Holismo vs Localizacionismo

Introducción

En la ciencia es frecuente ver discusiones acerca de diferentes posturas, con estudios que avalan una posición en detrimento de la otra y que ayudan a favorecer el crecimiento de la investigación. En el caso de la neurociencia, psicología y estudios del sistema nervioso y de la conducta humana, ha habido polémica y discusión acerca de si el cerebro funciona de forma conjunta para poder realizar las conductas o si, por el contrario, hay regiones que se dedican única y exclusivamente a funciones concretas (en una especie de modelo de compartimentos estanco de las regiones).

Uno de los debates más interesantes que hay en la historia reciente (aunque lleva existiendo desde hace muchos años) de la neurociencia es el existente entre las posiciones holista (que defiende que el cerebro funciona en conjunto para ejecutar las diferentes conductas y procesos cognitivos) y localizacionista (cada área concreta del cerebro corresponde con una conducta específica), con multitud de estudios y postulados a favor y en contra.

En este artículo se expondrán las ideas y nociones básicas y las defensas que presentan ambas posiciones para poder entender mejor el debate de ambas tendencias de la neurociencia y, de este modo, cualquiera podrá apoyar con mayor conocimiento una postura o la otra [10,11].

Holismo

El significado de la palabra “holismo” hace referencia a un abordaje de los análisis en una perspectiva global, tratando de integrar todos los factores a tener en cuenta en el estudio en su conjunto.

En lo concerniente a la neurociencia, la perspectiva holista considera que el cerebro no es un sistema de compartimentos estanco, con funciones claramente delimitadas en las diferentes regiones del sistema nervioso. Por el contrario, aboga por un abordaje de las funciones del sistema nervioso (sobre todo de la corteza cerebral) en el todo el cerebro funciona de forma conjunta para realizar las acciones, existiendo para ello diversas regiones que de forma conjunta llevan a cabo las conductas que posee el individuo.

Las aportaciones de Wernicke

En esta corriente podemos encontrar las investigaciones del científico Wernicke, al comprobar en sus estudios que las funciones cognitivas más complejas no pueden encuadrarse dentro de una región concreta del cerebro, sino que deben activarse varias regiones corticales para poder llevar a cabo ese proceso.

La contribución de Luria

Posteriormente, el científico Alexander Luria desarrollaría una teoría en la que plantea que existen diversos niveles en lo que a conductas complejas se refiere tales como el pensamiento, el lenguaje o la memoria. Según los estudios realizados por el investigador soviético, procesos psíquicos superiores que son muy complejos (como los citados previamente: pensamiento, lenguaje y memoria) y que requieren la interacción de varios procesos básicos previos.

Los principales puntos a favor de esta tendencia son que los procesos psicológicos complejos no pueden ser definidos mediante una simple localización en un mapa cortical, sino que necesitan diversos componentes para poder ser funcionar en condiciones. Por otra banda, el establecimiento de nódulos y redes neurales para fortalecer estos procesos cognitivos abarcan diversas regiones corticales que se comunican entre sí para funcionar correctamente. Adicionalmente, varios estudios de registro de actividad cortical y neuroimagen detectan que realmente acontece así, que varias partes de la topografía cortical presentan gran actividad simultánea cuando se llevan a cabo tareas de cierta complejidad cognitiva [2,5,9].

Localizacionismo

La perspectiva localizacionista propone un análisis de la neurociencia y del estudio del sistema nervioso ubicando diferentes funciones que los organismos realizan en diferentes regiones, estableciendo de este modo una lógica de conducta vinculada a una parte concreta del sistema nervioso.

Gall y el Localizacionismo

En muchos aspectos puede recordar a la antigua disciplina, hoy en día desacreditada, conocida como frenología. De hecho, el frenólogo Gall fue un gran aporte para la postura localizacionista al considerar que se podían predecir las actitudes y las conductas de las personas en función de qué regiones estuviesen más desarrolladas en sus cráneos. En su tratado de frenología publicado a principios del siglo XIX establecía que se podía saber cómo era la personalidad de alguien dependiendo de las medidas de varias partes de su cráneo.

¿Cuál fue el papel de Broca?

Investigaciones y aportaciones como las de Broca en el siglo XIX y el estudio de su paciente que era incapaz de hablar debido al daño ocurrido en el lóbulo frontal (concretamente en el área que, posteriormente, sería bautizada como área de Broca) o la de Lashley, destruyendo tejido cortical en búsqueda del engrama, sirvieron para establecer que ciertos procesos cognitivos no pueden darse si se destruye una región concreta del cerebro.

