HITOS DEL DESARROLLO: PRIMERA INFANCIA

Introducción

La infancia es una etapa caracterizada por múltiples cambios. Este periodo abarca desde el nacimiento hasta aproximadamente los 11 años, momento en que los niños y niñas comienzan una nueva etapa, conocida como adolescencia.

A continuación, con el fin de entender algunos de los cambios que se producen durante este periodo, el lector podrá observar algunas de los hitos más importante del desarrollo que tienen lugar a lo largo del ciclo vital.


¿Qué es la infancia?

El concepto de infancia hacer referencia al periodo inicial de la vida del ser human que, como hemos comentado antes abarca desde el nacimiento hasta la adolescencia o pubertad que tiene lugar aproximandamente hacia los 11 años de vida.

Primera infancia

No obstante, dentro del periodo infantil, podemos distinguir varias etapa, entre ellas: la primera infancia.

La primera infancia, es el periodo inicia, que abarca desde el nacimiento hasta los 5 años aproximadamente.

De esta forma se convierta en la primera etapa de vida de todo ser humano, en relación a su ciclo vital.

Estructuración espacio – tiempo

La estructuración des espacio se relación con la conciencia de las coordenadas en las que nuestro cuerpo se mueve y en las que transcurre nuestra acción.

Desde los planos espaciales más elementales(arriba-abajo, delante-detrás) hasta los más complejos de aprender (derecha-izquierda), niños y niñas se tienen que ir representando su cuerpo en el contexto del escenario espacial en el que transcurre su vida, siendo capaces de organizar su acción en función de parámetros como cenca-lejos, dentro-fuera, corto-largo, etc.

Cuando son capaces de servirse de estas nociones en la acción, están en condiciones iniciar su aprendizajes de nociones espaciales lo que significa que el espacio se denomina antes a nivel de acción que de presentación.

Por otro lado, las nociones temporales son aun mas difíciles de dominar que las espaciales, pues mientras que las relaciones espaciales son perceptivamente evidentes, las relaciones temporales solo existen por las conexiones que establecen mentalmente entre ellas, por lo que el desarrollo de los conceptos  temporales es mas tardío que el de los espaciales.

Estructuración del espacio 

Implica las nociones espaciales de arriba-abajo, delante- detrás, derecha-izquierda. Se domina antes a nivel de la acción que a nivel de representación

Estructuración del tiempo

Implica nociones temporales como antes-después, mañana-tarde-noche, ayer-hoy-mañana. Son más difíciles de adquirir que las nociones espaciales porque no son perceptivamente evidentes.

Lateralidad

Aunque el cuerpo humano es morfológicamente simétrico, con la mitad izquierda simétrica a la derecha, desde el punto de vista funcional es claramente asimétrico, de manera que la mayor parte de las personas utilizan el brazo y la pierna derecha del cuerpo mucho más que los mismos miembros simétricos del hemicuerpo izquierdo, esto se debe a que existe un cuerpo dominante.

Las preferencias  laterales pueden ser homogéneas, es decir, el mismo lado para todos los órganos y cruzadas, pues cambia para órganos distintos.

En el caso de algunos niños, la preferencia lateral aparece claramente diferenciada ya en la primera infancia.

Otros niños, sin embargo, continúan con cierto nivel de indefinición durante los años preescolares.

En general la lateralización se produce entre los 3 y 6 años. Si espontáneamente no se ha producido una definición, conviene lateralizar al niño a uno u otro lado en torno a los 5 años.


Control de esfínteres

El control de esfínteres se consigue entre los 18 y 36 meses. Se controla antes las heces que la orina. La orina se controla antes de día que de noche y las heces al contrario. En las niñas hay mayor precocidad.

Se debe llevar a cabo una intervención en caso de inmadurez muscular con ejercicios como “ cortar el chorrillo “y ejercicios de capacidad vejiga como “aguantar la orina”.

Relajación infantil

En relación con este aspecto tienen lugar varios hitos. En este sentido destacamos:

Control del tono muscular

Aunque en parte es involuntario, es susceptible de control mediante el aprendizaje de la relajación.

Está estrechamente relacionado con el mantenimiento de la atención y con el estado emocional y la personalidad.

