, con la misma finalidad. En determinadas etapas de nuestras vidas una música nos puede despertar unas sensaciones diferentes que en otras circunstancias.

Musicoterapia

La musicoterapia consiste en usar la música de un modo terapéutico, dónde los objetivos de intervención se establecen y determinan teniendo en cuenta el ámbito de aplicación dónde la terapia se lleve a cabo.

En el año 1996 la Federación Mundial de Musicoterapia- World Federation of Music Therapy (WFMT) la definió como: El uso de la música y/o elementos musicales (ritmo, sonido, armonía y melodía) por un psicoterapeuta especializado con un cliente o grupo de clientes en el proceso diseñado para facilitar y promover comunicación, relación, aprendizaje, movilización, expresión, organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, con el fin de lograr cambios y satisfacer necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas.

La musicoterapia tiene como objetivo desarrollar el potencial y/o reparar funciones del individuo para que así pueda alcanzar la integración inter e intrapersonal y consecuentemente alcanzar una mejora de la vida a través de la prevención, rehabilitación y tratamiento [1].

En el Hospital Universitario La Paz hace años que hacen un programa terapéutico Musicoterapia para niños ingresados, ya que la música produce una mejora en el estado físico y psicológico del paciente.

Es un complemento terapéutico al tratamiento médico de los menores ingresados en el hospital. Creado en 2003 en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, se ha extendido a Oncología Pediátrica, Trasplantes y Neonatología infantil [5].


Referencias bibliográficas

  1. Del Olmo Barrios, M.J. Musicoterapia con bebés de 0 a 6 meses en cuidados intensivos pediátricos. U.A.M. Facultad de Medicina. Madrid.2009.
  2. Estupiñan Diaz, J.D. La música como influencia en los patrones de comportamiento del ser humano. Www.monografias.com.
  3. Faros. Sant Joan de Déu Barcelona Hospital. 10 de octubre de 2017.
  4. Quicios B. La influencia de la música en el desarrollo cognitivo en los niños. 20.oct.2015. Blog familiar de babyradio.
  5. Sanchez Carbonell, A. Musicoterapia en el Hospital La Paz. Crónica Norte. 26.Junio.2013.
  6. Sarget Paos, M.ª Angeles. La música en la educación infantil: estrategias cognitivo-musicales. Revista de la facultad de educación de Albacete, ISSN 02/4-4824, N.º 18. Pag 197.
  7. Sheichi, S., Saboory, E., Cell, J. Neuroplasticity changes of rat brain by musical stimuli during fetal period. Int Neurourol J. 2013 sep; 17(3): 107-13.

Campos de aplicación de la Neurociencia

Campos de aplicación de la Neurociencia

En estos últimos años hemos asistido a un auge de la Neurociencia y, de hecho, la década de los 90 fue proclamada la década del cerebro. Los principales promotores del concepto de neurociencia cognitiva, específicamente, fueron George Miller y Piaget, quienes investigaron la relación entre el pensamiento humano y el cerebro. Sus investigaciones han permitido la aplicación de técnicas de la neurociencia al estudio del comportamiento social.

Asimismo, el auge de la aplicación de las neurociencias también es gracias al uso de la tecnología, como la resonancia magnética funcional, tomografía por emisión de positrones (PET), electroencefalografía o estimulación magnética transcraneal.

Pero, ¿se puede realmente empezar a hablar de una cultura basada en los conocimientos que aportan las ciencias del cerebro que conlleve un modo nuevo de pensar, de cambiar los estilos de vida, de cambiar el conocimiento y concepciones? ¿En qué campos podemos ver la utilidad de este avance neurocientífico? Está claro que en el campo de la psicología y la psiquiatría sus contribuciones son incontestables pero hay otras disciplinas que ya han adoptado el prefijo neuro.