Esta postura tiene un punto a favor importante, y es que aportaciones como las hechas por Broca revelan que hay áreas que son primordiales para que ciertos procesos psicológicos puedan darse porque, de otro modo, con la ausencia de esa área es imposible que se den. No obstante, esta postura no sirve para explicar procesos cognitivos de carácter más complejo que pueden darse en personas que pueden tener grandes afectaciones en su sistema nervioso [1,4,8,12].

Debate de ambas posturas

Existe en el ámbito científico una disputa entre ambas posturas que se van sustentando y defendiendo en estudios, con argumentos a favor y en contra, la postura a defender y la antagonista respectivamente. Lo que parece cierto, tras varios años de estudios y avances científicos, es que ninguna de ellas puede explicar todos los fenómenos que acontece en el sistema nervioso.,

Con respecto a la defensa que hay de la postura holista: Los procesos superiores de la cognición difícilmente pueden ser entendidos o explicados con una simple ubicación de regiones, al necesitar éstos de la actuación de varios factores que les hagan funcionar en condiciones.

Con respecto a la defensa que hay de la postura localizacionista: Procesos psicológicos simples pueden ser entendidos perfectamente bajo este modelo, puesto que no es necesario mayor nivel de complejidad a la hora de desempeñar conductas de carácter simple.

Como puede apreciarse, las investigaciones que se han ido haciendo a lo largo de toda la historia de la psicología, y de las neurociencias en general, revelan que ambas posturas tienen su parte de verdad, pero también presentan limitaciones; y parece que ambas teorías, en lugar de ser planteadas como antagónicas, sería mejor plantearlas en clave de complementarias.

Conclusiones finales

Ambas posturas tienen argumentos para sostenerse, pero también presentan carencias porque no son capaces de explicar todo lo que acontece en los procesos cognitivos del sistema nervioso y, por ende, son teorías incompletas.

La postura que salga vencedora en los próximos años de esta disputa tendrá que ser capaz de poder explicar todos los procesos cognitivos posibles. No obstante, parece que ninguna de ellas por sí sola puede explicarlo todo a pesar de todos los años de investigación que hay, con lo cual una visión integradora de ambas parece ajustarse mejor a la realidad científica [3,6,7].

Referencias bibliográficas

  1. Bunzl, M., Hanson, S. J., & Poldrack, R. A. (2010). An exchange about localism. Foundational issues in human brain mapping, 49-54.
  2. Catani, M., Dell’Acqua, F., Bizzi, A., Forkel, S. J., Williams, S. C., Simmons, A., … & Thiebaut de Schotten, M. (2012). Beyond cortical localisation in clinico-anatomical correlation. Cortex, 48(1262-0087).
  3. Goldstein, M. A., & Silverman, M. E. (2005). Neuropsychiatric assessment. Psychiatric Clinics, 28(3), 507-547.
  4. Josselyn, S. A., Köhler, S., & Frankland, P. W. (2017). Heroes of the Engram. Journal of Neuroscience, 37(18), 4647-4657.
  5. Lamdan, E., & Yasnitsky, A. (2013). “Back to the future”: toward Luria’s holistic cultural science of human brain and mind in a historical study of mental retardation. Frontiers in human neuroscience, 7, 509.
  6. Nazarova, M., & Blagovechtchenski, E. (2015). Modern Brain Mapping–What Do We Map Nowadays?. Frontiers in psychiatry, 6, 89.
  7. Roche, R. A., Commins, S., & Dockree, P. M. (2009). 1 Cognitive neuroscience: introduction and historical perspective. Pioneering studies in cognitive neuroscience, 1-18.
  8. Ross, E. D. (2010). Cerebral localization of functions and the neurology of language: Fact versus fiction or is it something else?. The Neuroscientist, 16(3), 222-243.
  9. Stahnisch, F. W., & Hoffmann, T. (2010). Kurt Goldstein and the neurology of movement during the interwar years. Projekt Verlag, Bochum/Feiberg.
  10. Stoll, J. D. (2014). Dichotomies of the Mind-Brain Debate.
  11. Velásquez, N. L. (2015). Ejes de discusión entre holistas y localizacionistas en torno a las funciones cerebrales. VOLUMEN 5, NÚMERO 2, 5(2), 65.
Germán Albeleira

Germán Albeleira

Licenciatura en Psicología. Máster en Neurociencias.

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