Prematuros

El cerebro del niño prematuro

Introducción

Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (2012), en España la tasa de incidencia de niños que nacen antes de la semana 37 de gestación, es decir, prematuros se ha incrementado en los últimos años hasta situarse en torno al 8%.

Los avances médicos, en relación a los cuidados obstétricos y neonatales que se han producido durante las últimas dos décadas han provocado un incremento significativo en el número de recién nacidos prematuros que sobreviven. Teniendo en cuenta que la prematuridad se ha asociado frecuentemente a lesiones hemorrágicas, la evolución de estos niños adquiere gran interés.

¿Qué es un niño prematuro?

La Sociedad Española de Neonatología define como prematuro aquel recién nacido que no llega a completar la 37 semana de gestación o edad gestacional.

Aunque frecuentemente se puedan utilizar como sinónimos los conceptos “prematuro” y “pretérmino”, es más correcto el empleo de este último, al no implicar una valoración de la madurez del neonato.

Por otro lado, la mayor morbimortalidad afectaría a los bebés “muy pretérmino”, nacidos antes de la semana 32, y sobre todo a los “pretérminos extremos” con una edad gestacional inferior a 28 semanas.

Ante la dificultad de objetivar la edad gestacional, se ha considerado el peso al nacer como el parámetro de referencia para clasificar a los neonatos como de “bajo peso” (inferior a 2.500 g), “muy bajo peso” (inferior a 1.500g) y “extremado bajo peso” (inferior a 1.000g).

De la suma de estos dos factores, esto es, la edad gestacional y el peso al nacer, surge un concepto de gran relevancia desde el punto de vista del neurodesarrollo: “niño pequeño para la edad gestacional”.




El cerebro del niño prematuro

La característica más relevante del prematuro es la inmadurez del sistema nervioso central (SNC), que afecta a unas estructuras con escasa capacidad de adaptación posnatal por tener una cronología madurativa relativamente fija.

Frecuentemente, debido a su inmadurez general, el RN pretérmino deberá ser sometido a una serie de intervenciones médicas que suponen una estimulación anómala y muy alejada de lo que experimentaría si hubiera nacido a término.

Para hacernos una idea sólo hemos de imaginar una comparación entre la estancias en el útero materno durante las últimas semanas de gestación y la serie de acciones a la que puede ser expuesto el RN prematuro (ej., análisis de sangre, alimentación mediante sonda, sistema de respiración artificial, aplicación de tratamientos farmacológicos, separación temprana de la madre…), a pesar de que los CCD tengan cada vez más en cuenta este aspecto.

En el RN prematuro, el nacimiento tiene lugar antes de que se complete el desarrollo cerebral esperado durante la gestación.

Estudios con niños prematuros

En estudios realizados con prematuros o RN pretérmino, se han encontrado diferencias con respecto al grupo de RN a término: ventrículos laterales ampliados, reducción en la sustancia gris y leve asimetría interhemisférica a nivel de la sustancia blanca en las regiones parieto-occipitales con mayores dimensiones en el lado izquierdo.

Estas variaciones con respecto al grupo control se han evidenciado también en estudios realizados con niños en edad escolar (Narberhaus y Segarra, 2004).

La hemorragia intraventricular (HIV) es una posible complicación en el RN prematuro y que afecta a un SNC en pleno desarrollo.

Los procesos madurativos más afectados en el RN pretérito serán aquellos que tienen lugar desde el final del segundo trimestre en adelante: migración neuronal, proliferación de células gliales, formación de axones y espinas dendríticas, establecimiento de sinapsis, mielinización, muerte celular programada y estabilización de las conexiones corticales (Narberhaus y Segarra, 2004).

Todos y cada uno de estos procesos son de gran importancia para el ulterior desarrollo cerebral, aunque la etapa de migración está acaparando las miradas de los investigadores por su implicación en varios trastornos del neurodesarrollo (ej., trastornos del espectro autista); una alteración a este nivel provocaría un desarrollo cerebral anómalo a nivel estructural y funcional. 


Dificultades en el funcionamiento cognitivo y sus repercusiones en el rendimiento académico

Debido a que las lesiones consecuentes a una HIV tienen lugar en un cerebro en desarrollo, no debemos esperar encontrar un patrón clínico semejante al del adulto con las mismas áreas afectadas.

La HIV en el RN prematuro además de la lesión directa (según la extensión de la hemorragia), parece afectar a la estructuración cerebral.

Por esto, incluso en los casos de niños que no presentan una alteración funcional evidente, debemos estar alerta a la aparición de problemas en el funcionamiento cognitivo de orden superior que se evidenciarán en dificultades sociales, comportamentales y de aprendizaje.

La hemorragia intraventricular (HIV) neonatal se ha asociado a un déficit o retraso en el desarrollo cognitivo en niños con antecedentes de prematuridad, que se observa incluso en la etapa adolescente.

Durante el período escolar (6- 8 años) se ha observado una mayor asistencia a los servicios de educación especial (31%), un menor logro académico con problemas atencionales (24%) y cierto riesgo de presentar retraso mental o un nivel de inteligencia límite (6%).

En la etapa adolescente (12-15 años) el incremento en el grado de HIV se ha relacionado con un índice cognitivo general bajo y con dificultades en el rendimiento académico.

Incluso la HIV de menor grado tiene efectos adversos sobre el rendimiento escolar en adolescentes prematuros de 14 años de edad.

Referencias bibliográficas

  1. Arnedo, Montes, Bembibre, Triviño (2015). Neuropsicología infantil. A través de casos clínicos. Editorial médica Panamericana.
  2. Jerez Calero, Antonio E; Navarro Gutiérrez, Isabel (2015). Prematuridad. Cuaderno de contenidos del Máster propio en atención temprana. Libros del Genio Maligno. Series académica, nº2.
  3. Narberhaus, M.D. Segarra-Castells, R. Pueyo-Benito, F. Botet-Mussons, C. Junqué. Disfunciones cognitivas a largo plazo en sujetos prematuros con hemorragia intraventricular. REV NEUROL 2008; 47 (2): 57-60.
Silvia Valdivia Vasco

Silvia Valdivia Vasco

Psicóloga. Logopeda.

1 comentario
  1. Stefania
    Stefania Dice:

    Interesante articulo, llegue a cuestionarme acerca de mi desarrollo neuronal y si el hecho de haber nacido a los 6 meses de gestacion pudo haber influido. Con respecto a los problemas de aprendizaje que se mencionan debo especificar que soy un caso opuesto, siempre tuve un buen rendimiento escolar desde temprana edad, notas altas e incluso actualmente estoy cursando en la universidad, estoy haciendo licenciatura en fisica. Mi duda es: pudo haber existido algun factor que impidiera que dichas caracteristicas relacionadas al ambito academico de una persona nacida pretermino no se cumplieran?

    Responder

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