Arte

¿Cómo puede el cerebro elaborar una imagen de una obra de arte? ¿Cómo se construye esa emoción en el cerebro? Lo que está claro es que la belleza la crea nuestro cerebro.

Áreas de la corteza cerebral visual, parietal, orbitofrontal, cingulada y ciertas áreas de la corteza motora, en especial, la corteza cingulada anterior, se activan ante las obras de arte que consideramos bellas pero no ante otras obras clasificadas como neutras.

Ramachandran afirma que los procesos como el agrupamiento y la detección de la simetría bien pudieran ser placenteros porque facilitan la detección y orientación de objetos primarios. Es posible que estos fenómenos de belleza hayan emergido a lo largo del proceso evolutivo y que el cerebro los haya registrado como códigos neuronales básicos y permanentes de funcionamiento.

Incluso en USA se ha fundado la Academia de Neurociencias para el Estudio de la Arquitectura para tratar de contestar, junto con los neurocientíficos, por un lado, cómo el cerebro humano opera en la construcción de los edificios que los rodean y, por otro, para ver de qué modo estos se pueden construir más acorde a la propia naturaleza humana y su bienestar.

Filosofía

Patricia Churchland fue probablemente quien introdujo por primera vez este término, en 1990. Argumentaba que ya no se podía filosofar sobre la mente, el yo y la conciencia humana sin la ciencia del cerebro ya que también permitiría un análisis del significado del pensamiento de pensadores de la historia de la filosofía.

En el cerebro existen circuitos neuronales (corteza prefrontal, inhibición de la activación de los lóbulos parietales) que intervienen en la experiencia religiosa y que en algunos epilépticos se vuelven hiperactivos y que pueden explicar las experiencias espirituales y místicas que viven algunas personas.


Ética

William Safire atribuyó el término neuroética, aunque fue a partir del año 2002 cuanto emergió de manera más notoria. Gazzaniga la definió como “el examen de cómo queremos manejar los temas sociales de la enfermedad, la normalidad, la mortalidad, los estilos de vida y la filosofía de la vida acorde a nuestro conocimiento de cómo funciona el cerebro y con ello poder ayudar a definir personalmente lo que significa ser humano y cómo podemos y debemos interaccionar socialmente”.

La conducta moral es la elaboración mental de un producto que requiere la participación de múltiples sistemas neuronales de diferentes áreas como el sistema límbico y áreas de asociación. Lesiones en la parte anterior de la corteza prefrontal producen una pérdida del sentimiento de culpa y lesiones en áreas ventrales rompe el vínculo con los valores y las normas éticas preestablecidas, impidiendo la toma de decisiones.

Ignoramos las peticiones de las personas más pobres del mundo que viven en países alejados no porque no tenga una connotación moral, sino porque no se acercan a activar nuestros sensores emocionales ya que respondemos de manera diferente a los razonamientos morales personales e impersonales.

Sociología

Esta disciplina nos ayudaría a entender los parámetros que exigen las interacciones sociales basadas en la lectura de los códigos con los que funciona el cerebro humano. La amígdala contribuye a las respuestas emocionales rápidas y automáticas e independientes del contexto, mientras que la corteza prefrontal contribuye a la respuesta emocional solo en el marco de una evaluación consciente particular.

Asimismo, nos ayuda a percibir las intenciones de los otros, sus estados mentales y la percepción del estado emocional de los otros y de uno mismo.

Utilizando resonancia magnética funcional se ha visto que la corteza orbitofrontal se activa preferentemente en relaciones sociales asociadas a la obtención de castigos o recompensas.

Esto coincide con los hallazgos de la neuropsicología en los que las lesiones de esta área del cerebro pueden manifestarse en múltiples y diversas patologías sociales (sociopatía o influencia en la toma de decisiones).


