HABILIDADES EXTRAORDINARIAS: SAVANT DEL NEURODESARROLLO

Introducción

A lo largo de la investigación acerca de las personas que manifiestan el síndrome de Savant se han recopilado muchas publicaciones que describen casos individuales, acercándonos a la comprensión de las increíbles capacidades que estas personas presentan.

Como vimos en artículos anteriores, este síndrome puede originarse como alteración del neurodesarrollo o adquirirse por daño cerebral o a consecuencia de demencia frontotemporal.

Así, las investigaciones realizadas con técnicas de neuroimagen señalan una disfunción a nivel del hemisferio izquierdo como explicación [5].

¿Qué es el síndrome de Savant?

El síndrome de Savant (SS) como alteración del neurodesarrollo se describe como una discapacidad global unida a habilidades que superan con creces la media de la población, aunque existen tres niveles de clasificación.

La mayor parte de las habilidades extraordinarias que se han descrito se restringen a funciones del hemisferio derecho, no simbólicas: musicales, del cálculo o matemáticas, artísticas y nemotécnicas.

También se han descrito casos en menor frecuencia de personas que resaltan en habilidades espaciales, extrasensibilidad a nivel olfativo, visual y/o táctil, capacidad de saber qué hora exacta es sin uso de reloj, etc. [5].

A continuación haremos un repaso de las personas con SS que se han recogido en la mayoría de publicaciones y que han sido renombrados en distintos campos en los que han destacado por la calidad de sus producciones.


Músicos

Los Savant con alta capacidad musical se caracterizan por la facilidad natural con la que son capaces de tocar, reproduciendo composiciones a la perfección, sin conocimientos previos del lenguaje musical o del instrumento en particular, que suele ser el piano.

Junto a su habilidad para tocar de oído pueden mostrar una alta destreza creativa para la composición de piezas musicales.

Frecuentemente esta especial habilidad para la música viene acompañada de autismo y ceguera, sin que se haya averiguado aún su conexión [2,5].

El Ciego Tom

Uno de los casos más antiguos y citados en las publicaciones es el de Tom (el “Ciego Tom” 1849-1908) el cual fue considerado como la “octava maravilla del mundo”, ya que a pesar de su escaso lenguaje podía tocar miles de piezas y compuso otras tantas de tal valor que John Davis decidió reinterpretarlas para traerlas a la actualidad [1,5].

Otro caso, más ampliamente conocido, es el de Leslie Lemke. Este genio musical nació prematuramente quedándose sin oxígeno durante el parto, lo que provocó sufrimiento cerebral.

Durante su infancia se le diagnosticó de parálisis cerebral, ceguera y trastornos del desarrollo.

Sin embargo, su ambiente le proporcionó el contacto con los instrumentos musicales dándole la oportunidad de mostrar al mundo su increíble capacidad [1,5].

Lemke nunca recibió clases de piano, su habilidad es sacar cualquier pieza de oído.

Así, su genialidad sorprendió a todos cuando, siendo una adolescente, tocó por primera vez el concierto Nº1 de Tchaikovsky de principio a fin sin errores ni dudas habiéndolo escuchado una sola vez unas horas antes.

Su habilidad le llevó a desarrollar una carrera musical como concertista en EEUU gracias a la combinación de sus destrezas como improvisador de piezas y también como compositor excepcional [1,5].


Artistas

Los Savant que expresan altas capacidades para las artes plásticas son considerados artistas visuales.

Dentro del arte se han encontrado gran variedad de medios por los cuales pueden llegar a expresar su arte, aunque las formas más frecuentes son el dibujo y la escultura.

Destacan por su gran realismo a la hora de la reproducción de las cosas que ven pero la creatividad también juega un papel importante en otras de sus obras [5].

Richard Wawro

Richard Wawro nació en Escocia y acabó convirtiéndose en un pintor mundialmente reconocido.

Fue diagnosticado con autismo y durante su educación especial, hacia los 6 años, se observó que las creaciones que desarrollaba, simplemente usando ceras de colores, eran realmente excepcionales.

Era capaz de dotar los dibujos con gran detallismo, profundidad y colorido [1,3,5]. A los 12 años ya dejaba atónitos a profesores de bellas artes que admiraban sus obras y reconocían su talento.

Sus primeras exposiciones públicas fueron alrededor de los 17 años donde comenzó su carrera como pintor públicamente [rojo, azul].

Wawro no usaba modelos, se basaba en imágenes que sólo había visto una vez gracias a su gran memoria , pero también aportaba detalles de creación propia a sus imágenes dotándolos de creatividad [3].

Stephen Wiltshire

Otro pintor Savant muy popular es Stephen Wiltshire, sus increíbles habilidades pictóricas han sido recogidas por muchos autores como por ejemplo Oliver Sacks en su obra Un Antropólogo en Marte (1995).

A los 5 años comenzó la escuela especial, mostrando un gran retraimiento social junto con claros rasgos autistas y una gran falta de lenguaje.

