¿QUÉ ES LA INTEGRACIÓN SENSORIAL?

¿Qué es la integración sensorial?

La integración sensorial (IS) es la capacidad de asimilar y dar sentido a la información proporcionada por todas las sensaciones que vienen del cuerpo y del mundo exterior. La IS es necesaria para poder interactuar socialmente, desarrollar el control motriz y aprender.

La IS se lleva a cabo en el cerebro. Dependemos de una buena integración de las funciones sensoriales para poder realizar nuestras actividades diarias.

Toda la información que recibimos sobre el mundo, nos viene a través de nuestros sistemas sensoriales. Debido a que muchos procesos sensoriales tienen lugar dentro del sistema nervioso, en un nivel inconsciente , normalmente no nos damos cuenta de ellos.

Estamos familiarizados con los sentidos del gusto, olfato, vista y oído, pero la mayoría no pensamos en que nuestro sistema nervioso, también siente el tacto, el movimiento, la fuerza de la gravedad y la posición corporal. Justo a la vez que los ojos detectan una información visual y la transmite al cerebro para interpretarla.


¿Qué es la disfunción de IS?

Dificultad para procesar y organizar información sensorial, llamada disfunción de IS, interfiere en la capacidad del niño de: aprender, lograr los acontecimientos importantes del desarrollo, tener relaciones sociales saludables con las personas y tener buena autoestima.

Los trastornos en este área pueden afectar a nuestra capacidad para funcionar, pero a menudo no se las identifica.

En los niños pequeños los problemas de procesamiento IS a menudo lo consideran problemas de comportamiento. Por ello, de la importancia de intervención temprana.

En realidad existen 6 sentidos

Además de tener los 5 que a todos nos enseñan en la Escuela (vista, olfato, oído, gusto y tacto) también hay otro sentido del que no somos conscientes. Este sentido se llama propiocepción, y es nuestro sentido de la ¨postura¨.

La capacidad de mantener el equilibrio depende de la información que el cerebro recibe de tres fuentes de información diferentes: los ojos, los músculos, las articulaciones (propiocepción) y los órganos vestibulares en el oído interno.

La propiocepción nos ayuda a estar informados de la ubicación de las partes de nuestro cuerpo en relación al espacio y de lo que estamos haciendo sin tener que mirar esa parte del cuerpo o pensar acerca de ello.

Por ejemplo; cuando cierras los ojos , ¿cómo sabe dónde está su mano derecha? Los niños que tienen dificultades de propiocepción pueden tener problemas de torpeza, rigidez, o parecer ser más débiles que otros niños. Deben fijarse y mirar cada parte del cuerpo para ver dónde está. La ejecución de movimiento requiere de un esfuerzo consciente y puede ser algo difícil.

El sistema vestibular o los órganos de equilibrio

La propiocepción trabaja con el sistema vestibular, el cual es una red llena de fluido ubicada dentro del oído interno, y responsable de la sensación de equilibrio y movimiento . Las sensaciones vestibulares proporcionan información sobre la ubicación de la cabeza y del cuerpo y la relación de estos con el suelo.


La evaluación

El planteamiento motor es una habilidad natural y externa del proceso de IS, así como la habilidad para responder de una manera adaptada a la entrada de sensaciones.

Pero para algunos niños, la IS no se desarrolla de forma tan eficiente como debería. Cuando tiene desórdenes en el proceso de la integración sensorial, puede hacerse evidentes en problemas de aprendizaje, desarrollo o comportamiento.

Signos de disfunción en IS

No todos los niños con problemas de aprendizaje, desarrollo o de comportamiento tienen una disfunción de integración sensorial. Hay, sin embargo, ciertos indicadores que pueden señalar a los padres si está presente dicha disfunción.

  1. Hipersensibilidad al tacto, movimientos, luces o sonidos: Puede ser manifestada en comportamientos como irritabilidad, evitar ciertas texturas de ropas o de comidas, reacciones de miedo al movimiento en actividades ordinarias, como las actividades típicas de los juegos en los recreos.
  2. Hiporeactividad a la estimulación sensorial: En contraste con los niños hipersensibles, un niño hipo reactivo puede buscar experiencias sensoriales intensas, ejemplo: dar vueltas sobre sí mismo o chocar adrede con los objetos. Algunos niños fluctúan entre los dos extremos de hiper o hipo reactivos.
  3. Nivel de actividad inusualmente alto o bajo: Pueden estar en movimiento constante, o puede ser lentos en activarse y fatigarse fácilmente.
  4. Problemas de coordinación: Se pueden ver en actividades motoras gruesas o finas. Algunos niños pueden tener un equilibrio pobre, mientras otros tienen gran dificultad en aprender a realizar nuevas tareas que requieren coordinación motora.
  5. Retraso en el habla, lenguaje, habilidades motoras o rendimiento académico: Ya en Infantil pueden ser evidentes signos de integración sensorial deficitaria.
  6. Pobre organización del comportamiento: Los niños pueden ser impulsivos o de fácil distracción y mostrar falta de planteamiento al abordar las tareas. Algunos niños tienen dificultad al ajustarse a una nueva situación. Otros pueden reaccionar con frustración, agresión, o huir o rechazar cuando se dan cuenta de que fracasan.
  7. Pobre autoestima: A veces, un niño que experimenta los problemas que acabamos de mencionar, no se siente bastante bien.

Normalmente, un niño con desorden en IS puede presentar más de uno de estos signos.

La terapia puede ayudar

La Terapia Ocupacional (OT, por sus siglas en inglés) puede ayudar al niño a procesar la información sensorial y controlar sus reacciones ante ellas. Los niños con SI pueden alcanzar grandes logros con una intervención temprana adecuada.

Los objetivos generales de la OT son mejorar las relaciones sociales del niño, la autoestima y las capacidades sensoriomotrices.

A los niños se les puede enseñar estrategias específicas de autocontrol para ayudarlos a lograr un sentido de control del ambiente, que de lo contrario parece ser caótico y amenazador. La TO trabaja con los maestros y familias para hacer cambios en el ambiente del niño, adaptarlo a las rutinas diarias.


Referencias bibliográficas

  1. Biel, L. y Perke, N (2005). Como criar a un niño sensorialmente inteligente. New York: Perguin Books.
  2. Krarowitz, C (1998) The Out of Sync Child ( El niño que no está sincronizado) . Recognizing and Copingwith Sensory Integration Dysfunction. (Reconocer y sobrellevar la disfuncion de IS).
Yolanda Cortés

Yolanda Cortés

Maestra. Psicopedagoga.

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