Economía

Los hallazgos en la Neurociencia en este campo se han aplicado básicamente a la toma de decisiones. Se sabe que posiblemente sea a causa de la obtención de placer lo que subyace al conflicto ante una elección por mecanismos inconscientes. Se trataría de conocer qué áreas del cerebro se activan y bajo qué condiciones cuando las personas se enfrentan a elecciones económicas a realizar a corto o largo plazo o ante inversiones que conllevan riesgo o incertidumbre.

Coaching

La Programación Neurolingüística (PNL) ya se está aplicando al coaching y constituye un modelo de cómo funciona la mente y la percepción humana. La PNL nos ayuda a cambiar la manera en cómo percibimos nuestro mundo y a diseñar un mapa diferente que nos ayude a ser más eficaces. De hecho ya han surgido Escuelas como Neuro Coaching o Neuroscience & Coaching Institute (fundadas en USA).

David Rock, creador del neuroliderazgo, basándose en los circuitos cerebrales de amenaza o dolor y el de recompensa o placer, ha elaborado el modelo SCARF de influencia (Status, Certainty, Autonomy, Relatedness, Fairness).

Derecho

Los resultados de diferentes investigaciones parecen indicar que la llamada voluntad libre o libre albedrio puede ser una ilusión mas que el cerebro genera y lo que parece evidente es que las intenciones conscientes son el resultado de la actividad cerebral, lo que contradice el concepto tradicional de voluntad libre basado en que la mente controla el cerebro.

En el código penal español no son imputables aquellos que están bajo las siguientes causas:

  1. Anomalías o alteraciones psíquicas y trastorno mental transitorio art 20.1°
  2. Alteraciones en la percepción art 20.3°
  3. Estado de intoxicación plena y síndrome de abstinencia art 20.2°
  4. Minoría de edad penal art 19

Conclusiones

Gazzaniga se pregunta cómo se puede justificar la imputación de alguien si las áreas implicadas en la intencionalidad son disfuncionales y sobretodo sin son el resultado de una predeterminación genética o de la interacción de esos genes con acontecimientos medioambientales tempranos adversos. Hay indicios de que algunos cerebros son más agresivos que otros, tanto por desequilibrios neuroquímicos como por lesiones, la función cerebral puede verse distorsionada, lo cual explica ciertas conductas violentas o criminales. La neurociencia nos dice también que, en el momento en que el individuo experimenta algo conscientemente, el cerebro ya lo ha procesado. Todo esto plantea la cuestión si las acciones escapan a nuestro control. Ahora bien, aunque la neurociencia nos ayude a explicar diferentes conductas, esto no significa que la persona que lleva a cabo una acción sea exculpable.

Asimismo, los avances en el estudio del cerebro también se pueden aplicar a otros ámbitos como el de la educación o el deporte.

Sin embargo, aunque los hallazgos de las neurociencias cada vez son más útiles, no hay que caer en el reduccionismo de atribuir nuestras conductas solo a las funciones cerebrales porque aunque tienen un peso importante, siempre hay algo más atribuible a nuestro entorno y a nuestra experiencia.


Referencias bibliográficas

  1. Caballero L., Lis-Gutiérrez J., (2016) Liderazgo: una aproximación desde las neurociencias, Administración y Desarrollo; 46 (1), 33-48.
  2. Demetrio E., Maroto M (2013). Neurociencias y derecho penal. Nuevas perspectivas en el ambito d la culpabilidad y tratamiento jurídico-penal de la peligrosidad. Edisofer S.L., Madrid.
  3. Gazzaniga M. (2006) El cerebro ético. Editorial Paidos Transiciones, Barcelona.
  4. Mora, F. (2007). Neurocultura. Una cultura basada en el cerebro. Alianza Editorial, Madrid.
  5. Ruiz E., (2015) ¿Del coaching al neurocoaching? Algunas reflexiones críticas sobre el coaching educativo en educación superior en la era de la neurocultura, Ensayos de Filosofía, número 1, semestre 1, artículo 4.
Macarena Sánchez Rojas

Macarena Sánchez Rojas

Psicóloga General Sanitaria (Neuropsicología)

Inteligencia emocional: una breve aproximación

Introducción

Para Darwin la inteligencia es la adaptación al medio, las habilidades y herramientas que puede usar una persona en función de las circunstancias, los hechos y las condiciones pueda adaptarse y evolucionar para ser autónomo e independiente. Es la manera de percibir nuestro entorno, analizarlo, procesarlo, gestionarlo y responder ante él.

Dependiendo de la personalidad, carácter, temperamento, experiencias vitales, y el uso de las capacidades superiores de las que contamos, atención, memoria, percepción, orientación, resolución de problemas; así diremos que somos más inteligentes en algunos aspectos que en otros, y también si tenemos buenas capacidades intelectuales compensaremos las menos diestras con otros aspectos, o potenciaremos nuestras ventajas haciendo nuevos aprendizajes e intentando dominar cada vez más todos los aspectos.


¿Qué es la inteligencia?

Según Jorge Fiszer, instructor de las técnicas de estudio, la inteligencia es la capacidad para adquirir nuevos conocimientos y aplicarlo en situaciones nuevas para resolver problemas no programados.

Se dice que un animal es más inteligente que otro cuando presenta una mayor capacidad para adaptarse al medio ambiente. Esta adaptación al medio ambiente, trasladado al terreno humano, es una buena conexión con los principios y las técnicas que propone la inteligencia emocional.

La inteligencia es el arte de comprender parámetros, pero también de adaptarnos a la existencia.

En 1920, el psicólogo Eduard Fondaic, postula la existencia en las personas de lo que llamó inteligencia social [1,2]

Estudios de Howard Gardner

En 1986, Howard Gardner, psicólogo y educador de la universidad de Harvard, en su obra estructuras de la mente, la teoría de las inteligencias múltiples, habla de siete inteligencias.

Hoy se acepta que el ser humano posee distintas habilidades provenientes de distintas inteligencias. En un primer acercamiento se puede hablar de dos tipos de inteligencias: una lógica o racional y otra emocional. En el presente se manejan muchas definiciones sobre el término de inteligencia emocional, una sencilla sería saber manejar las emociones propias y las ajenas. Este término apareció en 1995 en Estados Unidos tras la publicación de un libro de Daniel Goleman.

Durante el siglo XX estabamos acostumbrados a pensar que la inteligencia descansa solamente en el intelecto, incluso podríamos haber pensado muchas veces que las emociones son un estorbo para el intelecto, hoy sabemos que no es así.


¿Qué son las emociones?

La emoción viene del latín EMOVERE, que significa ser movido por. Laura Wincker, especialista en emociones, dice que nosotros estamos movidos constantemente por… y movemos a los demás continuamente, tenemos que ser saber que nuestra sóla presencia influye a los demás.

Según Charles Darwin, las emociones se han creado en un principio para preparar al hombre para la acción, en especial ante una situación de emergencia. Son impulsos básicos para la preservación de la vida. La mayoría de nuestras emociones están en nuestro código genético.

Todos los sentimientos y todas las emociones tienen una razon de ser, ningún sentimiento es malo en sí mismo, simplemente cumple una función si lo sabemos aprovechar. No es negativo, es perturbador, pero nos permite analizar el problema y realizar las acciones oportunas para gestinarlo. Las emociones y los sentimientos no están en el corazón, se encuentran en la amígdala.

La inteligencia emocional, es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos y engloba las habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, etc. [1,2]


Tipos de inteligencia emocional

Podemos distinguir dos tipos de inteligencia emocional en función de diferentes características.

Inteligencia personal

Está compuesta a su vez por una serie de competencias que nos indica como nos relacionamos con nosotros mismos.

Conciencia de uno mismo, conocmiento de las propias habilidades y conocimientos y sus limitaciones.

Autorregulación o control de sí mismo, son personas que controlan sus emociones y comportamiento, sin afectarles a otros aspectos de su vida.

Automotivación, son personas que se motivan ellos mismos, con iniciativas, proactivas, y con grandes habilidades para adaptarse a los cambios y reccionar ante ellos, y poner en marcha nuevas estrategias para llevar a cabo nuevas empresas con exito.

Inteligencia interpersonal

Está formada por competencias que nos indica como nos relacionamos con los demás.

Empatía, habilidad que tenemos para saber ponernos en el lugar de otras personas, sabiendo comprender y sentir cómo si fueran nuestros los sentimientos, las emociones, las necesidades de los demás, sabe anticiparse a ellas, sabe escuchar y comprender.

Habilidades sociales

Son al aptitudes para desenvolvernos con los demás, dará lugar a buenas relaciones con los demás, la manera de comportarnos, de saber estar, interactuar con los demás. Las personas con más habilidades sociales, son personas con más exito en lo personal y en lo laboral. Son personas mas queridas, son más seguras de sí mismas porque el refuerzo continuo del medio les hace sentirse muy bien [1,2]


¿Qué son las emociones?

Las emociones son reacciones como alegría, tristeza, amor, envidia, odio, que sentimos los humanos antes ciertos estímulos, personas, y el entorno dónde nos movemos, lo que sentimos, no están bajo el control del razonamiento, aunque se pueden controlar por el razonamiento la manifestación de ellos, o que nos afecten más o menos, no podemos controlar sentirlos.

Emoción es un fenómeno consciente de capacidad de respuesta. El ser humano responde a circunstancias y a entradas específicas con combinaciones de reacciones mentales y fisiológicas. Las reacciones mentales son parte del conocimiento.

La base de operaciones de la inteligencia emocional es el sistema límbico, compuesto a su vez por la amígdala, que se podria definir como el asiento de toda pasión y el hipocampo. Allí surgen todas las emociones de placer, disgusto, ira, miedo y se guardan los recuerdos emocionales asociados con ellos.

Este nucleo primitivo está rodeado por el neocórtex, el asiento del pensamiento, responsable del razonamiento, la reflexión, la capacidad de anticipar y de imaginar. Allí también se procesan las informaciones que llegan desde los órganos de los sentidos y se producen las percepciones conscientes [2,3]

Emociones primarias (Plutchik,1980)

Robert Plutchik, 1980, describió las emociones primarias:

  • Ira
  • Miedo
  • Felicidad
  • Amor
  • Sorpresa
  • Disgusto
  • Tristeza

¿En qué consiste la competencia de la autorregulación?

Es la capacidad de controlar cada individuo su equilibrio emocional, afectivo, conductual, por si mismo, con las herramientas que necesite pero con autonomía. Cuando se pierde el equilibrio, trabaja para resolver los problemas y volver a un estado estable.

Manejar las emociones para que faciliten las tareas que se llevan a cabo, y no interfieran en ellas, habilidad para recuperarse rápido del stress emocional, ser consciente y demorar la gratificación en la busquedad de los objetivos.

Autocontrol

Mantener bajo control las emociones y los impulsos conflictivos. Gobernar adecuadamente las emociones. Permanecer sereno y positivo, y mantener la atención sin dejar que las emociones alteren y hagan perder la concentración, a pesar de las presiones.

Confiabilidad

Ser responsable, actuar de una manera correcta con moralidad, creando confianza a los demás. Ser capaz de reconocer los errores, buscando soluciones, sin engañar, así siempre pueden defender sus acciones y argumentos.

Integridad

Siempre cumplir las promesas y compromisos, se responsabilizan de sus objetivos, organizar y cuidar los trabajos.

Innovación y adaptabilidad

Estar atentos y abiertos a los conocimientos nuevos y aceptar los cambios. Aportan soluciones a los problemas, buscar nuevas ideas de fuentes nuevas, adoptar nuevas aportaciones y asumir riesgo en su planificación. Manejar múltiples situaciones, saber organizarse dando prioridades. Adaptarse rapidamente a los cambios. La visión de los acontecimientos se hace más flexible. Adaptar las respuestas a las circunstancias cambiantes [2,3]


Características de la mente emocional

La mente emocional es infantil, en cuanto que es categórica, todo lo enfoca personalizándolo en una misma. Es auto afirmante ya que no se fija en nada que socave sus sentimientos o creencias, se centra en lo que lo confirma.

Impone el pasado sobre el presente, evocando sentimientos y emociones que provocaron situaciones semejantes en el pasado, cuando se viven en el presente. Se autojustifica en el presente con la mente racional, sin saber ni conocer la situación actual, dar a entender que la domina perfectamente. Realidad específica de estado, cada emoción tiene su repertorio de sensaciones, pensamientos y recuerdos asociados, por lo que las situaciones no se viven igual, depende de las emociones, los recuerdos, los pensamientos y sensaciones, con las que las enfrentemos.

La mente emocional también es selectiva, por lo que resalta más algunos recuerdos que otros dependiendo de la emoción con que los vivió. No le importa el tiempo, sólo como se perciben y lo que nos recuerdan los acontecimientos.

Podemos decir que está orientada a las emociones, a sentir, reir, llorar, creer, intuir, vincular, impaciencia, rapidez, actuaciones por ensayo/error. Es cálida, imprecisa y se ocupa de las relaciones con los demás y con nosotros mismos. (1 y 2)


Ideas relevantes sobre el papel de la inteligencia emocional en el entorno escolar

Un niño que sabe expresar, controlar y anticiparse a los sentimientos, emociones y comportamientos de los demás, que tiene la capacidad de ponerse en el lugar del otro, tiene empatía, resuelve bién sus problemas y se regula, controla bien de acuerdo con las circunstancias de la vida y el entorno. Tiene buen concepto de sí mismo, su autoconcepto es muy bueno, cuenta con una buena coordinacion, entonces sus movimientos y presencia es correcta, todo ello favorecerá buenos resultados y esté preparado para un buen aprendizaje y adaptación a nuevas experiencias [4,2].

¿Cómo influye en el entorno escolar?

Por todo ello podemos decir que un niño con buen desarrollo de la inteligencia emocional en el entorno escolar, obtendrá mejores resultados en lo académico, será capaz de tener muy buenas relaciones afectivas de amistad con sus coetáneos, se organizará mejor su tiempo, pudiendo realizar distintas tareas y actividades, llevando una vida muy activa, tendrá un mejor desarrollo de la personalidad, su capacidad para expresar sus emociones y sentimientos, las habilidades sociales, la voluntad de decir si/no, sin dañar a los demás, expresar sus necesidades, lo que le gusta o no, pedir favores cuando los necesite y hacerlos también cuando los tenga que hacer.

Al relacionarse mejor con los demás contará con una mayor autoestima, eso hará que tenga más ganas de explorar y conocer nuevas personas y relaciones, sin miedo, lo que determinará su personalidad y sus capacidades cognitivas, potenciándolas más. Consiguiendo mejores resultados en la atención, memoria, percepción, razonamiento lógico, habilidad visoconstructiva… y por lo tanto tendrá mayor destreza en todo. Y en un futuro próximo laboralmente y profesionalmente se proyectarán muy bien.


Referencias bibliográficas

  1. Goleman, Daniel. (2006). La inteligencia social. Editorial Kairos. Barcelona.
  2. Goleman, Daniel. (1996). La inteligencia emocional. Editorial Kairos. Barcelona.
  3. Chóliz, Mariano. (2005). Psicología de la emoción: El proceso emocional. Departamento de psicología básica. Universidad de Valencia.
  4. Goleman, Daniel y Lantieri, Linda. (2009). La inteligencia emocional infantil y juvenil. Editorial Aguilar.