Sin embargo, aprendió a leer y dedicó mucho tiempo a su fascinación por la arquitectura desarrollando su habilidad especial, lo que le benefició a la hora adquirir un mínimo lenguaje e integrarse socialmente [3].

Sus obras son reproducciones perfectas, cargadas de gran realismo, de las imágenes mentales que se forma cuando ve un edificio. Wiltshire se basa en su excelente memoria para rescatar todos los detalles que observa, de tal manera que incluso una de sus obras mostraba un reloj que tenía la hora en la que él había visitado el edificio.

Esta combinación de capacidades se ve reflejada en un documental en el que hace una ruta de 12 min en helicóptero y posteriormente es capaz de reproducir con impresionante precisión, a escala y perspectiva, la vista aérea de alrededor de 6km cuadrados de Londres [2,3].

En cuanto a la escultura el autor más popular en relación al SS es Alonzo Clemons. Con un diagnóstico de autismo y a pesar de su discapacidad del desarrollo este genio comenzó a temprana edad a realizar esculturas con cera y llegó a destacar por sus creaciones en bronce para una galería de Aspen (Colorado).

Se vio atraído por el mundo animal, el cual eligió como temática para sus esculturas.Sus creaciones conllevan un nivel de detalle tal que pueden ser consideradas replicas perfectas.

Sin conocimientos previos de anatomía animal, Alonzo es capaz de reproducir detalles en las posiciones del animal, la proporción o a nivel fibro-muscular de manera exacta a la real, sólo con haber visto el modelo brevemente [1,5].


Kim Peek

Sin lugar a dudas el genio Savant que requiere una mención especial, cuyas habilidades fueron una memoria extraordinaria y el cálculo del calendario, fue Kim Peek (1951-2009).

Este sabio sirvió de inspiración para la película “Rain Man” (1988) y su verdadera vida puede conocerse a través de libros como “The Real Rain Man”, escrito por su padre (Fran Peek, 1996).

Este genio matemático y nemotécnico fue apodado como “enciclopedia humana” o “Kimputer” ya que podía hacer cálculos del calendario y acceder a miles de datos en su memoria a la velocidad que lo haría un buscador de internet [3,4,5].

Su habilidad para calcular el calendario era tal que al darle una fecha podía decir que día de la semana sería en menos de un segundo [4].

Cuadro clínico

Kim Peek nació con varias anomalías cerebrales: macrocefalia, encefalocele anterior, ausencia de interconexión hemisférica (cuerpo calloso) sin comisura anterior ni posterior y malformación y menor tamaño cerebelar.

De esta manera se desarrolló con una serie de disfunciones como la no adquisición de la marcha hasta los 4 años, que se mantuvo con balanceo, o sus problemas de coordinación.

Sin embargo, a pesar de su discapacidad en el desarrollo y dependencia para las actividades diarias, sus habilidades ya se dejaron ver alrededor del año y medio cuando vieron que había memorizado todos los libros que le leyeron de pequeño.

Más tarde, con 4 años, su mayor interés eran los números y la aritmética, lectura de guías telefónicas y matrículas de coches [3,4]

A lo largo de su vida fue de capaz de memorizar unos 9000 libros, los cuales colocaba boca bajo una vez acabados y sólo necesitaba entre 8-10 segundos para leer una página.

Así, llegó adquirir conocimientos muy extensos sobre geografía, carreteras y mapas de ciudades con los que indicar cómo llegar al lugar que se le preguntaba, códigos postales y telefónicos, historia mundial y de América, literatura, textos religiosos, deportes, programas sobre el espacio, filmografías y actores, y música clásica [2,3,4,5].

Una de las características más destacables de Peek fue que, a pesar de sus limitaciones para la abstracción, él sí comprendía mucho del conocimiento que había almacenado, algo poco usual en los Savant.

Tras aprender el material pudo desarrollar un pensamiento por asociación, claramente creativo [4].


Referencias bibliográficas

  1.  J.A. Muñoz-Yunta, T. Ortiz-Alonso, C. Amo, A. Fernández-Lucas, F. Maestú, M. Palau-Baduell (2003) El síndrome de savant o idiot savant. REV NEUROL 36 (Supl 1): S157-61
  2. Treffert, DA (2009) Savant Syndrome: An Extraordinary Condition A Synopsis: Past, Present, Future. Philos Trans R Soc Lond B Biol Sci. 364 (1522): 1351–57
  3. Treffert, DA (2017) Profiles and Videos. Wisconsin Medical Society. Recuperado de https://www.wisconsinmedicalsociety.org/professional/savant-syndrome/profiles-and-videos/
  4. Treffert DA & Christensen D (2005). Inside the mind of a savant. Sci Am. V293 (6):108-13
  5. Treffert DA & Wallace GL (2002). Islands of Genius. Sci Am. V286 (6): 76-85
Leticia Ramos Blázquez

Leticia Ramos Blázquez

Neuropsicóloga.

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