El Síndrome de Savant: concepto, características y casos

Introducción

Dentro del mundo de los síndromes psicológicos existen algunos en los que ciertas conductas y habilidades de los sujetos son superiores a las del promedio de gente, llegando a alcanzar un nivel de ejecución que podría llevar a ser considerados “genios”. Uno de los más conocidos es el Síndrome de Asperger, caracterizado por una torpeza social y psicomotriz general que contrasta con ciertas capacidades intelectuales que sobrepasan la media.

Sin embargo, existe otro síndrome, el cual en muchos aspectos es muy parecido al Síndrome de Asperger, pero que se diferencia de éste por el hecho de que suele enfocarse en una única habilidad que se domina con un nivel de maestría más que correcto: El Síndrome de Savant, o Síndrome del Sabio [4, 17].


Concepto de Síndrome de Savant

El Síndrome de Savant, también conocido como Síndrome del Sabio, se caracteriza por causar en los individuos una habilidad de alto nivel de ejecución en una tarea concreta, siendo considerada esa gente “un genio” en esa tarea concreta. Como contrapartida, tienen unas grandes carencias en cuanto a habilidades sociales y realización de otras tareas al margen de la que se domina con un gran nivel de maestría.

Esta condición suele estar asociada a trastornos del espectro autista y a desórdenes provocados por accidentes en los que el cerebro es dañado por accidentes. A pesar de estas condiciones, no figura en el actual DSM-V.

Tiene que ser diferenciado del Síndrome de Asperger porque, aunque ambas comparten la torpeza psicomotriz y la falta de habilidades sociales, en el caso del Asperger los intereses son restrictivos y limitados y aunque tengan un alto nivel de ejecución, no se llega al nivel de maestría del Síndrome de Savant. Por otra banda, en el caso del Asperger es una condición con la que se nace, mientras que en el caso del Síndrome de Savant es posible que aparezca debido a algún accidente que afecte al sistema nervioso.

Los campos en los que destacan esta gente son: Memoria, música, cálculo, lenguaje y arte plástico [3,12,14].


Neurociencia del Síndrome de Savant

El Síndrome de Savant suele aparecer o bien por accidentes que sufre el individuo o por factores genéticos que hacen que los individuos posean esa habilidad superior a la media y que les hace destacar como genios.

En el caso de Síndrome de Savant adquirido por accidente, éstos pueden ser de diversa naturaleza: Accidentes cerebrovascular, aneurismas o intervenciones quirúrgicas que requieren la extirpación de ciertas regiones cerebrales. En función de qué accidente sea y de qué regiones cerebrales estén implicadas, darán lugar a una habilidad u otra.

Con respecto a los afectados por el Síndrome de Savant de nacimiento, se sabe que es una condición que afecta a gente ubicada en el espectro autista, y que aproximadamente una de cada diez personas dentro del espectro autista presenta esta cualidad que le permite dominar un área específica de conocimiento o habilidad. En diversas investigaciones se ha constatado el hecho de que las personas que tienen de nacimiento el Síndrome de Savant proceden de embarazos con complicaciones de diversa índole o partos complicados. Concretamente, el caso concreto de las complicaciones del parto, se ha visto que un fenómeno conocido como “preeclampsia”, en el que durante el parto sube la presión arterial de forma súbita y puede inducir autismo al bebé.

En lo concerniente al tema de la incidencia por sexos, se ve que el Síndrome de Savant afecta con más frecuencia a varones que a mujeres.

Para finalizar, diversos autores sugieren que el hecho de que exista una carga genética que propicie la aparición del Síndrome de Savant indica que gente que no manifiesta características de dicho síndrome podría llegar a manifestarlas si se diesen unos condicionantes que propiciasen el Savant [5,6,8,19].


Tratamiento del Síndrome de Savant

Debido a que es una condición que no tiene posibilidad de curarse, el tratamiento que se plantea ante la gente que posee Síndrome de Savant va enfocado en mejorar, todo lo posible, la calidad de vida de dichas personas.

La mayor parte de la terapia que recibirá alguien afectado por el Síndrome de Savant va enfocada en la terapia ocupacional. Mediante la acción de ésta, se reforzarán y corregirán las conductas que presentan deficiencias y que son útiles para la vida cotidiana.

Del mismo modo, como el Síndrome de Savant puede ser o adquirido o de nacimiento, una intervención que tuviese en cuenta esa característica concreta de cada Savant podría ayudar a mejorar la intervención terapéutica. Una de las terapias que más está funcionando en pacientes con Savant es la arteterapia [13,18].


Casos conocidos de Síndrome de Savant

En el Síndrome de Savant hay una serie de casos que son especialmente conocidos por su relevancia y su estudio. Algunos de ellos son:

Kim Peek

Savant brillante en diversos campos de conocimiento con una memoria prodigiosa. Debido a unos problemas relacionados con el escaso desarrollo del cuerpo calloso, su macrocefalia y unas anormalidades en el cerebelo, este sujeto era incapaz de hacer actividades cotidianas tales como vestirse o entender ciertos conceptos. Su prodigiosa memoria le permitió interiorizar el contenido de miles de libros y, siendo una persona con nula formación musical, podía tocar una composición de piano de memoria.

Jason Padgett

Savant adquirido que era un prodigio de las matemáticas. En este caso, el Savant fue adquirido a los treinta años debido a una pelea una noche de fiesta. Pasó de ser una persona poco estudiosa a ser una persona hábil con las matemáticas y ver patrones geométricos en su entorno.

Tony DeBlois

Caso de Savant con una habilidad prodigiosa con la música. Este Savant de nacimiento nació ciego y con autismo. A pesar de ello, nació con una asombrosa capacidad para tocar instrumentos musicales, siendo capaz de tocar cerca de veinte de éstos y saber miles de composiciones de memoria.

Stephen Wilshire

Artista plástico capaz de realizar dibujos de gran nivel de complejidad. Fue diagnosticado con autismo severo a los tres años, y desde siempre mostró un gran interés por el dibujo. Este individuo de Savant adquirido es capaz de reproducir con gran fidelidad (similar a la de una foto) una imagen con sólo haberla visto una vez en su vida.

Los gemelos Charles y George Finn

Gemelos Savant con Síndrome de Asperger que presentaban un CI de entre 60-70 y que son capaces de hacer cálculos relacionados con los días y acertar con gran precisión qué ciertos eventos (incluso el clima en ese día) han ocurrido en esos días que han vivido [2,7,10,15,16].


Futuro del Síndrome de Savant

Las líneas de investigación del Síndrome de Savant van por el camino de saber cómo afectan las distintas lesiones y condiciones autistas al cerebro del Savant. El hecho de que pueda ser congénito o adquirido hace plantearse cómo funciona el cerebro ante estos casos tan distintos.

Tanto los casos congénitos como los adquiridos son una fuente inagotable de investigación, porque permiten analizar qué clases de anormalidades neuronales (en muchos casos, regiones cerebrales concretas) son las que provocan los diferentes tipos de Savant, ya que pueden abarcar diversos campos, tanto científicos como artísticos [1, 9,11].

Referencias bibliográficas

  1. Accordino, R., Comer, R., & Heller, W. B. (2007). Searching for music’s potential: A critical examination of research on music therapy with individuals with autism. Research in Autism Spectrum Disorders, 1(1), 101-115.
  2. Chalmers, D., & Kaszniak, A. (2011). Toward a Science of Consciousness. STUDIES.
  3. Diederich, J., Nawfal, M., Moussawi, N. A., & Tfaily, L. (2018). Cognition and Therapy in Autism Spectrum Disorder (ASD). OpenDiederich, Joachim et al.“Cognition and Therapy in Autism Spectrum Disorder (ASD)”. PsyArXiv, 7.
  4. Draaisma, D. (2009). Stereotypes of autism. Philosophical Transactions of the Royal Society of London B: Biological Sciences, 364(1522), 1475-1480.
  5. Flaherty, A. W. (2011). Brain illness and creativity: mechanisms and treatment risks. The Canadian Journal of Psychiatry, 56(3), 132-143.
  6. Gelpí, N. B. (2014). Diferencias y similitudes del perfil de capacidad intelectual dentro del espectro del autismo de alto funcionamiento: implicaciones educativas (Doctoral dissertation, Doctoral dissertation, Universidad Nacional de Educación a Distancia).
  7. Graham, G. (2001). Music and autism. Journal of Aesthetic Education, 35(2), 39-47.
  8. Heaton, P., & Wallace, G. L. (2004). Annotation: The savant syndrome. Journal of child psychology and psychiatry, 45(5), 899-911.
  9. Howlin, P., Goode, S., Hutton, J., & Rutter, M. (2009). Savant skills in autism: psychometric approaches and parental reports. Philosophical Transactions of the Royal Society of London B: Biological Sciences, 364(1522), 1359-1367.
  10. Mangat, A. (2017). Embodied Consciousness: Autism, Life Writing and the Limits of the Cognitive Paradigm. Explorations of Consciousness in Contemporary Fiction, 72.
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  12. Munnich, Q. D. D. M. (2017). The influence of the power of psychiatrists involved in the construction process of autism in the DSM (1952-2013) (Master’s thesis, University of Twente).
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  15. St. Denis, E. (2015). The Savant Syndrome: A Review of the Literature for the Music Educator. Update: Applications of Research in Music Education, 33(2), 5-12.
  16. Treffert, D. A., & Christensen, D. D. (2005). Inside the mind of a savant. Scientific American, 293(6), 108-113.
  17. Treffert, D. A. (2009). The savant syndrome: an extraordinary condition. A synopsis: past, present, future. Philosophical Transactions of the Royal Society of London B: Biological Sciences, 364(1522), 1351-1357.
  18. Valencia Ospina, K., & Arriola Echeverri, I. Acercamiento a la arteterapia con fines terapéuticos en niños autistas (Bachelor’s thesis, Facultad de Psicología).
  19. Walker, C. K., Krakowiak, P., Baker, A., Hansen, R. L., Ozonoff, S., & Hertz-Picciotto, I. (2015). Preeclampsia, placental insufficiency, and autism spectrum disorder or developmental delay. JAMA pediatrics, 169(2), 154-162.
Germán Albeleira

Germán Albeleira

Licenciatura en Psicología. Máster en Neurociencias.

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