¿Qué ocurre durante la adolescencia?¿Qué impacto tienen estos cambios en los adolescentes?

La adolescencia como fenómeno cultural

Por adolescencia solemos entender la etapa que se extiende, groso modo, desde los 12-13 años hasta aproximadamente el final de la segunda década de vida. Se trata de una etapa de transición en la que ya no se es niño, pero en la que aún tampoco se tiene el estatus de adulto.

Sin embargo, la adolescencia tal y como nosotros la conocemos en occidente a principios del siglo XXI, es hasta cierto punto un producto del siglo XX.

Características de los adolescentes

Muchos chicos y chicas occidentales a los que consideramos adolescentes pueden caracterizarse por estar aún en el sistema escolar o en algún otro contexto de aprendizaje profesional o a la busca de un empleo estable; por estar aún dependiendo de sus padres y viviendo con ellos; estar realizando la transición de un sistema de apego centrado en la familia, a un sistema de apego centrado en el grupo de iguales; por sentirse miembros de una cultura de edad (la cultura adolescente) que se caracteriza por tener sus propias modas y hábitos, su propio estilo de vida, etc.

Historia de la adolescencia

No obstante, este tipo de adolescencia que acabamos de describir sucintamente no ha existido siempre, o al menos, no ha existido con los rasgos descritos.

Ciertamente filósofos griegos de la antigüedad, y luego pensadores y escritores posteriores, ya habían identificado unos años de la vida de las personas que se caracterizan porque los que eran niños empiezan a indisciplinarse, a poner en cuestión la autoridad de sus padres, a tener deseo sexual, etc.

“La juventud actual ama el lujo, es maliciosa, es malcriada, se burla de la autoridad y no tiene ningún respeto por los mayores. Nuestros muchachos de hoy son unos tiranos, que no se levantan cuando un anciano entra a alguna parte, que responden con altanería a sus padres y se complacen en ser gentes de mala fe…» (Socrates, Siglo IV a.C)

Siglo XIX

El siglo XIX, por lo que concierne a occidente marca un punto de ruptura con la situación que se acaba de describir, pues la revolución industrial cambia muchas cosas y lo hace de manera muy notable.

Las cosas han sido de otra manera, en otros momentos históricos de nuestra cultura, y aún siendo de otra manera en otras culturas muy diferentes a la nuestra en las que la incorporación al estatus adulto se da a una edad temprana, con lo que ello implica de formar una familia, acceder a responsabilidades adultas, comportarse como adultos, etc. Así, en sociedades menos desarrolladas (sociedades claramente más primitivas), existen una serie de ritos asociados a los cambios físicos de la pubertad.

Una vez que han pasado por esos ritos (a veces con un periodo de aislamiento de unas cuantos días o unas cuantas semanas, que aprovechan además para adoctrinar a los nuevos adultos en las tradiciones del grupo, técnicas de caza, etc.), el individuo sale convertido en adulto.

Aquí no se puede hablar de adolescencia en el mismo sentido que utilizamos la palabra en nuestra cultura, pues como se ve, en estos pueblos no se cumple ninguna de las que más arriba calificábamos como señas de identidad de nuestros adolescentes: seguir en el sistema escolar, bajo la independencia de los padres, formando un grupo identificable como tal, etc.


Diferencias entre pubertad y adolescencia

En este punto nos planteamos hacer una distinción entre pubertad y adolescencia. Llamamos pubertad al conjunto de cambios físicos que a lo largo de la segunda década de la vida transforman el cuerpo infantil en cuerpo adulto con capacidad para la reproducción.

Llamamos adolescencia a un periodo psicológico que se prolonga varios años más y que se caracteriza por la transición entre la infancia y la adultez.

La pubertad es un fenómeno universal para todos los miembros de nuestra especie, como hecho biológico que es. La adolescencia, por su parte, es un hecho psicosociológico no necesariamente universal y que no necesariamente adopta en todas las culturas el mismo patrón de características que en la nuestra, en la que además se ha dado una importante variación histórica que ha ido configurando la adolescencia que hoy conocemos.

Cuando hablamos de adolescencia son muchos los tópicos que surgen al respecto, como por ejemplo la consideración de esta como un periodo de mucha conflictividad y ruptura. Sin embargo, cuando indagamos un poco más al respecto, vemos que esta etapa no necesariamente constituye dicho periodo de conflictividad o ruptura, pero si una etapa de grandes cambios a nivel cognitivo, social y emocional.

Cambios físicos y consecuencias psicológicas

Salvo en los órganos sexuales, los cuerpos infantiles de niños y niñas son fundamentalmente iguales. Al final de los procesos de cambio que se dan en la pubertad, los cuerpos masculino y femenino se diferencian claramente, tanto en lo que se refiere a los caracteres primarios (órganos reproductores) , cuanto a lo relativo a los caracteres secundarios ( vello facial, cambio de voz, ensanchamiento de hombros, etc.)

Mecanismos hormonales y pubertad

El proceso de transformación física es puesto en marcha por una serie de mecanismos hormonales que desencadenan un largo proceso de cambios que, presentan un patrón diferente para chicos y chicas.

Estos mecanismos hormonales se inician debido a la actividad del hipotálamo, que envía señales a la hipófisis o glándula pituitaria para que ésta comience a secretar importantes cantidades de hormonas gonadotróficas.

Estas hormonas van estimular el desarrollo de las gónadas sexuales (los ovarios en la mujer y los testículos en el hombre), que empezaran a producir hormonas sexuales, cuya presencia en la sangre aumentara en relación con los niveles que existían en los años anteriores.

