¿QUIÉN ES JASON PADGETT?: SAVANT ADQUIRIDO

Introducción

Dentro del estudio del cerebro, desde la Neurociencia en general, existen varios nombres de casos clínicos que han pasado a la historia por cambiar paradigmas, constatar avances científicos o por poner de nuevo en relieve que la mente humana nunca deja de sorprendernos.

En mi opinión, el caso de Jason Padgett, es uno de esos casos que al conocerlo te deja asombrado, hace que crezca tu interés por saber más acerca de él y te lleva a volver replantearte hasta dónde puede llegar la capacidad cerebral.


Jason Padgett

Padgett era un joven que vivía en Tacoma (Washington). Nunca fue un chico muy estudioso, reconocía que no le interesaban las asignaturas que tenía que preparar y prefería pasar el tiempo saliendo con sus amigos. En una de estas salidas decidieron ir a un bar-karaoke, pero la noche se complicó.

Jason fue agredido violentamente en la vía pública por varias personas que intentaban robarle. Ya en el hospital se determinó que había sufrido una grave conmoción cerebral por los fuertes golpes que había recibido. Después de este episodio pudo volver a casa y a la normalidad aunque, en realidad, su vida había cambiado para siempre [2,4].

El incidente le llevó a padecer posteriormente varios trastornos (agorafobia, obsesivo-compulsivo, depresión) pero también comenzó ser capaz de realizar cálculos mentales y a visualizar la realidad a través de patrones geométricos. La luz, el agua e incluso su propia mano estaban compuestas de líneas que se unían para formar la imagen.

Era capaz de plasmar lo que veía con exactitud creando dibujos asombrosos, pero no tenía conocimientos para explicar aquello que sólo él era capaz de ver [2,4].

En este impulso por intentar entender su nueva forma de procesar lo que le rodeaba, y por compartirlo, hizo que saliera de su letargo y recibiera clases de matemáticas y física.

Al volver a conectar con el mundo recibió el diagnóstico de Savant adquirido y encaminó su vida a aprovechar su nueva capacidad, a través de la vida matemática universitaria.

También decidió dar a conocer su historia, publicando un libro autobiográfico, y su asombrosa capacidad, editando sus dibujos [2,4].


Savant adquirido

El caso de Padgett entra dentro de lo que hoy se conoce como Síndrome de Savant adquirido, el cual se describe como el desarrollo de habilidades tipo Savant (pintar, tocar instrumentos musicales, cálculo mental, etc.) después de haber sufrido algún tipo de lesión a nivel cerebral. Concretamente en el área temporal anterior izquierda [4].

Dentro de la literatura científica se han descrito distintos tipos de daño cerebral que desencadenaron el síndrome, como son meningitis, herida de bala en el hemisferio izquierdo, trastorno craneoencefálico grave y demencia fronto-temporal, entre otros [3,4,5].

Actualmente existen muy pocos casos de Savant adquirido en todo el mundo, de entre los que el caso de Padgett sobresale ya que es el único con esa habilidad, pero buenos ejemplos son los de Amato, Cicoria o Serrell.

Derek Amato sufrió una conmoción cerebral grave al zambullirse en una piscina que conllevó que perdiera audición en un oído y que fuera capaz de ver manchas blancas y negras que transformaba en notas para piano, el cual nunca había tocado antes.

El cirujano ortopédico neoyorquino Tony Cicoria fue alcanzado por un rayo que le paró el corazón. Fue resucitado y salvo problemas leves de memoria transitorios no le quedaron secuelas.

Sin embargo, más tarde desarrolló un interés inusual en él por la música clásica y soñó con una pieza que no podía sacarse de la cabeza.

Finalmente, publicó Fantasía transcribiendo dicha melodía en una partitura de 26 páginas. Orlando Serrell sufrió un golpe en la cabeza a los 10 años por una pelota de béisbol que le dejó inconsciente.

A partir de entonces fue capaz de hacer cálculos del calendario indicando el día de la semana exacto, pero además era capaz de recordar el tiempo que hizo en cualquier día posterior al golpe [4].


Investigación

A pesar de que aún no es posible basarse en una única teoría que explique completamente por qué los Savant expresan estas capacidades, desde las primeras investigaciones en los años 70 y 80 las hipótesis apuntan a que el hemisferio derecho (HD) compensa las lesiones que se han producido en el hemisferio izquierdo (HI).

Sin poder determinar un patrón general los científicos se apoyan en que la existencia de lesiones izquierdas en todos los estudios y en que las capacidades extraordinarias que se manifiestan, siempre se relacionan con funciones derechas [5].

Miller

Una de las investigaciones que da mayor peso a la hipótesis de lesión izquierda es la llevada a cabo por Miller y su equipo a finales de los años 90.

Estos autores estudiaron a varios pacientes que padecían demencia frontotemporal (DFT) los cuales habían adquirido una increíble habilidad para la pintura basada en su capacidad visual, de la cual carecían anteriormente.