El tono repercute en el control postural y en la mayor o menor extensibilidad de las extremidades

Control del equilibrio

Se va facilitando en el primer año por el crecimiento del cerebelo. Podemos decir además que condición de nuestro movimiento y nuestras acciones. Está bajo control neurológico y también consciente.

Es la base de nuestra autonomía funcional y nuestra independencia motora.

Control respiratorio

Se trata de una importante función corporal sujeta a un control automático por parte del sistema nervioso, lo que implica que la respiración no pueda ser sometida también a un control voluntario.

Dicho control es importante porque, como en el caso del tono muscular, la respiración se relaciona con los procesos de atención y las emociones.

El control respiratorio implica conocer como se respira y controlar conscientemente el ritmo y la profundidad de la respiración.


Grafomotricidad: el dibujo y la escritura

Desde el punto de vista psicomotor, el dominio progresivo del gesto gráfico obedece a la doble influencia de factores madurativos y sociales. Se trata de destrezas muy especializadas, de gran valor cultural y de carácter representacional.

La grafomotricidad es una de las habilidades cuyo control se va afinando a lo largo de estos años al hilo de los avances madurativo que permiten ganar destrezas tanto globales como segmentarias.

Pero, por otra parte, desde el momento en que niños y niñas son capaces de realizar sus primeras producciones graficas, el entorno social ejerce una enorme influencia en el moldeamiento y modelado de las destrezas grafomotoras.

Desarrollo del dibujo

 Es difícil precisar límites temporales, es normalmente a partir de los 18 meses cuando los niños y niñas descubren que pueden  “trazar huellas”, que consiste en barridos rectos desde el hombro y zig-zag desde el codo.

Un poco antes de los 2 años empezaran a aparecer formas circulares que implicar ya la articulación de la muñeca.

Estos primeros trazos carecen de intención representativa y no obedecen a una planificación previa, son fundamentalmente, un acto motor.

Desde 2,5 a 3 años realiza garabatos pero sin planteamiento a priori. Aunque en ocasiones los niños pueden anunciar que van a dibujar algo determinado, frecuentemente no existe un planteamiento previo.

Entorno a los 3-4 años los dibujos propiamente dichos son hechos con conciencia representativa e intencionalidad. Existe una etapa de “realismo intelectual” y otra de “realismo visual”.

En el desarrollo del dibujo entre los cinco y ocho años, niños y niñas habrán de resolver  otros retos como son la elaboración de un mayor número de detalles, la coordinación de distintas partes o componentes de sus dibujos y el desarrollo de imágenes progresivamente más realistas.

Desarrollo de la escritura

Se distinguen tres etapas en el desarrollo de la escritura manuscrita: la etapa precaligráfica, la cual abarca todo el periodo de adquisición de las destrezas graficas especializadas.

Se trata de un trazo inseguro, sin regularidad, variaciones  de tamaño e inclinación, falta de ligado, primeras letras. La etapa caligráfica infantil cuando el aprendiz domina las destrezas motrices necesarias para producir una escritura clara y ordenadas.

La etapa postcaligráfica se logra tras la adolescencia, cuando se define  un estilo caligráfico personal y cuando los aspectos instrumentales de la escritura están claramente subordinados a la funcionalidad de la compresión escrita.

El alógrafo contiene la información sobre las características esenciales del trazado de cada letra y sus variaciones posibles. Son patrones  motores del trazo de letras (secuencia movimientos, dirección, tamaño y proporciones).

Cada alógrafo se adapta además a las condiciones físicas de la escritura que vienen dadas por las características del instrumento de escritura y del soporte.

El repertorio de alógrafos no permite desarrollar de manera continua, fluida y automática los grafos, los movimientos de escritura que dan como resultado el trazo, permitiendo al escritor centrar su atención en la composición del texto y no en los movimientos que debe ejecutar.


Referencias bibliográficas

  1. Amar Amar, J. J. (2011). Educación infantil y desarrollo social. Investigación & Desarrollo, (7).
  2. Craig, G. J., & Baucum, D. (2001). Desarrollo psicológico. Pearson Educación.
  3. Marchesi, Á., Palacios, J., & Coll, C. (2017). Desarrollo psicológico y educación. Alianza Editorial.
  4. Rice, F. P. (1997). Desarrollo humano: estudio del ciclo vital. Pearson Educación.
Carla Andreia Carvalho Gómez

Carla Andreia Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *