EL CEREBRO DE LOS NIÑOS EN LA ERA DIGITAL

Introducción

Muchas veces hemos escuchado que los niños son como esponjas que absorben todo lo que está a su alrededor, la realidad es que los niños, sobre todo antes de los 5 años, se encuentran en un periodo de máxima plasticidad cerebral, lo que posibilita que todas las experiencias que tiene en el día a día impacten directamente en el desarrollo de sus procesos cognitivos.

En la actualidad, los niños están expuestos a diferentes estímulos de los que nosotros, como adultos, estuvimos en la infancia, en especial, los avances tecnológicos y dispositivos electrónicos tales como teléfonos inteligentes, tabletas, computadoras personales y otros dispositivos.

También, existe un acceso ilimitado a información y un sin número de aplicaciones que están disponibles en dichas herramientas.


Pero, ¿esto genera un cambio en la estructura y funcionamiento cerebral del niño?

Existen pocas evidencias que comprueben que el solo hecho de tener una herramienta electrónica cause repercusiones en el desarrollo de los niños, sin embargo hay estudios que asocian alteraciones, sobre todo en el desarrollo del lenguaje de niños de 24 meses, con el tiempo de utilización, el contenido y la intensidad de uso de dispositivos móviles. [1]

Algunos estudios evidencian ventajas y desventajas del uso de aparatos electrónicos en menores de 5 años. Se sabe que el uso excesivo de dispositivos móviles puede ocasionar trastornos del sueño, disminución del control de la conducta, disminución del control atencional, aumento de conductas violentas y tendencia a la obesidad. [2]


¿Por qué sucede esto?

La mayoría de estas consecuencias tiene relación con el momento, el contenido y el tiempo que tienen acceso a los dispositivos. Si a un niño que  se le da una tableta con su app de juegos favorita cuando está haciendo una rabieta, con el objetivo de tranquilizarlo, en realidad estamos dando un reforzador positivo a la conducta disruptiva, lo que evita que el niño desarrolle tolerancia a la frustración e impacta en el control de su conducta, que es una parte importante del funcionamiento ejecutivo.

Así mismo, si se deja que un niño utilice un dispositivo electrónico por más de una hora al día, estamos evitando que se desarrolle en otras áreas, como el juego creativo o la interacción con sus pares y familia, se promueve un estilo de vida sedentario, en el que el avatar del niño corre, brinca y se desplaza virtualmente restringiendo que realice estas actividades en el mundo real.

Sin embargo, también hay aspectos positivos, existen muchas aplicaciones con contenidos educativos aptos para el uso de niños, sobre todo los mayores de 3 años, algunos ejemplos son Goofybrains [3] o Neuro Personal Trainer del Instituto Guttmann [4], quienes proponen actividades de estimulación, sobre todo, para prevenir trastornos del aprendizaje y de la atención.

Está comprobado que las aplicaciones virtuales que fomentan la interacción, representan un reto de aprendizaje en las actividades, son personalizables y atractivas para los niños, provocan una mayor actividad cerebral en comparación con juguetes clásicos como los cubos, [5] es más estimulante para los niños tener un juguete interactivo que un juguete pasivo, sobre todo cuando juegan solos.

Por otro lado, el acceso a librerías virtuales o e-books aumenta las conductas de literacidad (conductas que favorecen la comprensión y aprendizaje de la lectura y la escritura), en niños a partir de los 24 meses de edad, los niños mantienen el interés en los libros y les ayuda a crear hábitos de lectura.

La Asociación Americana de Pediatría ha emitido recomendaciones acerca del uso de dispositivos electrónicos en niños, donde recomiendan limitar el uso para mayores de 18 meses, sin embargo hacen hincapié en la necesidad de aumentar las investigaciones al respecto.


¿Qué se debe hacer para promover un uso adecuado de los dispositivos electrónicos en los niños?

Se recomienda que los niños antes de los 5 años utilicen los dispositivos electrónicos siempre en compañía de un adulto, de ésta forma se pueden controlar los contenidos a los que tienen acceso y explicar las cosas que el niño no entienda o sea delicado de abordar y además se promueve la interacción del niño con sus padres, que resulta benéfico para el desarrollo de las habilidades sociales y la afectividad; si decide dejar solo al niño es recomendable probar las apps antes de que lo haga el niño, de ésta forma sabrá si aparece publicidad peligrosa o contenido inapropiado durante su uso.

También se propone tener horarios específicos para el uso de los dispositivos, es decir, así como tienen horarios para jugar, para hacer las tareas y para bañarse, se debe disponer de un tiempo específico de acceso a tabletas y teléfonos inteligentes.

Se sugiere buscar formas creativas de incluir los dispositivos electrónicos en la vida de los niños, pero procurar que estas herramientas no sustituyan otras actividades importantes para su desarrollo, como la interacción real con el medio ambiente.


Entonces, ¿es bueno o malo para los niños usar dispositivos electrónicos?

Todos los excesos son malos, por lo tanto, si se deja a libre demanda el uso de tabletas y teléfonos inteligentes y computadoras, se corren los riesgos mencionados anteriormente.

Por otro lado, no se puede evitar que los niños tengan acceso a las nuevas tecnologías, sobre todo porque ellos están creciendo en un mundo rodeado de avances tecnológicos que son indispensables para su aprendizaje y desarrollo.

La clave está en el uso moderado y en el manejo adecuado de las ventajas que ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación.


Referencias bibliográficas

  1. AAP COUNCIL ON COMMUNICATIONS AND MEDIA. Media and Young Minds. Pediatrics. (2016);138(5):e2016259
  2. Christakis, D. A. (2014). Interactive Media Use at Younger Than the Age of 2 Years Time to Rethink the American Academy of Pediatrics Guideline ? JAMA pediatrics, 168, 2–3. 
  3. Institut Gunttmann. (9 de Octubre de 2015). http://www.guttmanninnova.com/. España.
  4. Matlock, Erin. (2015). Goofy Brains the brain training for kids. 
  5. Radesky, J. S., Schumacher, J., & Zuckerman, B. (2015). Mobile and Interactive Media Use by Young Children: The Good, the Bad, and the Unknown. Pediatrics, 135(1), 1–3. DOI:10.1542/peds.2014-2251

 

Iludé Pacheco Sánchez

Iludé Pacheco Sánchez

Neuropsicóloga

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