En sus cerebros se pudo apreciar mediante neuroimagen un predominio de la lesión en el HI. En otro momento, Miller decidió estudiar también otra serie de pacientes cuya habilidad era musical y encontró igualmente lesión izquierda.

Los autores concretaron que la disfunción en el lóbulo temporal anterior izquierdo desinhibe los sistemas perceptivos llevando a una nueva forma de procesamiento perceptual y sensibilidad artística [3,4,5].

Grupo de Miller

Otra de las aportaciones importantes del grupo de Miller fue comparar los resultados de un caso de Savant del neurodesarrollo con los de los pacientes con DFT, dando lugar a coincidencias en las áreas lesionadas y activadas.

Así, observaron un mayor nivel de flujo sanguíneo en zonas del neocórtex derecho, junto a un menor nivel del mismo en el lóbulo temporal izquierdo, que apoyarían la hipótesis de compensación derecha ante una lesión izquierda [3,4,5]

Estos hallazgos llevan a cuestionarse si estas capacidades se encuentran de forma latente en todos nosotros. Es decir, ¿es posible que tengamos este tipo de conocimientos y que éstos puedan salir a la luz en función de que se activen/desactiven determinados circuitos neuronales? [5].

Snyder y colaboradores

Snyder y colaboradores quisieron acercarse a responder esta pregunta mediante la aplicación de estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) en el lóbulo temporal izquierdo.

Los sujetos eran estimulados mediante la técnica a baja frecuencia inhibiendo la actividad del temporal izquierdo, con la intención de simular una lesión del mismo y ver si se producían cambios que esbozaran mejoras en habilidades típicas de Savant, como el dibujo.

Dados los resultados anteriores, este mismo autor realizó otra investigación usando la estimulación transcraneal de corriente directa (tDCS), desactivando de nuevo la misma área cerebral y aumentando la actividad del HD.

Ninguno de los participantes podía resolver una tarea creativa compleja que consistía en unir 9 puntos usando sólo 4 líneas rectas previamente a la estimulación, pero cerca del 40% de ellos sí fue capaz al recibirla [1,4,5].

Las conclusiones a las que llegaron fueron que sólo algunos de nosotros podríamos desarrollar estas habilidades, ya que sólo algunos de los individuos manifestaron mejoras en el dibujo durante un corto período de tiempo.

Esta conclusión tiene sentido si atendemos a que no todas las personas con discapacidad desarrollan Savant, es decir, las habilidades tipo Savant podrían estar latentes sólo en una porción de la población normal.

Sin embargo, no hay consenso, ya que otros autores opinan que están dentro de todos nosotros pero el empeño social por desarrollar al máximo nuestro hemisferio izquierdo dificultaría enormemente la posibilidad de que emerjan [1,4,5].


Conclusiones

Como hemos visto, el Savant adquirido es un yacimiento de conocimiento acerca del cerebro que abre la puerta a distintas cuestiones intrigantes:

  • ¿Es posible que todos escondamos estas capacidades?
  • ¿Heredamos estas capacidades y de manera innata nacemos con predisposición para procesar y entender la realidad al nivel que lo hace un Savant?
  • ¿Podría ser posible desarrollar estas capacidades sin sufrir lesiones u otras alteraciones cerebrales?
  • Si averiguamos que mecanismos de plasticidad y compensación neuronal tienen lugar en el Savant ¿podremos ayudar a la recuperación del daño cerebral? [4].

Referencias bibliográficas

  1. Snyder AW et al (2003). Savant-like skills exposed in normal people by supressing the left fronto-temporal lobe. Journal of Integrative Neuroscience, Vol 2, No. 2, 149-158.
  2. Padgett, J (2015) TED Archive. Videos Youtube Channel. TED Conferences. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=GDU7lEmiiD8
  3. Treffert, DA (2009) Savant Syndrome: An Extraordinary Condition A Synopsis: Past, Present, Future. Philos Trans R Soc Lond B Biol Sci. 364 (1522): 1351–1357.
  4. Treffert DA (2014) Neurosciencie: Accidental Genius. Scientific American; Vol311, Nº2, August 2014, 52-57
  5. Treffert DA and Wallace GL (2002). Islands of Genius. Scientific American v286 no6 p76-85.
Leticia Ramos Blázquez

Leticia Ramos Blázquez

Neuropsicóloga.

1 comentario
  1. Patricia Moran Casado
    Patricia Moran Casado Dice:

    Estimada Leticia Ramos Blázquez,
    mi nombre es Patricia Morán Casado, estudiante del posgrado de Neuropsicología clínica. Como trabajo fin de máster, estoy interesada en este tema, me parece que tiene muchas implicaciones futuras. ¿Usted me podría recomendar bibliografía al respecto, además de la que ya compartió en su post? Se lo agradecería mucho. Mi correo electrónico es: patriciamoran@usal.es

    Gracias por su atención.
    Un saludo,
    Patricia Morán.

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