Este alto nivel de hormonas sexuales, sobre todo la testosterona en los chicos y la progesterona y estrógenos en las chicas, será el responsable de los cambios físicos que van a tener lugar.

  • Testosterona: Esta vinculada al deseo sexual, a la irritabilidad y agresividad. Dominancia.
  • Estrógenos: Vinculados a la inestabilidad emocional. Síntomas depresivos.
  • Progesterona: Ligados directamente a la creación vínculos afectivos.

Timing puberal

Se define como la mayor o menor precocidad de los cambios puberales. Aunque pueden existir otros factores implicados, el momento en que el hipotálamo pone en funcionamiento esta maquinaria endocrina parece determinado por el peso corporal o por la proporción de grasa en relación con el peso.

Ello explicaría que muchos estudios hayan encontrado que las chicas que practican algún deporte o actividad física importante que limite su proporción de grasa corporal y las mantenga mas delgas tengan su primera menstruación algo más tarde que sus compañeras de la misma edad.

  • Grasa corporal
  • Estrés familiar

Parece ser que existen ciertos factores que influyen a la hora de presentar la primera regla o menarquía. La grasa corporal junto a la presencia del padre no biológico parece que la adelanta. Mientras que por otro lado el estrés familiar junto a los conflictos atrasan la aparición de esta.


Cambios físicos puberales

A continuación se detallan los cambios más importantes que tienen lugar a estas edades.

Chicos

A los 12 años comienza a aparecer el vello púbico y comienza a desarrollarse el pene y los testículos. Un año después, a los 13 años comienza a aparecer el vello axilar, se produce el cambio de voz y tiene finalmente lugar la primera eyaculación. Finalmente, a los 15 años comienza a desarrollarse el vello facial.

Chicas

A los 8 años se produce un incremento pélvico. Un año después, a los 9 años comienza a desarrollarse las mamas. A los 10 años comienza a desarrollarse el vello púbico y el flujo vaginal. Finalmente, en torno a los 12 años se produce la primera regla y se desarrolla el vello axilar.

Impacto psicológico de los cambios físicos

Puede ocurrir que como el resultado de los cambios que chicos y chicas experimentan durante la adolescencia surjan en ellos dificultades para aceptar su nuevo cuerpo. No obstante, esto no es siempre así ya que existen diferencias en cuanto al género.

Aunque las reacciones ante los cambios puberales van a depender de muchos factores tanto personales como contextuales, en términos generales puede decirse que las consecuencias psicológicas son algo menos favorables para las chicas que para los chicos, ya que entre ellas suele encontrarse una mayor irritabilidad y más estados depresivos, con frecuentes sentimientos negativos con respecto a su aspecto físico. Mientras que en los chicos la pubertad suele relacionarse con una mejor autoimagen y un mejor estado de ánimo.

Quizá mientras que para los chicos pubertad supone un aumento de masa corporal y una mayor habilidad física, muy importante para su desempeño en los deportes, entre las chicas se observa un claro aumento de masa corporal, poco acorde con el estereotipo actual de belleza femenina, asociado a la delgadez, por lo que no es de extrañar que la anorexia tenga una incidencia muy elevada entre adolescentes de género femenino.

Conclusiones

En resumen, la pubertad precoz es lo menos favorable, tanto por ocurrir en un momento distinto al esperado, como por el hecho de que tiene lugar en un momento en que el niño o la niña aún están poco preparados física y psicológicamente.

Además, teniendo en cuenta que las chicas experimentan los cambios puberales dos años antes que los chicos, están saldrán más perjudicadas.

Es decir, la pubertad precoz favorece más a los chicos (liderazgo, alta autoestima, etc.) que a las chicas (peor ajuste interno y externo; acentuación de las características psicológicas). Mientras que la pubertad tardía puede perjudicar más a los chicos.

Los chicos que maduran de forma tardía van a encontrase en una situación de desventaja, ya que serán los más pequeños y débiles y raramente se convertirán en los líderes del grupo, siendo poco populares.


Referencias bibliográficas

  1. Berger, K. S. (2009). Psicología del desarrollo: adultez y vejez. Ed. Médica Panamericana.
  2. García-Molina, A., Enseñat-Cantallops, A., Tirapu-Ustárroz, J., & Roig-Rovira, T. (2009). Maduración de la corteza prefrontal y desarrollo de las funciones ejecutivas durante los primeros cinco años de vida. Revista de neurología48(8), 435-440.
  3. Kail, R. V., & Cavanaugh, J. C. (2006). Desarrollo humano: una perspectiva del ciclo vital. Cengage Learning Editores.
  4. Moreno, A. (2008). Psicología del desarrollo II. Adolescencia, juventud, adultez y vejez.
Carla A. Carvalho Gómez

Carla A. Carvalho Gómez

Grado en Psicóloga. Formación en Neuropsicología

4 comentarios

Trackbacks y pingbacks

  1. […] Evaluación: El objetivo final es la evaluación la ira en niños y adolescentes […]

  2. […] el tema que hoy nos ocupa, la adolescencia merece un apartado […]

  3. […] hemos oído que la adolescencia es una época de cambios y también de mucha vulnerabilidad, pero hay toda una serie de mitos […]

  4. […] La infancia es una etapa caracterizada por múltiples cambios. Este periodo abarca desde el nacimiento hasta aproximadamente los 11 años, momento en que los niños y niñas comienzan una nueva etapa, conocida como adolescencia. […]

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *